Reflexión suprema


El macroproceso del voto por correo

Hemos seguido muy atentamente las elecciones estadounidenses, en donde el voto por correo es una posibilidad ampliamente utilizada y fomentada por los partidos en liza. Existe la modalidad de voto por correo o voto ausente, y la de voto anticipado. En ambos casos, las papeletas de votación son custodiadas por la administración, en urnas que quedan completamente selladas. Las normas varían en cada Estado: Algunos requerirán que los votantes soliciten una boleta por correo, citando una razón por la cual no pueden presentarse en persona. Y otros requieren un testigo para observar al votante que marca la boleta. En el medio están los estados «sin excusa» que enviarán una boleta por correo a un votante que la solicite por cualquier motivo.

Resulta muy interesante esta frase: «citando una razón por la cual no pueden presentarse en persona«. El verdadero caso del voto por correo en Melilla está en el 75% que ejerce el voto desde provincias y municipios de todo el Estado, sin residir en la ciudad. Ese voto está «estimulado» y sigue imparable.

Causas de nulidad

Las elecciones de 2008 se celebraron con el ruido mediático habitual sobre los votantes por correo, solo que unos llevan la fama y otros cardan la lana. La elecciones se celebraron sin que la Junta Electoral detectara anomalías, y proclamó los resultados sin reclamación, sospecha o sombra de ilegalidad. Da igual el modo en que se fomentara el voto o la intención de votar. Lo importante es que el elector meta su papeleta en el sobre, y que luego esa cadena de custodia no se rompa ni altere. Estados Unidos permite el voto hasta con un testigo que verifica que el votante marca la opción que desea: otros requieren un testigo para observar al votante que marca la boleta.

El proceso fue instruido a instancia de parte, el Partido Popular, en medio de una instrucción que no decayó nunca, y con la fiscalía entregada con celo a la causa. Si los delitos resultantes fueron realmente cometidos, como afirmaba la Sentencia N. 29/18, entonces lo lógico hubiera sido declarar fraudulentas las elecciones, y repetirlas. Esto hubiera sido imposible dada la distancia entre los hechos sucedidos y luego sentenciados. Hubiésemos deseado ese mismo celo instructor, y la misma vocación del Ministerio Público, en las presuntas tramas de corrupción denominadas como Ópera y Tosca, investigadas por la UDYCO (Unidad Contra el Crimen Organizado) de la Policía Judicial.

El caso es que la sentencia final, que ahora debe resolverse en el Tribunal Supremo, absolvió a 18 de los 30 acusados iniciales, aunque quizá esto vaya en favor de los todavía acusados. Ya extrañó que los encausados por los mismos hechos, fueran absueltos unos y condenados otros, con el mismo material probado. El abanico de delitos era también demasiado extenso. Era como tirar de una red de arrastre, en la que algo siempre cae.

Al iniciarse el juicio del Procés*, un magistrado afirmó: Los delitos se cometen o no, lo que no es admisible es ver qué comportamientos encajan o no con cada delito. Esto quiere decir que a veces hay más cocina previa al encausamiento, que delito en sí, y esta es la sensación con respecto al caso melillense. En nuestra opinión, El Tribunal Supremo debe decidirse entre la nulidad del proceso del voto por correo; motivos hay, como la más que dudosa intención de los testigos de cargo (Ikram Aanam y Nordim Abdel-Lah), como algunos excesos verbales de la Fiscalía en Sala y que fueron recogidos por la prensa (como la intimidación a testigos) o terminar por absolver a los 12 acusados restantes, de los 30 iniciales.

El Tercer Poder del Estado, La Magistratura, está cansada y da indicios de ello, de los manejos y enredos de los políticos en el ejercicio, uso y abuso, del Poder, y también del recurso a la Justicia para dirimir fricciones políticas, y como método para acabar con los rivales. Los delitos, se comenten o no. No solo cuando interesa.

La Justicia no suele rectificarse a sí misma, al igual que el poder Ejecutivo no suele reconocer errores. Una nulidad o una absolución completa supondría una rectificación de lo instruido y sentenciado en Melilla. Los políticos solo le temen a una cosa, a la inhabilitación para el ejercicio del cargo público. Probablemente la lista de delitos todavía pendientes de revisión desaparecerá por completo, así como la mayoría de los todavía acusados, que pasarán a la categoría de absueltos. Queda solo pendiente la cuestión de la inhabilitación. El Partido Popular ha conseguido inhabilitar a los tres últimos Alcaldes-Presidentes de la Ciudad de Melilla. En todo lo demás no tenemos dudas.

Nota: Melilla revienta el voto por correo | El Alminar de Melilla.* Intento de la Generalitat de Cataluña de proclamar la soberanía e independencia de la Comunidad Autónoma, a pesar de las advertencia de ilegalidad de los letrados del Parlament, del Tribunal Superior de Cataluña y del Tribunal Constitucional.

Nota: Cómo funciona el voto por correo en cada uno de los 50 estados – CNET en Español

El lazarillo, las uvas y el voto por correo


           La temperatura del voto por correo se eleva en Melilla, del mismo modo que la potencia del reactor 4 de Chernóbil, hasta el estallido. En las elecciones a Cortes Generales de marzo de 2008, se superó el límite máximo de votos irradiados, un 11, 42% del censo y 5444 solicitudes tramitadas por el INE (Instituto Nacional de Estadística). Las alarmas saltaron, el Partido Popular estuvo a punto de perder las elecciones y llevó el caso a los Tribunales de Justicia, como «acusación popular».

            La instrumentalización política de la Justicia, un peligro ya señalado en 2018 por el juez Baltasar Garzón: «No se debe utilizar las instituciones y mucho menos la Justicia, como armas para tomar parte respecto de determinados grupos o personas«. Recientemente acaba de decir que: «el derecho está siendo usado para la persecución política». El caso es que la votación por correo de 2008 fue investigada y llevada a juicio,  y la de 2007, que afectaba de lleno al PP, fue archivada y sobreseída.

                               Votos, recuentos,  mesas e interventores

            Los presidentes y vocales de mesas designados por la Junta Electoral para presidir la jornada de votaciones son «mirlos» en medio de una legión de interventores, altamente cualificados para desentrañar, contar y escrutar cada nombre de su copia del censo electoral, que se corresponde con su mesa, sección y distrito. Conformando una media de 1000 electores, de los que se saben cada nombre y cada historia. El censo electoral es un arma política , cargada siempre de futuro. Nosotros solo miramos nuestro nombre, o el de nuestra familia como máximo, pero los interventores de cada partido, no dejan pasar detalle alguno.

             Los interventores realizan marcas que luego los partidos acumulan en su memoria logística. Se sabe quien vota siempre, quien es un abstencionista contumaz, quién ha solicitado el voto por correo, o quién vota en mesa, y si alguien que se conoce se retrasa para votar, se le llama. Se conoce tanto a los fieles como a los rivales. De la interpretación correcta del censo, depende una victoria electoral o una mayoría, en una determinada circunscripción. Los interventores, algunos con más elecciones acumuladas que la propia Democracia, lo son todo en una elecciones.

                     Hay un sencillo truco en el que no suelen caer el presidente de mesa y los vocales oficiales. Los votos por correo se introducen uno a uno al final de la votación, por lo que esa pequeña o gran masa de sobres queda en la parte alta de la urna. Los interventores analizan en milímetros el volumen que ocupan esos votos. Si el presidente de mesa no tiene la precaución de remover la urna, entonces los votos por correo quedan debajo y los efectuados en mesa queda arriba. Con este sencillo dato de observación, Coalición por Melilla supo que había ganado las elecciones del pasado mes de abril, pero que el resultado se invirtió al recontar los de la parte baja, supuestamente el de los sobres de los votantes por correo. En abril de 2019, se tramitaron 3883 votos por correo en Melilla, cifra que superó el 7% del censo. Luego estan los sobres con coloraciones y diferencias de tono casi indistinguibles para un profano, pero «pecata minuta» para un interventor profesional.

                Podemos considerar que hay un índice de «contaminación» por voto por correo, cuando la cifra de solicitudes supera el 10% del censo. Al menos esto es lo que dejó caer la sentencia del caso juzgado del voto por correo de 2008. ¿Qué ocurría si en las presentes elecciones se llegase cerca de ese porcentaje, o se superase el ya muy elevado del las elecciones del pasado mes de abril? ¿Qué está ocurriendo en Melilla?. En el pasado mes de abril, exceptuando al senador Imbroda y su colchón de 2000 votos de diferencia, el escaño de diputado y el 2º senador, se decidió por un estrecho margen de 400 votos

                           La parábola del Lazarillo, las uvas y el voto por correo

              En Melilla hay un racimo de uvas (un diputado y dos senadores), y solo tres  formaciones con posibilidad de hacerse con ellas, las uvas. Este año no había ningún lío ni noticia alguna con respecto al voto por correo y era sospechoso. Y así, tras una semana de votación en marcha, la senadora Acedo levantó la liebre y nos hizo mirar en una dirección no pensada. Según ella, había lío en una sede de Correos totalmente vacía hasta ese momento, y que pudimos comprobar porque acompañamos a un solicitante de voto, que efectivamente no va a estar en la ciudad en la fecha indicada. El trámite, exento de colas, no alcanzó los 10 minutos.

                   Esto me recordó un episodio de La vida del Lazarillo de Tormes, cuando estaba al servicio del ciego: Vuestra Merced sepa que, desde que Dios creó el mundo, ninguno formó más astuto ni sagaz. En su oficio era un águila. Tras muchas penurias y hambres, y hartos de engañarse, deciden llegar a un acuerdo para comerse un racimo de uvas, lo harán de una en una, primero uno y luego otro. Vayamos al relato original.

                  «Hecho así el concierto, comenzamos; mas luego al segundo lance, el traidor mudó propósito, y comenzó a tomar de dos en dos, considerando que yo debería hacer lo mismo. Como vi que él quebraba la postura, no me contenté ir a la par con él, mas aún pasaba adelante: dos a dos y tres a tres y como podía las comía. Acabado el racimo, estuvo un poco con el escobajo en la mano, y, meneando la cabeza, dijo: —Lázaro, engañado me has. Juraré yo a Dios que has tú comido las uvas tres a tres. —No comí —dije yo—; mas ¿por qué sospecháis eso? Respondió el sagacísimo ciego: —¿Sabes en qué veo que las comiste tres a tres? En que comía yo dos a dos y callabas».

                     Es tiempo de uva tardía, de vendimia y de cosechas.

 

 

 

 

Reflexión final de campaña


           A lo largo de dos meses hemos pasado de «la campaña final» en el mes de abril, al final de campaña en el mes de mayo. Han sido dos meses largos e intensos en el que han cambiado muchas cosas y se ha abierto por fin, una puerta a la renovación y la esperanza en nuestra ciudad. Melilla no podría soportar otra legislatura más con el mismo tipo de gestión.

            Ha sido cosa de las circunstancias, pero dos campañas electorales consecutivas, extendidas a lo largo de dos meses han resultado demasiado abrumadoras y omnipresentes. Cualquier conversación retorna al mismo punto. Aún así ha resultado positivo que el mapa político se haya definido, que el Partido Popular haya pagado electoralmente la década de corrupción y escándalos, y que la neo formación ultraderechista de Vox haya encontrado sus límites electorales.

                                   Cuestiones de la campaña melillense 

              La campañas electorales en nuestra ciudad son siempre distintas, y siempre ocurre algo que nos convierte en foco de atención en todo el Estado. La primera de ellas  fue la pretensión de dejar fuera de las elecciones a Coalición por Melilla, formación surgida en 1996, en una cuestionada decisión de la Junta Electoral de Zona, que fue rápidamente  anulada en el Tribunal de lo Contencioso.

                  El segundo hecho relevante es el uso masivo y desproporcionado del voto por correo, en progresión aritmética desde el año 2007, en todas las elecciones municipales, pasando de los 1662 votos del año 2007, a los 4200 votos de las presentes elecciones de 2019. En los comicios locales de 2011 y 2015 los votos por correo tramitados fueron: 1989 y 2789. En una ciudad abstencionista como ha sido tradicionalmente Melilla, este tipo de voto tiene un alto impacto y ha asegurado mayorías absolutas en casi todo los casos, y en el presente proceso electoral supone un colchón para no caer demasiado. La pregunta que surge es clara. Si toda esta estimulación y engorde del voto por correo es legal, entonces:  ¿Porqué se enjuició y condenó a la mitad de mitad de los dirigentes socialistas y de Coalición por Melilla por el voto por correo de 2008?, ¿lo que es legal para algunas formaciones es delito e ilegal para otras?.   No resulta demasiado arriesgado afirmar que todo ese proceso será invalidado en el Tribunal Supremo y que la sentencia N.29/18 será anulada.

                                           ¿Adelante Melilla?

                      En Melilla hay costumbre que no varían, como es la aparición de formaciones clonadas o esporas, que más que el propio fin electoral, buscan la erosión y la limitación del voto en aquellas formaciones a las que se asemeja. No se entiende la aparición y extensión de esta formación, cuya campaña está mimetizada con al menos dos formaciones clásicas, CPM y PSOE y más tangencialmente con Unidas Podemos. El lema «Adelante» es casi igual que el socialista y es el que utilizan las formaciones de Podemos en las ciudades en las que concurren con otras formaciones, como Equo.

       Es una campaña muy personalista, al estilo de los países de Europa del Este, en donde el resto de la lista salvo en número 1, actúan solo como la claque. El líder Azmani procede de modo directo del partido socialista y su número nº Jadu Driss, fue diputada cepemista hasta 2007, llegando a ocupar el cargo de Vicepresidenta 2ª de la Asamblea. Pese a contar con una de las campañas con más medios y fondos, la sensación es que no conseguirán obtener representación, pero dañando a las todas a las que se asemeja. Es el único candidato que añade la palabra «presidente» a su cartel electoral, como si cupiese alguna duda.

                            Margarita Robles, Ministra de Defensa,  en los Altos del Real

            Ha sido una campaña sin visitas de alto rango, así que quien decidiese llevar a la Ministra de Defensa, Margarita Robles, a los Altos del Real acertó, aunque no sabemos si era consciente del alto significado simbólico de esta zona. Esta denominación no debió perderse para el nuevo colegio inaugurado en la anterior etapa socialista. En esta zona de la ciudad Pedro de Estopiñán, altamente representado, no significa nada. Los nombres propios del Real son los del arroyo y la cábila de Mezquita, el de los referidos Altos, el de las campañas de 1909, el del muy próximo y siempre visible Barranco del Lobo, el del coronel José Miaja y otros muchos.

               Margarita Robles recorrió toda la calle La Legión, junto a Gloria Rojas, como hace un siglo recorrieran los Ministros de La Guerra de España. Así ha unido su nombre al de otros muy relevantes de nuestra historia, como el general Marina, o el que da nombre al barrio. Fue una sorpresa encontrarla, un 23 de mayo, aniversario de la muerte en atentado del Juez Giovanni Falcone, al que siempre recordamos en El Alminar. Ella es magistrada y una personalidad muy relevante del Estado, de amplia y larga trayectoria política.

                                     Unidas Podemos y Gema Carolina Aguilar

                 Hacer una buena campaña con grandes medios no es difícil, ni algo de valorar de modo especial. En las torrenteras de las aguas políticas melillenses, Gema Aguilar ha conseguido estabilizar la formación de Podemos en la ciudad, y según la última encuesta del CIS se sitúa aun paso del 5% en intención de voto, mínimo necesario para obtener representación en la Asamblea de Melilla, algo que no consigue ninguna formación de izquierdas desde 1979, excepción hecha del PSOE.

                Podemos está presente en Melilla desde 2014 y desde esa fecha, en la que la nueva formación alcanzó 6 diputados en el Parlamento Europeo, ha concurrido a todas las citas electorales con diferentes candidatos. Podemos ha sufrido todo tipo de vicisitudes desde las elecciones locales de 2015, cuando fue víctima de la traición de una parte de la lista, que dimitió en plena campaña electoral.  Desde entonces todos los submarinos que servían a diferentes partidos han abandonado la formación.

                    Ahora todas/os los que componen la candidatura, están unidas bajo el nombre de Gema Aguilar, que lidera la formación y la candidatura municipal. Nosotros/as, en El Alminar, sí sabemos qué vamos a hacer el próximo día 26 de mayo. Votar en libertad para seguir siendo libres. Votar a un formación que amalgama a un amplio sector de la población que hasta ahora no se sentía representando, ni atendido, por ninguna de las formaciones existentes. Son los oyentes del sermón de la montaña.

  Nota:https://elalminardemelilla.com/2016/06/26/melilla-capital-de-la-abstencion/