Archivo diario: 29 abril, 2015

La escalera del ferrocarril


  ¡ Encuentre las diferencias, si las hay!

                La historia de la escalera se pierde en el tiempo. Estas fotos muestran lo que no ha cambiado en dos años. Una pieza desprendida de madera, de los deteriorados escalones no ha cambiando de posición en dos años. Las botellas de cerveza sí delatan un cambio en las preferencias de los usuarios de este lugar. La litrona ha caído en desuso y ha dado paso al botellín. Las marcas de preferencia siguen siendo Amstel y Cruz Campo. Quizá hasta algunas botellas sean las mismas. Esto es gestión en tiempo real. Melilla piensa en verde.

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Devastación arbórea


Cortar las ramas por el tronco

      Creíamos haberlo visto todo en cuanto a podas, pero ninguna afirmación categórica puede sostenerse en el tiempo. La realidad y los hechos nos hacen rectificar, o nos desmienten de modo rotundo. En el año 2013 anduvimos por esta zona y ya la vimos llena de porquería y desperdicios. Todo sigue igual. Es incomprensible que un área urbana, se mantenga en este estado a lo largo del tiempo. Hay en colegio justo al lado y es un área de paso. No costaría nada mantenerla cuidada, limpia y utilizable para el uso público.

       Tiene unas escaleras de madera de un siglo de antigüedad, que merecería la pena conservar, pero en Melilla todo está destinado a perderse. Sobre esto también escribimos en aquella visita.

        “En abril solo poda el ruin”, dice el refrán, y también que: sin abril no habría año ruin”. A las puertas del mes de mayo, antesala del verano, no es lógico someter a los árboles a poda alguna, si es que esto puede calificarse de esta manera. Esto es cortar las ramas por el tronco.

        Lo que no se haya hecho en el mantenimiento de los árboles en esta fecha, ya no debe hacerse, al menos para mantener la sombra para el incipiente verano, que en Melilla llama pronto a las puertas. Algunos de estos árboles no recuperarán las ramas nunca, porque han sido serrados casi por la mitad, y los que consigan sobrevivir, tardarán años en volver a ofrecer sombra o cobijo para las aves.

      En cuanto a la porquería, allí sigue toda. La zona está infecta. El fin de este terreno será el de la recalificación y su posterior venta como solar edificable, con lo que también desaparecerán las escaleras de madera. Aquí, hace muchos años, existieron unas infraviviendas.

       Nota: https://elalminardemelilla.com/2013/04/18/la-arboleda-perdida-del-ferrocarril/

Campos de Melilla


                   Este campo de espigas de cebada está por debajo de la pista del aeropuerto, en su lado sur y por debajo del barranco de Alfonso XIII. Es el último vestigio de un pasado de huertas, antes de la invasión del cemento  y de su gris uniformidad. Desaparecen las tonalidades y el contacto con la naturaleza. El imperio gris parece incluso anular la voluntad de resistencia. Esta zona se correspondería con la antigua huerta de La Abastecedora de Alhucemas; un poco más hacia abajo estaría la huerta de Caballería.

                           El primer día hacía viento y el campo de espigas aparece mecido y ondulante, el segundo no, y las espigas aparecen enhiestas. El silencio y la calma reinantes eran iguales ambos días. El bullicio de la ciudad y del tráfico están a poca distancia, pero suficiente.

                            Trigo y cizaña crecen siempre juntos, por mucho cuidado que se tenga en la siembra del campo. No es posible distinguir una planta de otra a simple vista, salvo para los ojos del experto. Solo en el proceso final, en el de la criba, es posible separar ambos granos mediante un tamiz calibrado, pues el grano de la cizaña es más pequeño y cae al suelo.

                           Mayo está a las puertas, mes de labradores. Debe ser un mes caliente y lluvioso a la vez, pero justo hasta su mitad: San Isidro labrador, quita el agua y saca el Sol. Mayo está cerca y será un mes importante, igual que el de hace cuatro años, en el que, de la nada, fue creado El Alminar.

                             El campo de la victoria y el de la derrota es el mismo para los contendientes. Tras la lucha solo queda la paz y el silencio, como testigos mudos de los sucedido. Después,  todo cambia, en uno u otro sentido.