Las guerras médicas de Melilla


               Los radiólogos Remartínez eliminados del sistema sanitario público

    Mariano Remartínez Buera y Enrique Remartínez Escobar además de padre e hijo, son dos de los profesionales de mayor prestigio en España, en el campo de la radiología clínica. Mariano dirige el Scanner o Unidad de Tomografía Computarizada, y Enrique la Clínica Médico Radiológica.

     Mariano Remartínez, radiólogo médico jubilado, ha visto como el INGESA (Instituto de Gestión Sanitaria), le rescindía el contrato de prestación de servicios con el Hospital público. Enrique Remartínez ha visto como todas las compañías de seguros médicos existentes en la ciudad, le quitaban del catálogo de servicios médicos. Además, éste último profesional (de los mejores del país), ha sido apartado de su puesto de trabajo de radiólogo jefe del Hospital Comarcal, tras una denuncia externa por una supuesta incompatibilidad profesional. Sorprende mucho más, que el INGESA se deshaga de su radiólogo en Melilla, con una sanción de 5 años para su puesto de trabajo, y deje el servicio de radiología en manos de interinos. Sorprende también la dureza de la sanción, inédita en la ciudad de Melilla. La decisión administrativa está recurrida en su correspondiente instancia judicial.

       El solo hecho de que todas las compañías de prestación de servicios sanitarios decidan prescindir de una servicio de radiología, con las mejores dotaciones posibles, y con profesionales radicados en la ciudad y dedicados las 24 horas a su profesión, debería provocar una investigación del Tribunal para la Defensa de la Competencia.

       Es todavía más sorprendente que ni el Colegio de Médicos de Melilla, ni los sindicatos de trabajadores sanitarios  hayan reaccionando ante la sanción a un médico y profesional melillense, insistimos, de gran prestigio, y que podría trabajar en cualquier Comunidad Autónoma de España, o en cualquiera de sus más prestigiosos hospitales. Ya decimos que los servicios de radiología de todo el país, están muy atentos a la situación profesional y humana de Enrique Remartínez. La suerte para Melilla es que éste profesional ama tanto a su ciudad como a su profesión, y mientras pueda (y puede) no piensa abandonar nunca ninguna de las dos cosas. Lo mismo sucede con su padre, Mariano, que pese a su edad, se mantiene activo y con una lucidez intelectual de la época de fin de carrera. El INGESA tiene que dar explicaciones y todos los partidos políticos de la ciudad pedirlas de modo inmediato, junto con el Colegio de Médicos y los Sindicatos Sanitarios. En una ciudad sin especialistas, no se puede permitir la exclusión de Enrique Remartínez.

                                    MUFACE como organismo rector

       ¿Qué ha ocurrido en Melilla, cómo puede haberse producido una situación así y que no se haya ofrecido la más mínima explicación?. La reacción ha surgido de parte de los usuarios, de la gente, que ha iniciado una campaña de recogida de firmas y apoyo a los centros radiológicos de la familia Remartínez.

       Román Dobaños Mourin, Director Provincial de MUFACE nos explica que «la obligación de presentar al menos dos especialistas por área ya no es un requisito del convenio de atención sanitaria», y que está al tanto de la situación pero que no puede intervenir.

     Eso sí, señala que: «las compañías que firman el convenio de prestación de servicios a través de MUFACE, ISFAS o MUGEJU, tienen la obligación de atender todo lo comprendido en la Resolución 13908 de 16 de diciembre de 2015, BOE num 303″. También recomienda que. «todos los usuarios que crean que no se les atiende adecuadamente, que crean que se les deniega una prestación a la que tienen derecho, o que antes de pagar una consulta privada, se acerquen a sus respectivas entidades, citadas arriba, y presenten las correspondientes reclamaciones». Las entidades son las citadas y las compañías de prestación de servicios son Adeslas, Asisa, DKV, SAU o cualquier otra.

    Las compañías se comprometen a prestar una atención eficiente y continuada a los usuarios. La presencia en Melilla de especialistas solo una o dos veces por mes, podría estar incumpliendo ese acuerdo. Para las citas con especialidades como traumatología o dermatología, las esperas pueden ser de hasta dos y tres meses, y la atención se suele necesitar en el momento.

 

La lucha contra el cáncer


 

       Nada sobre en la lucha contra el cáncer y hace falta de todo. Hacen falta recursos públicos, dinero para investigación, unidades de oncología, información sobre hábitos perjudiciales. En Melilla la situación suele agravarse por la falta de especialistas en la ciudad, por la saturación del Hospital Comarcal, y por los traslados a Málaga para recibir tratamientos específicos.

      La estancia en la capital malacitana supone añadir muchos inconvenientes a cualquier tratamiento para esta enfermedad. Por ello, la delegación de la Asociación Española Contra el Cáncer realiza las cuestaciones anuales y también otro tipo de acciones para el mismo fin, que es sostener la red de viviendas existentes en Málaga para ayudar a pacientes melillenses y sus familiares, que precisan desplazarse a la capital de la Costa del Sol.

       Ana Rodríguez es desde hace dos años la presidente de la Delegación de Melilla. Es una profesional muy reconocida en la ciudad, una gran persona, y también la ha padecido, en una modalidad muy agresiva. Desde hace seis años está libre de cualquier sombra de la enfermedad. Por ello, es muy de agradecer que personas como ella, dediquen parte de su tiempo a ayudar a otras personas, para ofrecer recursos, y sobre todo, esperanza. Quien la ha padecido en un forma extrema, puede ofrecer una gran ayuda con su ejemplo.

      No es esperar a que llegue el día de la cuestación y hacerse la fotografía. Hay que poner todos los recursos a disposición de los ciudadanos. No malgastar lo existente y seguir apostando por un modelo sanitario público. Ana Rodriguez ha relanzado la Asociación en Melilla, tras la amplia etapa de Lely Muñoz. Ha cambiado la sede de localización y está ampliando su radio de acción. Es una asociación que hay que consolidar en la ciudad. Su ubicación actual está en la calle Pedro Navarro.

                                              El Iris Blanco

     Hoy regalaban un iris blanco a aquellos que se acercaban a la mesa para contribuir con su pequeña o gran colaboración. Lo que importa es ser constante. El iris blanco es la flor de la esperanza, un estado de ánimo que pretenden que brote en los pacientes que sean diagnosticados con esta enfermedad, o que ya la hayan padecido. Entre las muchas personas que se han acercado a las diferentes mesas instaladas en la zona centro, hemos visto y fotografiado al Vicario Arciprestal, junto a la presidente de la asociación Ana Rodríguez.