Imágenes del pasado


 

           La clave está en la resolución de las fotografías. Todos tenemos archivos de cientos de fotografías antiguas de Melilla, pero son copias unas de otras y de muy escasa resolución. Son de tamaños pequeños y si se pretenden ampliar para observar detalles se convierten en inservibles. En la ciudad no hay un un solo archivo digitalizado que permita saber qué fondos tienen. Hay que buscar a pelo, tirar la moneda al pajar y a ver qué sale. La flauta no suele sonar siempre por casualidad.

          Uno de los proyectos del Alminar, era y sigue siendo, acceder a archivos ocultos, por los pasillos del favor y del cambalache y luego compartirlos, en fotografías de gran tamaño y en la mejor calidad posible. Si no lo hacemos con gran frecuencia es por la imposibilidad física. La vida actual es muy ajetreada y estresante y no se dispone de tiempo. Llega un momento en que se empieza a perder la batalla contra el tiempo.

           La clave está en los archivos militares, pues ellos hicieron planos y dibujos desde su misma llega a Melilla en 1497. Ya en el siglo XX, con los medios aéreos, fotografiaron toda la ciudad, década a década.  En Melilla no se descubre nada porque todo se sabe dónde está y cómo era. Esta es la razón por la que el que tiene libre acceso a los archivos parte con una gran ventaja: saber lo que hay y de qué se dispone. Hace no mucho tiempo, en uno de esos archivos, nos negaron la existencia de estas fotografías, y ese fue el motivo por el que decidimos publicarlas. Aún así, hay una zona reservada de archivos y de fotografías, a las que no tiene acceso nadie. También se saquearon muchos archivos, cuando no estaba regulado, ni su acceso, ni su conservación.

             Las fotografías que presentamos hoy, muestran un aspecto interesante y poco visto de los barrios del Real, Alcazaba y del centro de la ciudad. En todas destaca la mayor presencia de masa arbórea. No se puede regresar al pasado, pero sí a sus imágenes.

Herrerillo africano y el carbonero


      El herrerillo africano o canario es una especie residente en el Norte de África y Canarias, de ahí sus dos nombres. Es muy parecido al herrerillo común, que puede encontrarse en la península ibérica. Es un ave sedentaria que no realiza desplazamientos largos, por lo que puede considerarse un ave establecida en Melilla. En las Islas Canarias existen varias subespecies del herrerillo africano, y se la considera una ave en vías de extinción en algunas de las islas, debido a la expansión del medio urbano.

    Fotografiar aves » a quemarropa» es algo difícil, porque los pájaros se mueven constantemente. Apenas hay tiempo para sacar la cámara con cuidado, enfocar el objetivo y disparar. El otro modo es el que podríamos denominar como «Rodríguez de la Fuente«, que sería determinar un punto de observación, una zarza, arbusto o árbol, mimetizarse con el paisaje y esperar una o varias horas a que las aves se vayan posando y desapareciendo.

        Melilla es territorio de aves, unas residentes y otras de paso. Todas muy hermosas y variadas. Merece la pena dedicar algunos minutos a observarlas,  a distinguirlas y a clasificarlas. Este es uno de los motivos por que debería tratarse mejor a nuestros árboles, y establecer un calendario de podas, que respete las épocas de reproducción y nidificación. Esta diversidad de fauna arbórea lo merece. En este caso hemos fotografiado un carbonero, que es un ave muy similar y que también anida en nuestros parque, el Lobera en este caso.

           Nota:http://www.pajaricos.es/h/h1/herrerillocomun.htm

Madre Manuela Cataño Flores


                               Las religiosas  esclavas de La Inmaculada Niña     

                          Enrique Delgado

          María Manuela Felipa Dolores de Jesús María Cataño Flores, nació en la ciudad de México el 26 de mayo de 1871. Era hija de un matrimonio acomodado, el formado por Miguel Desiderio Cataño Pérez y María Guadalupe Flores Sánchez. Tuve otros tres hermanos: Concepción Ruperta Sixta, Wenceslao Carlos Miguel de Jesús, y Juan.

      Es un nombre propio muy importante, pues Rosario de la Pureza Cataño Flores murió en Melilla un 7 de octubre de 1948, contando 77 años de edad, como Superiora General de las Esclavas de la Inmaculada Niña, más conocidas como Divina Infantita. Es la personalidad religiosa de más alta categoría enterrada en nuestra ciudad. En la ciudad figura enterrada y registrada con el nombre religioso de Rosario, aunque también se puede ver escrito su nombre como María de la Pureza.

          Rosario era también el nombre de la Madre fundadora,  María Rosario Arrevillaga, a quién sucedió en 1925 como Superiora General, tras su fallecimiento en 1925, a los 65 años, por el contagio de la viruela negra. Su nombre religioso fue el de Rosario de la Pureza.  Se sabe que era tenida en la más alta de las estimas por la Fundadora, conocida también como Madre Infantita, pues dijo de ella que: «Mi hijita Pureza, jamás me dio el mínimo disgusto».

           La Madre Rosario Arrevillaga nacida en 1860, pertenecía a una familia de la alta clase mexicana, y será quién plasmará, tras una serie de visiones y premoniciones , una congregación,  dedicada al culto a la «Inmaculada niña», junto con el sacerdote almeriense Federico Salvador Ramón, un 23 de febrero de 1901, siendo ella la 1ª Superiora General de una novísima congregación, que tuvo que pasar bastantes trabas en el Vaticano para su autorización. Como tal fue aceptada en 1963, por el Papa Pablo VI.

         La irradación de la nueva congregación se llevará a cabo en Ciudad de México, en donde se crea la primera residencia, y en Almería, desde donde se extenderá a Melilla (1921), Granada y Málaga. Se integrarán en la nueva Congregación tanto mujeres de la alta sociedad mexicana, como Angelina de Sort de Hebro Mar, como otras de condición social baja, como Manuela García Barreto, que profesará con el nombre de Madre Nacimiento. Fue empleada en el servicio de la familia Arevillaga, y finalmente una hermana más, junto a la Madre Fundadora. Los viajes de México a España serán constantes desde ese 1906, siendo la Madre Nacimiento la primera en llegar a nuestro país. La Madre Nacimiento se estableció entre Granada y Almería.

                                 El vínculo mexicano de La Divina Infantita

          Tras ser nombrada como Superiora General, la madre Rosario de La Pureza, viajará mucho a Melilla, pues tenía especial interés en la extensión de la congregación en África. En su momento tuvieron una residencia en Alhucemas y actualmente solo mantienen la de Nador. Los viajes en aquella época se hacían por mar y la navegación era dura, sobre todo para personas de edad. Son varias las hermanas mexicanas que no solo se establecieron en nuestra ciudad, sino que también están aquí enterradas. La Madre Nacimiento, mano derecha de la fundadora, era una mujer de condición humilde y grandes capacidades para el trabajo. Estaba aquejada de graves dolencias, y falleció en Melilla un 17 de diciembre de 1938, a los dos años de su llegada desde la ciudad de Almería, de donde escapó huyendo de la persecución religiosa, desatada tras el Golpe de Estado del general rebelde Franco. Silencio, observancia regular y sacrificio, eran sus principales reglas. Al fallecer contaba con 52 años.  Todas las principales mujeres que arroparon a la Madre Rosario Arrevillaga, ingresaron en la Congregación entre 1903 y 1907.

          En uno de sus viajes transatlánticos, la Superiora General Manuela Cataño Flores, que destacaba por su profundísima dulzura y humildad, capacidades con las que conseguía quebrar cualquier resistencia, como la del Arzobispo de Granada, al establecimiento en su diócesis de tan singular fundación, y estando en nuestra ciudad, se sintió enferma y falleció de modo repentino. Pese a estar aquejada de graves dolencias y lo avanzado de su edad, nunca renunció a uno de sus viajes. A su fallecimiento, se congregaron en la ciudad las más importantes personalidades religiosas del momento.

         En Melilla se quedó otra madre mexicana, Consolación Orona, que probablemente vino en aquel viaje con la Madre Superiora General. Al fallecer la madre Cataño, se quedó en la ciudad, falleciendo en 2008, a la edad de 105 años. Toda una vida guardando el eterno reposo de la Madre Manuela Cataño.

          En las religiosas esclavas de la Inmaculada Niña, no hay culto a la personalidad. Este es el motivo por el que no destacan a una madre o hermana por encima de otra, sea cual sea su cargo en la Congregación. En la festividad de Todos los Santos y de los Fieles Difuntos, es bueno rescatar estos nombres, hace ya tiempo olvidados.

Imágenes de octubre


     Concluye el mes de octubre, apuramos sus últimos minutos y recordamos las imágenes que nos ha dejado. Han podido ser muchas más, pero la selección es obligatoria. El Alminar es también visual, lo es desde el principio. Su acierto es la fusión de la imagen y el texto, su novedad, aquello que lo ha convertido en lo que hoy es, mucho más de cinco años después.

   Observar es una herramienta imprescindible, una actividad necesaria para luego poder dar cuenta de lo que sucede, mostrando la realidad tal y como es. La contemplación es el crisol en donde se fusionan lo contemplado y los pensamientos para luego poder transmitirlo. No solo hay que tener buenos instrumentos de observación, sino también desarrollar la capacidad para poder interpretar lo que sucede. Algo que leen tantas personas, no puede quedarse en una descripción simple de la realidad circundante. Si se quiere ser útil y comunicar, hay que estar en un proceso constante de interpretación y reflexión.

    Son las cifras las que proporcionan datos. Los meses de septiembre y octubre han registrado un número muy similar de visitas, 23.000; lo que indica que El Alminar se estabiliza. Ya no hay saltos enormes entre un mes y otro. La cantidad de noticias o artículos ofrecidos se mantiene a lo largo del año en unos 20 por mes. Tampoco empieza a haber grandes diferencias con los meses vacacionales, en los que ya no hay gran descenso en el número de visitas. Ya no hay cortes, ni casi periodos de descanso. Estaos aquí día a día, encontrándonos con nuevos acontecimientos, y también con los mismos problemas, mil veces repetidos.

        A veces, como en la foto del helicóptero, también hay que aterrizar y posarse. Observación, contemplación; reflexión y escritura. Esas son nuestras herramientas.

Nuevo asfaltado en Álvaro de Bazán


 

           ¿Es noticia el asfaltado de una calle?. En Melilla sí, sobre todo después de una década de tortura rodada y de destrucción del pavimento en una obra tras de otra. Traemos aquí la fotografía y la noticia, por  dos razones. La primera es porque de alguna manera hay que acabar el mes y además, una calle asfaltada enteramente, desde principio a fin, es algo que llevamos muchos años sin disfrutar. La segunda razón es por ver cuánto se tarde en abrirla para algún tipo de cableado, zanja de conducción de agua, o cualquier otra causa. No ha más razones. Esto sería una tontería en cualquier otra ciudad.

           Tomamos nota y damos fe, como notarios de la actualidad, de que a día de hoy, 31 de octubre de de 2016, la calle Álvaro de Bazán está en perfecto estado. Empieza la cuenta atrás.

El petirrojo en Melilla


    El petirrojo es una ave residente en casi toda Europa y que que viene a pasar el otoño y el invierno en la costa norte de África. Es un pájaro vistoso y sociable, y también celoso de su intimidad. Se da perfecta cuenta de cuando es observado y se esconde, pero también es muy curioso y no puede evitar mirar a través de las hojas entre las que se camufla, o incluso volver a salir. Esos sí, sus paradas son muy cortas, porque se mueve constantemente y tampoco se fía demasiado del observador. Es una ave muy rápida y cambia de posición constantemente, volando veloz de un árbol o arbusto a otro.

    Busca siempre la temperatura fresca y templada, y salvo subespecies específicas, suele alejarse del calor y de frío.. En verano migra hacia el norte de Europa, y al inicio del otoño viaja hacia el norte de África. El petirrojo hace dos nidadas, en abril y en julio.

Nota: https://es.wikipedia.org/wiki/Erithacus_rubecula

La pista del avión


        El avión esperaba en la pista para el despegue, como tantas otras veces a lo largo de los últimos años, aunque cada vez menos, porque la frecuencia de vuelos entre Melilla y el mundo exterior sigue descendiendo. Cada vez es más difícil y más caro salir de la ciudad.

      Hay hechos, acontecimientos que se repiten constantemente, como una puesta de Sol, la salida de la Luna, un rayo, el paso de un tren por un túnel, y no por ese dejan de fotografiarse. Siempre se buscar algo, un instante mágico o un efecto difícilmente  repetible. Unas veces se buscan, otras simplemente se encuentran.

        En una mañana espesa de levante y de niebla, el avión esperaba en la cabecera 15 la autorización para el despegue. Un rayo de luz se filtró por una abertura en las nubes alcanzando el fuselaje del avión. Un potente y resplandeciente reflejo, llevó la luz en una dirección diferente, creando un llamativo efecto lumínico, sobre el Cerro de Palma Santa o Loma del Viento.

           No siempre es posible ver algo diferente en lo mismo, en aquello que sucede todos los días. La búsqueda del instante único, ese que no se repetirá más.