El escaño número 13


 

                            Pronósticos electorales de mayo

         El número 13 solo fue malo para los Templarios, que fueron disueltos un 13 de octubre, para todo lo demás se trata de un buen número. Judas Iscariote nunca fue el apóstol nº 13, porque este grupo estaba formado solo por 12. En los números de la rifa de La Caridad es conocido como «el verde», pero desconocemos el motivo. En Melilla este número significa la llave de la gobernabilidad, por lo que se convierte en el más deseado de los números posibles. Quien disponga del escaño 13 tiene la piedra angular del futuro de esta ciudad.

              Según las máximas de los políticos, el mejor sondeo posible es la jornada electoral y aunque los resultados del 26 de abril en Melilla no es extrapolable al 100%, si indican algunas direcciones y caminos. Para hacer este pronóstico le hemos asignado al Partido Popular el número de votos conseguido por Juan José Imbroda en el Senado (9005), y a Coalición por Melilla la cifra de su techo electoral, alcanzado en las elecciones de 2015 (8450). Al Partido Socialista le hemos otorgado el máximo de votos alcanzado por esta formación en la última década, que fueron 5100 en 2007. Es bastante probable que Ciudadanos mantenga los 4300 votos alcanzados en la última jornada electoral y a VOX los obtenidos por Ciudadanos en su primera aparición electoral en 2015 (3500). Vox lograría el mismo resultado del Partido Nacionalista Español de Melilla en 1991.

            Con estas cifras el número de escaños asegurados serían 24, de los cuales 7 serían para el PP, y otros 7 para la formación Cepemista, en lo que resultaría un empate electoral. El PSOE igualaría los resultados de Dionisio Muñoz en 2007, con 5 escaños. Ciudadanos subiría 1, y obtendría 3, y la neo formación de Vox se quedaría con 2, muy lejos de las expectativas con las que concurrieron a las Elecciones Generales del mes pasado. Hemos dejado deliberadamente en el aire la asignación del escaño número 13. De los considerados como seguros, siempre puede bailar algún diputado en beneficio de las opciones mayoritarias, que son Partido Popular y Coalición por Melilla.

         La intuición o el deseo, nos llevaría a otorgar ese escaño llave a Podemos, al que solo le faltan dos centenas de votos para entrar en el recuento de la Ley D’Hont, que solo abre su puerta a partir del 5%. Desde 1979 no hay ningún partido a la izquierda de los socialistas que haya alcanzado la representación en la Asamblea de Melilla.

        En todos los procesos electorales anteriores estudiados, las aventuras de formaciones espora o clonadas, surgidas solo para la contienda política en curso, no suelen alcanzar resultado alguno, desapareciendo al día siguiente del recuento oficial. Cabe recordar el caso de Convergencia de Melilla del ya fallecido Alberto Weil, que solo obtuvo 784 votos. La formación Adelante Melilla de Amin Azmani, salvo sorpresas, seguirá la misma senda, aunque podría limarle algún escaño a su anterior formación. También la sempiterna aparición del PDM (Partido de los Demócratas Melillenses), que nunca ha superado los 547 votos, en su mejor resultado electoral, pero que sí podría rasparle el escaño a Coalición.

        Hemos contrastado los datos con el mayor experto electoral de la ciudad, y coinciden en casi todos los aspectos, salvo en la apreciación sobre Vox. Sus análisis le otorgaban 8 escaños claros al Partido Popular. CpM es una formación que presta votos al Psoe  y a Podemos en las elecciones generales, por lo que debe recuperar esos votos que le faltan hasta su techo de 2015.

 

 

Aparcamientos y contenedores


Ellos edificarán y yo destruiré (Malaquías)

             A tan solo 20 días de las elecciones, comienza una instalación apresurada y masiva de contenedores de separación de basuras, que suponen además una pérdida de aparcamientos en superficie. Los mismos que fueron creados y pintados hace apenas unos meses. Crear para luego destruir o poner para luego quitar. En sus últimos días, el gobierno local hace y deshace sin que se advierta la menor crítica a este tipo de planificaciones apresuradas. Gastos de última hora sin que conste que la cadena de separación de residuos se completa en el otro lado, o en la estación término. No se resuelven ningún problema y se crean otros.

         Frente a una incineradora, caben muy pocas alternativas. ¿Qué se va a hacer con los envases retirados?. ¿Qué se va a hacer con los plásticos, con el papel, con el vidrio, con los metales, con las pilas?. Solo Guelaya-Ecologistas en Acción y Podemos, le han puesto peros a este nuevo y paresurado derroche. En las últimas dos décadas no se ha tomado una sola medida para forzar la reducción, reutilización y reciclado de residuos sólidos urbanos.

          Se han cambiando casi todos los contenedores de superficie y también los soterrados, en el último año y ahora se introduce un nuevo modelo, comprado después de la renovación del contrato de limpieza urbana, por lo que los camiones de recogida de basuras no son los adecuados para este nuevo. Esto forzará la coexistencia de 3 modalidades disntintas de contenedores.

             El problema de la recogida de residuos urbanos sigue tal cual estaba en el año 2000, con la planta incinedarora como dueña del modelo de gestión de los residuos melillenses, porque en todo este tiempo no se ha optado por la separación de residuos.

                  El Barrio del Real, el más populoso de la ciudad, volverá a sufrir una nueva e importante pérdida de aparcamientos, sin que haya ninguna alternativa. El peatón, el ciudadano sigue perdiendo espacio, porque el que fue recuperado con la falsa peatonalización, esta siendo ocupado por las terrazas de bares y cafeterías, que han extendido sus negocios hacia los aparcamientos que no fueron eliminados y también con la ocupación de aceras y el paseo central. Esto mismo está sucediendo también en el centro de la ciudad.
En la calle Aragón del Barrio del Real, como antes se hiciera en la calle Andalucía, se está reduciendo hasta la mínima expresión el paseo central, para recuperar una parte de los aparcamientos perdidos por las reformas anteriores y las actuales. Al otro lado de los nuevos contenedores no hay nada.

 

La selva de los eucaliptos


                                   Eucalipto, el árbol terrible

            ¿Cuándo llegaron los eucaliptos a Melilla?, ¿Pueden ser los eucaliptos considerados como una especie invasora? Los  eucaliptos llegaron a Melilla al igual que a toda España, a partir de 1960. Se necesitaban árboles de crecimiento rápido para la producción de pasta de papel, y la fácil repoblación resultante con este árbol, de bosques quemados con especies autóctonas.

                       El eucalipto es una especie de origen australiano, que una vez plantado tiende hacia el gigantismo. Son los árboles más altos de los que pueden verse en nuestra ciudad, siendo los más conocidos los de la calle Mar Chica. Se encuentran también en la plaza Daoiz y Velarde de Tesorillo, en una de las riberas del río de Oro, junto al Instituto Leopoldo Queipo y en las faldas del Cerro de Camellos. Podían también verse en instalaciones militares, como el Hospital Militar (ya talados), y en las dependencias administrativas del antiguo cuartel de Artillería, objeto de una reciente y severa poda.

                         Es un árbol que degrada el bosque, ya que absorbe todo el agua disponible con sus potentísimas raíces, y tiene un altísimo impacto paisajístico, pues sobresalen sobre cualquier otro árbol. En España se está intentando frenar su expansión, ya que en caso de incendio arden con mucha facilidad, como ocurrió en Galicia hace dos años.

                          En la calle Mar Chica se están podando en las ramas de la parte baja, pues la calle tenía un aspecto selvático. Requieren una atención constante, ya que algunos son muy altos y de grandes y pesados troncos. El desplome de alguna rama elevada o incluso la caída de algún árbol, ya se han talado varios, podría causar grandes estragos. Hace un año fueron podados en sus copas.

                        La presencia de los eucaliptos en la ciudad y de tanta flora australiana, es uno de los tantos misterios legados a esta ciudad en su etapa franquista.

 

            Nota:http://archivo-es.greenpeace.org/espana/Global/espana/report/bosques/InformeEucalipto2011.pdf

8º aniversario del Alminar de Melilla


                   Este blog esta registrado el día 3 de mayo de 2011, y tras dos días de prácticas, el primer artículo apareció el día 5. Desde entonces se han publicado más de 2100 artículos o entradas. Casi desde el inicio, tenemos asentado el dominio, lo que quiere decir que ya es un legado para la posteridad. Si se quiere entender qué es lo que ha sucedido en esta ciudad, y lo que todavía sucede, deberá analizarse el contenido de este blog. Aquí no solo hay noticias y sucesos, está también lo que Unamuno llamaba la intrahistoria, o las motivaciones y causas que motivan las acciones humanas.

                  El mes de mayo es cada cuatro años, un mes electoral. Lo fue en 2011 y lo es también en el presente. En aquel mes de mayo reapareció en la ciudad Ignacio Velázquez, con la propuesta electoral de Populares en Libertad. No pudo liderar la lista electoral porque se reactivó judicialmente la ejecución de su «inhabilitación» para cargos públicos, que solo se ponía en marcha a instancia de parte. Era la bala en la recámara con la que contaba el Partido Popular, si llegaba el caso de que el primer presidente de la Ciudad decidiese cruzar el Rubicón,  poniendo fin a su destierro, y desafiase el poder de Imbroda. Por este motivo lo comparamos con Julio César, una similitud histórica que dio mucho juego en las redes sociales de Melilla, que por aquel entonces eran libres. La inhabilitación latente tuve el mismo efecto para Velázquez que los puñales para Julio Cesar.

           A todas las publicaciones del año 2011, las denominamos como el «El Alminar oculto», porque entonces las lecturas de las entradas y las visitas al blog eran muy limitadas, apenas unas decenas. En aquel mes de mayo hubo casi 600 visitantes, que se convirtieron en 10.000 en el mes de noviembre. Por este motivo, animo a los lectores y lectoras del Alminar, que busquen en el archivo mensual, y relean los artículos de mayo de hace 8 años. Aparecerán ante sus ojos acontecimientos olvidados, y lecturas que sorprenderán por su vigencia con el tiempo actual. No solo porque los actores sean los mismos, sino porque el déficit democrático de Melilla se ha acentuado, y porque los malos modos de una determinada forma de gobierno, no se han corregido ni siquiera en un ápice. El mal trato de este modo de gobierno hacia los representantes de la oposición, es una constante claramente visible y fácilmente constatable. Ya entonces avisábamos de ello.

                                        El final del tiempo gris

                  En la política melillense, al igual que en el infierno de Dante, parece estar escrita la leyenda. «al entrar aquí, abandonad toda esperanza». Invariablemente, mientras el resto del mundo cambia, aquí se repiten resultados, porcentajes. El inmovilismo melillense es completo. No cambian ni los nombres. Solo han quedado trituradas todas las formas posibles de oposición y todas las alternativas ensayadas. En aquel mes de mayo se sustituyó el salmón modernista del palacio de La Asamblea por el gris franquista.

          El siempre latente recuerdo de Sarajevo, las comilonas de Santa Rita (patrona municipal), el catálogo de los monumentos franquistas, los maceteros cordobeses de Melilla la Vieja, el desplome de los edificios modernistas, el abuso del poder, la marcha de los paúles de San Agustín; fueron los temas de algunos de los artículos de aquel mes de mayo, dominado por las elecciones. El revisionado de miles de fotografías, muestra que casi todo sigue en el mismo estado que entonces. Todo sigue ahí esperando a que algún día cambie.

              Como siempre, agradecemos a todos y todas los que forman la comunidad alminarense y que nos siguen de modo constante. A todos y todas los que nos han permitido alcanzar ese 1,7 millones de visitas. Ocho años después, el Alminar sigue siendo una ventana abierta al mundo.

 

Nota:https://elalminardemelilla.com/2011/05/18/la-defensa-de-la-democracia/ ;https://elalminardemelilla.com/2011/05/10/el-poder-omnimodo-de-imbroda/

Elecciones, recuentos y recursos


             Celebrar unas elecciones sin la presencia de Coalición por Melilla situaría a la ciudad en los tiempos de la Suráfrica de Pieter Bhota. En 1984 la ciudad multicultural y multiétnica de Sarajevo fue sede Olímpica de los Juegos de Invierno y apenas una década después fue el escenario de una guerra en donde se liberaron todos los demonios de las diferencias raciales, religiosas y nacionales. Pasar de un estado a otro es solo cuestión de una decisión errónea, de una declaración fuera de lugar. Volver a la situación política y social de 1985 no es deseable ni recomendable.

                   Mustafa Aberchán es el fundador de Coalición por Melilla y su líder indiscutible. Agrupa y cohesiona a un movimiento o partido con sensibilidades muy diferentes. Eliminarlo de la vida política, tanto a él como a su formación, como afirman con asiduidad los dirigentes del Partido Popular melillense, colocaría a la ciudad ante el abismo de la incertidumbre política y social. No es un partido de corte musulmán, como se aventuró a calificarlo un medio de comunicación. Es ante todo el partido de los desclasados, el partido de esa otra Melilla por la que muy poca gente se atreve a transitar, y que coincide con la población española de origen amazigh, y a la que pocos partidos suelen prestar atención. Coalición se ha erigido con la representación de esos votantes, que están en situación de orfandad política y de desamparo social.

                             La participación electoral

                 El bien mayor en una democracia es el derecho de sufragio. El derecho a la participación activa y pasiva en las listas electorales. El derecho a escoger a los representantes más afines, como establece el artículo 23 de La Constitución. Este es el bien mayor a proteger. Por tanto: ¿Puede cercenarse ese derecho máximo por un error minúsculo y de carácter administrativo?. La lista electoral de CpM sí era paritaria, pues estaba compuesta de 13 mujeres y 12 hombres, pero mal ordenada entre los puestos 11 al 16, y 21 al 25.

                La listas del Partido Popular  y de Vox llevan a 3 hombres en los 3 primeros puestos. Todas respetan el ordenamiento 3/2 que prevé la ley pero están desequilibradas. Lo lógico serían las listas cremalleras, como sí hacen Podemos y PSOE, cuyas opciones políticas están encabezadas por mujeres. En Ciudadanos hay 3 varones entre los 4 primeros puestos. Se cumple la ley pero dando prevalencia a los varones.

                 Otra cuestión sería la presencia de ciudadanos españoles rifeños en las listas de los partidos, casi nula en el caso de los Populares y de Vox, con solo un integrante en cada  lista y con nula posibilidad de salir elegidos. Si no fuese por la presencia de Coalición por Melilla, la Asamblea de Melilla sería solo un parlamento de ciudadanos de origen europeo (blancos), dicho con todas las precauciones necesarias. Es pues esta formación la que corrige este desequilibrio en la representación de las comunidades mayoritarias de la ciudad. Solo el partido socialista sitúa en el número dos a un español de ascendencia rifeña, con claras posibilidades de obtener el acta de diputado.

                Volvemos pues a la cuestión que abre esta reflexión. Siendo indudable el error de Coalición de la confección de su lista: ¿Sería legítimo dejar a Melilla sin esta opción política esencial para la ciudad, solo por un error mecánico?. Fuera de la certeza del error, todo son dudas. ¿Se advirtió de modo claro y por escrito, con indicación precisa de cual era la deficiencia y de cuando se iniciaba y cerraba el plazo para subsanarla?

                              La presentación del recurso

               Coalición por Melilla ya ha presentado un recurso ante  la Junta Electoral Central y mañana lo hará en el Juzgado Número 1 de lo Contencioso en nuestra ciudad. La esperanza de muchos melillenses, de todas las ideologías y etnias, es que se acepte que un error administrativo, no puede impedir la opción mayor del derecho de voto, ladrillo básico de La Democracia. En alguna de estas instancias, o incluso en el Tribunal Constitucional, la decisión tomada en Melilla será anulada. En caso contrario, lo que espera es muy incierto.

                 Sorprende también la tibia o nula reacción del resto de las formaciones políticas melillenses, salvo en el caso de Gema Aguilar de Podemos, que se ha posicionado claramente junto a las tesis de Coalición. Parece que algunos crean posible la celebración de unas elecciones sin el concurso de esta formación.

 

La jornada electoral en Melilla


                       

        

                                              Votar para ser libres

                   Votar es uno de los pocos momentos en los que somos completamente libres para decidir nuestro destino y el de los demás. El voto deber ser consciente porque es responsable, ya que aquello que votamos nos pasará tanto a nosotros como a los demás.  Las ideologías totalitarias se enmascaran dentro de las democracias para luego horadarlas desde dentro y volver el Poder en contra de la gente, y probablemente de muchos de aquellos que votaron esa opción. Esto sucedió en Alemania en 1933, cuando el NSDAP o Partido Nacional-Socialista Obrero Alemán ganó las elecciones e hizo sucumbir a Alemania, teóricamente la nación más culta de Europa.

               Las Democracias son vulnerables a todo tipo de ideologías xenófobas, totalitarias o extremistas. Por este motivo, no se debería permitir el acceso al sistema electoral a partidos o movimientos que pretendan modificar La Constitución en aspectos esenciales (Estado de las Autonomías) o que pretendan acabar con consensos sociales como las leyes de Igualdad de Género, Memoria Histórica o la de Violencia contra las Mujeres. Estas tres leyes no son ningún capricho partidista de anteriores gobiernos, como el de Rodríguez Zapatero, sino fruto necesidades históricas, políticas y sociales: Como reparar la memoria, no reconocida todavía, de las víctimas del franquismo, la necesidad de actuar contra la violencia asesina contra las mujeres, evitar la discriminación de las mujeres en la sociedad y en el mundo laboral, o equiparar los derechos de colectivos largamente discriminados por su distinta orientación y condición sexual.

            Contra este grupo de cuestiones, un partido de reciente aparición, ha construido su seña de identidad, desplazando hacia la derecha para buscar la aproximación, a otros dos partidos que hasta ahora se situaban en el centro político. Se ha oído un lenguaje muy grueso en estas elecciones, y por primera vez desde la Transición, la extrema derecha ha reaparecido con su lenguaje y gestos, agresivos e intimidatorios.

             Votar significa ser libres, aunque eso implique tanto el acierto como el error. Hay muchas maneras de condicionar los movimientos y direcciones de la masa electoral. Siempre existe un porcentaje alto de voto decidido y otro por decidir, e influir sobre ellos es algo al alcance de los grandes partidos y medios de comunicación. La mayor democracia del mundo, la de Estados Unidos, voto a Donald Trump como presidente, que es alguien que no respeta las reglas de la democracia más consolidada del planeta.

          Nada hay pues a salvo. El único momento en el que podemos decidir y cambiar las cosas es en la jornada electoral. En esta ocasión casi en un sistema de doble vuelta, porque en apenas un mes debemos decidir sobre ayuntamientos y comunidades autónomas no históricas. Hoy mismo, muchos de los que ahora nos gobiernan de modo directo en cada ciudad, van a saber cuál será su destino en tan solo 30 días. En esta jornada electoral se puede a qué orientación corresponde la mayoría política del próximo gobierno de España, o  que todo siga un  estado de inestabilidad política como hasta ahora.

                 El fin del bipartidismo ha traído opciones muy cercanas a la gente y que expresan la nueva realidad social, también el regreso del franquismo político o el siempre presente fantasma del separatismo excluyente. Votar para seguir siendo libres.

Se barrunta atasco


                                              Todo por la obra

          Todo para el peatón, pero sin el peatón, ni la opinión ciudadana. El despotismo del estado de obras se ha desplegado por toda la ciudad en los últimos meses, creando una situación de estrés, ruido y la imposibilidad de circular para peatones, ciclistas o vehículos. Las obras, no ya las inauguraciones, deberían estar prohibidas en el semestre anterior a la convocatoria electoral.

          En el Rastro, uno de los barrios melillenses más descuidados y con menos inversión pública, fue objeto de remodelación en una sola calle, la de Montes Tirado. Se arreglaron aceras, bordillos, se asfaltó, pero solo en esa calle. En ninguna otra. La acción resultó incomprensible para todos/as. Tanto los residentes, como los usuarios y comerciantes de la zona, llena de solares abandonados, de infraviviendas y de casas en ruinas que solo son utilizadas como almacenes.

                   Desde hace unos meses se están readecuando las aceras y aparcamientos de la avenida de La Marina Española, entre el tramo comprendido entre la plaza de España y la calle Villegas, pero solo en su lado derecho o el colindante con la Autoridad Portuaria. Nadie comprende la utilidad de una obra así, al igual que no existen razones para justificar que no se haya hecho nada en los últimos 10 o 18 años.

              Utilizan como excusa a todas las asociaciones que pretenden la mejora de la ciudad y los conceptos de movilidad sostenible, pero no hacen caso a nadie o a ninguna de ellas. Melilla no tiene carril bici, ni hay movilidad sostenible, ni es accesible. Todo son obras decorativas, pero que dejan pingües beneficios a las empresas contratistas.

          Desde principios de año se está renovando una acera y una zona de aparcamientos, que además era la salida de vehículos de un parking público, el de Isla de Talleres. Lo lamentable es que esa zona céntrica, de paso constante y obligado, haya estado en un estado indigno durante la última década, o al menos desde que se construyó la nueva zona residencial de Magna Melilla. La gestión de la ciudad es la misma desde el año 2000, en esto no hay cambios.

                                Estrangulamiento del tráfico

           Ahora se está renovando todo a un ritmo lentísimo, y se está haciendo una acera desproporcionadamente amplia, junto con los aparcamientos en batería, que van a eliminar un carril de circulación. Esto es un despropósito, porque es la única vía de salida del centro de la ciudad y del Puerto de Melilla. Los dos carriles de circulación que vienen desde la zona portuaria, más el que procede de la plaza de España y el centro de la ciudad, confluirán en uno, estrangulando el tráfico y dificultando aún más el paso del transporte público.  Cada vez que un vehículo salga del aparcamiento, provocará la detención de un tráfico ya ralentizado y embotellado.

            Colapsar el tráfico y destruir el recorrido del transporte público, testimonial en Melilla, no es hacer una ciudad sostenible. Es justo todo lo contrario: inviable en todos los sentidos.

       Nota:https://elalminardemelilla.com/2016/11/06/los-agujeros-negros/