Melilla La Vieja sigue sin ascensor


         Es la misma entrada que publiqué en el mes de mayo y ya ha pasado medio año. El ascensor lleva cerrado desde el mes de agosto de 2010, creando muchas dificultades a quienes no tienen coche y quieren subir a esta parte de la ciudad andando, o no tienen más remedio que hacerlo así. Todo se justificaba por unas obras demoradas,prometidas y retrasadas,  para crear una nueva sala de exposiciones en Melilla La Vieja. Supuestamente se iba a inaugurar con la recreación de la participación de Melilla en la Exposición del Agua de Zaragoza, celebrada en 2008.

        Nadie entiende que se gaste dinero en crear una nueva sala de exposiciones en una ciudad que ya cuenta con suficientes zonas para hacerlas. Nadie entiende que se gaste dinero en reproducir el stand de una exposición celebrada en 2008 y que ya a nadie interesa. Los que disfrutaron de ella fueron los invitados a visitarla en Zaragoza, todo con cargo y costo al erario público. No se entiende que dejaran arruinar el Museo de la Cultura Amazigh creado en 1996. No se entiende qué pasa aquí y porqué estas obras son interminables. No se entiende que los vecinos de Melilla La Vieja llevan ya un año y medio sin ascensor.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/05/24/el-ascensor-de-melilla-la-vieja/

Extraños objetos perdidos


        

       Este bolaño o pivote,  lleva ahí casi un mes. Lo más curioso es que en 500 m. a la redonda no hay ninguna zona que tenga estos objetos para impedir el aparcamiento sobre las aceras. Solo podemos suponer que ha sido desplazado hasta ese lugar de modo intencionado. El fin de ese transporte y desplazamiento me resulta imposible de descifrar. El que un mes después del hallazgo siga en el mismo lugar, con ligeros desplazamientos, tampoco resulta lógico. Es admisible que el barrendero no lo quiera recoger y transportar en su cubo, pero al menos se podría dar el aviso a la Policía Municipal para que lo retire.

      El IDO ( identificación de objeto desplazado), se encuentra en la calle del Cuerpo Nacional de Policía, que curiosamente no coincide con el emplazamiento de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía, pero esto ya son cosas del callejero melillense, en donde las denominaciones de las calles son aleatorias. La última posición GPS del IDO, lo situaba frente al quiosco de chucherías, metro arriba o metro abajo.

Melilla sin política monumental


         Lamentable estado del monumento de El Encuentro

         Pese a tener una fundación denominado como Melilla Monumental, la ciudad carece de una política monumental, quizá tampoco debería tenerla. No estamos pidiendo la creación de una viceconsejería de monumentos, ni nada que suponga un gasto adicional. Simplemente señalamos la necesidad de mantener de manera vistosa lo inaugurado o lo más representativo.

          En 1997, año del V Centenario, se institucionalizó el «encuentro entre culturas», tras 5 siglos de encontronazos y la máxima expresión de esa política que sigue vigente hoy en día, fue este monumento que simboliza el abrazo entre culturas. El monumento tiene una clara inspiración en la obra de Chillida, el escultor que convirtió grandes volúmenes de hierro y cemento en obras culturales. El problema que tiene este monumento es su situación aislada y su extraordinario volumen. En aquel año del V Centenario se buscaban obras grandiosas y  atravesar los siglos con construcciones fastuosas. Sin embargo, son las obras más pequeñas de Mustafa Arruf (los conjuntos escultóricos del Paseo Marítimo o el de la Plaza de España), las que han conseguido integrarse perfectamente en el paisaje urbano.

    Todo lo que se ha realizado con posterioridad parece haber marginado este monumento, que navega en solitario en un plaza cuyo nombre (Consejo de Europa), ni significa nada y parece que se aleja de aquel concepto de «encuentro». Pero como siempre hay otro modo de ver las cosas, quizá este conjunto escultórico sea una visión profética de los nuevos tiempos y acabe representando algo distinto de aquello para lo que fue concebido. ¿ Quién sabe ?. Lo que no ayuda nada al monumento, es la lamentable situación en la que se encuentra, claramente deteriorado, con solo la mitad de las luces originales y que tampoco funcionan. El suelo pulido fue usado por los patinadores durante años, de ahí su gran deterioro.

          Quizá le convendría  estar rodeado de un jardincillo que arropase más, a un Encuentro,  demasiado solitario y a oscuras. Quizá todo sea un símbolo, una metáfora, o una profecía. No hay manera de establecer por decreto los símbolos de una ciudad. Es el uso y el pueblo el que consigue eso.

A mar revuelto, ganancia de colectores


 

        Repiten los vertidos de aguas fecales en la bahía de Melilla

  En Melilla todo es así, se pasa de la excelencia a la cochambre en el mismo día. Pasamos de comentar un espléndido arco iris a contemplar un masivo vertido de aguas fecales sin depurar. Lo han vuelto a repetir. Aprovechan los temporales, el estado revuelto del mar, para vaciar las sentinas de una estación depuradora que nunca funciona. Llevamos 10, 15, 20 años sin que consigan solucionar el problema de la desembocadura del Río de Oro. La verdad sea dicha, tampoco es que se hayan esforzado demasiado. El único trabajo constante que contemplamos los que trabajamos en las Torres del V Centenario, es el de las máquinas excavadoras cerrando y abriendo el supuesto «estuario» de nuestro único y seco río. Un mes toca abrir y otro cerrar.

      Cuando se acumulan las aguas y los lodos apestan toda la zona «chic» de San Lorenzo y las quejas vecinales arrecian, se espera a que venga un día de mar revuelto, ausencia total de bañistas y abren las compuertas a la porquería de par en par. El último vertido presenciado fue en febrero y era menor que éste que traemos a El Alminar. El vertido del día 27 de octubre ha sido masivo a juzgar por el perímetro del mismo. Estaban a tope de lodos y de cieno, y como a este problema han sido incapaces de darle solución, emprenden una huida hacia adelante y nos prometen cubrir toda la desembocadura del Río de Oro, hasta el puente de Setolazar, que es el más cercano a La Gota de Leche. Pero esta solución es solamente esconder «la mierda» debajo de la alfombra, y perdón por la palabra.

  El que quiera ver claramente esto que digo, que se acerque al blog de mi amigo Carlos Esquembri y que lea lo que oculta la obra de cubrir un río. El ejemplo es Almería y lo que esconde su rambla: http://surdealboran.blogspot.com/2011/10/lo-que-esconde-la-rambla-de-almeria.html

  Nota: En las fotografías comparativas, se pueden apreciar perfectamente la diferencia de ambos vertidos y la mayor intensidad de este último, con respecto al del mes de febrero.

¿Porqué se taparon las placas artísticas?


           Dicen que «el que busca defectos los acaba encontrando hasta en el paraíso», pero no es nuestro caso ni el del blog «La otra Melilla». No es que busquemos defectos, es que nos encontramos con ellos, en cualquier sitio en donde se mire, o en cualquier lugar por donde uno transite. El caso de las placas con los nombres de las calles de Melilla es sintomático, de un modo de hacer las cosas sin respeto ni aprecio alguno por el pasado. Era necesario colocar las placas con los nombres de las calles, porque su inexistencia creaba muchas dificultades. Lo que no era necesario era el hacerlo tan mal, con tan poca calidad y de una forma tan indiscriminada y arbitraria.

          El primero que lanzó la alerta sobre lo que estaba sucediendo fue «Uno de Melilla» y su blog: http://laotramelilla.blogspot.com/2011/09/placas-existentes-en-la-ciudad.html. Aunque antes había iniciado la campaña en «un foro de infausto recuerdo» y al que no pienso nombrar jamás.

       Pasados 6 meses de la finalización de la campaña, cobrados los 600.000€ de coste y los 74.000€ anuales para su mantenimiento, sigue sin entenderse el porqué taparon las placas preexistentes de cerámica, de diversas épocas y variada composición. No se entiende que no se hayan retirado las superpuestas. No se entiende que no se hayan corregido los errores y no se entiende que las placas más mugrientas sigan instaladas en las paredes.

Postes eléctricos y telefónicos (V)


Insólita colocación en Cándido Lobera

  Basta con fijarse en una cosa en Melilla, para que de modo natural uno repare en las mil y una deficiencias del mismo signo que existen por toda la ciudad, y que debemos seguir señalando, ante la dejadez, abandono o desconocimiento de los responsables. La utilidad de la denuncia pública, con espíritu constructivo y como vocación, sirve primero para que los ciudadanos nos demos cuenta de que podemos actuar sobre la realidad de nuestra ciudad, y en segundo lugar, para que los poderes, tanto públicos como privados actúen sobre las deficiencias señaladas.

Estas tres ubicaciones de postes en las calles Cándido Lobera, Miguel Hernández y la inexistente pero nominada como de Las Rimas, son peligrosas, de hecho, como comentaba un vecino de la calle del poeta jienense, en ese poste se estrelló un niño que jugaba con la pelota y se hizo una brecha en la cabeza. Estas tres nuevas ubicaciones detectadas corresponden al cableado eléctrico y al telefónico. Los postes telefónicos no llevan ninguna pintura o marca, mientras que los eléctricos suelen estar pintados en los colores blanco y rojo y llevan una señal de «riesgo eléctrico».

Gaselec inicia una campaña de pintado y reubicación de postes

   Desde los primeros días del mes de octubre Gaselec ha iniciado una campaña de pintado, identificación, e incluso reubicación de sus postes de cableado eléctrico, incluso en un caso, en la calle Pedro Navarro y en la manzana más próxima al Paseo Marítimo, parece que incluso ha procedido a la reubicación de los postes, pues aparecen muy dentro de la acera, lejos del bordillo y todavía no tienen el cableado eléctrico por encima, lo que puede significar, tanto un cambio de ubicación, como un eleminación de los mismos y soterramiento de los cables de tendido eléctrico.

En cualquier caso, parece una saludable medida que se señalen adecuadamente, que se pinten con los colores que advierten del peligro y en su caso, el cambio de posición o su eliminación. Esto demuestra, una vez más, tanto la utilidad de la denuncia, como su divulgación.

   Nota: En la foto de la inexistente calle de Las Rimas, fíjense en el modo en que está instalada la señal de tráfico.

 

Tras el rastro del ratón verde


                 Lamentable situación de la Piscina Municipal de Melilla

   La Piscina Municipal de Melilla, única instalación de este tipo en la ciudad, fue inaugurada en abril de 1990, bajo el mandato del alcalde socialista Gonzalo Hernández. Por casualidad ha vuelto a Melilla el pasado fin de semana con ocasión de un acto político. Dos décadas después de su puesta en funcionamiento la situación higiénica de la misma no parecer ser la idónea.

       La semana pasada decenas de usuarios presentaban su quejas o denuncias en el libro de reclamaciones de la instalación. Habían visto en las duchas «una extraña sustancia amarilla», muy viscosa, que se pegaba a la piel (el agente amarillo). Algunos vieron lombrices en los desagües de las duchas. Siempre hay pelos en abundancia obturando las cañerías. Es una única piscina, desde hace 21 años, para una ciudad de población creciente y con una demanda de uso cada vez mayor. Hoy, 21 años después, el nombre de Melilla suena en el panorama de la natación española.

        Si se compara la situación de cualquier ciudad o capital de provincia colindante con Melilla, de más de 75.000 habitantes, la descompensación resulta pavorosa. Quien hace 20 años tenía una piscina pública, hoy tiene dos; quien entonces tenía 5, hoy tiene el doble, salvo Melilla, que sigue teniendo la misma piscina. Eso sí, tenemos tres pabellones deportivos, dos palacios de congresos, un faraónico teatro y una estación marítima que costó lo que dos y no se sabe cuántos auditoriums.

                  Los ratones de la piscina municipal

    Hay un Consejero de Deportes, un director general de deportes, un director general de instalaciones deportivas y también ratones en la Piscina Municipal. Lo habían denunciado algunos usuarios, lo saben  los monitores que son los primeros que bajan al vaso de la piscina por las mañanas, lo saben muchas de las personas que los ven y los ven correr. Yo no sé cuál es la calidad de esas aguas, a qué tipo de análisis son sometidas o si se renuevan una vez al lustro.

       Quizá sea más importante regar el campo de golf de los 5 millones de euros  de fondos FEDER (Fondos europeos para el Desarrollo Regional), que hacer una nueva piscina o s mantener en condiciones dignas la que tenemos, la del Alcalde Gonzalo Hernández, la del año 1990. Dicen que ya no se va a cumplir la promesa electoral de una piscina olímpica.

       El caso es que hay una colonia de roedores deambulando por la piscina. El Alminar de Melilla ha encontrado el rastro de muchos y el cadáver de uno. Las fotos me dan asco, pero El Alminar de Melilla es un servicio público, o una vocación de servicio público y no cobramos nada.