Peatonalización en falso


                      El gran fiasco del Barrio del Real

             En los días finales del mes de abril, solo se han completado dos tramos de los cinco que iban a suponer la transformación del bulevar central del Barrio del Real de Melilla, o calle de La Legión. El resultado está decepcionando a los pocos que confiaron en estas obras, porque la mayoría de los residentes y comerciantes del barrio nunca las vieron claras. El proyecto presentado a los ciudadanos del barrio y la realidad, no coinciden casi en nada.

               La nivelación del suelo desde un lado a otro de la calle no se ha hecho de modo integral. Se ha rellenado únicamente la calzada y se ha mantenido el viejo enlosado de la zona central. Esta mezcla desluce mucho el conjunto visual. Se ha utilizado el mismo tipo de material que en el Parque Forestal, para la aprte nueva.

                Las obras se iniciaron con mucho retrso y han llegado a estar paralizadas en al menos dos ocasiones. Se idearon desde un planteamiento electoralista y la conclusión no llegará a tiempo. Está generando mucho malestar, porque ha supuesto la eliminación de casi la mitad de los aparcamientos existentes y dificultará mucho tanto el tránsito rodado, como la actividad económica de la zona. No era el tipo de obra que necesitaba el Barrio del Real.

                Rellenar terreno no es una cosa fácil, es quizá de las labores más complicadas, porque si el firme sobre el que se asienta no está en buenas condiciones, o el material de relleno no es suficientemente denso, más pronto que tarde, acabará mostrando el defecto anterior y el propio. Este fenómeno ya ocurre en el mencionado Parque Forestal, donde los desniveles y la evolución del terreno es constante.

           Las obras han sido abiertas en los tramos transversales e inmediatamente se han empezado a producir las ondulaciones del firme. En otros luagres no ha sido necesaria la presencia del tráfico rodado, para que la acera ya aparezca inclinada. Las rampas de acceso o abandono de la zona central, para los vehículos, son de perfiles feroces.

              Son muchos los comerciantes y residentes en el paseo central, los que se preguntan qué sucederá si se reproducen las inundaciones del año 20o8, que anegaron el barrio por completo. Con un suelo a ras desde un lado a otro, el agua bajará sin obstáculo alguno que la detenga. Lo malo de estas obras, es que ni siquiera están en su ecuador. Lo peor, en cuanto a cortes de tráfico está por llegar, cuando se corte la zona central, en la intersección con la calle Aragón.

Día de Castilla y León en Melilla


                               Desde la campa de Villalar en 1521

               Las tradiciones suelen ser algo inamovibles, y se fijan y forjan con el paso de los siglos. Es imposible intentar cambiarlas. La dureza del clima continental castellano curte la piel y el carácter de sus gentes. La historia forjó la firmeza de sus convicciones. Ninguna nación es capaz de estar ocho siglos en guerra contra quien consideraba un invasor, los musulmanes españoles, Castilla sí. El ejército castellano era el más potente del mundo. Había liquidado el Reino Nazarí de Granada en apenas 10 años. En 1521 llevaba casi tres décadas conquistando América de norte a sur. No tenía enemigos capaz de hacerle frente.

                  En 1521 reinaba en España un soberano Español, hijo de la española Juana de Castilla y del belga Felipe el hermoso. Con la ley de extranjería actual, Carlos I hubiese tenido que esperar diez años como mínimo para obtener el derecho a la nacionalidad, y probablemente no hubiese superado la prueba de conocimiento del idioma materno, aunque era políglota. Hoy no sería considerado español, tan solo podría aspirar a la tarjeta de residenda. En el siglo XVI se le considera directamente un extranjero, pese a la indiscutible nacionalidad española de su madre, la Reina Juana.

                     Carlos I, hombre políglota y cosmopolita intentó la modernizacíon de España, sumida en muchos atrasos, y sometida a los privilegios de la nobleza, que adquirieron a lo largo de ocho siglos de Reconquista. Se hicieron dueños de la tierra y de la economía. La casta española, como clase social dominante viene desde muy lejos.

                Los Comuneros,  o Junta de Comunidades de Castilla, apoyados por parte de la nobleza, se enfrentaron a Carlos I, el rey extranjero, en defensa de las tradiciones de Castilla, e intentando proclamar como reina a Juana I de Castilla, madre de Carlos de Gante, a la que consideraban la legítima reina. Se aprovecharon y utilizaron para sus fines políticos, a una mujer trastornada por la muerte de su marido, Felipe el Hermoso.

               La voluntad castellena, revestida de tradiciones , no tuve que nada que hacer frente el poderoso ejército Real, y fue barrido en una sola jornada, en la campa de Villalar (Valladolid), un 23 de abril de 1521.  Ganó la batalla el monarca español Carlos I, pero renunció a imponer sus reformas modernizadoras y a recortar el poder de la nobleza (Casa de Alba), que ha llegado hasta nuestros días. Existen ocasiones en que quien gana pierde, y esta fue una de ellas, pero de esto ya hemos escrito.

                                             Castellanos en Melilla

         En 1497, fecha oficial de la conquista de Melilla, los únicos melillenses existentes eran los rifeños, que necesitarían otros cinco siglos para ver readmitida su condición de tales. Los castellanos sostuvieron Melilla durante 400 años frente a sus antiguos pobladores. Si Melilla es hoy lo que es, se debe en parte a la firmeza del carácter de los castellanos. Desde hace algunos años, y aunque ya no se recuerde nada de esto, los residentes castellano leoneses de Melilla, celebran un encuentro y almuerzo, en recuerdo y conmemoración del Día de Castilla y León, que no es otro que el día 23 de abril.

El canto del cisne del Telegrama de Melilla


              Ningún periódico vive ya de sus ventas físicas. Todos dependen de la publicidad privada y de la Institucional. El correcto reparto de ésta última debería fijarse en estrictos criterios de difusión, y con el único objetivo de mantener los empleos existentes. No está los tiempos ni para que desaparezcan empleos, ni para que desaparezcan medios de comunicación, algunos como el Telegrama de Melilla, que son parte de la historia de la ciudad. El poder político ha utilizado los medios locales como parte de su dominio sobre la sociedad de Melilla, instituyó unos convenios de publicidad, sin tener en cuenta los dos condiciones expresadas arriba. Se ha repartido dinero, y mucho, pero directamente a los empresarios, para mantener su poder e influencia sobre la situación política de Melilla. La línea informativa actual es prácticamente uniforme, algo que no sucedía hace una década, en la que cada periódico mantenía una tendencia, de manera que se leían todos los periódicos, para ver que tratamiento se daban a las noticias, según el medio que las redactase. Esto es fácilmente comprobable en la hemeroteca. Desde que se institucionalizaron «los convenios de sometimiento a la prensa», la realidad publicada se asemeja a la de la Rusia soviética, con su agencia oficial de noticias (TASS), y los órganos de expresión oficial (Pravda e Izvestia), cuya única diferencia era el grado de enaltecimiento del líder reinante en ese momento, y de sus logros. A esto se le llamó culto a la personalidad, que alcanzó su cenit en las figuras de Stalin y de Mao.

               La situación creada ha sido la desaparición practica de la libertad de expresión, y de la emisión de información no controlada. Hay una situación de censura encubierta, o lo que es peor, de auto censura. El poder político ha apoyado su acción sobre estos  pilares propagandísticos, arrasando con todo lo demás. El potencial privado de cada empresario de medio de comunicación, es el que decide qué margen de crítica o de distancia mantiene con respecto al poder ejerciente. La crítica ciudadana ha desaparecido de todos lados. El Poder ejerciente ejerce su control de muy diversas maneras, pero también se ha convertido en rehén del perverso sistema creado.  Hay pánico a ajustar las subvenciones o la publicidad con los medios existentes, por si vuelven los tiempos de la iracundia informativa.

                      La posible desaparición del Telegrama de Melilla

          La política de subvenciones condicionadas tampoco ha servido para mantener el empleo en el sector de la prensa. En los últimos años desapareció la sección melillense del diario Sur, que ahora se regala dentro de otro medio de comunicación, El Faro. El mundo de la prensa en nuestra ciudad ha perdido al menos una decena de puestos de trabajo, y sigue siendo un sector que no está regido por un convenio colectivo de trabajo. El día en que los intereses empresariales caminen por otro lado, muy bien podrían deshacerse de parte de los medios  de comunicación  que ahora mismo rigen el panorama informativo. Para el año 2015, los distintos medios de comunicación de Melilla recibirán 1,9 millones de euros, la misma cantidad que en el pasado 2014. Una subvención en esa cuantía debe tener como objetivo principal el mantenimiento del empleo, la regulación mediante convenios colectivos y garantizar la libertad de expresión. Hasta la fecha no se ha conseguido ninguna de estas tres cosas.

                 Tras años de ocultar noticias y críticas hacia el gobierno de la ciudad, aparecen ahora por primera vez, tras años de silencio impuesto. La lección de todo eso es que callar no suele servir de nada, porque cuando el poder decide deshacerse de algo, lo hace cuando considera que ya no le es útil. Como dicen en sus portadas, 113 años de historia pueden desaparecer, al igual que desapareció la Cooperativa Gráfica. En silencio absoluto y sin que nadie se haga eco de la situación. Es la hora de los justificadores.

Una carretera en las nubes


             Es una carretera en las nubes, que comunica dos zonas casi sin tránsito de vehículos. No hay modo de subir allí, porque el acceso por al carretera de Horcas Coloradas o por el Rastro es dificultoso en grado extremo. Esta carretera difícilmente absorberá el tránsito de vehículos pesados, o el de vehículos normales. La otra forma de acceder a ella es desde la barriada del Tiro Nacional, por la que tampoco se transita, salvo que se resida allí. En Melilla se circula mucho, pero no por estas zonas. La hemos visto en construcción, y tiene un peralte excesivo, lo que la puede hacer peligrosa, o adecuada para las competiciones tipo «Need for speed». Cuando aquello se convierta en un carrera de locos, como pasó con la carretera de La Vía Láctea, acabará llena de bandas reductoras de velocidad, del tipo «lomo de asno», por lo que se convertirá en intransitable. No comunicará nada, como ahora, al igual que Puente Magno, sobre el arroyo Mezquita.

                    Los barrios de Melilla carecen casi de todo. Los barrios periféricos presentan un aspecto lamentable, están muy deteriorados. Esta es una nueva obra no prioritaria, otro millón de euros gastados en asfalto y hormigón. No debe tener mas de un kilómetro de longitud. El asfalto está saliendo algo caro en nuestra ciudad. Tenemos calles intransitables, pero kilómetros de carreteras y puentes impecables en zonas sin tránsito.

                           La inauguración de la carretera, pese a tratarse de otra obra magna, pasó sin pena ni gloria. Existirá gente en Melilla, que pasados diez años, ni siquiera se habrá acercado hasta ella.

Podemos concurrirá a las elecciones de Melilla


     Podemos Melilla quiere comunicar a la ciudadanía melillense que compareceremos en los próximos comicios Autonómicos y locales del próximo mes de mayo.

        Para poder llegar hasta aquí hemos llevado a cabo un duro trabajo interno y colectivo (desde nuestra presentación a finales del mes de enero), para equiparar a nuestra ciudad con el resto de las candidaturas electorales de las 15 comunidades autónomas que concurren a las elecciones de mayo. Melilla es más que un municipio, y esta consideración, junto al resto de comunidades, nos permite presentarnos a las elecciones, y frente a la ciudadanía melillense con nuestro nombre de Podemos, sin necesidad de concurrir con otras formaciones y otros nombres. Creemos en la unidad de acción, pero desde y con nuestras siglas.

       Es la hora de Podemos y Melilla no podía ser diferente a otras ciudades y comunidades. Queríamos esto para el pueblo de Melilla. Que los melillenses puedan votar una opción real de cambio político y transformación social, en la que el ciudadano/a, decide desde el primer momento la composición de nuestras listas  y la elaboración de nuestro programa.

       Es la hora de Podemos, éste es el momento de la gente, de devolver la gestión de La Democracia a las personas, a la gente común y sencilla. Ya hemos visto los que han hecho con La Democracia con autodenominados profesionales de la política. Es nuestra hora, nuestro momento, del de todas y todos. Es la hora de devolver el sentido común a la gestión pública, que es de todos/as y debe volver a ser para todos.

         Podemos equipara Melilla con las 15 campañas autonómicas

       La Comisión Ejecutiva Estatal de Podemos ha concedido a Melilla un plaza extraordinario de 5 días, para que podemos componer nuestra lista (entre el 28 y el 30 de marzo), que será abierta. Cualquier inscrito en Podemos Melilla puede postularse como cabeza de lista, o para integrarse  en alguna de las que se presenten, mediante el proceso de primarias y listas abiertas.

        Los inscritos deciden con sus votos sobre todos y cada uno de los candidatos y listas postuladas. Nada hay decidido desde el principio. Podemos es de todos y para todos. Aquí no hay castas, ni familias, ni clases políticas. Pasadas dos legislaturas, sin excepción, todos volveremos al lugar del que salimos.

                            Proceso de Primarias  en Podemos Melilla

     Las candidaturas y candidatos presentados, serán votados entre el próximo 1 y 5 de abril, por todos los inscritos en Podemos. El plazo de reclamaciones o rectificaciones será entre los días 6 y 7.

        El próximo 9 de abril, Podemos Estatal proclamará como oficial la candidatura más votada, como la representante de Podemos en la ciudad de Melilla.

Colapso en las fronteras de Melilla


         Las fronteras de Melilla son vitales para el futuro de la ciudad de Melilla. No se ha hecho casi nada en ellas durante los últimos 20 años. Los pasos fornterizos de Farhana, Mari- Guari, Hardú (Barrio Chino), están como a principios del siglo pasado. La renovación del paso fornterizo de Beni-Enzar solo fue estético. Las interminables colas colapsan el tránsito comercial y el intercambio de ciudadanos entre España y Marruecos. Los funcionarios de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado trabajan en condiciones no acordes con el siglo en que supuestamente vivimos.

            La situación es tal, que desborda incluso la carretera de circunvalación, que a veces es necesario usar para trasladarse de un lado a otro de la ciduad, sin vivir o disfrutar los interminables atascos provocados pro las rotondas, o por el estado de obras en cadena.

           Sin embargo, hay días en que el acceso a la carretera de circunvalación está cortado en la zona colindante con Puente Magno (arroyo Mezquita), por lo que no se puede acceder hasta el tramo entre el polígono industrial y el puesto fornterizo del Barrio Chino.

            En el medio día de hoy, el colapso en la frotnera de Farhana era total, con una cola que se prolongaba a lo largo de un kilómetro, hasta el puesto fornteriozo de Mari- Guari. La circulación era peligrosa, porque muchos vehículos invadían el carril contrario de circulación, solo para poder acceder hasta la carretera de Farhana en dirección centro.

             Esto sucede casi todos los días de la semana, repartidos entre los tres puestos fronterizos existentes entre España y Marruecos. La vialbilidad económica de Melilla y de su entorno depende de una aglidad en las fronteras, que no existe. Solo hay colapso y encierro. Son cada vez menos los melillenses que salen o pueden salir hacia Marruecos, y cada vez menos los marroquíes que entran o pueden entrar en Melilla, para poder acceder a sus comercios, o a las posibilidades de ocio que ofrece la ciduad.

Represión de periodistas en Melilla


La absolución de Jesús Blasco de Avellaneda

          Jesús Blasco de Avellaneda en un periodista freelance, como muchos otros. En Melilla impera la ley mordaza y el sometimiento de la prensa. No hay manera de escribir sobre aquello que no esté en «la orden del día», o en donde publicarlo. La Constitución Española prohibe  la censura, pero nada dice de «la autocensura», aquello que todos/as saben que no se debe escribir. La crisis de la valla fronteriza cogió al partido gobernante con el paso cambiado. Las fotografías de los saltos masivos a la valla dinamitaban la imagen de la ciudad, y ponían en evidencia la política del Gobierno de España.  Las denuncias sobre la violación de Derechos Humanos que representa el entramado fronterizo recorrían el mundo, desde la ONU hasta el Parlamento Europeo. Amnistía Internacional y Human Rights Watch cuestionaban duramente la política española de fronteras.

                               Ocultar la noticia y denunciar al mensajero

           España es una Democracia y se pueden hacer fotos en cualquier parte. En ninguna parte del perímetro fronterizo se explicita que no se puedan hacer fotografías, la única salvedad es aquella que afecta a la propia imagen de las personas. Jesús Blasco de Avellaneda estaba aquel día de julio de 2013, en la zona perimetral trabajando en un plan de empleo, cuando sobrevino un salto masivo a la valla. Si hizo o no fotografías es algo que no compromete la defensa de Estado, ni supone violación alguna de la ley. Pero esto ya da igual en Melilla.

              Jesús Blasco fue detenido, intimidado, y le fueron requisadas las tarjetas de fotografías, en las que no había fotografías de los saltos de inmigrantes. Fue denunciado por la Delegación del Gobierno y acusado de presuntos delitos contra la seguridad en las fronteras y de favorecer la inmigración ilegal. Según la tesis de la denuncia el realizar reportajes sobre la valla de Melilla se estaba favoreciendo un efecto llamada. Uno de los periodistas que iba con él es invidente. Los agentes se refería a ellos como: «el ciego y el gordo».

              Ha pasado un año y medio y Jesús Blasco ha sido absuelto de todos los posibles delitos o infracciones de las que se le acusó, pero es una año y medio de deambular por los juzgados, de tensión, de preparar medios de defensa, y de desembolsar dinero. Gracias a las reformas del anterior Ministro de Justicia Ruíz Gallardón, la Justicia no ha sido gratuita en los últimos tres años. Jesús Blasco ha sido absuelto, pero el mensaje también se ha entendido.

                     En este año y medio no ha recibido apoyo por parte de la Asociación de la Prensa de Melilla, pese a que tiene suscrito un convenio con el Colegio de Abogados de la ciudad. Ha estado apoyado únicamente por otras asociaciones, como Pro Derechos Humanos y sindicales, como Sate-Stes.

            Nota:http://periodismohumano.com/sociedad/comunicacion/el-corresponsal-de-periodismo-humano-en-melilla-detenido-incomunicado-y-denunciado.html