Las mejores aceras de Melilla VII


 

                                          La acera escalera

Como acera es impracticable, como escalera también. No es apta para casi nadie, e incluso podría ser una buena zona para entrenamiento de triatletas. Esta es la calle Muñoz Torreros, que además incluye el badén más peligroso de toda Melilla, en la conexión de la calle con la del General Weyler. Esa es la zona conocida como «revienta coches». Intentar atravesarlo a una velocidad superior a los 12 kms/h, supone comerse el volante y notar como los amortiguadores se comprimen hasta el límite del estallido, incluyendo el de los neumáticos.

Toda esta manzana (calles Infantería, General Weyler, alférez Camilo Barraca, Vara de Rey, Muñoz Torreros  y Zabala y Gallardo), están próximas a desaparecer. Son antiguas casas militares, pertenecientes al Ministerio de Defensa. Según se van quedando deshabitadas, se procede a clausurarlas con ladrillo y tabiques.  En toda la manzana apenas ya quedan una decena de casa habitadas. En la calle Vara de Rey nació el melillense y aviador nacional García Morato.

Por su situación, es una zona muy golosa para especulaciones futuras, cuando se incorpore al centro de la ciudad y se habilite con la recepción del terreno del antiguo cuartel de los Regulares Indígenas y anteriormente del Regimiento de Infantería de Melilla, en lo que queda del cerro o loma de Santiago. Las ingentes cantidades de terrenos a recepcionar por parte de la Ciudad Autónoma, procedentes del Ministerio de Defensa, auguran interesantes movimientos en el Plan General de Ordenación urbana, y que están pasando desapercibidos para la mayor parte de los mortales que habitamos esta ciudad. El dinero, vía ventas de terrenos y concesiones de licencias de construcción, seguirá afluyendo a chorros sobre las siempre necesitadas y voraces arcas municipales.

Quizá entonces se resuelva el problema de la acera escalera. Mientras tanto, no pase por allí.

Galería de San José


Entre la pocilga y la mina; y vuelta a empezar

Se me ocurren al menos varias entidades y organismo públicos encargadas de que un bien turístico, la Galería y Mina de San José, no acabe convertido en una pocilga, a saber: Consejería de Cultura, Consejería de Medio Ambiente, viceConsejería de Obras y la Fundación Melilla Monumental.

La situación parecida a la de un establo a la que había llegado el «punto turístico», fue denunciada por El Alminar el pasado día 6 de octubre. Lo inaudito es que está apenas a 50 metros de la Consejería de Fomento y a unos 200 del Palacio Municipal. No hablamos pues de una zona aislada en el extrarradio de una ciudad grande, en donde todo no puede estar en perfecto estado a diario. Esta situación se estaba produciendo en sus mismas narices.

¿Qué ha demostrado esto?. La ineficacia y la incapacidad del actual gobierno de la ciudad, que emplea ya mas tiempo en defenderse de «las sombras judiciales» que lo acechan, que de la propia gestión, que ya no brilla por su presencia. Esta gestión se ve y se huele. Las cosas son así, esto es un blog y yo un simple ciudadano. Ellos tienen un potente, amplia y costosa maquinaria, totalmente paralizada.

Y lanzo esta advertencia: ¡Cuanto más tarden en mandar a su casa a la mitad o más de este equipo de gobierno, la situación empeorará y el final será mucho más catastrófico, tanto para sus intereses colectivos, como los de partido!. Si se quieren hundir, son libres de hacerlo, pero no llevándose a la ciudad con ellos.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2013/10/06/galeria-y-silo-de-san-jose/

El toro y las banderas rojas


       Hace ya tiempo, el equipo de Gobierno de la ciudad decidió instalar un enorme morlaco en la parte más alta de Cabrerizas. Era  la representación del famoso toro de Osborne, la conocida imagen comercial de un coñac, que luego acabó simbolizando algo más. Es una imagen anacrónica, que si hasta el 2011 no había llegado a Melilla, bien podía no haberlo hecho nunca. A veces el rancio españolismo tiene estas cosas. El morlaco debería verse desde la otra orilla del Mediterráneo y también desde la parte posterior del Gurugú. Todo el mundo sabe que como mejor se cita a un toro es con un capote rojo. El toro, además del españolismo, está identificado con el franquismo. Por este motivo ha sido objeto de ataques con pintura y eliminado completamente en algunas autonomías españolas

De un tiempo a esta parte, todo el mundo se está fijando en las enormes banderas de Marruecos (de color rojo), que están apareciendo en el entorno melillense. La primera se instaló sobre una loma de la antigua cábila de Mezquita, y que los españoles llamamos Barrio Chino o Hardú, más o menos sobre la entrada al Barranco del Lobo, en las inmediaciones del lugar en donde cayó abatido el General Pintos y su Regimiento de Madrid, en 1909.

La segunda bandera de Marruecos ha sido instalada en el Puerto de Beni-Enzar, a pocos metros del dique sur, límite geográfico de Melilla y de España, con el Reino de Marruecos. Son visibles desde cualquier parte de la ciudad, igual que el morlaco. Toros y banderas rojas. Nadie establece una relación, pues parecen solo coincidencias. Tenemos de las faldas del Gurugú y del Puerto de Beni Enzar del mes de mayo pasado, en las que puede observarse que no estaban los mástiles ni las banderas.

También puede observarse la construcción de una gran mezquita, que incluirá una madrasa (escuela coránica), en la loma de Hardú, y que sustituirá a la vieja mezquita del  Barrio Chino. El alminar es muy grande y la mezquita será similar en tamaño a la nueva edificada en Farhana.

Nota: la visibilidad no era demasiado buena , por lo que la bandera marroquí de Beni Enzar no se observa con nitidez. La foto está hecha desde loa aparcamientos del Puerto Deportivo de Melilla.

El Cordero, la Luna y La Meca


           La cuestión de la fiesta de Aid el Kebir

Los musulmanes compone la comunidad de los creyentes, o Umma, sin embargo, al igual que los cristianos, albergan múltiples divisiones en su seno. La creencia en el Dios Único, no implica que haya una única manera de creer. El calendario religioso musulmán se rige por la Luna, y el cristiano por el Sol. Sin embargo, los tiempos no son exactos y por ello en el calendario solar hay que añadir un día extra cada cuatro años. El ciclo lunar no dura exactamente 30 días, sino 29, 53, por lo que debe completarse con un día extra cada determinado número de años.

Pese a todo, el calendario lunar es muy predecible y diferentes páginas web ofrecen información sobre el inicio del Ramadán, y sobre la celebración de la fiesta de Aid el Kebir, hasta el año 2017. Fue la necesidad de predecir el calendario lunar y los inicios exactos de cada mes de Ramadán y las celebraciones pascuales (aid el Fitr y aid el Kebir), la que desarrolló de modo extraordinario la astronomía árabe en la Edad Media, en el tiempo en que los árabes estuvieron asentados en Europa, y en otros lugares lejanos de su origen arábigo,  como Marruecos o «magreb al aqsa» (el poniente lejano).

             Ramadán en Marruecos (años 2014 y 2015)

             2014  (29 junio a 28 julio);  2015 (18 junio a 17 julio)

             Fiesta de Aid el Kebir del 2014 al 2017

2014 (4 de octubre); 2015 (23 de septiembre); 2016 (11 de septiembre); 2017 (1 de septiembre)

          La Meca, Marruecos y El Comendador de Los Creyentes

La Meca, Arabia Saudí , es el centro religioso del mundo árabe, y allí se marca el calendario que rige en la totalidad de la comunidad musulmana mundial, salvo en Marruecos, y en las ciudades de  Ceuta y Melilla, cuyas comunidades musulmanas se ciñen al calendario marroquí, porque están dentro del Magreb al-Aqsa ( el oriente lejano). ¿Cual es la razón?. Muy sencilla. Mohamed VI, además de Jefe del Estado Marroquí, es Emir-al Muminin (comendador de los creyentes), lo que en una equivalencia no demasiado exacta, le colocaría a la altura del Papa de los cristianos latinos, o de cualquiera de los dirigentes  de las iglesias cristianas ortodoxas autocéfalas de Oriente.

La explicación de todo esto es muy sencilla. La Luna debe verse de modo directo en algún punto del país en cuestión, no vale que otro, aunque sea un príncipe saudí, diga que la ha visto. La lejanía de Marruecos con respecto a Arabia Saudí es tal, que normalmente la Luna que aparece en Arabia Saudí un determinado día, solo es visible en Marruecos en el día posterior. Por esta razón el Ramadán marroquí siempre empieza un día más tarde. Si se es respetuoso con la tradición, la Luna debe verse, por lo que los marroquíes tienen razón al comenzar su celebración un día más tarde.

La Comunidad Musulmana de España sigue el calendario religioso saudí en sus celebraciones, aunque no vean el astro lunar, porque basan su relación en la creencia, en La Meca en este caso, y no en la observación directa, como Marruecos. Esto no es ni más ni menos que la vieja polémica por la que se separó el Califato Omeya de Córdoba, del Abasida de Bagdag allá por el siglo VIII dC. Observación directa frente a creencia ciega, o sea, la Fe.

 Melilla, las razones del error

Las razones son también muy simples: quienes deciden y asesoran no saben, y a los que saben no les pregunta nadie. Para acertar siempre, bastaría con añadir un día al calendario de la Comunidad Musulmana de España. El próximo 4 de octubre de 2014 tendremos el mismo problema.

Nota:  (1) http://www.cislamica.org/pensamiento/historia/emiralmuminin.html.

(2) Para saber  las próximas fechas del Ramadán y Aid el Kebir: http://www.cuandopasa.com/index.php?v=v7418c

Historias de la Estación Marítima de Melilla


En la Estación Marítima suceden cosas extrañas, porque hay cosas que desaparecen y aparecen sin mayor explicación. Es ya difícil fijarse en todo, porque no se da a basto. Son demasiadas cosas y también cansa estar pendiente de todo. Melilla vive en la anarquía, en el sálvese quien pueda, y solo se mueve al ritmo de la inercia. La Estación Marítima es un auténtico caos, con todo a medio hacer y envuelta en la gestión más ineficaz de la historia de la ciudad. Por su propia definición, una estación de transporte es solo eso, un lugar de paso. Para convertirla en algo más, un lugar de ocio, hace falta gestionar y estar atento a todo, y aun así es muy difícil, porque estamos envueltos en medio de una crisis profunda. La estación María Zambrano de Málaga, es además un centro comercial y de ocio, pero también empiezan a verse ya locales cerrados, y mucha menos gente que hace unos años transitando por sus inmediaciones. Eso sí, la zona de embarque a los trenes está completamente aislada y no se puede acceder a ella. La estación marítima de Melilla tiene un parque infantil, que es lo único que le da vida, dividida por la zona de tránsito del pasaje, lo cual resulta cuando menos paradójico. Muchos días no hay luz hasta las ocho de la tarde en la zona infantil, otros no funciona el aire acondicionado o las escaleras mecánicas. Todo esto lo hemos contado ya.

No resulta tampoco lógico que no haya zonas de descanso, o asientos, en la parte baja, en donde se sacan los billetes de las distintas navieras. La gente no tiene más remedio que tirarse en el suelo a descansar, y eso no es atractivo ni cómodo. Parece que molesta que la gente se sienta cómoda en los sitios, y cada vez son menos los lugares que tienen sitios en los que sentarse. En los centros comerciales, en las franquicias, en los supermercados, no hay un solo banco disponible. La única opción es estar de pie y marcharse de allí cuento antes. Solo quieren al consumidor para que compre, se deje el dinero y se marche lo más rápido posible.

                                                          El rezo islámico.

Sabida y conocida es la obligación musulmana de rezar cinco veces al día, en cualquier lugar, sin que necesariamente este sea un tempo, oratorio o mezquita. Tan eficaz es la oración en un lugar como en otro. No sé si existe algún tipo de eximente, a la práctica de la oración, según se esté de viaje, o en medio de una plaza pública. La discreción y la privacidad debe imperar en un acto así. Realizarlo a la vista de todo el mundo, de cualquier manera, debe resultar «un poco incómodo».

Por este motivo, días atrás, puede fotografiar en la incómoda estación marítima de Melilla, un improvisado oratorio para musulmanes, y en principio me pareció una buena idea, pues estaba en una zona alejada del tránsito. En Almería existe una pequeña sala de oración, colocada en un lugar poco llamativo. En el caso de los cristianos, como no existe la obligación de rezar en determinadas circunstancias y horas, no resulta necesario que se instalen capilla o imágenes sagradas en los aeropuertos o en las estaciones de tren, autobús, o barco.

No sé si en los países musulmanes existen estas salsas de rezo en todos los lugares públicos, para los muy religiosos o los cumplidores rigurosos de los preceptos islámicos. Quizá en Melilla, en Almería, o en otras ciudades frontera como Ceuta o Algeciras, existan oratorios de este tipo. El caso es que lo que un día pude fotografiar y me pareció bien, ya no estaba al siguiente, y la gente volvió a rezar en el suelo o de cualquier manera.

Circulación insostenible en Melilla


La circulación en el barrio del Real

Circular en Melilla es un riesgo incesante. No hay control alguno sobre el tráfico y se conduce «al hueco». Atascos, mala visibilidad en muchos cruces, coches aparcados en cualquier lugar que restan visibilidad y dificultan las maniobras. Da igual la norma de no aparcar en las esquinas, sobre los pasos de cebra, o sobre las aceras. No se respeta ninguna. En esta ciudad de la circulación imposible es en donde quiere implantar «el carril de bicicletas». Hay mil obstáculos que dificultan la conducción y la movilidad en cualquier lugar de la ciudad. Hay eslóganes muy bonitos y grandes campañas publicitarias que atiborran los bolsillos de «los magnates» de la comunicación, pero que no se traducen en una calidad del tráfico y de la circulación urbana, incluida la peatonal. Esta mañana se ha producido un accidente espectacular en la intersección de la calle Mar Chica y la de Andalucía. A pesar de la aparatosidad del accidente, parece que no ha habido lesiones graves. En Melilla, los conductores, nos jugamos la vida a diario. La circulación en el barrio del Real es caótica. Especialmente complicadas son las intersecciones que sirven de acceso y de salida al Polígono Industrial, verdadero infierno de tráfico, solo equiparable al caos permanente de la zona del Rastro.
Desde El Alminar hemos señalado muchas veces puntos negros de tráfico, dado noticias de accidentes, y también aportado o sugerido algunas soluciones. La culpa no es siempre exclusiva del conductor, pues hay muchos factores que dificultan la visibilidad del tráfico, como la instalación de contenedores en lugares inadecuados, o la ausencia de isletas que impidan el aparcamiento «libre» de coches, en lugares inadecuados.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2012/02/06/jugarsela-a-diario-en-los-cruces/

En busca del fantasma de La Ópera


Melilla, entre La Flauta Mágica y Don Giovanni

La Ópera es una obra musical con acción dramática, escrita para ser cantada y representada con acompañamiento de música.. En la ópera hay de todo, tenores, barítonos,sopranos, mezzosopranos,y sobre todo, una orquesta. ¿Por dónde se descabala una ópera?. A veces el fallo está en el acompañamiento musical, o sea, que la música no está a la altura del «libreto». Ocurre que también alguien puede desafinar, desentonar o dar la nota, pero fundamentalmente, y lo importante es que alguien cante, o dé el cante. ¿Qué busca la Guardia Civil en Melilla en su peregrinaje de consejería a otra?. No lo sabemos, pero lo más probable es que busque a alguien que «cante». Vamos a decirlo más claro. El teatro de La Ópera de Melilla está representando el mismo argumento desde hace 14 años, ya todos sabemos la partitura, la cansina música, y el argumento completo. Todo es una salmodia a la que ya nadie hace caso. Se estaría buscando a alguien que se salga de la partitura por cansancio, o simplemente, a algún personaje que se haya salido por su propia cuenta del argumento musical, que invariablemente se repite desde el año 2000.
El Instituto Armado es de lo poco fiable que queda en este país, y como te caiga encima, ya es imposible sacudírselo de los hombros en modo alguno. Suelen llegar hasta el final, sin contemplación alguna, ya sea Agamenón o su porquero.
El desfile de furgones de La Guardia Civil de una consejería a otra ha sido y será la comidilla de toda la ciudad en los próximos días. Todo el mundo quería saber a quién se llevaban, pero que se sepa, solo han recogido documentación. Han hecho las cosas muy bien, como debe ser, con la presencia de la jueza titular y sin advertir a nadie. Es la única manera de encontrar lo que se busca y de hallar también aquello que no se estaba buscando. En estas situaciones, los cuerpos especiales de la Guardia Civil no hacen preguntas, solo informan de lo que van a hacer, recogen la documentación y se van sin decir nada más.
El melillense es muy escéptico, porque ya ha visto decenas de estas operaciones espectaculares, no es la primera vez que entran en una consejería, o incluso detienen a un consejero, y luego todo queda en agua de borrajas. A lo mejor el título que nos viene bien es el del «Enfermo imaginario». La solución en los próximos días.