Lo impredecible y los auspicios


                      El Alminar alcanza las 6900 visitas en un solo día

             Lo impredecible constituye un campo tan amplio, que rara vez podemos vaticinar lo que va a suceder, ni siquiera de un día para otro. Cualquier cosa motiva un cambio de planes, porque a nuestro alrededor actúan fuerzas que escapan a nuestro control y que en muchos casos son invisibles. Lo predecible es solo lo científico. La vida de las personas, o el entorno en el que nos desenvolvemos, constituye un extenso conjunto de cosas sobres las que influimos nosotros, y cosas que están en manos del azar. La clave, como decía Ludwig Wittgenstein, está en:  «Dejar las menos cosas posibles en manos del azar», pero claro, ¿quién puede hacer eso?.

             Para intentar intuir por dónde van a ir las cosas, tanto las que nos afectan a todos, como las que nos conciernen individualmente, analizamos cierta cantidad de información, antes de decidirnos a realizar una acción u otra. Hay muchas personas intuitivas, que apenas consultan nada y aciertan. Algunos dicen que el exceso de información sobre un problema o tema, a menudo lleva a cometer tantos o más errores, que decidirse una opción de modo directo, solo con la decisión intuitiva. Este tipo de personas, con gran habilidad para intuir cosas y ver donde nadie mas lo hacía, se constituyeron a lo largo de los siglos en adivinadores/as, profetas, magos/as, augures, brujos/as. Existía y siempre ha existido una sabiduría tomada directamente de las cosas de la naturaleza. Luego todo se mercantilizó y se diluyó en diversas formas fraudulentas. Quizá todo sea o no haya sido más que literatura, pero en ese caso también sería bueno, porque la literatura es necesaria en los tiempos en que vivimos.

                                      La evolución de las cosas

             El Alminar, desde su origen, ha ido siguiendo una evolución constante en el número de visitas. Ha habido  determinados momentos en los que se producían saltos cualitativos grandes, y que hemos comentado y compartido en «la comunidad del Alminar». Hasta este momento, el máximo número de visitas alcanzadas en un solo día eran 1950, y se alcanzó durante la última crisis fronteriza, en el mes de septiembre pasado. Hoy, día dos de marzo de 2013, se ha multiplicado por tres esa cifra, hasta alcanzar las 6917.

              La razón parece estar motivada por una entrada, la de la profecía sobre el nuevo Papa, que será elegido durante el presente mes de marzo.  A veces en la red, se busca información, o leer algo diferente a lo que todos repiten, de modo más o menos acertado. Hay muchos artículos muy buenos, sobre este tema o sobre otros, pero a veces, también se busca un poco de literatura. Algo diferente con lo que evadirse un poco de una realidad acechante. También se busca acabar con la inquietud que esta situación extraña, la de un Pontífice que renuncia a su cargo, provoca en muchas personas.

              Quizá ese haya sido esa la explicación de este elevadísimo número de entradas, que multiplica por 9 la media de visitas del blog, desde que empezó el año.  Acabamos el mes de febrero de una manera que nunca imaginamos, e iniciamos el mes de marzo de un modo totalmente impredecible. Sea como sea, no olvidaremos esta fecha.

Febrero desde El Alminar


         Es el mes más corto del año y también el mas frío, pues está situado en la mitad del invierno, aunque es verdad que en febrero la luz crece , ya lo dice el refrán: «Por San Blas, una hora y más». De su crudeza da buena cuenta otro refrán: «En febrero, siete capas y un sombrero». Las heladas de este mes, enfrían el terreno y lo apelmaza,  por eso el refranero dice que «la arada de febrero requiere mucho gradeo».

             Febrero ha sido un mes de sobresaltos, o de sobres altos. Nadie esperaba un mes así, atravesado por el nombre de Bárcenas, el tesorero del Partido Popular. El aniversario del Golpe de Estado del 23F ha quedado oculto por el acoso a la Corona de España, por parte de la aristócrata Corina. El yerno real Inaki Urdangarín ha vuelto a descender la cuesta de los juzgados de Palma de Mallorca y en Melilla, hemos visto como el sindicato de ultraderecha Manos Limpias, apuntaba su dedo presunto dedo acusador, hacia el rostro del hasta este momento «omnímodo presidente» Imbroda.

             Para el Alminar ha sido un mes muy bueno, y un mejor inicio de año, con 43.000 visitas en dos meses, frente a las 35.000 del mismo periodo del año anterior.

           Lo que no esperaba nadie, es que a 28 de febrero, en el último día del mes más corto, estuviésemos en Sede Vacante ( sin Papa en Vaticano), por voluntad propia o por propia renuncia. Nunca sucedieron tantas cosas, en tan poco tiempo.

           Hoy no pensaba escribir y la entrada de ayer, estaba prevista para hoy. El Alminar tiene un rigor en la presentación de temas, que muchas veces se ve alterado y condicionado por la realidad. Una amiga me decía que cómo puedo escribir tantas cosas y tan distintas, pero este blog, esta pequeña puerta abierta «urbi et orbe» (a la ciudad y al mundo), es tan solo un diezmo de todas la cosas que suceden a diario. Es tan solo una pequeña muestra, de una realidad que nos supera día tras día. Hace ya 20 meses que permanece encendida la lámpara del Alminar y su puerta abierta.

Las profecías sobre el nuevo Papa


 

                                         Las claves del Cónclave  

          Enrique Delgado    

                   El Pontifex Maximun, título principal del sacerdote que conocemos con el nombre de Papa, es un título heredado directamente de los emperadores romanos, que eran las máximos pontífices del Colegio de Augures de Roma. Como tales, tenían que interpretar los auspicios y los augurios, en los sacrificios rituales con los que inauguraban cualquier acto público, o iniciaban una campaña de conquistas. La del Imperio Romano era una religión de Estado.

                                                        San Malaquías

              Nada hay más fácil que ajustar una profecía a un hecho ya sucedido o a una persona ya conocida. Las profecías del monje Malaquías son una colección de 112 lemas o divisas que predecirían la sucesión de pontífices romanos, desde Celestino II en 1143, hasta una fecha indeterminada, pero que el final de la serie de los 112 lemas ha hecho coincidir en nuestros días. El próximo Papa elegido por el inminente cónclave, sería tanto el último Pontífice de La Iglesia, como el último predicho por la serie de Malaquías. En ambos casos el monje acertaría, porque una buena profecía debe ser lo suficientemente ambigua como para que sea susceptible de ser interpretada en dos vías diferentes. los oráculos de la Pitia de Delfos, o de La Sibila de Cumas, fueron algunos de los más conocidos de la antigüedad. Por tanto, estamos ante el último Papa de la lista de Malaquías, lo que no quiere decir que sea el último de la Santa Madre Iglesia.

                                          El Papa y Los Templarios

             San Bernardo de Clavaral, inspirador de la Orden de Los Templarios, los monjes guerreros, fue contemporáneo y amigo de Malaquías, y menciono  este dato, porque puede estar relacionado con la crisis en la Silla de San Pedro. En los últimos 500 años nadie había visto abdicar o renunciar a un Papa. El 13 es un número maldito, porque fue ese día, el 13 de octubre de 1307 ( fecha que también empieza por el número 13)  cuando se produjo el arresto y la disolución de la Orden de Los Templarios en Francia. El proceso contra La Orden del Temple, se inició con un Papa, Clemente V, y acabó con otro, Juan XXII.

             A los 14 Pontífices romanos con nombre de Benedicto (hubo un Benedicto X pero fue declarado antipapa), le sucedieron cuatro Papas con nombre de Juan y cinco con el nombre de Clemente, por tanto, sería probable que el próximo cardenal que sea nombrado Pontífice de La Iglesia adopte el nombre de Juan XXV o Clemente XV, y me inclinaría por este último, pues los ordinales de Benedicto y Clemente siempre han estado muy próximos.

                               La maldición de Jacques de Molay

          El último Gran Maestre del Temple, cuando ardía entre las llamas de la hoguera, durante un soplo de viento que apartó el fuego de su cuerpo, pronunció la más célebre de todas las maldiciones, dirigidas al Rey de Francia, al Alcalde de París y al propio Pontífice de Roma:  «Dios conoce que se nos ha traído al umbral de la muerte con gran injusticia. No tardará en venir una inmensa calamidad para aquellos que nos han condenado sin respetar la auténtica justicia. Dios se encargará de tomar represalias por nuestra muerte. Yo pereceré con esta seguridad».

            Ha sido este Papa, Benedicto XVI,  el que ha desclasificado y publicado las Actas Pontificias que exoneraban al Temple de toda culpa, tanto doctrinal, como de los crímenes de los que fueron acusados injustamente. Jacques de Molay murió entre las llamas de la hoguera el 18 de marzo de 1314 ( nuevamente aparece el número 13). Es muy probable que la fecha en la que se conozca  el próximo Papa, coincida con el 18 de marzo, efeméride de la ejecución de Molay y así tendríamos la coincidencia de la fecha, y nuevamente el número 13, pero esta vez en el 2013.  Alfa y Omega, principio y final ( ∂ kai Ω. Son muchos los que todavía dicen, y han escrito a lo largo de los últimos siglos, que La Iglesia de Roma, tiene que pagar su gran culpa por haber consentido el tremendo final de la Orden del Temple.

                           Todo está repleto de signos

                 Durante la Vigilia de la Jornada Mundial de La Juventud, en el aeródromo de Cuatro Vientos en Madrid, una brutal tormenta se desató sobre todos los allí acampados, volando el solideo pontificio de la cabeza de Benedicto XVI, algo que también sucedió en Roma. En algún momento el Papa tuvo que ser tapado con un paraguas. Los signos eran claros. Las tinieblas amenazaban a Benedicto XVI y ha sido protegido con el paraguas del retiro. Esto es un hecho insólito. Necesitaríamos 70 veces 7 entradas, para poder analizar todos los signos que acompañan al anuncio de la retirada de Benedicto XVI. Quizá incluyamos una nueva con nuevas interpretaciones.

                           La anomalía del Pontífice español

              En 2013 años de la historia de La Iglesia, nunca ha existido un Pontífice romano español. Quizá sea el momento en que esa anomalía deje de serlo. La profecía de Malaquías, el lema 112 aclara poco. Alude a «Petrus romanus», pero puede ser con el significado de «roca», o sea,  alguna persona de firme Fe y convicciones,  que lidere a La Iglesia ante las amenazas que se ciernen sobre ella. Hay que dejar claro que el posible final del Papado, tal y como lo conocemos, no implica ni debe estar relacionado con el fin del mundo.

              Para acotar el posible nombre del sucesor de Benedicto XVI, deberíamos buscar en algún cardenal que tenga por nombre Pedro, o que sea nacido en Roma capital, o en que algún modo recuerde a la roca. Aunque con un significado diferente, solo encontramos proximidad con el cardenal español Rouco Varela.

   San Malaquías, divisa 112:   «En la persecución final de la Santa Iglesia Romana reinará Petrus Romanus, quien alimentará a su grey en medio de muchas tribulaciones. Después de esto la ciudad de las siete colinas será destruida y el temido juez juzgará a su pueblo».

   Nota: https://elalminardemelilla.com/2013/02/11/benedicto-xvi-y-la-profecia-del-alminar/

Como velas encendidas


 

                           Nos hemos metido en la boca del lobo para mostrar las cosas como nadie las había visto antes. Hemos subido hasta lo más alto para que nada estorbase la visión clara de las cosas, porque nada es lo que parece o como nos lo cuentan. Nos hemos metido hasta el fondo, si ha sido necesario,  para comprender y entender los hechos desde su mismo origen. Hemos llegado tan lejos como nos ha sido posible, o como nos han dejado. Nos han cerrado muchas puertas y nos hemos encontrado otras abiertas, incluso hemos mirado por el ojo de una cerradura. Hemos levantado el polvo a nuestro paso, y estado junto al cieno pero sin enfangarnos. Acompañados o en soledad absoluta. Rodeados de luz o en la penumbra. En la línea de la audacia, pero precavidos, en la frontera de la valentía, pero acompañados siempre por el temor. De otra forma nada de esto hubiese sido posible, y jamás habríamos llegado hasta aquí, ni de esta manera.

            La vida es equilibrio y arriesgarse al todo o nada, puede llevar aparejado que se pierda todo y no se gane nada; y no es la misma cosa. Cuesta mucho conseguir algo, porque vivimos en un mundo en donde se es generoso con el insulto, y cicatero con la alabanza, cuando debería ser al revés. Hemos creado un espacio nuevo, que es también de muchos, y hemos luchado línea a línea para consolidarlo y darle forma, con un estilo que es nuestra seña de identidad.

             Tenemos muy claro que todo es efímero, que lo que cuesta muchos años y esfuerzo levantar, basta un solo instante destruirlo, y que lo más difícil es mantenerse. Es la conciencia de esa debilidad, la que es también causa de esa sensación de fortaleza que nos acompaña, y esto no es una contradicción. Lo que se escriba es lo único que no borrará el olvido, que de modo inexorable se abatirá sobre casi cualquier cosa. Atravesar el tiempo es algo muy difícil y no está en manos de nadie decidirlo ni decretarlo. Los pensamientos que hayamos creado, aquello a lo que sin saberlo hayamos dado origen, será nuestra obra invisible y al final, el esfuerzo habrá valido la pena. Incluso aun cuando no escribiésemos  una sola línea más, ya habríamos  transformado suficientes cosas.     Todo esto, tendrá vida propia, independientemente de nuestra voluntad, y también hay que saber que hasta el más grande de los cirios, acabará consumido. La llama debe ser siempre alimentada y vigilada, y la cera repuesta

Benedicto XVI renuncia en el año de La Fe


 

                            En el día de la Virgen de Lourdes

                            Desde este mismo momento se abre el tiempo de la especulación, porque La Iglesia nunca comunica motivos. Hay que hilar muy fino para interpretar sus movimientos, o sus intenciones. Destaca un hecho y es que el Papa Benedicto XVI no haya comunicado a nadie la intención de renunciar al Papado, a ninguno de los componentes del círculo íntimo papal, del propio gobierno pontificio. Lo ha hecho en público, en  medio de una ceremonia religiosa de canonizaciones y beatificaciones y en el idioma oficial de La Iglesia, el latín. A preferido hacerlo frente al anonimato de los feligreses, que ante los propios componentes de La Curia romana. La bofetada personal y política es de un elevadísimo contenido y calado. Renunciar a aquello por los que muchos venderían, y no es un decir, su alma al diablo si fuera necesario.

                     Además renuncia en el año llamado, de modo sonoro, de La Fe. Renuncia sin que mediara la más leve sospecha de sus intenciones, sin que pueda ligarse a ningún acontecimiento concreto. En dos mil años de historia, solo tres Papas han renunciado a la llamada «silla de Pedro». El último, Gregorio XII,  lo hizo en 1415 empujado por la espada de un emperador.

                     Ha escogido cuidadosamente el momento para el anuncio que ha sorprendido al mundo, pero no al Alminar. Ha sucedido en un 11 de febrero, día de la conmemoración de la Virgen de Lourdes, y también a dos días del inicio de la Cuaresma, tiempo de penitencia y oración entre la feligresía cristiana. La lectura canónica del día era la relacionada con las Bodas de Caná, primer milagro público de Cristo. El que la renuncia se haga efectiva el 28 de febrero, que también será el último día de su papado, no deja de ser un dato más para interpretar. Hoy también es el día de Santa Teodora, nombre que significa regalo de Dios, emperatriz de Bizancio. El estudio de

                                      El futuro de La Iglesia

        La Iglesia católica, existen otra iglesias cristianas agrupadas bajo el nombre de ortodoxas, se juega su futuro en el presente siglo XXI. El camino emprendido por el Papa Juan Pablo II, y ampliamente secundado por su sucesor, de ampararse en movimientos internos de carácter integrista, es solo una solución temporal, que llena ahora las plazas y algunas parroquias, pero que no tiene una proyección de futuro válida. El mundo actual es muy complejo, muy abierto, con dilemas morales y éticos de difícil solución y posicionamiento, a los que no se les puede ofrecer postulados y máximas teológicas del siglo XII. Seguir en ese camino es entrar en una vía muerta.

                    La gente de este siglo se enfrenta al desamparo de la caída de las ideologías políticas, del relativismo moral y de la ley del todo vale. No todo es bueno, no todo puede ser admitido. Hay que seguir manteniendo unos referentes morales, éticos y personales, ante los que el catecismo y la amenaza del infierno ya nada valen. Seguir en esa marcha atrás, es como encerrarse en un cuarto oscuro y tirar la llave por la ventana. No se trata de admitir todo, pero sí de enfrentarse a los problemas del mundo con coherencia, con credibilidad, y sobre todo con ejemplos. Esto es lo principal.

      Nota: Video de la renuncia de Benedicto XVI, en la página web del Opus Dei: http://www.opusdei.es/art.php?p=52043

El apartadero


 

     El apartadero es un tramo de vía ferroviaria conectada con la vía principal, en la que puede entra un  tren para esperar el paso de otros, esto sucede cuando solamente hay una vía principal para ambos sentidos de la circulación de ferrocarriles,  o para su simple aparcamiento. Melilla fue en el pasado una ciudad de ferrocarriles,  con pasos a nivel, vías férreas atravesando la ciudad, y sus correspondientes estaciones, entre las que destacaba la del Hipódromo. Sin embargo, no hay una sola calle dedicada al ferrocarril en esta desmemoriada ciudad. El Alminar tiene  algunas normas no escritas, entre las que destaca el trabajar, en la medida de lo posible, con fotografías propias.

     El ferrocarril o tren, es uno de los medios de locomoción que más ha estimulado la imaginación y los sueños de los niños, o incluso de cualquier persona. Si hay una sensación relacionada con los viajes, esa es la del tren. El avión traslada de un lugar a otro en demasiado poco tiempo, y en el mar no suele verse más que agua. Sin embargo, en el tren se atraviesan montañas, campos, ciudades y todo lo imaginable. Por eso me gusta comparar al Alminar con un tren en marcha, que también necesita de sus paradas, y del estacionamiento en un apartadero.

         No se puede estar siempre caminando de un lugar a otro sin detenerse. No se puede caer en la ansiedad de creer que un gobierno puede caer en un día, o que una transformación social puede llevarse a cabo en un plazo corto. Todo suele ser gradual, de modo que nos vamos acostumbrado a los cambios.

         Los cristianos del siglo I murieron en la creencia de que «El Reino de los Cielos» llegaba de forma inminente, y por eso se presentaban alegres a las autoridades romanas para sufrir el martirio de modo voluntario. En el primer cambio de milenio, el del año 1ooo, la humanidad europea pensó que se  acababa el mundo y se podía ver a los ricos y potentados, deshaciéndose de sus riquezas para ir más livianos al cielo. En el segundo cambio de milenio, el del año 2000, los ricos ya no se dejaron engañar, y todo se limitó a una catástrofe informática, que tampoco se produjo.

           Lo que sí ha habido en El Alminar es una catástrofe informática provocada por el mundo oscuro, y que está obligando a realizar cambios en la «unidad central del Alminar».  Estamos en el apartadero, pero seguimos aquí, ya no nos vamos. En este último año han ocurrido muchas cosas. El pasado mes, el de enero, alcanzamos 22.000 visitas, lo que constituyó el 2º mejor registro de los 20 meses de nuestra pequeña historia.

Lo que el lenguaje esconde y muestra


                                        La crisis del Partido Popular

           Hoy hay que ser obligatoriamente críptico y debemos mostrar sin decir. Todo el mundo ve, escucha, oye y también espera. Quienes nos gobiernan están atrapados en la zanja que media entre lo que dicen y lo que luego hacen, entre lo que exigen a los demás, y lo que luego no hacen consigo mismos, ni con sus hijos, ni con sus familiares. Han impuesto sacrificios a todos, pero ellos no han renunciado a ningún privilegio.

         Decía Wiitgenstein que:  «la verdad o falsedad de una proposición, de una afirmación, consiste en el acuerdo de su sentido con la realidad».  El contenido de lo que afirman, parece no corresponderse con la realidad de lo que vemos.

              Hay un libro de un filólogo judío, Victor Kemplerer, que analizó minuciosamente el lenguaje del Tercer Reich, y los sutiles cambios que fueron introduciendo para enmascarar la realidad, porque el lenguaje es también «un arma», incluso más potente que muchas. Estamos inmersos en eso, en el intento de encubrir todo con le lenguaje, de enmascarar la realidad, por eso hay que intentar buscar, no en lo que dicen, si no en el cómo.

                      Hay una frase de Talleyrand, muy citada, que dice que: «El lenguaje sirve para ocultar los pensamientos del diplomático», del político. Kemplerer lo refuta diciendo que es precisamente lo contrario: «El lenguaje saca a la luz aquello que se quiere ocultar de una forma deliberada, ante otros o ante sí mismo., y aquello que lleva dentro inconscientemente. Las afirmaciones de una persona pueden ser mentira, pero su esencia queda al descubierto por el estilo de su lenguaje». Y todo esto sirve para muchos.