Imágenes para este final


Todo final es seguro y en este caso sabemos hasta la fecha, el 28 de mayo próximo. Sin embargo no podemos determinar el modo y cual será su imagen definitiva. Esta es la incertidumbre que sobrevuela todo, la que provoca la inquietud y una elevada susceptibilidad. No se puede decir nada porque todo se interpreta en contra o a favor de. No son los peores tiempos posibles, ni mucho menos. El origen del Alminar estuvo acompañado por la campaña electoral de 2011. Entonces había alguna esperanza de cambio, pero no ocurrió nada de eso, ni en 2015 tampoco. Hubo que esperar cuatro años más a que este se produjera, aunque de modo imprevisto, en medio de un escándalo, aunque de eso no nos hemos librado nunca. Desde 2011 hasta la fecha, todas las elecciones celebradas han tenido algún tipo de recurso o de impugnación.

Hemos vivido un cambio que no volveremos a vivir, ni en el mismo bloque, ni en el mismo formato. Nada hay imposible en el mundo político, pero esta fórmula está agotada. Deberían cambiar los ingredientes de la receta. La otra alternativa, la regeneradora, es casi la misma que la vivida entre 2000 y 2019. Habría posibilidad de otras combinaciones, pero deberían diluirse algunos de los componentes principales. En las condiciones actuales no es posible repetir la experiencia. Si no cambian los nombres no es posible cambiar las actitudes. Lo que se ve como observador no gusta a casi nadie. El agua y el aceite no mezclan y esto ha sido evidente para todos. La clase política, los clanes dominantes en los partidos no promueven la renovación, ni siquiera con la novedad de «las primarias», instrumento renovador que han conseguido convertir en inútil y en perpetuador del dominio del clan. El único instrumento verdaderamente eficaz serían la listas abiertas, y facilitar la participación electoral de formaciones ciudadanas independientes. La opción de participación en la actividad política está monopolizada por los partidos. Hay pocas opciones fuera de ellos.

El partido que pretendió renovar la «vieja política», acabar con las castas y privilegios, demoler el edificio del «régimen de 1978» ha acabado no siendo ni siquiera alternativa. Podemos encontró grandes denominaciones conceptuales, pero de escaso contenido útil o transformante. En este camino y con la crisis del Coronavirus que acumula ya 119.479 muertes en España (767 en el último mes), no son desdeñables los niveles de protección social y laboral alcanzados en estos 4 años. Nos falta por ver si esta situación es un espejismo o una tendencia, que mucho nos tenemos que no. La digitalización del mundo hará desaparecer mucho de lo que conocemos. De los viejos esquemas de análisis (izquierda/derecha) muy pocos quedarán en pie y el mundo futuro no puede imaginarse. Las nuevas opciones y nombres ya tienen más que ver con verbos como Sumar, Somos o con adverbios como Más y sustantivos como Compromiso. Al final todo dependerá de las sumas, no de lo que uno sea.

El final del cambio en Melilla

El cambio era necesario aunque cada uno tengo su opinión sobre el mismo. En conjunto, el gobierno del cambio ha sido necesario y ha mostrado que cuando se quiere, hay cosas que pueden hacerse bien, sobre todo en las actitudes personales. Ha sido un gobierno más amable que los anteriores, aunque deficiente en cuanto a la comunicación con la ciudadanía. La Presidencia se ha anulado a sí misma y ha acabado por desaparecer de la imagen pública, sin lograr desempeñar su papel de árbitro frente a las dos potencias antagónicas de su gobierno. Al final, como escribiera Salustio de Sila, «terminó con malos resultados sus buenos comienzos».

Hemos pasado del presidencialismo a las taifas, en las que algunas han sobrevivido y otras no. Si tuviésemos que escoger a las dos más destacadas, señalaríamos a Cultura y a Deportes. La que ha sucumbido completamente ha sido la de Medio Ambiente y Obras, pese a que se han llevado a cabo innumerables actuaciones, y pese al buen talante de su consejero. Volvemos a insistir en la incapacidad colectiva para la comunicación de la que ha adolecido este gobierno del cambio. Sin embargo, el mayor fracaso fue el del super consejero Mohamed Mohand, que como Sansón, tiró el templo del Poder sobre su propia cabeza. Como atenuante colectiva, decir también que ni la fortuna ni las circunstancias les han favorecido, tanto con la pandemia como con el cerrojazo implacable al que Marruecos sometió a la ciudad, que trajo aparejado el hundimiento de los transportes.

El final está señalado pero todavía no escrito. Esperemos que todos hayan aprendido de la presente situación y experiencia. Que se imite lo bueno, que lo ha habido, y que se deseche lo malo, que también.

Parábola del Encuentro


Con una alegría incontenible, una joven nazarena del Rocío y del Cautivo, saltaba en medio de la avenida, mientras se materializaba el Encuentro a sus espaldas, como punto y final a una Semana Santa que ha sido especial. Los sinsabores, las angustias, los esfuerzos casi al límite de la resistencia física quedaban superados, con la imagen final del encuentro. Es cierto que son las mismas calles, las mismas imágenes, año tras año, pero también es verdad que nada es igual. Los perfiles humanos cambian, el pueblo, la gente siempre está ahí acompañando, pero nadie está igual de un año a otro. Cambia también la propia percepción. El observador y lo observado ejercen una influencia mutua. Cambia mucho más el pueblo observante que las jerarquías, que en los 12 años del Alminar han variado muy poco, se mire en el ámbito que se mire.

En ese encuentro suceden cosas que no se comprenden, que no son fáciles de discernir. Pero es esa sensación de haber hecho algo fuera de lo común, aunque no se comprenda, la que llevaba a la nazarena a saltar una y otra vez. ¿Existe el horror vacui tras la semana santa? Eso afirma hoy el siempre muy versado y erudito, don Antonio Gutiérrez Molina, diputado por Melilla entre 1996 y 2016, en su columna semanal de El Faro de Melilla. En el barroco se le tenía mucho miedo a ese espacio vacío y difuso, y por eso se llenaba con decoración hasta el último rincón existente. Hoy también existe ese miedo y se le lleno con todo lo que está a mano, principalmente las redes sociales.

Tras una semana de concentración de sentimientos intensos, desde el amor hasta la angustia, desde la camaradería de los apóstoles hasta la soledad tras la muerte, queda la sensación de que hemos dado un salto desde el hecho histórico, hasta la «resurrección de la fe», algo que intuyera desde el inicio San Pablo, que no era apóstol. Ese es el hecho diferencial no apoyado por confirmación alguna, que supo intuir el cofundador de la Iglesia. Esa es la inmensa duda, tan grande e inabarcable como el océano. Aquí no hay tierra firme, ningún punto en el que fijar la vista y situar una referencia. El creyente Tridentino se enfrenta a problema severos, que no se resuelven tras el paso de otra semana santa. Habrá que esperar a la siguiente y todo permanecerá ahí, en el mismo lugar.

Sin embargo, la parábola es la del encuentro, el único lugar sobre el que se asienta el futuro, o al menos el único deseable. Se tiene la sensación, tras esta última estación semanosantera, que ha habido mucha interculturalidad, pero poco encuentro, en el gobierno que está a punto de desaparecer. Cada facción ha remado más hacia su color político, que hacia el de la ciudad, y esto ha sido más evidente cuanto más se avanzaba hacia este inexorable final, que va a alcanzar a todos.

El pueblo, la gente anónima, a la que rara vez se hace caso, estaba ahí, disfrutando de ese encuentro, de ese final, que vuelve a convertirse en principio año tras año. Y esa es la parábola, no sólo el propio encuentro, sino también el lugar, en esa plaza de España y ese centro urbano que es un patrimonio común. Las elecciones que se aproximan, serán un transitorio juicio final, en el que unos recibirán su premio, otros su castigo, y los que deberán penar en el purgatorio de la oposición.

Nota: La abrumadora presencia de adolescentes y menores, crea muchos problemas a la hora de hacer fotografías y de publicarlas. Imaginamos que las cofradías cuentan con las autorizaciones necesarias para la posible publicación de las mismas, sin otro ánimo que no sea el informativo.

La pinza sobre Yeray Díaz


Los idus siempre regresan en marzo

La lógica del Poder es terrible, la de la guillotina implacable. Los socios de gobierno (PSOE-CPM) entre los que ya no existe el guiñol de Ciudadanos, escenifican una guerra cruenta, mientras el PP se dirige hacia ellos como una locomotora Diesel, con huella de carbono incluida.

Si Coalición por Melilla dejar caer a Yeray Díaz, director gerente de Televisión Melilla, estará evidenciando que tiene una pinza con el Partido Popular para aislar y asediar al Partido Socialista que parece ser el enemigo común. Si vota a favor con el Partido Popular estará demostrando la alianza de intereses finales, pero si se abstiene, estará actuando en contra de su socio de gobierno, que ya no lo será desde ese momento, aunque el acuerdo de divorcio solo se firme el 28 de mayo, día de Pentecostés.

Si como parece previsible Yeray Díaz es destituido en el Consejo de Administración de INMUSA que se celebrará a lo largo de este primer día de marzo, los cepemistas no sacarán ningún beneficio de ello, y sí abrirán una herida política en el Consejo de Gobierno que ya no podrán cerrar nunca. Las elecciones están solo tres meses, y la disolución técnica del Ayuntamiento es solo cuestión de semanas. Resulta atractivo pero contradictorio, el firmar un acuerdo político con una formación de izquierdas como Compromís, y luego secundar en Melilla una acción en la que solo tiene interés la derecha popular. Porque los únicos que van a sacar rédito político de esta acción son los populares. Si Coalición cree que le irá mejor con otro director televisivo de consenso, que impondrá el PP, es que no están en este mundo. A tres meses de las elecciones ya no queda otra opción que aguantar, como hace el presidente Pedro Sánchez con sus socios de Podemos. Algún día se tomará nota y analizará la inmensa habilidad táctica y estratégica de este presidente, que no concede una sola baza al adversario político, ni tampoco al disidente interno.

Los socios melillenses de gobierno se comunican las decisiones mediante cartas y a veces ni eso. Muchas veces se enteran por la prensa de sus acciones mutuas, si es que las ofrecen como noticias, lo que no ocurre siempre. Mientras tanto, en los informativos de Yeray suele salir todo y no se hace censura de nada. Se ha pasado de 5 programas de parrilla a 27 en apenas tres años, y eso es dar visibilidad a muchas cosas.

Solo habrá un beneficiario de la salida del director gerente de la televisión melillense, y un único perjudicado. El PSOE podrá sacar rédito de una acción así con mucha facilidad y la gente se está dando cuenta de ello. En los pasados días, el diario El Faro realizó una encuesta sobre el tema, y nadie quiso opinar o posicionarse, lo que resulta muy significativo. El Partido Socialista está en suelo electoral, y mantendrá con facilidad sus 4 diputados actuales. Que nadie se llame a engaños con sus encuestas o quinielas electorales. En pleno tramo final de la legislatura y con las elecciones municipales como único horizonte, es suicida actuar contra el propio gobierno que se comparte. No hay dos al precio de uno (Yeray Díaz y Elena Fernández), la alternativa es ya todo o nada, o sea, un regreso del Partido Popular sin límites, o un gobierno nuevo con bases distintas. El PSOE no va a perder las próximas elecciones, porque estará en sus registros o ampliará su base a costa de otros más próximos.

Si la cabeza de Yeray sube hoy al cadalso político, ya que no se demostrará nada de lo que se le acusa, la recompensa será perder mucho a cambio de nada. Y hay algo más que no se entiende, pero habrá tiempo para descubrirlo. Aquí solo damos cuenta de lo que nadie quiere hablar, como hacemos desde hace 12 años.

Salvar al soldado nazi


En 1998, Hollywood lazó al mundo la película Salvar al soldado Ryan, el 4º de los hermanos de una familia que había ido completa al frente, y en el que ya habían perecido tres de ellos. El hecho demuestra una mayor preocupación por la vida de los soldados americanos (400.000 fallecidos), algo que no existía en el ejército nazi, cuyas bajas alcanzaron los 5.000.000, ni tampoco en el soviético, cuya cifra muertos resulta extraordinaria (11.400.000). Los nazis cuidaban algo más a sus soldados, pero no por ningún sentimiento humano, sino simplemente porque la disponibilidad de efectivos era más limitada que en el ejército ruso.

La brutal invasión rusa de Ucrania, de la que se cumple ahora un año, ha puesto de moda a los nazis, porque esa fue una de las justificaciones de la bárbara agresión ordenada por Vlad Putin. Un año después, no se ha aportado ni una sola prueba de la existencia de esos «nazis ucranianos», ni se ha vuelto a hablar de ellos en el Estado ruso. Después de la conquista de casi 1/3 del territorio ucraniano, de lo único de lo que ya existen pruebas es de «crímenes de guerra» cometidos por el Ejército de Rusia, aunque resulta obvio decir que ya de por sí la propia guerra es un acto criminal. El que existan grupos paramilitares, bandas de mercenarios, o ejércitos paralelos que controlen territorios y actividades económicas criminales, no los convierte en «nazis». Los únicos que estuvieron en Ucrania y Rusia entre 1941 y 1944, dejaron una estela de crímenes imposibles de igualar. Los mercenarios rusos del grupo Wagner son probablemente criminales, pero nunca nazis. El abuso indiscriminado de ciertos términos dificulta la tarea de intentar esclarecer algo de lo que sucede, y de colocar a cada uno en el lugar que le corresponde.

¿Qué fue de los nazis?

Tanto en Aquellos hombres grises, como en Los verdugos voluntarios de Hitler, libros de gran resonancia, se extrae la inquietante conclusión de que miles de esos hombres que integraron las unidades nazis de exterminio o Einsatzgruppen, escaparon a toda acción de justicia, porque volvieron a sus vidas anteriores a la guerra, sin levantar sospechas sobre las labores que habían realizado en la destrucción de poblaciones. Probablemente no volvieron a mencionárselas a nadie. Como dice Andrew Nagorski en Cazadores de nazis: «Y se mire por donde se mire (los nazis que fueron juzgados), estos resultados no están ni remotamente cerca de lo que podríamos considerar «hacer justicia». Cualquiera que intente poner en la misma balanza los crímenes que se cometieron y el castigo que han recibidos sus responsables acabará frustrado». Estamos pues, sin comparación posible, ante la mayor categoría de crímenes perpetrados jamás por un Estado, en toda la Historia de la Humanidad.

El coleccionismo de antigüedades

Dentro de la categoría de los coleccionismos, los objetos originales de los nazis tienen un poderoso influjo, que les hacen ser más cotizados que cualquier otro de similar rango, como por ejemplo las del periodo soviético, que están en almoneda, esto es, se regalan por sacos. Nadie los quiere. No ocurre lo mismo con los objetos de soldados que pertenecieron a la Wehrmacht, ejército alemán, y a las unidades criminales de las Waffen SS.

Los hermanos Otto Vogl, Hidor Vogl y Anton Vogl murieron en en 1944, 1943 y 1941 respectivamente. Los dos últimos pertenecieron a unidades de infantería. Los soldados alemanes disponían de un Feldpost o correo de campaña que llevaba y traía las cartas y los paquetes desde cualquier parte de Alemania hacia el frente a a la inversa. Las cartas y postales de los soldados alemanes, convenientemente revisadas por las unidades de las SS, iban y volvía de los frentes de guerra con total puntualidad. El filósofo Martin Heidegger recibía también noticias por este medio, de su Jörg que combatió en el frente del Este. Un feldpost es un envío de correo desde el frente y es un objeto de coleccionismo muy buscado. Todo este comercio ha sido puesto en boga de nuevo por la invasión rusa de Ucrania, que ha reverdecido una época de la historia europea excesivamente dolorosa y relativamente reciente. Por supuesto que no queremos saber nada de él, porque sobre ese papel reposa todavía el mal en estado puro.

Cuando nadie había conseguido olvidar lo sucedido (en Ucrania junto con Polonia se llevaron a cabo las peores matanzas y crímenes nazis), Vlad Putin ha levantado el polvo de las tumbas y de las fosas ucranianas, en donde también han reverdecido los también espantosos crímenes estalinistas, pero que no están en la misma categoría, aunque sí muy próxima. Recientemente, un alto cargo del Estado ruso confirmó que siguen en esta línea de desprecio a las vidas de los soldados y dijo que «disponían de otro millón de soldados para enviar al frente de Ucrania. También , el máximo dirigente ruso ha hechos desafortunadas comparaciones entre esta guerra y la época de la invasión de Rusia en 1941 y el genocidio nazi.

Un baile de máscaras


Todo ha cambiado mucho en 12 años. Nos preguntan qué pasa, el porqué de la ausencia y del silencio del Alminar sobre acontecimientos actuales. Pero no pasa nada. A lo largo del tiempo cambian también los ritmos de publicación. Ahí abajo o allí fuera siguen ocurriendo cosas. Seguimos viéndolo todo. Hace ya tiempo que las personas solo observan. Los tiempos de los comentarios y del debate quedaron atrás. El tiempo político ha cambiado, ahora es muy indefinido. Han llegado ideologías inquietantes, de extremos que en un caso se vinculan con el fascismo y en otros con el comunismo. La utilización abusiva de los términos acaba por hacer imposible cualquier aproximación, así que es mejor alejarse de ellos en cualquier sentido. No regresarán como tales los extremos comunistas y/o fascistas, aunque esto acabe siendo similar al entierro de la sardina que se realiza cada año tras el carnaval. Porque lo que sí es esto, o a eso se asemeja, es a un baile de máscaras, en el que tanto el mal como el bien se camuflan, para aparentar ser una cosa que no son ni pueden ser, por propia esencia.

A veces, o quizá a menudo, el éxito es también mantenerse y regresar. Aquí en este blog regresamos muchas veces y nos hemos mantenido a lo largo de todo este tiempo que ya se antoja inmenso. El regreso del Carnaval 2023 y su farándula es un éxito, aunque sea en formas aparentemente más modestas que la anteriores. Seguimos apreciando la colisión de eventos, como la Semana de Jazz y el propio carnaval, al menos en sus actos centrales. Para próximos años, y si se mantiene el teatro Kursaal como sede del mismo, podría instalarse una pantalla de televisión en el vestíbulo, para que los que no tengan entradas, dado el limitado aforo, puedan contemplar tanto el pregón, como los concursos de disfraces y de chirigotas, caso de que remonten, como así esperamos.

¿Qué ha pasado en este tiempo? Pues muchas cosas, porque mientras la tormenta política azota un día sí y otro también, sin que se perciban claros ni días diáfanos, la ciudad bulle y vive. De todas las categorías de afirmaciones, las verdades políticas son las más efímeras, porque están vinculadas a un instante concreto y solo sirven para un contexto determinado. No es que sean comparables a las mentiras, porque estas también tienen su propia consistencia. Solo que las mentiras suelen permanecer más, y como los isótopos radiactivos se hunden en terreno porque lo atraviesan todo.

En la segunda quincena de enero, acudió a Melilla la escritora juvenil Rosa Huertas, para presentar dos novelas de su primera incursión en el campo de la narrativa adulta: La hija del escritor y Los héroes son mentira. La primera novela evoca la figura de Benito Pérez Galdós y la segunda son una recopilación de recuerdos sobre la guerra de Sidi Ifni. En la última semana de enero, la emisora Radio María, que se escucha sin interferencias en cualquier lugar de España e incluso en las autopistas, se trasladó hasta el templo arciprestal del Sagrado Corazón, para realizar en directo la emisión de su rosario vespertino. Decididamente nuestra ciudad está de moda.

En la zona antigua y fundacional de la ciudad, acabó por hundirse por completo el único horno público del siglo XVIII que quedaba en pie, y que sigue dando nombre a la calle. Ya solo es un amasijo de hierro vencido y de cascotes. El abandono de la parte vieja de la ciudad es monumental. Con todas estas cosas y otras muchas, este mes de febrero quedará marcado por el concierto que el rapero Morad el Khattouti ofrecerá en la plaza de toros el próximo día 25. Las entradas de albero ya estás todas vendidas y eso que eran las más caras (65€)

El baile público del Día de San Valentín, en el que por primera vez no se ha celebrado la tradicional y pantagruélica comida en honor al santo. Mientras tanto esperaremos a la cabalgata del Carnaval, que se celebrará el mismo día que el concierto de Morad. Quizá lo de concierto del año no resulte muy alejado de la realidad. La sensación es de desconcierto, pero por otras causas. En tanto que Crono prosigue su inexorable avance, ajeno a todo.

Carmen Conde: mujeres en las letras


Poesía femenina española viviente

En un anaquel de una biblioteca que ya nadie consulta, aparece un libro de 1954 de la académica y escritora Carmen Conde, muy vinculada a Melilla, que lleva el título de Poesía femenina española viviente, con dedicatoria para su amiga Clemencia Miró (1905-1953); «querida e inolvidable amiga, que no quiso publicar ninguno de sus hermosos libros: para que su nombre precede a los nuestros«.

En los tiempos difíciles y grises de la cultura del franquismo, Carmen Conde elabora una antología de mujeres poetas que como ella dice «no son todas, pero sí aquellas que conozco mejor, de las que poseo una información capaz de permitirme un juicio positivo, que me autoriza a incluirlas».

En una nota previa y un extenso prólogo en el que va desgranando sus razones e incluso alguna crítica a la omisión por una parcialidad interesada, de la que ella misma fue objeto en alguna ocasión, explica que si ella se olvida de alguna de esas poetas, es simplemente porque no la conoce, Como ella dice, cada persona «pertenece a un tiempo, a una determinada circunstancias histórica, a una generación, a un momento crítico de su existencia temporal». Ella habitó el suyo y consiguió llegar hasta nuestros días.

En su estudio preliminar presenta los nombres de Alfonsa de la Torre, Concha Zardoya, Clemencia Laborda, Ángela Figuera Aymerich. Susana March, Ester de Andreis, Ana Inés Bonnin, Pura Vázquez a la que bautiza como la poetisa del Sil, Josefina de la Torre, Chona Madera, Pino Ojeda, Monserrat Vayreda i Trullol, Celia Viñas Olivella, Gloria Fuertes, Dolores Catarineu, María Cegarra Salcedo, Remedios de la Bárcena, Eugenia Serrano, María de los Reyes Fuentes, Trina Mercader, Concha Lagos, Beatriz Domínguez, Mercedes Chamorro, Luz Pozo Garza, María Beneyto, Angelina Gatell, Pilar Paz Pasamar. de las que bosqueja algún dato biográfico y literario.

La antología de poemas la inicia con María Alfaro y prosigue con algunas de las mencionadas y otras no incluidas en ese río de nombres como Ernestina de Champourcín, Josefina Romo Arregui y Pilar Vázquez Cuesta. En total rescata 26 nombres de mujeres, entre las que se incluye, con más de 300 poemas. Carmen Conde cuida la presentación, el orden de los nombres y de los poemas, la selección de los mismos. Este que sigue es el primer poema de la primera autora de su antología.

Fijación del Instante (María Alfaro)

Minutos fugitivos que implacable

el tiempo desintegra. Yo pretendo

apresarlos, fundirlos con mi vida,

transmutar lo fugaz en duradero

captar la estrella errante y que el suspiro

torne mi voz en perdurable aliento.

Sin mañana ni ayer el calendario.

Hoy. El instante. El péndulo en silencio

y estancadas las horas cuando fije

mi eternidad cuajada de momentos.

Necesidad de los libros

La parcialidad interesada de la memoria es algo contra lo que se debe luchar, evitar omitir nombres o datos para ocultarlos. En otra Antología de Poesía española contemporánea (1939-1980), de Fanny Rubio y José Luis Falcó, de Alhambra ediciones (1981) y también encontrada entre los libros abandonados, solo aparecen 4 mujeres poetas (Carmen Conde, Gloria Fuertes, Ángela Figuera y Francisca Aguirre) y solo un poema de cada una. Esa es la labor de oscurecimiento. No es que no hayan existido las mismas mujeres que hombres escribiendo novelas, cuentos, poemas, es que no han tenido el mismo relieve, ni han concitado el mismo interés. Carmen Conde fue la primera mujer en ingresar en la Real Academia de la Lengua, el 28 de enero de 1978, rompiendo un vacío de siglos.

Por este motivo y otros muchos, porque no todo pasará al mundo digitalizado, ni será recordado con la misma intensidad e interés, son necesarias las pequeñas bibliotecas, las librerías, los propios libros y los lugares para ellos.

Nota:https://www.informacion.es/cultura/2017/06/06/clemencia-miro-maignon-talento-desvelado-5919431.html

La profecía del último Papa


No es posible una segunda renuncia papal, porque situaría a la Iglesia sobre el mismo límite del cisma y de la confusión completa. No puede haber un segundo pontífice recluido en el monasterio Mater Ecclesiae o con las monjas de Santa Marta. Esto trasmitiría la imagen de que un Papado puede ser influido por el mundo y sus acontecimientos, y ser obligado a la renuncia, aunque se aleguen motivos físicos. Disolvería la idea de una Iglesia de inspiración divina, y la colocaría al mismo nivel que cualquier otra institución mundana, que puede ser depuesta y desviada por los métodos tradicionales de la política humana. Si Francisco I dimite o renuncia, será el último Papa de una Iglesia única y lo que seguirá no será otra cosa que su fragmentación universal. Si se ha puede forzar la renuncia de dos Papas consecutivamente, volveremos a a las políticas medievales y a las deposiciones papales. Hasta que se instale uno que sea agradable a los poderes económicos y políticos que rigen el mundo.

La lista de san Malaquías

La expectativa del fin del mundo surge del propio Jesucristo cuando se refería a una inminente acción del Padre, del Creador, en la llegada de su Reino Universal, que pusiese fin a las tribulaciones del mundo. El no cumplimiento de la predicción, obligó a una reformulación de la misma. En el año 1000, se dio en Europa un nuevo milenarismo o anticipación del fin del Mundo, que evidentemente no llegó a producirse, ni siquiera por aproximación. En líneas generales, el 1000 fue un año tranquilo y los horrores de la Peste Negra quedaban aun lejos. Ese fallido final quizá diese origen al nacimiento de la herejía cátara en el siglo XI.

En este ambiente, un monje nacido en los años finales del siglo XI, Malaquías de Armagh, elaboró o dictó, supuestamente, una lista de lemas de carácter profético sobre los Papas reinantes y por reinar, desde su época hasta el fin del Papado. Son 113 lemas que se inician con Celestino II, proclamado en 1143 como 165º Papa de la Iglesia de Roma, y fallecido al año siguiente. Malaquías, el monje irlandés, murió en 1148. Si cada lema corresponde a un Papa, como suele admitirse por todos los estudios del asunto, y el primero es Celestino II y los sumamos al ordinal papal, tendríamos 112 Papas más a partir del primero, el último Papa sería pues el 267º, y Francisco I es el 266º. Ocurre que entre aquel tiempo y el presente ha habido cismas, dobles Papas e incluso antipapas, lo que altera la posibilidad de que el actual Pontífice sea o se corresponda con el último de la lista, o el que de paso al final. No es lo mismo.

La elección del cardenal Jorge Bergoglio como Papa el 13 de marzo de 2013, fue anómala, aparte de la coincidencia de la presencia del número 13, que será el ordinal que ponga fin a las sucesiones papales, y a la llegada de Pedro Romano, en la línea o lema 113 de las predicciones de Malaquías. Fue anómalo porque surgió en un cónclave previsto y establecido por otro Papa, Benedicto XVI, que estaba vivo y ejerciente hasta la designación del sucesor. Benedicto XVI, vuelto a la condición de cardenal tras su renuncia, era el Papa 265º, cuya suma del ordinal nos da también la cifra de 13, que fue anunciada el 11 de febrero de ese mismo año. Benedicto XVI murió el 31 de diciembre, que no es otra cosa que la inversión del número 13.

La validez de la lista es innegable, entre otras cosas porque fue publicada en 1595 por el monje benedictino Arnold de Wyon, siendo imposible conocer qué ocurrió o como se transmitió esa lista entre el siglo XIII, fecha de su elaboración y la de su publicación. Su validez profética, teniendo en cuenta que es un texto que anticipa acontecimientos o nombres con varios siglos de antelación, está fuera de toda duda, aunque se atribuya es coincidencia al azar o a la inspiración divina.

Petrus Romanus

Pedro es piedra, y no será ese el nombre del último Papa, porque en dos milenios de historia ningún cardenal ha sido tan pretencioso como para escoger ese nombre para su pontificado. Es un nombre solo reservado al fundador, al designado de modo directo por Jesucristo. Sin embargo, Petrus sí resulta un sinónimo de Papa en el ámbito eclesiástico, por lo que la lista revelada en el siglo XII y publicada a finales del XVI (400 años después), predice o augura que el próximo Pontífice de la Iglesia Católica será italiano, o sea, romano, porque en aquella época Roma era Italia eran la misma cosa. Esa línea o lema 113 es la clave de una lista que atraviesa ya ocho siglos y cuya coincidencia mayor se estableció con Albino Luciani o Juan pablo I (109- De Medietate Lunae)*, al que proclamaron santo para evitar más especulaciones sobre su muerte.

In psecutione extrema S.R.E. sedebit

112– En la persecución máxima (Sanctae Romae Eclassiae) se sentará. 113Petrus romanus qui pascet oves in multis tribulationibus, quibus transactis civitas septicollis diructur et Iudex tremendus iuduicabit populum suus. Finis (Pedro romano, que apacienta las ovejas entre muchas tribulaciones, después de las cuales será destruida la ciudad de las siete colinas y el Juez terrible juzgará a su pueblo. El fin)

En el siglo XIII existía un miedo tremendo al Juicio final y al fin de los tiempos. Europa era casi todo el mundo posible en una Tierra que todavía era plana. El fin del mundo se identificaba con el fin de la Iglesia y la caída de Roma. Lo que hay que resaltar es que supuestamente son las profecías de un monje irlandés del año 1100, que las redacta para casi un milenio de vigencia. Si trazó un horizonte de 112 pontífices sucediendo al entonces reinante en 1143, es porque quiso hacer exactamente eso.

Las Conjeturas

El sacerdote jesuita Juan Manuel Igartua realizó su estudio sobre las profecías atribuidas a Malaquías en el año 1975, antes de la llegada del Juan Pablo II (110- De labore solis), Benedicto XVI (111- Gloria olivae), Francisco I (In persecutione extrema). La Gloria del olivo y psecutione extrema parece unificar un tiempo de crisis y persecución (escándalos de la Iglesia), en el que dos Papas están unidos en el tiempo, de hecho entre 2013 y 2022 han existido dos pontífices máximos, se diga lo que se diga. El tiempo de «persecutione extrema» es este. Por tanto Gloria olivae unifica a ambos, porque son 112 lemas papales y el último es Petrus romanus, porque Francisco I no renunciará y tampoco puede cerrarle el paso a la «divina providencia», que todavía no se ha manifestado, pero lo hará.

Las muchas tribulaciones

Son muchas las tribulaciones ahora mismo en desarrollo. Hace un año nadie contaba con la nueva guerra que Rusia ha desencadenado en Ucrania. Hace dos nadie pensaba en la pandemia mundial que asola el mundo desde 2020. Tampoco se pensaba en la Iglesia colapsada por escándalos de pederastia y financieros, desde hace dos décadas. La posibilidad de disparos nucleares es algo que no puede ya descartarse (los líderes mundiales están suficientemente locos), ni tampco la escalada internacional en la guerra de Ucrania.

Europa es el espacio físico que constituía todo el orbe de Malaquías en el siglo XII. La Iglesia actual está dividida en dos grupos, el de Sal terrae (la sal de la tierra) o tradicionalistas, y el grupo de San Galo, o modernistas, partidarios de una acomodación de la doctrina, manteniendo las creencias más irrenunciables y los pecados más básico. Esto es algo muy próximo al protestantismo luterano. La aniquilación total del Syllabus de Pio IX, hasta la llegada de Pedro Romano. Finis

Nota: El enigma de la profecía de San Malaquías, s.j. Juan Manuel Igartua. Ediciones Acervo (1975). https://elalminardemelilla.com/2020/05/08/dos-papas-y-una-sola-profecia/