Mª Piedad Castellano, Hermana Mayor de La Victoria


            Con un 54 % de respaldo sobre los votos emitidos

             Mª Piedad Castellanos, granadina, afincada en Melilla, se ha convertido en la primera mujer que accede al cargo de Hermana Mayor en una cofradía de Melilla, y lo ha conseguido en la más importante de todas, la Congregación de La Victoria, la que ostenta la custodia de La Patrona de Melilla. En Ceuta se registró un movimiento similar y también un mujer preside hoy la Congregación de la Virgen de África. Ha obtenido la victoria por 60 votos frente a los 51 obtenidos por el otro candidato, Guillermo Carmona.

          El ambiente era muy tenso en el atrio de la Iglesia de La Purísima, en donde estaba instalada la mesa de votaciones y de la que no se permitía hacer fotografías. Los congregantes, divididos en dos grupos, los que apoyaban a uno u otro candidato, se mantenían perfectamente separados. Las relaciones entre ambos eran corteses, pero nada más. Un muro invisible los separaba. No existía el secreto del voto, las papeletas eran de papel semi transparente y carecían de sobre para introducir el voto emitido, con lo que quedaba muy claro a quien votaba cada uno. Como representante institucional se encontraba en el atrio el Viceconsejero de Turismo Javier Mateos. La candidata que ha resultado electa, Mª Piedad Castellano, formaba parte de la mesa electoral. Allí se encontraba también el Hermano Mayor del Flagelado José Antonio Ramos, o el profesor de Instututo, artista y comentarista semano santero Carlos Rubiales.

              Generalmente se le suele tener cierto temor a la divulgación de noticias sobre las actividades y movimientos dentro de las cofradías, sin embargo, cualquier noticia que tenga que ver con la Santa Madre Iglesia o su entorno, concita una gran interés. Quizá las noticias divulgadas a lo largo de la semana sobre el proceso electoral en la cofradía patronal ha ayudado a que existiese un interés mayor del habitual sobre ella. El caso es que ha votado más del 62% de los congregantes inscritos en el censo, lo que resulta un hecho importante, en una desapacible mañana de Levante.

          Toca ahora restañar las diferencias y divisiones surgidas en un proceso electoral que ha tenido algunas zonas de sombra. A lo largo de la jornada electoral y en torno al proceso de votaciones, han surgido algunas disputas enconadas, que ya no es el caso mencionar. Desde El Alminar felicitamos y damos la enhorabuena a la nueva Hermana Mayor Mª Piedad Castellano.

El hombre de La Victoria


Carlos Castañeda y el pregón de Semana Santa de 1997

      » A Enrique, amigo, buscador indómito de variopintas historias que van desde lo sacro hasta el averno».

             Cuando hace cinco años D. Carlos Castañeda me regaló una copia dedicada de su pregón de Semana Santa de 1997, y escribió esa dedicatoria, no sé si llegaba a imaginarse lo cerca que he llegado a estar del mismo averno en mis búsquedas, o lo alejado que estoy todavía de lo sacro. Digamos que como máximo he llegado hasta el mundo religioso. Lo sacro, lo sagrado, está más cerca de él, que de cualquier otra persona que yo conozca, exceptuando a Monseñor Buxarrais.

             Si hay una persona en Melilla que ha dedicado su vida a La Virgen de La Victoria, es D. Carlos Castañeda, si hay alguien que ha dedicado su tiempo a la Iglesia de modo desinteresado  es él, pero sin beaterías. Que nadie piense que D. Carlos Castañeda se espanta por «un taco» o se ruboriza por la visión de «un pecado». Él, que ha estado dentro y vive dentro de La Iglesia, ha visto cosas muy lejanas de la piedad y de lo recomendable, durante la época de Franco, en personas que de cara al público eran gente de Fe.

        Dijo Ntro. Sr. Jesucristo a Tomás: «Dichoso tú por que has visto y has creído». Yo pienso que  dichosas son las personas que como  D. Carlos Castañeda,  creen a pesar de haber visto, y eso que  D. Carlos no es de los que cuentan ni pecados, ni pecadores. Solo lo insinúa o lo deja caer.

       Nunca pensé que en los pasillos de La Iglesia se produjesen determinadas acciones, como la que le ha descabalgado del puesto honorífico que le ofrecía el congregante, y candidato a Hermano Mayor Guillermo Carmona. No lo pensé pese a tomar como una de mis máximas de referencia una de las increíbles frases de un santo, San José Mª Escrivá: «Yo perdí mi inocencia en los pasillos del Vaticano».

                          Elecciones y Derecho Canónico

       Tal y como dijo días atrás Imparcial, el Derecho Canónico es muy serio, a lo que yo añadiría que también es muy potente. Si cualquiera de nosotros se enfrentara a sus normas, no solo seríamos aplastados como un vulgar sello, sino que también arderíamos en un instante, como una falla. Papas, cardenales y obispos podrían sucumbir ante la tupida red que componen sus cánones o artículos. Invocar al Derecho Canónico para cerrar el paso a alguien, equivale a concitar a la potencia del fuego sagrado, porque si se encuentra un canon para achicharrar a alguien, hay diez más para mandar a la hoguera al que ha encendido el fuego.

                   Elecciones en La Congregación de La Victoria

    Me comentan que no hay nada previsto para la delegación del voto, de personas impedidas, enfermas o mayores y que tampoco se han desarrollado normas para el voto por correo. También me señalan como incogruente que el horario de votaciones del próximo domingo 25 de marzo (de 10 a 14 horas), se verá interrumpido por la celebración de la Santa Misa entre las 12h 00 y las 12h 30.

               Los cofrades (pregón de Carlos Castañeda en 1997)

    «A aquellos que no nos entienden , les digo que: Los cofrades estamos con la Iglesia, porque nosotros también somos iglesia y queremos con nuestro ejemplo ampliar el Reino de Dios… debemos transmitir que somos capaces de tener el mejor manto de virgen, paro también capas de misericordia para el necesitado, que deseamos una parroquia absorbente y no repelente para la fe del cofrade. .. Porque nuestra sensibilidad y experiencia la queremos basar también en ese camino de la Iglesia hacia el Tercer milenio, queremos renovarnos para clarificar y potenciar nuestra identidad cristiana…Esta formación debe adaptarse para que esté al alcance de todos, para así, seguir conformando este pueblo sabio capaz de albergar en sus corazones deseos ecuménicos que entrelacen los espítirus de esas cuatro grandes religiones que coexisten en Melilla».

         

Los dos candidatos a La Victoria


                El 25 de marzo elegirán nuevo Hermano/a Mayor

          En tiempos de incertidumbre, las personas necesitan lugares y entornos en los que sentirse amparados. Uno de esos ámbitos a los que se podría  acudir, es al entorno de las cofradías y su obra social y cultural, más allá del círculo estrictamente religioso. En Melilla se echa en falta esa «obra social» de las cofradías, que solo lucen o existen, salvo excepciones, un semana al año. No son lugares a los que acudir, porque casi nunca hay nadie o son ambientes demasiado envarados. Si se quiere sobrevivir, hay que abrirse al exterior, darse a conocer y emitir información, implicarse en la realidad social de la ciudad. En Málaga, el ejemplo, las cofradías son algo vivo, que tienen actividad durante todo el año, con sedes sociales, bibliotecas, talleres, boletines y páginas web propias y sobre todo, obra social.

                Mª Piedad Castellano Trevilla

      Es la 1ª mujer en la historia religiosa de Melilla, que se presenta como candidata  a Hermana Mayor de La Congregación que es el epicentro religioso de Melilla, la de La Victoria. Es el principal atractivo de su candidatura, que afirma haber meditado mucho. Durante los pasados ocho años, ha formado parte de la Junta de Gobierno del ya Hermano Mayor saliente Francisco Verdugo, primero como Albacea de Protocolo y ultimamente como Secretaria. Ambos hechos le dan una ventaja inicial importante. Su conocimiento de los entresijos del entorno cofrade y congregante es considerable, asi como los de la propia Iglesia. Además, Mª Piedad, Maripi, granadina, funcionaria del Ministerio de Defensa, está muy implicada en la vida de la Iglesia en Melilla, en donde imparte también, cursillos prematrimoniales.

              Para Mª Piedad Castellano: » La Virgen de La Victoria es suficientemente conocida y destaca la mayor devoción hacia La Patrona, el aumento de la afluencia a las novenas, y el incremento de la asistencia a su procesión, el día 8 de septiembre». Al preguntarle cuál es el futuro del patronazgo, en un cuidad cuya mitad de la población es musulmana, responde sin vacilación: » Es la Patrona de todos los melillenses». Este año podrá comprobarse esta afirmación, al coincidir las fiestas de Melilla, con el día de La Patrona.

         Su  objetivo es abrir La Congregación a la ciudad de Melilla: Hacer de La Victoria  una congregación solidaria, no solo acudir a los actos protocolarios, sino implicarse en la realidad social de Melilla, colaborando con otras asociaciones cuyos fines sean sociales, como Cáritas. Sin olvidar que el principal objetivo es siempre fomentar el culto y la devoción a la Virgen de  La Victoria. Mª Piedad representa la renovación desde dentro, el conocimiento con causa.

                        Guillermo Carmona Góngora

   Este melillense, nacido en la ciudad vieja, monaguillo de la iglesia patronal, de espíritu franciscano, es un seguidor de La Patrona desde niño. Es profesor de Electricidad del Instituto Victoria Eugenia.  Estuvo vinculado a La Congrecación en la última Junta de Gobierno de Carlos Castañeda, hace ya una década. Ahora, pasado ese tiempo dibuja un panorama preocupante en cuanto al futuro de La Congregación. «De los 177 congregantes con derecho a voto, el 60% tiene más de 60 años», con estas cifras, el futuro de la congregación no existe».

      Guillermo presenta un elaborado y extenso programa, que incluye medidas de choque para sacar a La Patrona de este estado de «semi desconocimiento». Para remediarlo propone, entre otras cosas, que una réplica de la Virgen de La Victoria esté instalada en otras iglesias, como la Arciprestal, visitas de los colegios al templo de La Concepción o algunas innovaciones en la celebración del día 8 de septiembre. No deja de señalar que la dificultad en los accesos a Melilla La Vieja, impide un mayor acercamiento de los melillenses, tanto a conocer el propio Templo Patronal, como a otras áreas del entorno.

          Su idea es que la sede de La Congregación sirva como aglutinante de las cofradías de pasión de Melilla, con algunas  divisiones  y necesitadas de mayores relaciones, pese a que sólo existen 4. También ofrece un nº determinado de puestos en el Trono de La Victoria, para que las otras cofradías colaboren en el desfile del día 8 de septiembre. Gillermo Carmona representa la renovación desde fuera, el empuje para devolver a La Patrona al Pueblo de Melilla.  

   El fomento de la devoción a La Patrona y la acción social de La Congregación, forman la base del proyecto de Guillermo Carmona. Tiene la intención de crear un «día de la solidaridad» y ceder un 10% de las cuotas a una entidad benéfica.  

  PD: No fueron propiamente entrevistas, sino conversaciones, tomas de contacto. He intentado dar a conocer al mundo no religioso, al que pertenezco, a dos personas sobradamente conocidas en el mundo religioso. He sido el primero en dar a conocer esta noticia. Los he buscado, me han buscado y respondieron a mi llamada  para dar a conocer sus proyectos y sus intenciones.   Yo no sabía nada de ellos. He intentado dar una visión equilibrada de ambos, aunque como «congregante» ya tengo decidido el sentido de mi voto. Sea cual sea el resultado de las votaciones, podrán siempre contar con la colaboración de El Alminar para lo que necesiten.    

Congregación de La Victoria de Melilla


          

             El Obispado veta la presencia de Carlos Castañeda

    Muy pocas personas saldrían indemnes de una conspiración en los pasillos de la Santa Madre Iglesia, que tienen fama de ser los más complicados y peligrosos del mundo. En el momento de las votaciones actúa el Espíritu Santo, pero hasta llegar a ese instante, hay que despejar el camino a «la voluntad de Dios». En una carta remitida a los congregantes y dada a conocer en algunos medios de comunicación, el candidato a Hermano Mayor de La Victoria, Guillermo Carmona Góngora, comunicaba su intención de contar con Carlos Castañeda, reconocidísimo hombre de Fe de Melilla, en su Junta de Gobierno.

       La reacción del Obispado de Málaga, dada a conocer por el Hermano Mayor en funciones Francisco Verdugo, no ha podido ser más clara: » En caso de aparecer el nombre de Castañeda, tanto antes como después, la candidatura será invalidada». Además, como los vetos de la Iglesia se extienden a través de los tiempos y alcanzan a toda La Eternidad, caso de que esta candidatura resultara ganadora y se incluyese a Carlos Castañeda en la ulterior Junta de Gobierno, da igual en qué condición, La Congregación sería intervenida por El Obispado y la victoria electoral, pasaría a la siguiente lista en litigio, la de Mª Piedad Castellano.

         La Santa Madre Iglesia siempre actúa con firmeza, pero no siempre suele mostrarse tan clara como en esta ocasión. Si el antiguo Hermano Mayor de La Victoria y de La Divina Pastora, pregonero de la Semana Santa en años anteriores, historiador religioso, aparece en vinculado a la candidatura, «la ira de La Iglesia» se abatiría sobre ella.

        Gracias a este pequeño dato, ahora sabemos mucho. Mi visión sobre estas elecciones en La Congregación de La Patrona de Melilla, ha cambiado por completo.

    

Sin acuerdo en la mezquita del Buen Acuerdo


             

                    Marruecos en el centro de Melilla

       ¿Qué hace una mezquita de titularidad marroquí en el centro de Melilla ?. La explicación no es fácil ni tiene respuesta, salvo la relacionada con la tortuosa y complicada historia de Melilla. Cuando se llevó a cabo el Acuerdo de Demarcación de Límites con Marruecos en 1863, existía una mezquita dentro del nuevo territorio melillense que fue derribada, la de Lal-La Zurzut o de La Higuera: http://www.webislam.com/articulos/40409-la_mezquita_de_la_higuera_sagrada_147_anos_de_su_demolicion.html.

         Probablemente para compesar aquel hecho, se inició en 1905 la cesión del solar para construir una mezquita que reparase aquel injustificado suceso, propiciado por el temor de los españoles a albergar un santuario islámico dentro de los nuevos  límites territoriales.

            Este edificio, emplazado en los márgenes del Río de Oro, recibe diversas denominaciones, pero yo prefiero llamarla “la mezquita del Habús”,  Institución Marroquí de asuntos religiosos que es  la propietaria del edificio. El suelo pertenece al Ministerio de Asuntos Exteriores como heredero del anterior ‘Ministerio de la Guerra’. Por tanto nos encontramos ante un complicado asunto con posibles derivaciones exteriores. 
                ¿Quién tiene razón en este conflicto?

         En el verano de 2010 el Ayuntamiento quiso iniciar la reparación del edificio por las bravas, llamémosle procedimiento de urgencia, y enquistó de modo irresoluble el problema. Quisieron apuntarse un tanto político y religioso y no tuvieron en cuenta las especificidades del edificio. Es verdad que la asociación cultural «Mezquita de Buen Acuerdo», que administra la mezquita desde el año 2000, ha puesto mucho orden en un edificio en el que no se pagaba ni la luz. Sin embargo, la asociación que preside Mohamed Tieb, se vio superada por una anárquica gestión de más de 20 años, en la que los negocios existente en los laterales de la mezquita, fueron ampliando y haciendo reformas, no consolidadas legalmente. En un principio había tres familias autorizadas a residir dentro del entorno de la mezquita. En  la actualidad solo reside legalmente el «almuédano».

          Todos los locales que tienen su sede social en la mezquita pagan el alquiler a Marruecos a través del Habús e incluso los impuestos catastrales anuales son satisfechos por el citado organismo marroquí. El Habús es una Instutición religiosa y benéfica islámica, fundada por el propio profeta Mahoma, que no tiene equivalente en el mundo cristiano. El Habús equivale a «ligar» un patromonio  o una vida a la caridad y al servicio a Dios, sin que ese lazo pueda ser jamás disuelto.  Es una Institución en la que no puede haber cristianos, ni dinero procedente de manos que no sean musulmanas, por lo que la intervención de la Ciudad Autónoma de Melilla, no pudo ser más desacertada.      Por otro lado, el Ministerio de Asuntos Religiosos de Marruecos carece en Melilla de los instrumentos jurídicos necesarios para poner orden en el complicado laberinto de los locales allí asentados.

      El aspecto interior de su sala de rezo es magnífico, pues fue completamente reformado en los finales de los años 80 del pasado siglo, con materiales y técnicas modernas. En los primeros años de esa década un impresionante y potentísimo rayo abatió toda la techumbre del edificio (que estaba realizada en un magnífico artesonado de madera), y lo redujo prácticamente a ruínas y carbones. La reparación consistió en realizar una nueva superficie de rezos, dotarla de columnas de hormigón y  la realización de una doble cúpula, una de ellas de estilo bizantino de gran altura. Es una mezquita muy luminosa y de aspecto muy esbelto.

     Personalmente creo que los funcionarios marroquíes del Habus actuaron conforme a sus derechos al precintar el acceso a lo que es un edificio de su propiedad. Ellos son los encargados de velar por la seguridad de los fieles que allí se congregan y de permitir o no, el paso al edificio, cuya titularidad ostentan. La CIM (Comisión Islámica de Melilla), no actuó correctamente al reventar los candados colocados por los marroquíes. La historia de Melilla es la que es y también la de ese edificio. Además, todo se está llevando a cabo con la vigilancia de la asociación de La Mezquita del Buen Acuerdo, que es la que gestiona y administra legalmente esta mezquita emblemática.

Nota:http://www.elfarodigital.es/melilla/sociedad/9207-la-mezquita-del-habus.html

Las caminatas de San Nicolás en Melilla


 

      Todos los lunes se repite el rito, decenas de personas entran  en el Centro Asistencial de Melilla, como etapa final de «las caminatas de los tres lunes», única iglesia de Melilla que abre sus puertas durante 12 horas consecutivas ( 09h 00´-21h 00). De los cuatro lunes de cada mes, se debe acudir a San Nicolás tres. Durante el franquismo fue un santo muy venerado, al que se acude  en situaciones de dificultades económicas extremas, como la que se vivió en España durante la larga y dura postguerra.

             Anteriormente la peregrinación se realizaba a la imagen del San Nicolás de la parroquia de Batería Jota, pero  al no mantenerse los templos abiertos más que en horas de culto y no todos los días, como es el caso de esta iglesia, la peregrinación se desvió hacia el Centro Asistencial. La aplicación de las renovaciones del culto aprobadas por el Concilio Vaticano II, supuso el fin de todas estas devociones populares, y en cierta medida de carácter semi  «pagano», de las que recelaba la Santa Madre Iglesia. Pablo VI descatalogó como santo a San Nicolás. El altar del santo en la iglesia de Batería Jota fue clausurado y la lenta pero irreversible pérdida de población cristiana de Cabrerizas, supuso el fin de esta peculiar peregrinación en Melilla. Los lunes eran de San Nicolás y los viernes del Cristo de Limpias.

             Primeros las Hermanas de La Caridad, y luego Monseñor Buxarrais, han convertido al Centro Asistencial en el natural y último refugio de este sant0, pues Nicolás de Bari (rito católico romano)  o Nicolás de Myra (rito cristiano griego) era conocido, entre otras muchas cosas, como portento de la caridad, pues a escondidas de su padre, un rico comerciante griego del siglo III, vaciaba las arcas familiares para dar sustento a los pobres. Al quedar como heredero de la fortuna familiar, se deshizo de ella  repartiéndola  entre los pobres e ingresó en un monasterio.

                         En la actualidad el refugio de San Nicolás lo constituye lo que fue su patria, la actual Grecia, Turquía y Rusia, ya que pese a ser un santo griego, Licia, su ciudad natal pertenece hoy a Turquía.    Sus restos mortales reposaron en Myra (Turquía) desde su fallecimiento en 345 hasta 1087, año en que fueron trasladados a  Bari (Italia), poco antes de que lo que hoy constituye la península turca de Anatolia pasara del dominio cristiano-bizantino al del turco-sarraceno.

         Además de su protección en las dificultades económicas, es  patrón de marinos, pescadores y gentes del mar en el mundo greco-ortodoxo,  y por extensión se le invoca como protector en todo tipo de circunstancias peligrosas o de riesgos en la vida de las personas. La más sorprendente de sus intercesiones es la relacionada con el mundo judicial, pues se le solicita el amparo para evitar los juicios injustos. En otro tiempo fue incluso el patrono de los jueces. Su festividad se celebra el día 6 de diciembre.

Los tesoros perdidos de Pepe Vacca


José Ruíz Vacca, conocido como Pepe Vacca, fue un melillense muy vinculado al mundo religioso y al  de los agentes comerciales, de los que era su presidente. Por sus contactos, por sus conocimientos y por herencia de su familia, atesoró una gran cantidad de objetos religiosos, que desgraciadamente se perdieron para la ciudad de Melilla. Tenía objetos de gran calidad, junto a otros comunes, pero casi todos, vinculados a Melilla, pues algunos precedían de iglesias del antiguo protectorado, como la Santa Bárbara de la iglesia de Uixan (hoy convertida en mezquita). Al morir de modo repentino en el año 2007 sin haber dejado testamento alguno, hizo que todos esos objetos fueran a parar a sus familiares ceutíes, tras un largo litigio de herederos.

      Era un hombre versátil, de gran capacidad de conversación y de prodigiosa memoria, capaz de la expresión más piadosa y a la vez de la mayor irreverencia. Su visión nada complaciente de la historia católica  de Melilla, fue la que me inspiró la serie “El Arte religioso en Melilla”, pues su conocimiento de los hechos que describía era tan minucioso, que hizo que me resultaran  lo suficientemente atractivos como para escribir acerca de un tema, el religioso, que me era totalmente ajeno.

          Poder contar con él y sus enciclopédicos conocimientos constituía una valiosísima ayuda, pues no había dato, hecho, nombre o circunstancia que no fuese capaz de recordar. Era creyente pero no beato, de ideas conservadoras pero aceptaba otros puntos de vista y otra visión de las cosas. No dogmatizaba en nada. Había visto y vivido hechos que le llevaron al convencimiento de que la verdad absoluta o no existe o no está a nuestro alcance. Esto hizo posible mi  amistad con él, entre dos personas procedentes de mundos y tiempos muy diferentes.

  PD: En casi todos los escritos sobre temas religiosos y las colaboraciones de Imparcial, ha salido a relucir su nombre, por eso traigo a El Alminar su recuerdo.