Regreso al colegio y a los atascos


         A la hora en la que interesa conducir de manera fluida, no se puede por la sucesión de atascos, calles cortadas y obras, justo en las vías de acceso a los colegio o en las calles de aproximación. A todo ello se une una pésima regulación semafórica, que colapsa la ya de por sí poco fluida circulación en horas punta. Los problemas también se suceden en otras partes de la ciudad, a la hora de salida de los centros de trabajo. Un corte o una obra en una vía principal, rápidamente se transmite a otra parte de la ciudad, y a todas las vías colindantes.

         Lo desesperante no solo son las obras, que lo son, sino también la nula información previa, la ausencia de recorridos alternativos o la inexistencia de regulación humana en las vías colapsadas.

            El corte de un carril de circulación en la calle Astilleros (entre la plaza de La Goleta y la intersección con Bustamante), tuvo un reflejo inmediato en la circulación, que provocó atascos desde el llamado puente de Triana o la zona de las 3 gasolineras. Intentar cualquier vía de escape, girando hacia Marqués de Montemar e intentando salir por  1/2 Conde de Alcaudete, era liarse mas en la tela de araña.

         Se pueden entender las obras, pero no empezarlas justo en el día en el que vuelve a iniciar la actividad escolar y educativa. Se puede entender la necesidad de modernizar las canalizaciones de una ciudad, pero no la falta absoluta de información. El ciudadano queda atrapado en situaciones no planificadas y desesperantes.

           Si hay que hacer obras, se hacen, pero se deberían acelerar en los periodos vacacionales y si no hay más remedio que coincidan en épocas lectivas, estas deben agilizarse, cambiar la regulación de semáforos para permitir una mayor fluidez. Además, en horas punta y ante situaciones excepcionales, deberían  habilitarse vías de circulación alternativas y también una mayor presencia policial dirigiendo el tráfico. Cualquier cosa antes que esta sensación de caos y de falta de control.

   Así pues, y en la medida de lo posible, eviten regresar al Barrio del Real por la arteria Polavieja/Astilleros, hasta nuevo aviso, si es que eso es posible.

La churrería olvidada


     El inicio de las obras de lo que será el futuro Centro Tecnológico de Melilla, lugar desde el que saldrá el 2º cable de fibra óptica, traerá también como consecuencia el que aparezca un asunto, que no por olvidado, es menos real. En el antiguo edificio de la Estación de Autobuses de Melilla, existían una serie de establecimientos comerciales (Farmacia, tienda de artesanía árabe, tienda de electrónica y churrería), que aceptaron el compromiso de derribo, a cambio de que tuvieran la 1ª opción para en  estar en la futura Plaza de Las Culturas.

        Existió y se firmó un contrato por el cual La Ciudad Autónoma se comprometía a aceptar el derecho de retorno de las partes afectadas. La farmacia se trasladó a los bajos del Hotel Ánfora y los otros establecimientos se asentaron un unas instalaciones provisionales construidas al efecto. Acabada las obras de la plaza se produjo el regreso de la farmacia y de la tienda de marroquinería, pero no regresó el establecimiento de productos electrónicos y quedó en suspenso el derecho de la churrería, que es emblemática y uno de los signos de identidad de la zona.

           ¿ Que ocurrió ?. El asunto es complicado y de difícil calificación. El caso es que La Ciudad Autónoma alegó que el contrato firmado carecía de obligatoriedad, y que en todo caso era solo una declaración de intenciones. Llegado el momento de exigir el cumplimiento del mismo, La Consejería correspondiente, exigió una «fianza muy elevada» a la churrería y que no estaban en condiciones de pagar, de manera que otro establecimiento se asentó en el lugar indicado o reservado en un principio a la churrería.

         Quedó un local baldío, que tampoco se quiso ofrecer a la churrería y que ahora ocupa una oficina de información turística. Las obras del Centro Tecnológico empezarán en breve, y algo se tendrá que decidir en La Consejería  de Fomento, de la que dependen las instalaciones de La Plaza. La solución no puede demorarse mucho tiempo más, y hay que recordar que de ese establecimiento dependen 6 familias. Cerrarlo o trasladarlo a un lugar inadecuado, sería condenar a todas las familias al paro y no están los tiempos como para hacer esas cosas.

         Aparte de la solución que decida dársele, el asunto está recurrido en los tribunales de Málaga, porque el correspondiente de Melilla se declaró incompetente para decidir sobre el caso.

  PD: Este asunto puede convertirse en un escándalo para unos y en la piedra de toque para otros. La Churrería debe seguir en esa plaza. El cómo se haga no es cosa nuestra, pero lo veremos igualmente.

El león dormido, en el Rif


             La historia de una prostituta en Melilla

  A menudo ocurre que, sin saber cómo, el destino entreteje una red invisible a nuestro alrededor. Una acción perdida en el tiempo cobra su sentido años más tarde. De un  libro comprado hace unos meses en Melilla, no podía imaginar que acabaría siendo la entrada de un blog, que no había creado en aquel momento.

     El león dormido (título homónimo de una novela de Grahan Green), y de una montaña con ese nombre en La Rioja, me interesó esta breve nota en la contraportada: » Ha pasado el tiempo, ha cambiado el mundo y en el fondo de mi ser sigo siendo esa pequeña mestiza a la que vendieron en un burdel en Melilla por un fajo de sucios billetes». Quién así habla es Lucía Osman, la hija de una rifeña y de un militar español, vendida como prostituta por su padre en un burdel de Melilla, en el año 1926.

    En seguida me vino a la cabeza la tremenda frase de Indalecio Prieto  en Parlamento de España, con ocasión de los debates sobre El Desastre de Annual en 1921 : » Melilla es un lupanar y una ladronera». En 1921, salvo honrrosísimas excepciones, los que fue cazado en Annual y en el desfiladero de Izumar, fue un ejército con la oficialidad prácticamente corrompida, por años de desidia y de falta de vigilancia. Una oficialidad que se jugaba las pagas en los casinos y en los lupanares de la calle Mar Chica. Una oficialidad que no supo estar a la altura ( empezando por el General Silvestre) y que abandonó a su suerte, salvo los ejemplos ampliamente divulgados, a más de 10.ooo soldados españoles en los campos y las laderas del Rif, desde Annual hasta Nador, pasado por Arruit, Zeluán o Taouima, en lo que se conoció como «la ruta de la muerte».

       Con esta novela, la bilbaina Marian Izaguirre obtuvo el IX Premio de Novela Ciudad de Salamanca y da voz y luz a la historia de los olvidados: Dejaron que Echevarrieta pactara la liberación de Navarro y sus hombres y al mismo tiempo taparon una vergüenza mucho mayor ; la de los civiles que nadie reclamaba, verdaderos esclavos en manos de gente sin escrúpulos que los utilizaba como bestias de carga». «No se preocuparon de saber si AbdelKrim había vaciado realmente sus cárceles o sus campos de prisioneros, no quisieron investigar si quedaban civiles».

         En toda guerra hay olvidados, zonas oscuras de las que nadie quiere hablar y en la que muy pocos se atreven a hablar. Sin la intervención de Jesús, el destino de la entrada del monolito de Monte Arruit, hubiese seguido al senda que yo había marcado desde el principio, peor el poder de su comentario ha gravitado sobre El Alminar durante estos dos últimos días.

           Como se dice en el inicio de la novela: «Lo que la gente quiere ver, son cosas que permanecen en la memoria colectiva y que se agrandan con el tiempo, hermosas historias de amor y catástrofes que se recordarán siempre». Annual, en 1921, es una de esas cosas.

        En donde vean este libro, cómprenlo y si no lo hay, encárgenlo. No lo olvidarán jamás. En Melilla, por supuesto, no se ha hablado de él, aunque ahora ya sí. En El Alminar  de Melilla, ofrecemos el primer capítulo. 

Nota: Primer capítulo de la novela «El león dormido», de Marian Izaguirre, en la editorial Algaida.

http://literaria.algaida.es/catalogos/capitulos_promocion/AG00096201_9999990936.pdf

Retorno a Annual


          Annual, una herida abierta

    Hay comentarios que merecerían ser post o entradas. Este es el caso del comentario que presento ahora y que había quedado oculto entre diversas respuestas, aunque en principio fue directo, sin motivo, a la carpeta de spam, que reviso a diario. Recuerdo que cuando llegué a Melilla en 1979, siempre había un tema del que se habalba en voz baja, y ese era  Annual y el célebre expediente Picasso. Este comentario incide en esa sensación, por eso lo repoduzco como entrada, con todos los videos y enlaces y con todos los honores que merece una colaboración así. No pretendía entrar en este tema, pero Monte arruit me ha llevado hasta él.

        Comentario de Jesús:   

Hola, hace un par de semanas, buscando datos de la historia de Melilla llegué a tu blog y he de decir que me tienes enganchadisimo. Yo no soy de Melilla, pero mi mujer si lo es, y he de decir que yo pienso igual que tu en relacion a esa especie de “dejarse llevar” de los melillenses en relacion a ese pensamiento unico que esta claro que campa a sus anchas en esa preciosa ciudad.

Sobre el tema de Monte Arruit y del desastre de Anual en general, hay un documental que no se si conoceis que esta realmente bien:http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=ri5PZNTtM4k

        En mi opinion merece mucho la pena visionarlo y disfrutarlo. Para mi, descubrir la historia de Anual y especialmente Monte Arruit ha sido un bofeton en toda la cara que aun me tiene conmocionado, ahora, Igueriben, Abarran, Sidi-Dris, Ben-Tieb, Monte Arruit o Izumar son lugares que no consigo quitarme de la cabeza, cuando apenas hace dos meses ni siquiera sabia que existian. Parece mentira como todo lo relacionado con Anual ha sido borrado de los libros de historia, cuando deberia ser algo estudiado y analizado hasta la saciedad para que no volviera a ocurrir nada parecido.

           Siempre que iba a Melilla tenia la impresion de que algo habia pasado que explicara esta lenta decadencia de la ciudad, y que yo no podia explicar como se habia venido abajo tan pronto toda la gran riqueza que el centro de Melilla aparentemente demostraba. Ahora lo tengo claro: yo creo que el origen de esa decadencia hay que ir a buscarla en el papel que Melilla fue perdiendo poco a poco despues del desastre de Anual. Ahora Melilla esta viviendo una segunda epoca de esplendor economico (yo creo que irreal y con pies de barro) que seguramente no sera eterna, segun los tiempos que vivimos. Antes fue el espejismo colonial en Marruecos, ahora el espejismo de la irreal economía prospera europea, y a ver en que queda esto….

Un saludo y sigue con tu labor, los que aman (y amamos desde la lejania) Melilla te lo agradeceran con el tiempo.

 Nota: El blog de Jesús : http://soycalamardo.blogspot.com, y su reportaje sobre Annual: http://soycalamardo.blogspot.com/2011/12/el-desastre-de-annual-i-prologo-bajada.html

La Cabalgata de Reyes de 2012


              ¿ Qué ocurre con el sorteo de las carrozas ?

             Nunca se  había visto tanta gente en el centro de Melilla como este año 2012, y acudo puntualmente a la cabalgata de los Reyes Magos desde hace muchos tiempo. He visto cabalgatas lamentables, cabalgatas que pasaron con la celeridad del rayo, las he visto mucho más lucidas. Ha habido cabalgatas gafadas por el mal tiempo y otras arruinadas por comportamientos salvajes. Sin embargo, este año se presentaban todas las condiciones favorables y la Cabalgata resultó «demasiado ajustada», «demasiado escasa». Había demasiada poca participación ciudadana.

           Me comentaron miembros de alguna asociación de vecinos, que no entienden qué pasa con el sorteo de las carrozas. Hay 7 carrozas y 22 asociaciones de vecinos. Todas entran en el sorteo, pero a algunas no les toca carroza desde hace 4 años y a otras les toca todos los años. Se sabe que hay asociaciones de vecinos sin actividad alguna o muy escasa, pero que recibe la misma subvención que las demás. Hay algunas asociaciones que tienen actividad continuada a lo largo del año y que no pueden desfilar. Algunos proponen que aparte del filtro previo, se saque a las asociaciones que obtuvieron carroza el año anterior, del sorteo de las carrozas del año en curso. Así, en solo tres años, todas las asociaciones habrían pasado por el desfile. Si son 22 asociaciones y 7 carrozas, la cuenta es muy fácil.

          Debería haber algún  filtro previo sobre actividades de la asociación, o una consulta previa sobre si se está dispuesto a participar, porque se han visto carrozas llenas de niños y otras prácticamente vacías. Hay mucho tiempo para preparar las cosas, se ha invertido mucho dinero en las actividades navideñas (400.000€),  y la cabalgata de Los Magos debería  ser el broche de oro y no lo ha sido.

         Luego hay elementos mixtos que no pegan en un desfile de Reyes Magos, como los fantasmas del carnaval,  algunos un poco arcaicos como la pantera rosa o incluso los pitufos, y algunos más propios del desfile de «la semana medieval», como las hadas y los elfos. No había pastores ni elementos más navideños y propios del fin de las navidades. La nieve artificial resultaba molesta y la banda de música meritoria aunque un tanto inadecuada, con música de carnaval y ningún villancico. Está claro que faltan ideas y participación ciudadana y del resto de los grupos políticos. La ausencia de contrastes y de cualquier vestigio de crítica empiezan a pesar demasiado.

    Nota: Los Reyes magos tenía problemas con los caramelos al llegar a la altura de la calle Abdelkader, bueno, no tenían caramelos y le decían a los niños que no tenían. Una imagen lamentable.

El monolito de Arruit a día de hoy


       En estos últimos meses me han llegado muchas noticias sobre el abandono del monolito de Monte Arruit. Me consta que ha estado bien defendido por personas como Uno de Melilla, Imparcial, o Juan Jesús Aranda. No entré en el tema, porque creía que con esos defensores que he mencionado bastaban, que tarde o temprano reaccionarían las autoridades correspondientes y lo retirarían para impedir su deterioro, restaurarlo y trasladarlo finalmente a un lugar más custodiado. No quería mezclar temas y además, cada uno tiene su campo de actuación.

         He entrado con toda la carga posible y ante la situación de afrenta pública en la que se encuentra el monolito, que es fruto de una suscripción popular iniciada por El Telegrama de Rif, y que luego fue donada a la autoridad competente, como muy bien ha explicado Imparcial. Hace uno o dos años, se crearon dos asociaciones culturales de carácter militar, y entre cuyos objetivos se encontraba la defensa del patrimonio militar de Melilla. No se las ha visto ni oído en este asunto. Quizá el patrimonio militar que más preocupe defender sea la estatua de Franco o algunas de sus placas.

       Nota: He subido esa foto del inmenso osario de Monte Arruit. No la tengo en mayor tamaño ni resolución, pero es significativa y representativa. Sé que hay más, mas impactantes. Muy pocos las han visto y jamás se han publicado. Quizá algún día vean la luz. Arruit sigue siendo una herida no cerrada.

El cementerio de los malditos


           Melilla siempre tuvo necesidad de espacio, tanto para los vivos como para los muertos. Un primer cementerio estuvo en la calle San Miguel, junto a la entrada del Templo Patronal. en unas excavaciones de los años 90 del pasado siglo se encontraron algunos cráneos de niños. En las criptas de la Iglesia de La Concepción se calcula que puede haber enterradas unas 2000 personas. Hubo otros cementerios, como el antiguo de San Carlos.      

          Sin embargo, también había necesidad de enterrar a «los malditos», osea, a los convictos, a los renegados, a los suicidas, a los ajusticiados, e incluso a los enfermos de peste y otras enfermedades infecciosas. En definitiva, a todos aquellos que no podía recibir la sepultura en sagrado. Por ello, se habilitó el Foso de Los Carneros, un espacio diáfano que es propiedad del Ministerio de Defensa. Con cierta frecuencia se realizan allí ejercicios tácticos de comunicación del Ministerio de Defensa. Es un espacio cerrado al público, se trata del Área 51 del Ministerio de Defensa. Realmente allí no se puede entrar.

       El mayor enterramiento que se recuerda fue el de la gripe de los catarros, una enfermedad que en el siglo XVIII acabó con la vida de 200 personas. Todas fueron enterradas en esta explanada por temor a posibles contagios post mortem. No se sabe cuanta gente puede haber enterrada aquí debajo.