Archivo diario: 16 abril, 2013

Parques infantiles en Melilla


                     Cuando el peligro está en el suelo

    El Parque infantil del Barrio de La Victoria está absolutamente vetusto. Hace más de un año lo escribimos en El Alminar. Las atracciones infantiles son metálicas, algo ya absolutamente prohibido. Sin embargo, son de buena calidad, porque pese a los años, no presentan signos claros de oxidación. Todo lo contrario de la ferralla con la que se realiza el mobiliario urbano melillense, que pese a su reciente instalación, menos de 5 años, se deteriora y oxida con gran rapidez.

        Sin embargo, el peligro de este parque infantil está en el suelo. Esta niña, llamada Nour, se cayó el pasado lunes y se ha dañado el brazo, presentando una fisura ósea que precisó de atención medica hospitalaria. Las baldosas de goma, de más de 20 años de antigüedad, están totalmente endurecidas y deformadas, formando salientes y escalones con los que tropiezan los niños y se caen. La dureza del suelo y su mal estado, provocan tremendas erosiones en la piel, y en algunos casos, como el presente, fisuras óseas.

                         ¿Seguros de usuarios de los parque infantiles?

        Cualquier contingencia que le ocurra a un ciudadano en las vías públicas, y cuyas causas  sean el deficiente estado de mantenimiento y conservación de las mismas, tiene al Gobierno de Melilla como responsable civil subsidiario. Eso sí, las reclamaciones a las que se tengan derechos deben ser presentadas en los plazos y formas exigidos por la Ley vigente. Ya hemos escrito 70 veces 7 veces, que inaugurar es muy bonito, pero que la verdadera batalla se encuentra en el día a día, en el mantenimiento de las cosas, que es lo que no parece hacerse en nuestra ciudad, en el modo en el que la abundante cantidad de dinero de nuestras arcas públicas, lo exigirían.

     Nota: (1) https://elalminardemelilla.com/2011/09/25/parque-infantil-arcaico/; (2) https://elalminardemelilla.com/2012/01/11/la-torre-herida-por-el-rayo/

 

La peseta regresa a Melilla


Una cafetería de Melilla las admite como moneda de pago

        Según los últimos informes del Banco de España, ya extinto en Melilla, los españoles conservamos todavía 1700 millones de euros en pesetas sin cambiar al “funesto euro”, el sueño de los economistas europeos que ha acabado en pesadilla. ¿Porqué no se han cambiado todavía esa cantidad de pesetas?. No hay una explicación clara, realmente hay muchas posibles, que van desde el coleccionismo, hasta la nostalgia, pasando por la pura y dura previsión. Nada es seguro en este mundo y mucho menos  si hablamos en términos económicos.

          El caso es que la cafetería Brisamar, sita en el barrio del Industrial, ha colocado un anuncio en el que las admite como moneda de cambio y pago. ¿Se imaginan volver a pagar un cafetito, con una espléndida moneda de 100 pesetas del Generalísimo?. ¡Eso sí que eran 20 duros! y por La Gracia de Dios.

         Solo desde el aspecto monetario, hay que reconocer que el tamaño, el peso y la música de la moneda de 100 pesetas del Generalísimo, no tienen comparación con las equivalentes de S. M. El Rey Juan Carlos, o el billete de del músico Manuela de Falla. La moneda del Dictador tenía su propia música. Un poco de algodón mágico y la envejecida moneda refulge como una Luna Llena. Ni Franco, eso ya lo sabíamos, ni la peseta, han desaparecido de Melilla.

          Este fugaz regreso al pasado nos lo ofrece una cafetería de Melilla. Nuestra ciudad  es una cápsula del tiempo.

         Nota: http://www.invertia.com/noticias/articulo-final.asp?idNoticia=2802199&strGoo=espanoles-conservan-canjear-pesetas&

Mujeres en los costales


                                Las mujeres se abren paso

      Si hay una fuerza evolutiva poderosa, esa es la necesidad. La necesidad acaba con cualquier atavismo, o con cualquier tradición, por muy antigua que esta sea.  Si hay una imagen que se me ha quedado grabada y he procurado recoger, es la de mujeres melillenses, metidas entre los costales de “pasos procesionales”, antaño reservados a la fuerza de los hombres. No se trata de “pasos” reservados a mujeres, sino  de mujeres en los mismos pasos que los hombres, en todo lo que pueda dar de sí el doble sentido de la expresión.

        Hay una cofradía que tiene problemas anuales por la falta de costaleros, y es la Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de Los Dolores. Este problema endémico, forzó primero una situación comprometida primero  y saludable en último término, y es que el déficit de costaleros se cubría en la misma salida del trono, con voluntarios procedentes del público asistente. Esto tenía también un riesgo, y que casi provoca la caída del “paso” en el año 2007, creo recordar. La falta de entrenamiento y experiencia de los voluntarios, colocaba en una difícil situación al resto, pero al final, siempre se solventaban las dificultades.

        Esta años ha ocurrido lo mismo, y las mujeres se han metido entre los costales, sin ropa adecuada ni uniformidad alguna, pero en el mismo lugar que los hombre, y esto sí constituye un hecho digno de resaltar. A la mujer le queda un largo recorrido por hacer dentro de La Iglesia y por algún sitio hay que empezar.  La revolución pendiente de La Iglesia,  es la de la mujer. El papel que La Iglesia reserva a las mujeres, no se corresponde ni con los tiempos, ni con el propio mensaje evangélico. Es un papel subsidiario y casi decorativo. La presencia de hombres en un 100% en la representación de la Agrupación de Cofradías, ofrece una imagen arcáica, de una exclusividad masculina que no se corresponde con los tiempos, ni con la sociedad, ni con nada.

           La Iglesia transmite una imagen de inmovilismo, que muchas veces es reforzado por  las asociaciones y  nuevas instituciones que pululan en torno a ella. Hablaremos y escribiremos de esto en muchas más ocasiones.