Archivo diario: 12 diciembre, 2013

Los Talleres Montes


El derribo de un edificio de Enrique Nieto, con placa firmada en la fachada y la construcción de un aparcamiento subterráneo en la plaza de  La Goleta, vuelve a poner sobre la mesa la cuestión de los Talleres Montes, objeto de un litigio judicial para la procedencia o no, de la declaración de ruina. Han pasado ya tres años desde que se iniciara el expediente de ruina y dos desde el cercado de la mayor parte del edificio, sin que se haya tomado una decisión definitiva al respecto.  En el año 201o escribí un artículo defendiendo la necesidad de conservar la fachada y hoy, tres años después, someto el asunto al debate público. ¿Debe conservarse la fachada o solo ciertos aspectos ornamentales en la futura construcción?. ¿Debe autorizarse una nueva edificación o se debería aprovechar el solar para uso público?. En su momento escribí que el Ayuntamiento no estuvo diligente cuando el solar o el edifico salió a la venta pública. Debería haber intervenido y hacer uso de sus prerrogativas sobre el terreno. El antiguo barrio del Industrial tiene saturación de viviendas y escaso uso del suelo en utilidades públicas. Era y es un solar ideal para un nuevo colegio, parque o aparcamientos públicos.

Lo que resulta a todas luces incomprensible es que se siga permitiendo una actividad comercial parcial en una parte del edificio, mientras que el resto está cercado y cerrado. Allí había unos garajes, que han cerrado por las malas condiciones de la cubierta.  Sin embargo, todavía continúan su actividad comercial un negocio de restauración, una tienda de repuestos y un comercio de alimentación, sin salida de emergencia conocida, algo obligado según la Ley.

¿Si ocurriese algún accidente o derrumbe allí dentro, de quién sería la responsabilidad?. No es una cuestión que no deba ser tenida en cuenta. La fachada es de bloques de asperón (el material más endeble existente), ya muestra síntomas de agotamiento del material. La fachada se sostiene por el entramado de columnas  de ladrillo a lo largo de toda la fachada con apariencia sólida. La cubierta es de uralita,  sostenida por un entramado de vigas de hierro, que podrían encontrarse en un estado crítico. Los tabiques de los antiguos talleres, son de escasa calidad y no aportan solidez al edificio.

El inmueble presenta un aspecto lamentable y de poca salubridad. Han pasado tres años y no se ha buscado solución alguna, ni a la conservación de la fachada, ni al futuro del edificio, ni respecto al de la actividad comercial residual que allí continua. Cualquier día podría surgir un problema serio. Ahora ya solo queda decidir qué hacer con este inmueble. Ya da igual que sea una obra de Enrique Nieto.

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