Archivo diario: 17 diciembre, 2013

La torre sin reloj


Torre sin reloj

Muy pronto dejará de verse esta estampa. La vieja estación marítima de Melilla desaparecerá para siempre. Melilla tiene un emperador y un virrey:  el singular D. Arturo. El primero reina sobre la tierra y los cielos, el segundo sobre las aguas, siempre turbias, del Puerto de Melilla. A D. Arturo no le gustaba nuestra vieja estación y se empeñó en tirarla, y contra el parecer de todos,  lo está llevando a cabo, solo para dar más cabida a los contenedores de carga, que al fin y al cabo es el maná del que subsiste, y bastante bien,  nuestra ciudad.  Fluyendo ese dinero a chorros, todo lo demás sobra. Nadie puede parar a las termitas. Muchos hemos intentado evitarlo, pero no se ha podido. Aquí despedimos el tema, la torre y su reloj.

PD: Para algunos, y no lo decimos en sentido físico, ese reloj vacío, que ya no marcará más horas, equivaldrá a su principio del fin. Aquellos que no pueden ser derrotados por otros, solo pueden derrotarse a sí mismos. El orgullo y la vanidad pueden jugar muy malas pasadas. Dentro de poco más de un año, recordaremos esto. La gente no puede cerrar los ojos por más tiempo.

Normalidad en la costa melillense


Fragata Marina Real de Marruecos

      Ayer entró una patera en la bahía melillense a la vista de todos.  Las fotografías han dado la vuelta al mundo. El testimonio está ya ahí para siempre. La política de ocultación de hecho por parte de las autoridades, queda anulada por la actividad de los teléfonos inteligentes y de las redes sociales. Alguien ve algo, lo fotografía y lo comparte de modo inmediato. Negar los hechos resulta luego ridículo. Hoy la ciudad estaba llena de rumores. A media mañana recibí varios mensajes alertando de la supuesta entrada de otra patera y de que esta vez las Fuerzas de Seguridad del Estado impedía hacer fotos. Me resultó extraño, porque nadie puede impedir a la gente hacer fotos desde sus casas o puestos de trabajo. La playa de San Lorenzo, muelle de atraque de pateras está rodeada de viviendas y oficinas. Al recibir el mensaje me encontraba en la ciudad vieja y las aguas parecían en calma. Aun así, pude ver entrar a una fragata de la Marina Real de Marruecos atravesar el mar entre los dos faros y dirigirse al puerto de Beni Enzar. La normalidad parecía absoluta. Los contraluces y la bruma de levante impedían obtener una mayor precisión en la fotografía.

La Luna como un sol


                  Feliz Navidad y Año Nuevo a toda la comunidad del Alminar de Melilla   

                         Hay imágenes que no se buscan, que aparecen solas. Hay veces que se va tras una imagen y se desvanece, o llegados hasta lugar nada resulta como se esperaba o parecía. Buscaba una imagen para la Navidad del 2013 y la encontré en la tarde del 16 de diciembre  en la Plaza de Las Culturas. La Luna salía pasadas las seis de la tarde y se elevaba sobre las murallas de Melilla. Aparecía teñida de naranja, casi como un sol . Un instante después una nube negra la cortó en dos mitades, casi parecía un eclipse. Nada de lo que estaba viendo era lo que parecía. No hay eclipses provocados por nubes, no era el Sol, sino la Luna. La vista nos engaña o vemos lo que queremos ver. Sin embargo, la imagen ofrecía algunas interpretaciones: la luz del Sol da paso a la de la Luna, la oscuridad no reina siempre, aunque acecha. Una cosa da siempre paso a otra. La sombra se abalanzó sobre la luz lunar, pero solo durante un instante, porque el satélite terrestre sigue ascendiendo en el cielo. A veces solo hay que esperar a que la amenaza desaparezca. Hay que tener la voluntad, la ocasión  y las fuerzas para resistir, aunque no siempre el que resiste vence. No siempre vencer es lo que se busca.

                        Quedan dos semanas para el final del año y estamos ya muy cerca de las 250.000 visitas. Las cifras del año pasado se han alcanzado de nuevo. No parecía fácil ni casi posible. Todo se ha conseguido gracias a cada visita realizada al Alminar. Cada uno/a ha colaborado como ha querido y deseado hacerlo. Queremos agradecer a todos los comentaristas, tanto a los recientes como a los más antiguos, a los que siguen manteniéndose con nosotros,  a los que se ausentaron hace tiempo: Uno de Melilla, Cruz de Malta, Ego, Isa, Dolores, Yatedigodiego,  Amanda, Laura, Jose, JL Navarro, Angel, Atila, Esquembri, Manuel, Corona71, Lely, Javier Angosto, Imparcial, Igueriben,  Alcazaba, Isidoro, Castelar, Busian, Nadorense, Miguel Angel Roldán, Padeciéndolasincompetencias, Vanesa Vicedo  y a tantos y tantas otros que han dado forma y son parte de la Comunidad del Alminar. Solo podemos recordar estos de los cientos que han pasado o dejado algún escrito entre los más de 9000 comentarios. Sin embargo  hay otra parte  muy importante de este blog, y que son sus lectores y lectoras ocultos y silenciosos. Esa es nuestra base más sólida, porque sin todas esas visitas que no se manifiestan, nada de lo que escribimos tendría sentido. A todas y todos y a los que no hemos nombrado: Feliz Navidad y Año Nuevo 2014. En esta ocasión dejamos la cita para el final. Esta es la eterna lucha.

                  La Tierra, empero, estaba informe y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo; y el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas.. y vio Dios que la luz era buena  y dividió la luz de las tinieblas, y al día lo llamó día y a las tinieblas noche. Génesis I, 1-3