Los árboles sobrantes


                 Arrancando árboles en Duquesa de La Victoria

         En el Reino de las rotondas y en del Imperio del cemento, lo verde sobra (la vegetación que no los billetes). Las cosas suceden demasiado rápido en Melilla y un instante de duda puede ser fatal. El pasado fin de semana, cuando se inició el corte de la plaza del 1º de Mayo para completar la nueva e incomprensible rotonda, pude observar que al menos 4 ficus casi centenarios, quedaban fuera de la demarcación de los alcorques, y se situaban dentro de la nueva zona de giro entre Reyes Católicos y la avenida de La Duquesa de La Victoria. Era domingo, la calle  estaba apenas transitada y la luz y la visión de la zona eran perfectas. Dudé un instante sobre si realizar la fotografía y dar la voz de alerta sobre la posibilidad de que al menos 4 árboles fueran arrancados de cuajo. Me decidí por no hacerlas y esperar unos días, al inicio de la presente semana y al mes de febrero. Cometí un gran error porque la duda, en Melilla, se paga caro. Ellos siempre van más rápido. El caso es que en la tarde de hoy solo he podido presenciar cómo  arrancaban con la grúa el último árbol, y descuartizaban las ramas con la motosierra. Toda la zona olía a hierba fresca, la sangre de los árboles. Era un olor penetrante, intenso, de árbol lleno de vida despedazado ya por las sierras eléctricas. Una barbaridad más de la que únicamente hemos podido dar testimonio del final. La fotografía muestra que al menos dos árboles estaban en la línea de giro, pero la visión lateral, esa foto que no me decidí a hacer, señalaba a cuatro. Ahora solo podemos mostrar  donde estaban situados dos de ellos y el despedazamiento del último. Algo es algo y más que nada.

Las purificaciones de febrero


             La purificación es siempre interior y el calendario romano dedicaba este mes a la diosa Februa, madre de Marte. Las purificaciones se realizaban mediante ritos de fuegos (candelelarias)  y también de agua. El mes de febrero se hacen hogueras para ahuyentar los malos espíritus de los campos, cuya labor de preparación se inicia en este mes. También servían los fuegos para calentar la tierra y quitarle el apelmazamiento como consecuencia de los fríos de enero. Ya dijimos que: en enero los labradores están siempre llorando, unos por duro y otros por blando. Este enero de 2014 ha sido muy duro en Melilla, con muchos temporales, vientos  enloquecedores y fríos. No hay que dejarse engañar por el sol de febrero, porque como dice otro refrán: en febrero siete capas y un sombrero. Aun así, es este mes la luz crece 1h y 8´ a lo largo de sus veintiocho días.

Febrero es un mes femenino, dedicado a una diosa en su origen pagano, y en la actualidad sobresalen las mencionadas fiestas de las candelarias y candelas, y las también muy importantes de las Águedas.  Febrero en su origen tenía 30 días, pero perdió uno para dárselo al mes del divino Julio, y otro más para honrar al dios Augusto.  

Hay que volver y reiniciar la actividad. Nos sigue esperando todo y seguimos  mirando a la realidad de frente.  Nada espera por nosotros y lo que nosotros no hagamos, no vendrán los duendes a hacerlo. Eso era muy bonito, pero solo pasaba en los cuentos infantiles. Hemos dejado atrás un muy gris mes de enero y largo. Febrero es corto pero hay que pasarlo.