Archivo diario: 15 septiembre, 2014

La invasión de las ultraterrazas


 

         Las terrazas son otra cosa, las que conocemos en cualquier otra ciudad de España en donde se respete la ley y exista alguien que la haga cumplir. En Melilla no hay ni lo primero, ni lo segundo. Las terrazas o veladores son ampliaciones temporales de un local de restauración, mediante la instalación de mesas, sombrillas o toldos, que llegada la hora de cierre se recogen y la zona queda limpia y despejada. La hora de cierre tampoco se respeta en nuestra ciudad, pero es que la propia asociación de hosteleros pide que se les permita incumplirla, para aumentar los beneficios.

         Lo que está ocurriendo en Melilla es que se está permitiendo la ampliación de los locales comerciales, mediante la construcción de instalaciones fijas, de madera o aluminio, a costa del espacio público, ya sea en una plaza, en una acera o  mediante la eliminación de aparcamientos públicos. La situación empieza a desbordarse en el Barrio del Real, resulta insólita en la Plaza de Las Culturas, en donde una de ellas tapa una de las torres de ventilación del aparcamiento subterráneo, y en las calles del mismo centro de la ciudad.

      Algunas obstaculizan la maniobrabilidad en la calzada, otras son utilizadas como lugar para estacionar en doble fila, otras dificultan la visibilidad de pasos de peatones y su señalización, o dejan las aceras y el espacio público reducido al mínimo. En Melilla impera el desorden urbano.

     Salvo en los chiringuitos de los paseos marítimos, esto no se ve en ningún lugar del mundo. La casi totalidad de las terrazas son solo permitidas en los meses de verano, y nunca mediante la ocupación permanente  del espacio público.