Archivo diario: 25 septiembre, 2014

El accidente de todos los días


                   Todos los días, en algún punto de la ciudad hay un accidente. Vehículos potentes, tanques, circulan a gran velocidad por cualquier calle de Melilla. Los que menos problemas tienen a la hora de embestir son los vehículos todo terreno o los denominados “American cars”, que a la hora de colisionar se llevan por delante cualquier cosa que encuentren. Los mismo tumban un farola que una valla completa de protección o derruyen una rotonda entera. De este accidente, sucedido en la madrugada de hoy, solo se ven las consecuencias. Una señal de tráfico tumbada y una valla de protección arrugada como si fuera papel de aluminio. Ni siquiera le dio tiempo a llegar a la rotonda. Según nos comentaba una vecina, los accidentes en este punto son frecuentes, en la zona alta de la calle México. La solución no puede ser únicamente la instalación de bandas reductoras de velocidad, que solo perjudican a los pequeños automovilistas. Los conductores de estos mastodónticos vehículos no sufren las consecuencias de este tipo de medidas. Solo la instalación de cámaras y radares de control de velocidad, con multas severas y pérdida de puntos en el carnet de conducir, podrían hacer mella en este tipo de infractores. Las rotondas, las bandas reductoras solo es una manera de enmascarar el problema real, de una minoría que no respeta norma alguna.

           No siempre pueden pagar los que no cometen infracciones o los propietarios de turismos, la gran mayoría, por aquellos que no respetan norma alguna, a bordo de sus paquidérmicos vehículos.

Enturbiando las fuentes de Trara


          El agua de la red pública es no es bebible, aunque es potable. Años de sobreexplotación de los acuíferos y la mezcla del agua con la de la desaladora ha convertido el agua de las casas melillenses en un producto no apto para el consumo. El gran negocio de Melilla y del mundo es el agua embotellada. No es un secreto para nadie, porque la propia Consejería de Medio Ambiente lo ha manifestado así, que la intención del Gobierno autonómico es cerrar las fuentes públicas, tanto las de ósmosis inversa, como las conocidas como fuentes de Trara, que son tres.

      El estado de conservación de las fuentes públicas en la ciudad es lamentable. No invita a hacer uso de ellas. Probablemente lo que se pretende es eso, que cada vez menos personas acudan a ellas a llenar las garrafas, y poder justificar posteriormente su cierre alegando cualquier cosa como por ejemplo posibles problemas para la salud pública. La impopularidad de la medida, y la falta de alternativa con la red pública de consumo disuaden al gobierno melillense de tomar una media así.

              Ayer tarde un mensaje de texto, difundido a través de la red social whatsapp, informaba de la presunta intoxicación de personas por haber consumido agua de Trara en mal estado. Se hablaba de decenas de ingresos en el Hospital Comarcal. Todo un disparate en la que se incluían hasta  faltas de ortografía. La redes sociales tendrán múltiples usos, pero uno de ellos es el de la propalación de rumores y de falsas noticias. También sirve para difundir información que la “información oficial” niega u oculta. La mentira sirve a todos, pero principalmente al diablo y su mundo, más extenso de lo que se cree.

                            Una avería en el depósito de Trara

       El rumor se difunde y extiende con la velocidad del fuego, pero la verdad oficial reacciona tarde y mal. El caso es que hubo una avería en los depósitos de agua de Trara, situados junto al acuartelamiento de La Legión, y en vez de cerrar las fuentes por espacio de dos o tres días, lo que se hizo fue meter agua de la red pública, en las conocidas como fuentes de Trara. La gente se dio cuenta, porque muchos melillenses no tienen dinero para consumir agua embotellada y se surten de las fuentes públicas, y empezó a dispararse el rumor, pero sobre una base real. Un operario de la empresa que distribuye el agua en Melilla nos comentaba esta mañana lo sucedido. Probablemente alguien se sintió indispuesto por beber el agua que llega a los grifos de los melillenses y se inició la falsa alarma entre los ciudadanos, secos, eso sí, de información oficial.

        Así pues tenemos varios hechos ciertos. Uno que efectivamente hubo una avería en los depósitos de Trara. Otro que se distribuyó el agua imbebible de la red pública a las fuentes públicas, y el definitivo, que nadie reconoció nada, hasta que los ciudadanos no se alertaron por sí mismos. En cualquier lugar se ofrecerían explicaciones oficiales. En cualquier lugar se exigirían ceses.

        PD: El agua de Trara, Yasinen y otros acuíferos marroquíes, llega a Melilla en virtud de acuerdos que datan de la época del Protectorado español en Marruecos.

      Nota: https://elalminardemelilla.com/2012/11/25/las-fuentes-de-melilla/