Archivo diario: 5 abril, 2016

En la Compañía de Jesús


                           La iglesia del Padre Tiburcio Arnáiz en Málaga

         En Málaga, en la plaza de San Ignacio, se encuentra una de las iglesias más veneradas de la ciudad, la del Sagrado Corazón, que pertenece a la Compañía de Jesús o de los jesuitas, como son conocidos popularmente. Los sacerdotes jesuitas dedican todas sus obras al Sagrado Corazón, en cuyo nombre hacen todas sus obras, y al que dedican todo su esfuerzo. La Orden de los jesuitas es la más poderosa de La Iglesia, y constituyen una élite intelectual. Todos han querido imitarles, pero nadie les ha igualado. Solo los mejores entre lo mejor, acceden a sus colegios y a su formación. No hay escándalos en la Compañía de Jesús y si suceden, no serán conocidos nunca. Mientras los vientos de la pederastia asolan a La iglesia de Cristo, y llenan de fango a una orden detrás de otra, los jesuitas se mantienen incólumes. Entre ellos no hay traidores al Papado, como ha sucedido con el Opus Dei, ni casos como el del depredador sexual Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, ni contradicciones de “lujo franciscano” como Tarcisio Bertone ni otros muchos. La Compañía de Jesús tiene un voto especial de obediencia al Papa, y constituyen su última línea de defensa, y la orden más fiel . Su poder es inmenso y sus rivales igualmente poderosos. Quien quiera socavar a la Iglesia, deberá antes acabar con ellos. Tanto es así, que las sucesivas “desamortizaciones” de bienes eclesiásticos llevadas a cabo en España, fueron medidas que buscaban, entre otras cosas,  limitar el poder de “los jesuitas”, que se habían hecho con el control de la educación en España. Las más célebre de ellas es la del ministro Mendizabal en 1836, aunque los jesuitas fueron expulsados en 1767. La lucha por el control de la educación (Iglesia o Estado), es una constante en la historia contemporánea de España, es la llave del modelo de Estado.

         Tras los escándalos en La Iglesia, económicos, morales y de todo tipo, la llegada de un sacerdote Jesuita al Papado, Francisco I ( Jose María Bergoglio), solo puede ser interpretado bajo esta clave. Antes que él, el cardenal Carlo María Martini, también jesuita y ya fallecido, estuvo a punto de ser proclamado Papa;  en el cónclave en el que salió elegido Benedicto XVI. Fue el último intento de que un sacerdote diocesano, del clero regular, intentara combatir y poner una trinchera a los escándalos que sacuden a la Iglesia como Institución. El horror ante la magnitud de lo descubierto, le hizo sucumbir el 28 de febrero de 2013.

                                   La iglesia del Sagrado Corazón de Málaga

             En la mitad de la calle Compañía de la capital malacitana, se encuentra la plaza de San Ignacio, y allí mismo se encuentran tanto la iglesia del Sagrado Corazón, como la residencia de los jesuitas. El templo es de muy bella factura, y muy similar al de otros dedicados al Sagrado Corazón. Grandes rosetas y vidrieras, entre las que destaca la de la bóveda, iluminan el recinto de muy diversas maneras, buscando efectos luminosos. El templo es sobrio y los elementos ornamentales son recientes, porque en Málaga todo el patrimonio eclesiástico: inmuebles, imágenes y exornos;  ardió en mayo de 1931. Los inexplicables sucesos de Málaga, tienen que tener alguna relación todavía no investigada, con la personalidad del que entonces era su obispo, Manuel González, y al que la Santa Sede no permitió regresar nunca a la ciudad.

         La iglesia es muy visitada, porque en ella se encuentra la tumba del sacerdote jesuita Tiburcio Arnáiz, fundador de las escuelas rurales, y que es venerado en Málaga como si fuera un santo. La comunidad jesuita de la ciudad cuenta con 4 residencias, además de la principal y de la capilla. Gobiernan varios colegios e institutos y cuentan con unos 4000 alumnos a su cargo. También tienen un centro de retiro, en donde se cultiva la especial y peculiar espiritualidad ignaciana. Son una verdadera milicia de Cristo, la última línea de defensa del Papado.

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Simulación sísmica en Ceuta y Sevilla


             En el día de ayer hubo un terremoto de 6,1 en Sevilla (algo inferior al de Melilla del día 25 de enero), y hoy se ha producido una réplica en la ciudad de Ceuta. La Junta de Andalucía coordina un plan de emergencias sísmicas en ambas ciudades. Todo es una simulación, salvo en el caso de Melilla, que no estará representada en ninguno de los dos casos. Lo que tampoco es simulación es que Almería ha creado un comité para evaluar los posibles daños en edificios, debidos al incremento de la actividad sísmica en las fallas del Mar de Alborán. Tampoco es una simulación que la Junta de Andalucía está elaborando un nuevo plan de emergencias, para el caso de movimientos sísmicos. Los diarios de Sevilla, y algunas agencias de noticias se hacen eco del suceso. En el día de hoy, el diario El Faro de Ceuta acoge en sus páginas la información sobre el simulacro. En nuestra ciudad, nadie se atreve a hacerse eco de la noticia, que deja en evidencia al Gobierno melillense. Ni siquiera se han enterado, ni solicitado la presencia de la ciudad, al menos como observadores. La increíble excusa es que “el simulacro” estaba ya previsto desde hace mucho tiempo. La pregunta es la siguiente: ¿Si Ceuta se enteró de la existencia del simulacro, por qué Melilla no? Una de las respuestas que surgen es que el gobierno ceutí está atento a lo que pudiera interesar a su ciudad, y que tiene una relación fluida con el gobierno andaluz, y que nuestro gobierno no. Aquí tenemos suficiente con atender la red de casas regionales, que son nuestras embajadas, Gobierno dixit.

       En Melilla, mientras todo esto sucede,  se niega la creación de una Comisión de Seguimiento para evaluar los daños de los terremotos (reales), que ha sufrido y sigue sufriendo la ciudad. Conviviremos con las grietas ocasionadas por los más de 100 movimientos sísmicos y sus centenares de réplicas,  mucho tiempo después de que alguien los recuerde, y cuando todo rastro de este  gobierno desaparezca. La prueba más palpable de que no están atentos a la gestión de gobierno es esta. Eso sí, le podremos contar a la Genetalitat de Catalunya que un modo de sortear la prohibición del Tribunal Constitucional de abrir embajadas catalanas, es sustituirlas por una tupida red de Casas Regionales. Las fuerzas de la naturaleza han puesto de manifiesto muchas cosas en nuestra ciduad. Todos los días aparece o se descubre una grieta nueva o un daño más.

          Eso sí, con Rajoy seguirá adelante la quimera de la ampliación del puerto, mientras la ciudad sigue sin hospital nuevo, y desmoronándose ante nuestros ojos, sin que nadie lo evite. La Torre Sur acabará siendo demolida.

          Nota: http://elfarodigital.es/ceuta/sociedad/183486-ceuta-inicia-hoy-el-simulacro-con-la-ume-tras-sufrir-un-fuerte-seismo.html