Catilina, el ejemplo de la corrupción


 

               Lucio Sergio Catilina, senador romano del siglo I aC., se convirtió en el paradigma de la corrupción, gracias al relato de Salustio, que detalló no solo la magnitud de su ambición y corrupciones, sino también el caldo de cultivo social que amparó e hizo crecer la corrupción. No hay corruptores sin corrompidos, no estaban solos la clase senatoria en aquellas tramas, sino que también fue necesario el concurso de los magistrados.

                    En España existió un juez, ya olvidado, Joaquín Navarro, que luchó contra la corrupción en la década de 1990, porque todo este océano de corrupción es un legado de la dictadura de Franco, en la que los favores se convirtieron en derechos, y estos últimos se solicitaban como favores. El Poder empezó a invadir la esfera de la Justicia y empezó a intervenir en todos los ámbitos. No solo murió Montesquieu, también la separación de Poderes del Estado. El Ejecutivo se adueñó del Legislativo y empezó la lenta carrera para desactivar el Judicial y así pasamos de la separación de Poderes, al funcionamiento independiente, que no es lo mismo. La anulación de la prensa libre y el sometimiento de las empresas de comunicación a intereses de todo tipo, contribuyó mucho a la situación de impunidad vivida en las últimas décadas.

                   Todavía queda una parte de la Justica sana, y del Poder político y del Legislativo, pero esta Legislatura, la número XII, la iniciada el 19 de julio de 2016, es una legislatura perdida. Se inició con la irrupción de dos partidos nuevos (Podemos y Ciudadanos), e iba a ser la de la lucha contra la corrupción, la del fin de los privilegios de La Casta, la definición que ya nadie utiliza. La Legislatura XII es una legislatura perdida, y con ese nombre debería pasar a la historia, porque se permitió seguir gobernando a quienes eran los principales responsables de la actual situación de colapso democrático en España. El PP es ya un partido condenado por prácticas corruptas. Ministros del Estado, Vicepresidentes del gobierno, máximos mandatarios autonómicos condenados o señalados por la corrupción, diputados y comisarios europeos, aparecen ya como condenados o señalados por prácticas corruptas. La situación ya ha rebasado la línea de flotación del Estado. La situación es límite y ya no admite más justificación el prolongarla.

                  Lucio Sergio Catilina sigue siendo muy reconocible. No solo es un nombre del pasado. Él prefirió llevarse a todo el Estado romano antes que caer solo. La situación actual se le asemeja mucho. En la República romana la alternativa solo era la guerra civil, en una democracia, no hay otra opción que “la censura” y la convocatoria de elecciones. No hay otra alternativa. Luego legislar y mucho, para que centenares de prácticas corruptas (fraccionamiento de contratos públicos, enchufismo, nepotismo, clientelismo, asignaciones presupuestarias a dedo, nombramientos de libre designación), desaparezcan de la vida española.

                                              La época de Catilina

                    Creció primero la avidez de dinero, después la de poder. Esta fue, la fuente de todos los males. Pues la avaricia destruyó la lealtad, la honradez y las demás virtudes; y en su lugar enseñó la soberbia y la crueldad. La ambición forzó a muchos hombres a hacerse falsos, a tener una cosa guardada en el corazón y otra en la boca. Después, cuando el contagio se extendió como una peste, la ciudad se transformó, y el poder, de ser el más justo y el mejor, se convirtió en cruel e intolerable.

                      La avaricia conlleva el afán de dinero y es ilimitada e insaciable, y no disminuye ni con la riqueza ni con la pobreza. Lucio Sila, tras tomar el poder por la fuerza, terminó con malos resultados sus buenos comienzos. Todos robaban, todos saqueaban, uno codiciaba una casa y el otro unas tierras.

                     Las riquezas empezaron a convertirse en un honor y a ser tenida la pobreza como un oprobio y a considerarse la honradez como malevolencia. Robaban, gastaban, daban poco valor a lo suyo, ansiaban lo ajeno. Tenían confundidos el pudor, la vergüenza y todo lo divino y humano y carecían de escrúpulos y de mesura. El espíritu, acostumbrado a las malas artes, no podía prescindir fácilmente de los placeres, y por ellos se entregaban más desenfrenadamente a ganar y a gastar. En un a ciudad tan grande y corrompida, Catilina agrupaba en torno a sí, a un tropel de hombres disolutos a modo de escolta. Luego denostaba con injurias a todos los hombres de bien, mientras que elogiaba a cada uno de los suyos llamándolos por su nombre.

                   Catilina, preparado como estaba para disimularlo todo, empezó a rogar a los senadores que no formasen juicio sobre él sin pruebas. Al añadir a estos otros despropósitos, lo abucheaban todos y lo llamaban enemigo. Entonces, fuera de sí dijo:< puesto que , cercado por mis enemigos, soy llevado al precipicio, apagaré con ruinas mi incendio>.

                                                La pertenencia al clan

                    ¿Cómo explicarse los sentimientos de culpa en individuos que han cometido graves delitos?. Según Roberto Scarpinato, magistrado italiano: “El reino de la ética se agota en el círculo de sangre y de la familia adquirida por matrimonio o compadrazgo, o mejor, la ética es adaptada a las lógicas de la familia. Fuera de ese ámbito hay una total discrecionalidad ética”(1). Aquí habría que añadir el concepto de tribu que aporta el partido político, o la pertenencia al círculo íntimo del poder, sea este cual sea. El familismo amoral, y la teología del clientelismo, han anidado en todos los sectores sociales, de modo que muchas prácticas corruptas, ni siquiera son percibidas como tales. No crean el más mínimo problema de conciencia. Si se enfrentasen a muchas personas ante ciertas prácticas que vemos a diario, la reacción sería de sorpresa absoluta.

   Nota:(1) Los curas y la mafia, Isaia Sales. Ediciones destino

 

Anuncios

10 Comments on “Catilina, el ejemplo de la corrupción

  1. Con todos sus defectos a mejorar y con lentitud la Justicia ha cumplido. La sentencia condena al PP con toda claridad y pone en cuestión la “credibilidad” de Rajoy y otros dirigentes del partido como testigos.
    Y ya es un hecho que a la vista de lo sucedido el PSOE presentará una moción de censura. Un día hoy para celebrar.

  2. No he visto ni en Melilla hoy ni en El Faro una sola información sobre la sentencia. ¿Es posible, o es que no la he encontrado, la tienen muy escondida? Ya pasó con el caso Cifuentes, que no es poco grave no dedicarle ni palabra, pero esto, no me lo puedo creer, ¡qué vergüenza!

    • Si es que es periodismo lo que “MelillaHoy” ejerce. Hay mucho bufón en Melilla al servicio del poder. Es hora de plantearse a quién leemos, escuchamos o vemos.

  3. El PP, sin duda, es un partido corrupto y una red mafiosa. Se están diluyendo como azucar en el café en el partido de los Rivera. En fin, igual Rajoy termina de consejero de CS, por supuesto, siempre que no termine antes en Soto del Real.

Lo que se ha podado retoña; lo ahuyentado vuelve, lo extinguido se enciende; lo adormecido despierta otra vez. Poco es , pues, podar una sola vez; es necesario podar muchas veces, continuamente, si es posible.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: