Archivo diario: 13 enero, 2019

La apuesta por Melilla


 

                      El Gobierno del PP de Mariano Rajoy apostó decididamente por Melilla, modificando los tipos de gravamen sobre las Actividades del Juego de todo tipo de apuestas, salvo las que dependen directamente del Estado como la Lotería Nacional, en abril de 2018, con el PP ya en camino de salida del gobierno de España.

                            La pretensión del Gobierno de Mariano Rajoy, en su apuesta por Melilla y Ceuta, fue convertir a las dos ciudades autónomas en una alternativa a Gibraltar, y la futura salida del Reino Unido de la Unión Europea, se lleve esta o no a cabo (Melilla and Ceuta will become in two small Gibraltar). Tras la reforma impulsada desde Ceuta y Melilla con el Ministro Montoro, la fiscalidad del sector de Juegos y Apuestas ha quedado reducida al 10% sobre los ingresos netos (dinero jugado menos premios entregados), en nuestras dos ciudades. Así, un sector que mueve unos 1300 millones de euros anuales, solo aporta 53 millones de impuestos al Estado, lo que constituye en realidad una puerta abierta a cualquier cosa. Un agujero fiscal tolerado, consentido y propiciado desde el Estado. En el resto de España el gravamen impositivo único es del 20%.

                    Se puede apostar todo y por cualquier cosa: carreras de caballos, de galgos, deportes de cualquier clase, ligas españolas o europeas. Desde la modificación del Ministro Montoro, este tipo de locales de apuestas han proliferado por toda la ciudad. El más reciente se está rehabilitando junto al nuevo parque infantil del barrio del Industrial (en la antigua sede de populares en libertad), lo que resulta un despropósito.

           Todo este tipo de actividades, ya descontroladas esconden un problema muy grave, la ludopatía, que es una enfermedad social, aparte de individual. Ya hemos visto que el beneficio que obtiene el Estado es ínfimo, por lo que los expertos se preguntan del porqué de renunciar a una buena parte de esos beneficios fiscales. Aquí el jugador no gana nada, y llega a suponer la ruina de muchas personas y de familias completas. Al ludópata al final lo tiene que tratar y rehabilitar  la Seguridad Social, cuando ya ha arruinado a todo su entorno.

         En todas las ciudades de España en donde están aumentando este tipo de locales, la población se manifiesta por su proliferación indiscriminada en determinados barrios, salvo en Melilla, ciudad en la que ya nadie se manifiesta por nada (por carecer de transportes, de sanidad, de colegios, de piscinas públicas). Ni siquiera la retirada de la subvención a la bombona de butano y que ha encarecido casi un 40% su precio, ha suscitado el más mínimo debate. Todo un síntoma.

           El barrio del Industrial, el del Real, el mismo Centro, el parque comercial, se están llenando de los nuevos locales de apuestas, que han sustituido a las antiguas máquinas tragaperras, y a los locales clásicos, sin que suponga para la ciudad una apreciable cantidad de puestos de trabajo o de recaudación fiscal. Algunas son antiguas cafeterías reconvertidas en salones de juego. Esta es  nuestra apuesta.

 Nota:https://www.elconfidencial.com/economia/2018-04-28/montoro-hacienda-juego-online-ceuta-melilla-gibraltar_1556251/