Archivo diario: 8 septiembre, 2020

La última procesión de La Victoria


El 8 de septiembre de 2017 nadie podía siquiera imaginar que estaba contemplando la última procesión de la Patrona de Melilla. Sin embargo, titulábamos la crónica de esa procesión de la siguiente manera, “La oscuridad alcanza a La Victoria“. Lo decíamos porque una parte del recorrido se llevó a cabo en la penumbra, entre otras cosas porque el decrecimiento de la luz solar en septiembre se deja notar.

El título también tenía un doble sentido, porque un año antes, el Vicario Roberto Rojo, ante la inminencia de las obras de rehabilitación en templo patronal de La Purísima, decidió bajar la imagen al templo Arciprestal, lo que provocó una rebelión abierta de parte de la congregación y de algunos fieles que les secundaron. Los acontecimientos posteriores le dieron la razón en esta medida, porque desde hace 5 años, la imagen de la Virgen de La Victoria, Patrona coronada de la ciudad, está justo en el centro de Melilla y accesible a todos.

La actual Junta de Gobierno de la Real y Franciscana Congregación de La Victoria, presidida por Mª Piedad Castellano, cumplió el pasado mes de marzo, el límite de los 8 años que establece el Código de Derecho Canónico para los mandatos en la cofradías y congregaciones religiosas. La llegada de la pandemia de Wuhan interrumpió la posible renovación en la Congregación de la Patrona de la ciudad. Sin embargo, pese a la obligatoriedad de la misma, no se tiene noticia de que se hubiese iniciado el proceso electoral. Debe entenderse que la actual Junta actúa en funciones, hasta que la situación permita la celebración electoral, de la que tampoco se tienen noticias, pese a que sí se han podido celebrar las elecciones autonómicas gallegas y vascas. Mª Piedad Castellano es Hermana Mayor desde el 23 de marzo de 2012.

La inexorabilidad del Código de Derecho Canónico

Los 1752 artículos del CDG son una amoladera de vanidades y ambiciones humanas. Quien pretenda hacer carrera dentro de La Iglesia debe prepararse para un ejercicio de paciencia y de décadas. Lo que no tiene precedente alguno es que una imagen de una virgen patronal de una capital española, no haya podido salir durante un lapso tiempo tan largo, tres años. El computo final de la actual Junta de Gobierno quedará marcada por la imposibilidad de procesionar la imagen entre el periodo 2018-2020, además de otras circunstancias internas, poco edificantes y alejadas de lo que debe ser la hermandad cristiana. A lo largo de una década de ya finalizada militancia en la Congregación, creí que era un lugar y casi un deber como melillense adoptivo, el poder contribuir al conocimiento de un símbolo, la imagen de la Victoria, que sostuvo el espíritu de los melillenses en la larga noche de los 400 años. Esa tenacidad posibilitó la pervivencia de la ciudad actual de Melilla, y su existencia actual, como lugar de encuentro de culturas antaño enfrentadas. No encontramos nada de eso allí, ni paz, ni piedad, ni perdón. Antes bien, fuimos perseguidos. Lo cual no excluye la presencia de mucha buena gente, tanto de fe como de obras.

El candidato desparecido

En 2012 existía otro candidato, un hombre de la ciudad vieja, Guilerrmo Carmona del que nada se ha vuelto a saber. Con la perspectiva del tiempo, queda hoy claro que este debió ser el candidato triunfante (perdió solo por 9 votos) Muchos otros y otras congregantes se han ido dando de baja a lo largo de estos años, o han desaparecido de los censos. El futuro se torna ya inmediato. El nuevo Vicario Eduardo Resa, ha transformado el templo arciprestal, y sujetado los mimbres desbaratados en los últimos tiempos.

El año pasado, con la segunda suspensión escribimos esta otra frase: No parece existir en los anales y crónicas religiosas de la ciudad, un precedente de esta magnitud y alcance, al que no nos atrevemos a otorgarle un significado trascendente, al menos de modo público, pero lo tiene. Y con este, ya son tres años.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2012/03/17/los-dos-candidatos-a-la-victoria/