La relatividad


              La medida del tiempo, la influencia de un acontecimiento, es distinta para cada persona y para cada momento. La vida derrota a muchas personas, y tampoco tiene oportunidades para todos. Un mes puede ser corto para unas personas, largo para otras, o incluso hasta eterno en algunos casas. En algunos casos se alberga todavía la esperanza de un futuro mejor, y en otros ya no se espera nada, porque ni hay un futuro posible, ni tan siquiera presente. El día del gran terremoto de Melilla, mucha gente se echó a la calle, a sus coches, o a refugios improvisados, para dormir, o para sentirse  a salvo. Para otros, la calle, un simple banco, es todo su hogar; no hay un más allá. Esta es la frontera que separa dos mundos. En las ciudades hay mucha gente viviendo en la calle. Melilla, la ciudad opulenta, la ciudad del despilfarro, solo tiene un pequeño albergue para personas sin hogar, para los sin techo. Casi un mes y muchos acontecimientos separan estas dos fotografías. La medida del tiempo es diferente para el observador y para el observado.

Los terremotos del Mar de Alborán


 

Melilla, un mes entre temblores

         El día 21 de enero a las 14h 47, en la posición 35.6385 de Latitud y la -3.7951 de Longitud, el Mar de Alborán registraba el primero de un serie de terremotos, que un mes después sigue su curso. El día 25 se registró el mayor movimiento sísmico del que se tenga constancia en las últimas décadas, con una magnitud de 6,3 y en la posición 35.6004 de Longitud y -3.8056 de Longitud. A lo largo de este mes se habían producido alrededor de 1500 movimientos sísmicos, de los que no todos puede ser calificados como réplicas. Se trata de una «crisis sísmica», o de una serie de terremotos agrupados en torno a una zona (Mar de Alborán) , que hasta el momento había permanecido adormecida. La actividad tectónica había reducido su frecuencia e incluso parecía haberse detenido en  su serie continuada, en el último fin de semana. A lo largo de los tres últimos días apenas había registrados movimientos.

             Un mes después, en el día de hoy el 22 de febrero, casi a la misma hora que en el pasado día 25, a las 04h 46, un nuevo temblor sacudía la ciudad y despertaba a sus habitantes. La posición se situaba en los 35.6510 de Latitud, y -3.6203 de Longitud. La magnitud alcanzaba los 5,1 , exactamente igual que hace un mes. Mas de 30 movimientos sísmicos significativos, superiores a 3, se han producido a lo largo de estos 30 días, todos en el mismo área geográfica, pero en diferentes posiciones y profundidades. No se trataría de un único terremoto y sus réplicas, sino de diversos movimientos con su grupo  asociado.

                                        La isla de Alborán

            La isla de Alborán, que da nombre al mar circundante, surgió tras un episodio volcánico en un momento indeterminado de la noche de los tiempos. El macizo de Sidi Hamed el Hach o Monte Gurugú es un volcán del que no hay constancia histórica, ni noticia de su actividad. Todo el cabo Tres Forcas, con sus farallones y las islas Chafarinas o del Muluya, son de origen volcánico. Su formación se remonta a épocas muy remotas.

                    El terremoto que devastó la ciudad de Alhucemas, causando más de 500 muertos, se produjo el 24 de febrero de 2004, y también de madrugada. Su magnitud alcanzó los  6.2, pero a solo 6 kilómetros de profundidad. La situación fue en 35.1563 de Longitud y -3.9841 de Latitud. El grupo de terremotos que sufre la zona, al menos los más significativos, están en torno a los 20 kms de profundidad, en torno a las proximidades del averno, o lo que es lo mismo, del manto terrestre.

                                              La isla del Hierro

                       En diciembre de 2013 se inició en la isla del Hierro, en el archipiélago canario, una crisis sísmica de origen volcánico, que se prolongó a lo largo de 4 meses. El terremoto mayor alcanzó una magnitud de 5,1 y se produjo el día 27 de diciembre. En ese mes, que fue el periodo de mayor actividad, se registraron 395 movimientos sísmicos.

Febrero en año bisiesto


      Febrero es el mes central del invierno, también el mes más corto. Febrero tiene muchos misterios y siempre es diferente. Febrero es mes de carnavales y de candelarias. El día 24, San Matías, se iguala la noche con el día. La luz lleva remontado desde el día 24 de diciembre, hasta que vuelva a imponerse sobre la oscuridad en el equinocio de primavera. Todo es cíclico, todo se repite pero nada es igual. Hace cuatro años El Alminar atravesó su primer año bisiesto. Nada es lo mismo desde entonces. Febrero ofrece una imagen distinta cada día, ya que en este mes puede hacer todos los tiempos posibles a la vez. En Melilla es mes de temporales. Suele ser un mes frío y de grandes nevadas: En febrero, siete capas y un sombrero. También se dice que su aire es limpio y su luz clara, aunque no hay que dejarse engañar, pues en cuanto se deja el sol, se nota el frío: en febrero un rato al sol y otro al humero. En febrero busca la sombra el perro, a últimos pero no a primeros, dice el refranero, muy antitético en ocasiones. Queda claro que este mes es imprevisible, con un día malo y otro bueno. Con todo, la ausencia de cigüeñas en la ciudad, es una de las cuestiones más intrigantes y todavía no resuelta. No tenemos explicación a eso.

      Los años bisiestos, 29 días de febrero, fueron establecidos en la reforma del calendario realizada en tiempos de Julio César. Sin embargo, esa reforma no era perfecta y se dejaba fuera 11 minutos cada año, por lo que en 1582 el Papa astrónomo Gregorio XIII introdujo la conocida como reforma gregoriana. Aquel año se añadieron diez días de un solo golpe, pasándose del día 4 al 15 de octubre. La reforma no fue aceptada en Europa oriental hasta bien entrado el siglo XX  , por lo que la revolución rusa del día 25 de octubre, se correspondía con el 7 de noviembre  en occidente. Los bolcheviques, tras la toma del poder, adoptaron la reforma gregoriana, no así la iglesia ortodoxa, que sigue manteniendo esos días de diferencia en su calendario litúrgico, con respecto al calendario latino. Esta reforma corrigió errores de cálculo, y por lo que hoy es posible saber los próximos mil años bisiestos. La fórmula de calculo es sencilla. Los años centenarios (acabados en 00), serán bisiestos siempre y cuando sus dos primeras cifras sean divisibles por cuatro. El 2000 fue bisiesto, pero el 2100 no lo será. En los restantes serán bisiestos aquellos cuyas dos últimas cifran sean divisibles también por cuatro.

    Febrero empezó luminoso y en calma en una ciudad todavía bajo el impacto del gran seísmo del 25 de enero. Los daños, pese a no ser demasiado espectaculares (salvo la torre del ayuntamiento y la de la iglesia castrense), están están muy extendidos por casi todos sus barrios y edificios más representativos. Las huellas del zarpazo tectónico pueden apreciarse por todas partes.

El último puente del ferrocarril


             Las necesidades militares, y la explotación del mineral en cercanos montes de Uixan, conformaron un modelo urbanístico específico de ciudad. Desde el puerto, desde el antiguo cargadero del mineral, hay un eje de comunicación directo hasta la frontera, y antes hasta el mismo interior de Marruecos. El transporte de las tropas y la carga del mineral eran dos necesidades perentorias que condicionaban el modelo urbano de Melilla. También estaban las necesidades de comunicación del centro urbano con lo que se denominaba como campo exterior, e incluso los fuertes allí instalados, y también las canteras, de las que se extraía material de construcción y de defensa. Los barrios exteriores de la ciudad era muy humildes e insalubres. La mortandad infantil y las enfermedades infecciosas hacían estragos en la población. Todo lo que rebasaba la línea del Río de Oro era tierra hostil y de pobreza. Hay un libro de Francisco Narváez, sobre el intento de articular la comunicación en la ciudad mediante una línea de tranvías, llamados de sangre por el tipo de tracción, o sea, animal. Nada de eso fue posible. Melilla es la ciudad de los proyectos perdidos. Las necesidades bélicas, la escasez de recursos económicos, y los vaivenes políticos provocados por los conflictos armados, dieron al traste con mucho de esos proyectos. El desarrollo de la ciudad solo ha sido posible en paz, y con La Democracia. El libro de Narváez no se limita solo a recoger el intento de establecer una línea de tranvías en la ciudad, sino que también lo sitúa en el contexto social y político del momento, y describe las duras condiciones de vida de la población más pobre, totalmente anónima y que también contribuyó a forjar su historia. Son cosas que no suelen ser reflejadas. Parece que nuestra historia se ha limitado siempre a heroicidades y a las hazañas bélicas. Melilla ha tenido muchos héroes anónimos, hombres y mujeres, que soportaron penosas condiciones de vida, y sin los cuales, nada hubiese sido posible.

             De aquel pasado queda muy poco, pese a ser bastante reciente. Además de lo conocido en el centro urbano, en el exterior queda solo estos dos pilares del antiguo ferrocarril de Horcas Coloradas, y un pequeño resto del trazado de la línea.

Refugios menores


 La vida en un desagüe

    ¿Cuál es el límite de la insensibilidad de las autoridades que nos gobiernan?, ¿pueden desentenderse de la vida de estos jóvenes o menores sin techo ni recursos, sin que altere su ritmo de fiestas y auto homenajes continuados?. ¿Alguien sabe cuántos menores o jóvenes deambulas por las calles de Melilla?. ¿Por qué no quieren residir en el centro de Menores de Sidi Guariach?. ¿Es acaso preferible esta vida sin salud, sin comida, sin higiene, a la intemperie?. ¿Es mejor un desagüe o cloaca antes que el centro de acogida?.

    Algún día alguien se atreverá a analizar el lenguaje del Poder en Melilla, y observará como cuando aparece un «presunto menor» ahogado en la playa, o  estrellado entre las rocas, o calcinado en las cuevas; el primer objetivo es no precisar la edad, ni siquiera la nacionalidad, para que no se sienta la más mínima conmiseración hacia la víctima, ni por supuesto, el más leve indicio de responsabilidad moral, administrativa o de gestión.

      Los menores o jóvenes vagabundos sin recursos, pueblan las calles de modo constante, día y noche, desde hace años. Casi todas las semanas se produce algún suceso relacionado con ellos, ya sea un accidente, una noticia luctuosa o algún hecho delictivo relacionado con ellos. Vivir de esta manera y en estas condiciones no es ni un buen camino, ni conduce a ningún lugar apropiado.

       Son marroquíes, muchos ya no son menores, pero están en la ciudad y deambulan por sus calles. La única opción no puede ser mirar hacia otro lado, quejarse, o pretender que Marruecos arregle o ponga medios para controlar un problema, que está claro que se escapa de sus fronteras. Melilla tiene la situación geográfica que tiene, al igual que Estados Unidos tiene una de sus fronteras con Mexico, y Bulgaria; Grecia o Italia están recibiendo la mayor parte de los refugiados sirios que huyen de la guerra. Cada país, cada ciudad se encuentra en el lugar que le corresponde e intenta solucionar la parte que le corresponde. Cualquier cosa antes que permitir estas imágenes y esta situación día tras día, cada vez con peores consecuencias, tanto para ellos, como para todos.

Melilla, la ciudad agrietada


 

     Los daños del terremoto del 25 de enero. ¿Quién debe gestionarlos?

         Las reparaciones, subvenciones y ayudas a los edificios dañados por el terremoto del día 25, el antecesor del día 21, y las más de mil réplicas, deben ser gestionadas por el Estado. El Gobierno de España debe hacerse cargo de la evaluación de daños, y de la dotación de medios de inspección, para analizar de modo científico en qué estado se encuentra la ciudad. Hacer otra cosa supondría una cesión de los deberes y derechos que corresponden al Estado. Además, es más que probable que el Gobierno de la Nación esté a punto de cambiar en su dirección, o permanezca en funciones en los próximos meses, por lo que la gestión del futuro gobierno no puede quedar comprometida por un cálculo realizado de un modo apresurado.

           La ligereza en la evaluación de los daños, cifrados en 12 millones , apenas 24 horas después de producido «el gran seísmo de Melilla«, al que llamaremos de esta manera para distinguirlo del del día 21, y de todos los posteriores; puede suponer un gran error de cálculo, pues conforme pasan los días, y se asienta el terreno y los cimientos de los edificios movidos por el terremoto, son más visibles las grietas que siguen apareciendo en todos los edificios de la ciudad, tanto en el interior como en el exterior. En Melilla (6,3), a diferencia de Lorca en 2011 (5,1), y Ossa de Montiel en 2015 (5,2), puede decirse que ha sufrido un grupo continuado de movimientos sísmicos. El de Lorca en 2011 se produjo a solo un kilómetro de profundidad, lo que provocó 9 muertes, más de 300 heridos y la destrucción o daño del 80% de las viviendas y del Patrimonio de la ciudad. En 1969 un terremoto en Huelva alcanzó la magnitud de 7.8 y provocó 19 muertos.

      El gran seísmo de Melilla es el mayor de todos los que últimamente se han producido en España, pero su ubicación, a 100 kilómetros de distancia, y su gran profundidad, 23 kms, ha servido de amortiguador a los devastadores efectos que hubiese provocado en otras circunstancias.

       Sin embargo, la constante serie de réplicas y de terremotos,  acaecidos desde el día 21 de enero, con el terremoto olvidado, pueden haber provocado daños no evaluados, ni visibles a simple vista, en cimentaciones, muros y edificios de todas la ciudad. Una prueba de ello es el derrumbe de un muro el domingo 7 de febrero, en un edificio de reciente construcción en Melilla. Lorca sufrió 30 réplicas en los días posteriores, y Melilla 100 diarias a lo largo de 10 días.

                 Oficina de evaluación de daños y concesión de ayudas

         La propuesta de Coalición por Melilla de crear una oficina o departamento para la evaluación de daños, y seguimiento y concesión de ayudas, parece una medida buena y útil. Las réplicas se siguen produciendo, las grietas en muchos edificios son cada vez más visibles o están apareciendo ahora, lo que puede indicar daños ocultos en las cimentaciones. Muchos barrios y zonas no han podido ser todavía inspeccionadas. Es necesario realizar un inventario de edificios dañados, y realizar inspecciones en otros que no parezcan haber sufrido tanto las consecuencias, y llegado el caso, realizar un nuevo cálculo del posible coste de las reparaciones, como también solicitó la semana pasada el Colegio de Arquitectos de Melilla. Este departamento temporal debe también encargarse de los trámites para la concesión de ayudas para reparaciones inmediatas y de la agilización de  solicitudes.

                      El Partido Popular y el terremoto de Lorca

           El terremoto de Lorca se produjo en mayo de 2011, cuando todavía gobernada el socialista Rodríguez Zapatero, por lo que la gestión de las ayudas sufrió las críticas del Partido Popular, todavía en la oposición. La medida más criticada por el PP de Mariano Rajoy fue el envío a la ciudad de la Unidad Militar de Emergencias, que según la derecha popular era un «capricho de Rodríguez Zapatero«, y cuya creación suponía «una desvirtuación del carácter de las Fuerzas Armadas, reflejado en La Constitución». Llegaron incluso a plantearse la posible inconstitucionalidad* de la UME, que hoy resulta una de las unidades más brillantes y modernas de las Fuerzas Armadas.

        Nota: http://www.elplural.com/2011/05/12/el-pp-cargo-contra-el-batallon-que-esta-socorriendo-a-los-afectados-por-los-seismos-en-lorca/

La UME entrará en la Iglesia de Cristo Rey


                        La Unidad Militar de Emergencias (UME), fue creada el 7 de octubre de 2005 por el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero, en medio de fuertes críticas y reproches, incluso dentro del propio mundo militar. Hoy es una de las unidades emblemáticas  de las Fuerzas Armadas españolas en el siglo XXI. Desde su creación, han intervenido en cientos de catástrofes y situaciones de emergencia, de manera mayoritaria en el territorio nacional. Su sola presencia y aparición en las calles de cualquier ciudad, contribuye a la calma de la población, aportando una sensación de seguridad. Los medios de comunicación más reaccionarios de la derecha española, como Libertad Digital, calificaron a la UME como:  «el capricho de Rodríguez Zapatero«(*).

                        Tras el terremoto del 25 de enero, se han desplazado hasta Melilla para recabar datos sobre los movimientos sísmicos, y también para ayudar a la consolidación y reparación de los desperfectos ocasionados pro el seísmo en el Patrimonio histórico militar de la ciudad. Han colocado en ceñidor en la iglesia castrense, la más afectada por el terremoto, y en los próximos días se dirigirán al acuartelamiento de La Legión y también han anunciado que se internarán en el antigua Hospital Militar de Melilla, se supone que para intervenir en la iglesia de Cristo Rey, que ya se encontraba en estado de ruina,   y cuyo estado probablemente se haya visto agravado por  el seísmo y también por las constantes réplicas que se han producido desde el día 21 de enero, cuando un terremoto de 4,5º, anunció el posterior del día 25 y todos los sucesivos.

                    La iglesia del Hospital Militar o de Cristo Rey, llevaba una década sin actividad religiosa, cuando fue cerrada en 2006, junto con todas las instalaciones del Hospital Militar, para dar paso a la creación del nuevo Hospital Universitario de Melilla, paralizado tras la llegada del Partido Popualr al gobierno en diciembre de 2011. Su deterioro ha sido constante y progresivo, siendo incluso objeto de un robo en su interior. Desde hace una década no se sabe nada de su estado interior, aunque el exterior es de clara ruina. Los muros están agrietados, así como la espadaña y la cruces. En octubre de 2015, ya escribimos sobre el creciente deterioro de un edificio, que está declarado como Bién de Interés Cultural.

      Notas: (1)http://www.libertaddigital.com/nacional/la-ume-o-el-capricho-del-presidente-1276331260/. (2)https://elalminardemelilla.com/2015/10/30/la-iglesia-de-cristo-rey-se-desmorona/