Liquidación de la Cooperativa Gráfica


                  Se ha escrito y opinado mucho en El Alminar sobre la historia y decadencia de la Cooperativa Gráfica de Melilla, una empresa a la que se ha dejado caer, mientras que se subvenciona sin fin a asociaciones y entidades que solo existen para formar la red clientelar del gobierno, y que casi no tienen actividad alguna. Los 60.000€ que necesitaba la centenaria empresa melillense, de la que vivían cuatro familias, siguen figurando en el correspondiente apartado de los Presupuestos de Melilla, pero ahora irán a parar a una empresa de Valladolid, pero que deberá radicarse de algún modo en la ciudad. Todo está ya dicho, todo está ya escrito. Lo publicamos y damos cuenta de ello, para que en algún momento, el pueblo melillense, no deje estas cosas impunes.

            El pasado 6 de febrero empezó la liquidación del mobiliario existente y la desaparición inexorable de una imprenta que era parte de la historia de la ciudad.

Problemas menores en Melilla


                       Inseguridad sensacional

           Los responsables políticos de las áreas de gestión de Melilla viven en el mundo irreal de la propaganda. Lo que el ciudadano percibe y ve en las calles es algo diametralmente opuesto. Grupos de menores no acompañados en situación de abandono institucional, deambulan a lo largo del día de una parte a otra de la ciudad, sin comida, sin lugar de refugio, sin ningún sitio en el que protegerse del frío o de otras inclemencias climatológicas.

     Esta es una realidad que no se ve desde los despachos de gestión, ni desde los lugares acotados a los que acuden las autoridades (Kursaal, fiestas  y homenajes, inauguraciones, locales de hostelería). En cualquier parte de la ciudad se producen incidentes de seguridad: hurtos, robos, agresiones, incendios de vehículos y contenedores, detención de menores; que son resueltos en primera instancia por los ciudadanos, que son los que alertan a los cuerpos y fuerzas de seguridad. Cuando estas intervienen, lo hacen, hasta el momento,  de modo escrupuloso. Lo que está fallando no son los cuerpos policiales, sino sus responsables políticos.

          Si hasta el momento no ha ocurrido ninguna situación grave para los ciudadanos, es por pura casualidad. La misera y la desesperación va en aumento, tanto en nuestro entorno, como en la propia ciudad. En 14 años de continuidad del presente gobierno de Melilla, no ha habido un solo cese o dimisión por incapacidad manifiesta, o por el propio cansancio y pérdida de interés en la gestión, pese a que hay más que sombras y sospechas sobre casi todas esas áreas.

         La ineficacia de algunas de las áreas de gestión ciudadana adquieren ya la categoría de certeza, como en la cartilla del servicio militar, en la que el valor pasaba del genérico «se le supone», al «demostrado. En Melilla la categoría de ineficacia institucional ha ha pasado del «se le supone», a la de  «demostrada».

Paralización de obras en El Real


                       Nadie pidió estas obras. Son solo un lavado de suelo de cara a las elecciones. Un millón de euros arrojados al pavimento. Idearon una fantasiosa idealización de «la ciudad de los peatones y de las bicicletas», se ampararon en asociaciones  surgidas «ad hoc», para justificar la necesidad de los injustificable. No contaron con el 90% de los vecinos del Barrio del Real, ni con ninguno de los comerciantes del barrio, a los que están ocasionando un gran perjuicio.

                                 El tráfico rodado en un caos en el Barrio del Real. La pérdida de aparcamientos para los residentes llegará al centenar. Las obras se decidieron de modo «dictatorial», como se hace todo en Melilla. El folleto lo dejaba muy claro: se aceptarán sugerencias, excepto en lo esencial. Todo se justifica virtud de necesidades inexistentes, no reclamadas por los vecinos, y bajo conceptos megalómanos. Son obras electoralistas, que alteran la vida del barrio, dañan su economía, crean más dificultades de las que pretenden resolver (aparcamientos, circulación), y sobre todo, benefician a las empresas constructoras, hinchan sus cajas, y apenas crean empleo.

                                    La paralización de las obras

               Las megalómanas obras del bulevar del Real llevan paradas una semana, y nadie se ha atrevido a hacerlo público (consejerías, medios de comunicación, justificadores de las obras). Las obras, licitadas por 1,2 millones de euros, se adjudicaron por una cantidad sensiblemente menor (algo ya sospechoso), se iniciaron con un considerable retraso (anunciadas en julio e iniciadas en octubre). El Real iba a contar con  una salida al mar, una idea delirante.

             Apenas tres meses después, como siempre, la realidad destruye la propaganda y hace enmudecer a los propagandistas. Las obras esta paralizadas, las calles del Real se han convertido en un almacén de losas de pavimento y depósito de escombros y materiales de obra. Las calles intransitables, el tráfico convertido en infierno, la búsqueda de aparcamiento en un ejercicio estresante, los comercios en graves problemas, y el barrio destruido en su fisonomía clásica. Estas obras son un despropósito y un error desde el principio, algo que dijeron muchos residentes, de verdad, del barrio. Es difícil hacerlo todo bien, pero se antoja más complicado hacerlo todo mal.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2015/01/14/sobre-prohibir-obras-en-periodos-electorales/

Una historia bizantina


El cuento del gallo y del asno

          El Imperio Romano de Occidente cayó en 476, y la gran expansión árabe no llegó al Norte de África hasta el año 648, casi dos siglos después. Entre invasiones y desembarcos de los vándalos, los bizantinos y su imperio, apenas ejercieron su influencia en la zona a lo largo de dos siglos escasos. Sin embargo dejaron en la zona muchas leyendas (la del conde Don Julian) y un vocablo griego, parakaló (Παρακαλώ), que significa tanto «por favor», como «de nada», y que en el norte de Marruecos significa «gracias» y se pronuncia como barakalofi. Es la explicación más lógica a la presencia de este vocablo en el idioma del Rif, el tamazigh.

         Hay otro término conocido como aromi o arrumi, y que se cree que designa a los españoles, equiparándolos a los romanos. Pero esto no es correcto. El vocablo procede de los árabes, que jamás estuvieron en contacto con los romanos, pues su parte del imperio se hundió en el siglo V. Los árabes solo conocieron a los griegos, esto es, a los bizantinos, y es a ellos a los que llamaban así: rum o rumi, que eran los que profesaban la fe de Cristo.  Al llegar a la península, las crónicas árabes designaban como rumis, a los integrantes de las fuerzas que se les opusieron, pero es una palabra surgida de su contacto con los griegos o bizantinos.

               Al llegar las cruzadas a Jerusalén, en el siglo X, los árabes no llamaron a éstos rumis, que para ellos eran los griegos, sino que los conocieron como los «frany», los francos, y esto ya sí englobaría a todos los occidentales en general.  Los «frany» ofrecieron una imagen salvaje en Palestina, con sus caballeros cruzados. Al defender a Cristo con la espada, siempre desde el punto de vista árabe, corrompieron para siempre sus enseñanzas. Pese a todo, las cruzadas no fueron pensadas solo para combatir a los árabes, sino también a los propios cristianos. Hubo una cruzada contra las herejías cristianas de Europa y otra contra los cristianos de Constantinopla.

                       Genios y demonios en el mundo rifeño

        El norte de África es un territorio de mezclas, de historias, de leyendas y de gentes. Hay creencias y leyendas comunes. Una de ellas hace referencia a los genios, ángeles y demonios y a su manera de detectarlos. Son los seres invisibles o puramente espirituales. El profeta de los musulmanes, Mahoma, explicó en sus hadizes o dichos, algunos puntos oscuros de la revelación coránica, y también opinó de temas mundanos. Según el hadiz de Bujari y Muslim afirmó: Cuando escuchéis el canto de un gallo pedid a Al´lah sus bondades, porque el gallo ha visto un ángel, y cuando oigáis el rebuzno de un asno, buscad refugio en Al-lah, porque ha visto a un shaitán.

            En algunas casas de Melilla, todavía se pueden ver y escuchar el canto de los gallos. Hace no muchos años, podía oír un gallo desde mi casa todas las mañanas. También es verdad que los asnos rebuznan sin venir a cuento y provocan a veces más de un sobresalto. Si a nuestro paso escuchamos el canto de un gallo, o un rebuzno, podemos saber qué tipo de espíritu nos acompaña. En mis visitas al barrio hebreo de la semana pasada siempre cantó el gallo, y el asno permaneció en silencio.

           También, mi amigo Wally, el librero, me regaló una novela «El ángel sombrío» de Mika Waltari, sobre la caída de Constantinopla en 1453, y por fin he podido unir todas estas historias que debía contar. Nombres ya perdidos en la historia, como el del Megadux Lukkas Notaras, o el del último emperador de Bizancio, Constantino Paleólogo,  vuelven a aparecer ante nosotros.

El puente hundido del campo de golf


               Se gastaron 2,5 millones de euros de Fondos Europeos para el Desarrollo en un campo de golf de nuevo hoyos. Un exceso de derroche monetario y un número excesivo de hoyos, para tan pocos palos. Con cinco, hoyos, hubieran bastado. El caso es que todo el campo de golf no cabía en un mismo emplazamiento, en una sola colina (en Melilla todos es doble y cuesta el doble). Dividieron el campo en dos mitades sin posibilidad de comunicación entre sí, lo que obligaba a los golfistas a cruzar la carretera con su carrito de palos, y correr el riesgos de ser atropellados. Sumaron un despropósito tras otro. El más grande fue hacer la segunda mitad junto al Centro de Inmigrantes y tener que desecar la laguna que atraía a las aves, y podía provocar intromisiones peligrosas en los despegues o aterrizajes de los aviones.

                                     Un puente que se hunde

        Una carretera perimetral debe respetar los accidentes del terreno, para evitar zonas de ocultación o refugio. En un principio la carretera tenía badenes y zonas inundables, en las vaguadas del Río de Oro y del Arroyo de Farhana, por lo que hubo que construir puentes. Eso se resolvió y quedaba solo el problema de la servidumbre de paso de los golfistas. Y como quien hace dos puentes, hace tres, se construyó un puente nuevo, de un solo ojo, para comunicar las dos mitades del campo.

            Hacerlo de una sola vez y hacerlo bien, tampoco es bueno, porque impede reparaciones posteriores, e incluso la posibilidad de hacer otro nuevo. Siempre es mejor estar en estado de construcción perpetua. El estado del pavimento en las inmediaciones del puente está hundido, deforma ya la barandilla de uno de los laterales y resulta  peligroso para la circulación rodada.

En Melilla, Podemos


                      Podemos, la hora del cambio en Melilla

         Los artículos 22 y 23 de La Constitución Española consagran el derecho de los ciudadanos a constituir partidos, asociaciones y a participar en los asuntos públicos. Podemos nace de la necesidad de dar voz y representar a cientos de miles de votantes que tras 35 años de Democracia bipartidista, ya no se sienten identificados con los dos grandes partidos nacionales (PP y PSOE).  La Democracia se ha convertido en una representación que se escenifica un día cada cuatro años, mientras que el resto del tiempo la ciudadanía no tiene nada que hacer. Otros deciden, deshacen y pactan por ella. Los grandes partidos se presentan a las elecciones y luego ya no se molestan en cumplir su programa electoral, o lo incumplen directamente, sin que nadie luego les pida luego explicaciones, o les castigue electoralmente por ello.

          Esta es la cara de la vieja política que ya ha empezado a resquebrajarse sin remedio, la de los miembros de la casta convertidos en políticos, y la de los políticos que se convierten en clase social. Siempre los mismos rostros y familias, alternándose y relevándose ordenadamente en el poder. Los Unos derrocándose a los otros, por medio de la Ley D´Hont La savia de este monocultivo de la política es la corrupción, el aceite que engrasa el mismo sistema, desde Almería hasta Betanzos.

                                      En Melilla, sí se puede

       Podemos ha recuperado para la política a miles de jóvenes que no se interesaban por ella, y ha atraído también a quienes estuvieron activos en el pasado y estaban ya próximos a subirse al carro de la resignación. Podemos surge en las universidades y en las calles, y eso se nota en la gente que lo compone e integra. Es la hora de devolver La Democracia al Pueblo, la participación y el interés por los asuntos públicos. Como gran novedad, Podemos presenta la posibilidad de que sean los ciudadanos quienes elijan desde la misma acera a quienes luego van a votar, y también que sea la ciudadanía la que decida el programa electoral que luego va a transformar sus vidas. En Podemos todo está abierto desde el principio, en  total oposición a los partidos del sistema cerrado, de las cuotas de poder entre las familias dominantes.  Listas cerradas y programas cerrados, que luego no cumplen.

                    Presentación de Podemos en Melilla

       En la sala de Grados de la Universidad de Granada, Campus de Melilla, un 29 de enero, a las cinco de la tarde, Podemos se ha presentado frente a la ciudadanía melillense. Una presentación muy cuidada, dirigida por Gema Carolina Aguilar, Secretaria General de de Podemos-Melilla, y flanqueada por José Manuel Cabo, catedrático de biología, y Milagros Escalona, componente electa del Consejo Ciudadano. Tres nombres para una presentación histórica.

          Detrás de estos rostros visibles, hay un trabajo muy intenso de un grupo de veinte personas, que han trabajado en reuniones sin fin, consensuando y debatiendo cada palabra, cada idea. El diseño de la presentación ha corrido a cargo de José Joaquín Guerra. Hay muchos más nombres, Podemos no es un partido al uso. La Secretaria General es la portavoz del grupo, del círculo de trabajo. En Podemos no hay dueños del partido, no hay barones, ni señores feudales. Entre otras cosas,  en Podemos la paridad es una obligación.

           La vieja política ha acabado, es la hora del cambio, de las ciudadanas y de los ciudadanos. La presentación de Podemos ha significado una revolución estética y ética. Muy sólida y bien plantada la argumentación expuesta por Gema Carolina Aguilar, que es «prima inter pares» (primera entre iguales).

             Podemos ofrece recuperar La Democracia para el pueblo, decidir a quienes se vota y qué, y todo desde el principio. Ante la mediatización y el dominio de la prensa escrita por parte del poder ejerciente, Podemos trabaja en las redes sociales, en plataformas colectivas de discusión y también en blogs, para que cada opinión y cada propuesta llegue directamente a las personas, y en sentido inverso;  para que éstas a su vez, puedan incidir y proponer ideas de modo directo a sus interlocutores.

       Estas son las novedades de Podemos. Esta es la hora de un cambio que ya ha empezado. La revolución social y política,  mediante el ejercicio pleno de la democracia, que solo existe cuando se la convoca*. Podemos es democracia desde la base, desde la primera ciudadana hasta el último.

         

Juan Carlos Monedero. Ética al servicio del Estado


         

  Creció primero la avidez de dinero, después la de poder. Esta fue la fuente de todos los males, pues la avaricia destruyó la lealtad, la honradez y las demás virtudes.. La ambición forzó a muchos hombres a hacerse falsos. Al principio estos vicios crecían poco a poco y se castigaban algunas veces. Después, el contagio se extendió como la peste y el poder se convirtió en cruel e intolerable. Todos robaban, todos saqueaban, el uno codiciaba una casa, el otro unas tierras. Desde que las riquezas empezaron a convertirse en un honor, la pobreza empezó a ser tenida como oprobio, y empezó a considerarse la honradez como malevolencia. Tras las riquezas, invadieron a la juventud la lujuria, y la avaricia juntamente como la soberbia: robaban, gastaban, daban poco valor a lo suyo, ansiaban lo ajeno, tenían confundidos el pudor, la vergüenza y todo lo divino y lo humano y carecían de escrúpulos y de mesura.  Salustio, La Conjuración de Catilina.       

               Curso urgente de política para gente decente

         ¿Cómo hacerse oír dentro del ruido circundante?, se preguntaba Wittgenstein en los albores del siglo XX. Un siglo después, el profesor Juan Carlos Monedero lo intenta,  justo cuando las redes sociales han multiplicado ese ruido por mil, y la denominada como «televisión de entretenimiento» y sus programas  asolan cualquier atisbo de propuesta moral o ética, tanto al servicio  de la persona, como de la del Estado. Ha escogido pues, el momento más difícil y la situación más complicada, pero también es el momento decisivo, aquel en el que un verdadero servidor del Estado ya no puede renunciar  a salir a campo abierto. O se intenta la regeneración de la sociedad, del propio individuo, de la vocación del servicio público y del Estado mismo, en este momento, o la amoralidad del neoliberalismo, del tanto tienes tanto vales, nos tragará a todos sin remedio.  Es un ahora o nunca, como en las frases de Salustio, único libro que no cita el profesor Monedero.

                            Las 100 propuestas de Juan Carlos Monedero

              Tener memoria significa ser fiel a los acontecimientos, solo cuando hay memoria los mentirosos tienen menos oportunidades*. Para ello tiene que existir quien relate las cosas, quien se atreva a escribirlas, y no es fácil en un mundo opaco*, como dice Monedero, u oscuro, como decimos en El Alminar. Cuando alguien mete una luz tan potente como la propuesta en el libro «Curso Urgente de política para gente decente», es normal que los murciélagos, acostumbrados a la oscuridad,  se alteren, y sus ensordecedores gritos impidan toda comunicación. En una situación así, no cabe bajar la linterna, sino mantenerla encendida en la misma dirección, apuntando siempre al fondo de la cueva.

         El libro de profesor de La Complutense resulta todo lo contrario de lo que a primera vista parece. Es un curso acelerado, urgente, de mínimos, pero su análisis se extiende a un lado y otro de lo que vemos, parte desde el principio, desde los propios fundamentos del pensamiento. Es muy denso, obliga a detenerse constantemente para pensar. No resulta un libro fácil, y sus propuestas ascienden entre las rocas escarpadas del desastre social y humano que nos rodea. Hay pocos lugares a los que asirse.

                             Toda revolución nace del dolor

        La crisis que afecta al mundo es integral: financiera, laboral. alimentaria, ecológica, energética. Afecta a la manera de organizarnos, a la manera de pensar, a la manera de pensar la economía. Para tanto roto no hay alternativa pensada ni probada*. Las revoluciones surgen solo desde la necesidad de poner freno a los desmanes de la historia, en una determinada época, cometidos por las clases dirigentes. Las revoluciones surgen desde el dolor al que se somete a una sociedad. El capitalismo condena  a dos tercios de la humanidad a la exclusión, a la marginalidad y a la violencia*, y dentro del tercio restante, el 1% de de la población que vive en las sociedades desarrolladas, acumula tanta riqueza como el resto.

     Este es el panorama social frente al que nos encontramos, y al que hay que enfrentarse. La avaricia, la codicia, la amoralidad del capitalismo y su modelo social, no conocen límites ni hartazgo, una vez que ha abierto su particular caja de Pandora. ¿Cómo o qué es ser decente en un mundo así?, en el mundo del precariado, de la quiebra social, en el que hemos asimilado que solo los mejores y más productivos son merecedores de exageradas recompensas monetarias (futbolistas de élite, dividendos y stock options en las cúpulas bancarias y de empresas).

        Espartaco se rebeló frente al Imperio de Roma y sus legiones, desde el dolor más profundo y desde la falta total de opciones. Solo cuando se carece de todo y ya no hay nada que perder, deja de existir el miedo, como ha ocurrido en Grecia. Cuando los poderosos ya no puede amenazar con nada, entonces dejan de serlo. Soberbia es la cita de Helder Cámara: «Si cuido de los pobres me llaman santo, si pregunto por qué lo son me llaman comunista».

               Acción política frente a desactivación social

      La actividad política es consustancial al ser humano, que es un ser político, pero casi sin darnos cuenta, a lo largo de décadas, la sociedad fue siendo desactivada, y los términos fueron invertidos. El adjetivo apolítico adquirió un carácter positivo, cuando en realidad era todo lo contrario. Significaba dejar la política, la sociedad, la gestión de la cosa pública,  en manos de los políticos profesionales. A la vista de cómo nos ha ido, y del estado en el que han dejado el Estado, podemos darnos cuenta del error tan grande al que hemos sido inducidos.   Si la sociedad está politizada, siempre está despierta, en vigilia para evitar estos comportamientos. Hacer de la corresponsabilidad una obligación. Ignorar no es un derecho*.

       ¿Cómo se ha llegado al desarme y la desactivación política de la sociedad?. De muchas maneras, pero principalmente con la industria del ocio televisivo, la televisión basura, el mundo feliz de las series de éxito, los reality shows, la verdadera industria del Gran Hermano orwelliano, el soma de Un Mundo Feliz. El poder de la industria audiovisual es tan poderoso – aveces sutil, a veces ordinario y vulgar- que logra presentar su veneno como medicina*.

                 ¿Se puede proponer una ética después de Wiitgenstein?

     Se puede y se debe. Todo está en el libro de Monedero, desde San Agustín hasta Gandhi, incluyendo a Bénjamin, Lukacs o Unamuno.  La revolución social que propone es la última antes de que nos conviertan en esclavos, en precarios. Es la rebelión social del nuevo Espartaco frente al Imperio del neoliberalismo, desbocado desde el tandem Reagan/Thatcher. Es la última oportunidad de recuperar la política para los ciudadanos, para reactivar conciencia la adormecida ante los desmanes y el desfalco del Estado. El modelo socialista se desvaneció con la caída del Muro de Berlín, y nos quedamos sin alternativas, mientras que las derechas quedaron indemnes y lo presentaron como su gran logro.

      La izquierda es  empatía radical en movimiento. Que socialismo es amor está en el Sermón de la Montaña. El amor es ética. Es amor porque es la afirmación de la empatía como criterio de la organización social. Cuando hay víctimas no puede haber negociación ni compresión hacia el poderoso*.

       Se nos propone pues el establecimiento de una ética al servicio del Estado y una ética del servidor público. No es extraño que ante una propuesta de semejante envergadura, se desate el molino satánico* en su contra. Los mismos contra los que luchó Don Quijote.

Nota: * Todas las citas son del libro de Juan Carlos Monedero