Centro Cultural García Lorca de Melilla


 

                    El 20 de diciembre de 1986 fue inaugurado el Centro Cultural Federico García Lorca que acabó albergando la sede de la Universidad de Educación a Distancia, y no al revés como nos quieren hacer ver ahora. El problema ya no es que se mienta, ni que ellos mismos se crean sus mentiras. Lo inadmisible es que pretendan hacérnoslas creer a nosotros. Afortunadamente, para nosotros, la prensa de aquellos años era todavía prensa. Todavía puede recurrirse a sus páginas y ver cuál era la verdad de los acontecimientos, porque todavía se daban noticias. La de los últimos cinco años, no servirá para nada en un futuro, porque solo es propaganda al servicio del poder.

                 La visita del Ministro de Cultura Javier Solana

       Las instituciones se heredan y existe una continuidad histórica en los actos de gobierno, independientemente de que hayan cambiado los partidos gobernantes y que lo que hoy es Ciudad Autónoma antes fuese Ayuntamiento. La Fundación Municipal Socio-Cultural, de la que dependía la UNED en 1986 , estaba integrada en la concejalía de Cultura y todo ello, lo ha heredado y asumido la actual Consejería.

          El edificio, comprado a las monjas del Buen Consejo, se rehabilitó como Casa de La Cultura e inaugurado con el nombre de Centro Cultural Federico García Lorca, finalmente acabó dando cobijo a la UNED, y no al revés, como pretenden ahora que creamos. A tal efecto, se desplazó a la ciudad el entonces ministro de Cultura Javier Solana, quien fue recibido por las entonces autoridades, Gonzalo Hernández como Alcalde, y Manuel Céspedes como Delegado del Gobierno. En el patio del Centro Cultural Federico García Lorca estaban todos, incluido probablemente Ramón Gavilán, si por entonces era ya director de la UNED de Melilla.

            Si se impusiese un cambio de nombre, que no se trata de otra cosa, se trataría de una tropelía cultural inaudita en los tiempos actuales. No es posible entender como la vanidad puede llegar a cegar las conciencias de tal modo. Se podrán engañar ellos mismos, o creerse su propio cuento, pero lo que muestran los hechos es otra cosa, o algo muy claro, que el edifico fue inaugurado con el nombre de Lorca. Lo que albergue antes o después nos da igual.  El nombre del edificio no cambiará. salvo que se pretenda hacerlo, pero entonces tienen que asumirlo como tal y no escudarse en triquiñuelas burocráticas, que por lo que se ve, llevan meses estudiando.

                    ¿Dónde está la placa de inauguración?

         La fotografía del periódico del día 22 de diciembre de 1986, muestra a Javier Solana descorriendo la cortinilla de la placa conmemorativa, desaparecida en las ultimas obras de repintado. Algunos confunden el remozado de la fachada con haber construido un edificio nuevo; y además piensan que eso ya otorga derecho a cambiar el nombre. Estamos ante la versión melillense de Rebelión en La Granja, novela de George Orwel de la que recomiendo su lectura. Es una metáfora sobre la manipulación y alteración de la historia.

         El caso es que tras el repintado, desapareció la cruz, algo de lo que algunos se mostraron orgullosos, pero no caímos, hasta hoy, en la desaparición de la placa.  Lo sucedido prueba claramente el aserto incluido en El Qujiote: guárdate Sancho, que tras la cruz siempre está el diablo. Lo que sigue sorprendiendo, aparte de todo lo que ya hemos escrito, es el silencio cómplice, de todos/as aquellos que deberían estar opinando sobre este tema.

          La verdad histórica, la de los hechos, es la que mostramos. A partir de aquí, que hagan lo que quieran.

     Nota: Hubo dos inauguraciones, una en Melilla el 28 de noviembre de 1986, y otra un mes más tarde, con el Ministro Solana el 20 de diciembre.

El gran teatro de Melilla


 

                                                    Autoridades melillenses en las calles junto al dragón lanzafuego

          El reducido espacio de Melilla permite ver imágenes y mezclas difíciles de ver en otros lugares. En la tardes de domingo no hay nada ni nadie en las calles. Sin embargo, la tarde de ayer era la del último domingo ante electoral y la Consejería de Cultura decidió entretenernos con un fin de semana de teatro en la calle. Todo el espectáculo estaba dirigido a los niños y niñas, pero los padres y madres tienen que acompañarles. Las autoridades melillenses pueden ser vistas en muchos lugares, porque la ciudad es pequeña, pero no a todas, pues hay algunos que desaparecen los fines de semana. Hay autoridades cercanas, que se dejan ver en lugares públicos, y otras a las que no se las ve nunca. Se nota mucho cuando la presencia es forzada y cuando es natural, como la de cualquier otro ciudadano/a. La etapa de cargo público acaba pasando, aunque parezcan imposible, dada la extraordinaria «longevidad política» de algunos. Es algo para lo que hay que estar preparado cada día. Todos los días podemos ver paseando por nuestras calles a quienes hace no mucho lo fueron casi todo, y hoy vuelven a ser quienes eran en un principio.

           Ayer domingo había vida en el centro de la ciudad, en el Parque Hernández. La Consejera de Cultura Simi Chocrón aguantó impasible todo el espectáculo, que se prolongo durante dos horas. La realidad es que en la tarde del domingo ya no debía haber espectáculo alguno, pero la lluvia vespertina del sábado alteró los planes y la actuación de los magos, comedores de fuego, la mujer burbuja, los equlibristas,  la payasa, Fran Diabolo y la cabalgata del dragón lanzafuego se pospuso para el domingo.

            Allí nos encontrábamos todos, en el crisol de culturas del Parque Hernández, las autoridades públicas, los melillenses de a pie, las niñas y niños de Melilla, los inmigrantes centroafricanos, y los encargados de entretenernos. En un instante mágico pudo obtener imágenes nunca soñadas: una la de una sonriente Simi Chocrón, la todopoderosa consejera de Cultura junto a Fran Diabolo, finalista de la edición de Tú sí que vales. La otra era la de un distendido delegado del Gobierno Abdelmalik el Barkani, charlando relajadamente con la consejera melillense, y junto a un cercano grupo de inmigrantes. Las vicisitudes y las tensiones del salto a la valla han quedado atrás y una vez dentro de la ciudad, frente al gran teatro de la vida, se comprueba que todos compartimos un mismo mundo, y que el deseo de una vida mejor es un objetivo para cualquiera.

El evangelio de Tomás


 

         Ipsissima verba Iesu (las propias palabras de Jesús)

      Para evitar angustias innecesarias a todo aquel que lea este texto, diré que no me caben dudas de la existencia histórica de Jesús, el Cristo, pese a que muchos estudiosos pongan en duda incluso esto. Es verdad, como decía Isa, que soy un escrutador de los estudiosos de las fuentes bíblicas y de los de los evangelios. Leo todo lo que puedo, tanto a favor, como en contra. El alcance del Jesús de la Fe queda a demasiada distancia de mis pretensiones. Joseph Ratzinger, Papa Benedicto XVI, encuentra grandes dificultades y no puede aproximarse demasiado al Jesús histórico, pese a ser considerado como uno de los mayores estudiosos vivos. Las personas queremos resolver nuestra dudas, pero en muchos casos esto no es posible.

     Aparte de las cuestiones relacionadas con la redacción de los evangelios, las fuentes de los mismos, e incluso de la datación de los mismos, existe otra duda muy importante, y es la relacionada con cuáles son las propias palabras de Jesús, ipsissima verba Iesu, y cuáles son las que se le atribuyen. Los estudiosos coinciden en que apenas un grupo más o menos amplio de frases  le son atribuibles y originales, puesto que otras proceden de fuentes anteriores, sobre todo las bíblicas.

                      ¿Es el de Tomás el quinto evangelio?

      El evangelio de Tomás, que no debe ser confundido con el evangelio apócrifo de Tomás, se abre  de esta hechizante manera: (1) «Quién encuentre el sentido de estas palabras, no gustará de la muerte». (2) «El que busca no debe dejar de buscar hasta tanto que encuentre. Y cuando encuentre se estremecerá, y tras su estremecimiento se llenará de admiración y reinará sobre el universo».

        Estamos acostumbrado a los evangelios canónicos, aceptados por La Iglesia, con su estilo redaccional, y en principio nos resulta extraño un evangelio como el de Tomás, que se compone de 114 dichos sin trama argumental no contexto temporal o narrativo. Además, está la propia extrañeza que producen las frases, desnudas de todo adorno y sin relacionarse con contexto alguno, ya sea real o literario. Sin embargo, los estudiosos consultados sí coinciden en afirmar que podría tratarse de la mayor colección de frases del propio Jesús, pero al que la exégesis evangélica no se ha atrevido a relacionarlo con los evangelios conocidos y universalmente aceptados por los cristianos.

       Muchos de los pasajes y parábolas de Jesús, el Cristo, siguen resultando difíciles de comprender, incluso dentro del propio contexto redaccional evangélico, y además, existen discrepancias sobre la interpretación de algunas máximas, tras casi dos mil años de profundos estudios.

        Hay que tener en cuenta que Jesús murió en la cruz con la convicción de la inminente llegada o advenimiento del Reino de los Cielos, y han pasado ya dos mil años.  Lo que debemos concluir, es que si era el Hijo de Dios, ni siquiera Él conocía los planes del Padre, lo cual es lógico deducirlo, pese a que afirmó con contundencia que: «No he venido a abolir La Ley, sino a hacerla cumplir». El que se daría cuenta de todo esto, un siglo después, fue Pablo, el apóstol que no conoció a Cristo, y que situó la cosas en su justo punto: «sin la resurrección de Jesucristo, nuestra fe no valdría nada«. Es Pablo el que consiguió extender la universalidad del mensaje de Cristo, pero lo pudo hacer porque en cierto sentido estaba fuera o vino desde fuera.

         Eso sí, cuando escribo de todo esto, no estoy escribiendo en modo alguno sobre La Iglesia, ni a favor, ni siquiera en contra. Quién quiera entender, que entienda.  La frase de Tomás, el que no creyó hasta que vio, es colosal: «El que busca no debe dejar de buscar hasta tanto que encuentre».

      Nota: http://escrituras.tripod.com/Textos/EvTomasGn.htm

Centro Cultural Federico García Lorca


 

        Hay que tener una vanidad desmedida o ser muy osado, para pensar que el propio nombre pueda  estar, no ya  a la altura, sino por encima del de Federico García Lorca.

         Acerca de la cuestión del cambio de nombre en la UNED de Melilla

       La UNED fue inaugurada en diciembre de 1986 bajo el mandato del alcalde socialista Gonzalo Hernández. Hasta ese momentos, las escasas aulas de la Universidad de Educación a Distancia se encontraban en la parte superior del edificio del Ayuntamiento, en donde hoy está el gabinete jurídico.  Hasta el año anterior, el edificio de la UNED albergaba el colegio de las monjas del Buen Consejo.

          Lorca es un icono cultural universal, no solo español, al que la derecha española siempre le ha mostrado una  gran inquina. El bárbaro asesinato de Federico García Lorca fue uno de los sucesos que más daño le hizo al franquismo, pues en 1936 ya era conocido en el mundo entero. Durante el gobierno de José María Aznar, se escenificó una supuesta reconciliación entre la derecha y Lorca, con la creación en Granada del Patronato que lleva su nombre. El 6 de junio de 1998, el entonces presidente Aznar dijo lo siguiente: «España hoy se llama Federico». La pretendida reconciliación de la derecha con Lorca no salió bien, y no mucho después aparecieron las tensiones con el Patronato que gestiona la memoria de Federico. Hoy por hoy, resulta imposible en Granada bautizar una calle con el nombre de Lorca.

                           El nombre del edificio de la UNED

         Tocar el nombre del universal poeta de Fuente Vaqueros es como organizar un incendio a la vista de todo el mundo y pretender que nadie se entere. El edifico de la UNED fue inaugurado con ese nombre.  Es verdad que en 1986 las cosas no se hacían como ahora y quizá el asiento del nombre no se encuentre en los archivos. Si esto es así, lo que procede es consolidarlo por un acuerdo de Pleno, pero nunca esgrimirlo como argucia para otorgar un nuevo nombre, el de Ramón Gavilán, al edifico de la UNED, que todos en Melilla saben que se llama Federico García Lorca. Es más, en la entrada principal de la calle Sor Alegría, siempre estuvo la placa que lo corroboraba, y que ha desaparecido de manera subrepticia tras el último remozado de la fachada.

         Ramón Gavilán Aragón, director de la UNED desde su creación, lejos de ser un personaje poco reconocido, tiene dedicadas varias placas en obras relacionadas con la consejería, anteriormente la concejalía, de Medio Ambiente, que es en la que ha ejercido su labor profesional, como funcionario del Ayuntamiento de nuestra ciudad. Es también cierta e indudable su relación con la Universidad a Distancia de Melilla, pero para vincular su nombre a la misma, están tanto el Aula 10, como el Salón de Actos. Esas serían las opciones más lógicas y que podrían estar a la altura de sus pretendidos merecimientos, pero nunca suplantar a Federico García Lorca en la totalidad del edificio. Es la opción que nos han aconsejado como más deseable, personas cercanas a los populares melillenses.

          Tanto el Partido Socialista como Coalición por Melilla nos han explicado las razones de su abstención en la Comisión de Cultura. La razón es solo estratégica, para pedir nueva documentación y demorar su presentación en el Pleno y dar tiempo también, para que los promotores de la propuesta recapaciten. Lo que se escapa  y nadie comprende, es cómo y por qué el núcleo duro del gobierno melillense, ha decidido un desafío de tal envergadura contra la memoria histórica de la ciudad. No se retira la estatua de Franco y ahora se pretende barrer de la ciudad el nombre de Lorca.

Nota: (1) http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1998/06/06/059.html.

             (2) http://www.andalucesdiario.es/ciudadanxs/el-pp-de-melilla-quiere-cambiar-a-federico-garcia-lorca-por-un-politico-imputado/

             (3) http://www.patronatogarcialorca.org/indice.php

La Ley Boyer de arrendamientos urbanos


Emblemáticos negocios de Melilla cerrarán o cambiarán su ubicación

          El primer gobierno socialista de 1982 heredó un país  lastrado por las viejas leyes franquistas. Había que legislar todo de nuevo. Los arrendamientos urbanos de renta antigua no se revisaban con el índice de precios al consumo (IPC), y los propietarios de inmuebles antiguos cobraban cantidades eximias. Para corregir esos desajustes se ideó la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1984. Tantos los inquilinos de viviendas, como los arrendatarios de negocios, fueron sometidos a la revisión de rentas. La normativa  es conocida como el decreto Boyer, ministro de economía bajo el que se promulgó la mencionada Ley.

         Los inquilinos de viviendas no tenían ni tienen problema alguno, porque el contrato de viviendas se vincula a la vida del arrendatario. Sin embargo, no sucedía ni sucede lo mismo con los gerentes o propietarios de locales actividades comerciales. La flamante Ley escondía un efecto perverso, que o no fue previsto, o no se le concedió la suficiente importancia, y es que los arrendatarios de los locales de negocios, pasados 30 años, perdían todo derecho a la prórroga. La Ley legislaba la extinción total del contrato pasados 30 años, que se cumple precisamente ahora, en 2014.

                 El día 1 de enero de 2015 todos los contratos otorgados con anterioridad al mes de mayo de 1985, quedarán extintos, y sin posibilidad de prorroga. Los propietarios recuperarán su propiedad de modo completo y sin obligación alguna de renovar los contratos. Podrán realizar nuevos contratos, o eliminar totalmente la actividad comercial de sus propiedades.  La situación afectará y afecta a muchos locales de negocios establecidos en el centro de la ciudad y en el barrio del Real, que son los barrios en donde existen más comercios con contratos de arrendamiento antiguos.

                  En el barrio del Real ya han recibido la notificación de extinción de contratos, locales tan conocidos como el bar Cinema, foto Soria y la peluquería Mimón. Algunos otros, como la cafetería La Campana y otros muy conocidos no conocen todavía qué harán los propietarios de los inmuebles, que son los que en definitiva tendrán la última palabra para decidir qué hacer. Algunos como la Confitería España ya cerraron ante la inminencia del cambio impuesto por la normativa.

              En el centro de la ciudad ya han cerrado algunos locales cuyos dueños les avisaron de que renovarían el contrato de arrendamiento, pero a precios del mercado actual. La administración de loterías de la Avenida de Juan Carlos I,  ya comunica a sus clientes el próximo cambio de ubicación.  La Cooperativa Gráfica también está dentro de las actividades comerciales afectadas por la Ley Boyer.

          Ahora mismo es imposible conocer qué cantidad de establecimientos está afectada por esta normativa. Todos los contratos de arrendamiento antiguos se considerarán extinguidos el último día del año. Los mayores cambios suceden frente a nuestros ojos, sin que nos demos cuenta de ellos.

   Nota: http://www.bufeteconesa.com/actualidad/articulos/civil/finalizacion-contratos-arrendamiento-1-enero-2015

Melilla y la guía Telefónica


La desaparición de los usuarios en la guía Telefónica

   La guía telefónica y su registro de usuarios ha sufrido una reducción considerable, en tamaño y también en datos. Los dos tomos, blanco y amarillo, que dejaban en la puerta de nuestros domicilios se ha unificado en uno solo. Las nuevas técnicas de impresión y la reducción del grosor del papel han obrado el milagro de convertir en un pequeño libro, toda la guía telefónica de Málaga y de Melilla.

       Sin embargo, tras una primera revisión de los usuarios de los teléfono de línea, se puede apreciar que faltan la casi totalidad de los datos de los abonados a la red telefónica de Movistar, antes Telefónica de España.

        Melilla está justo detrás de las poblaciones de Villanueva del Trabuco y Viñuela, comprendiendo las páginas 825 a 832. Hemos quedado reducidos a la nada. Siete páginas cuando en la edición de 2010 los nombres de los abonados ocupaban 31 páginas, de la 687 a la 709.

       La reducción del tamaño, exagerada, obliga a usar la lupa para poder leer el teléfono y el nombre buscado. La pérdida de datos de los abonados, debida probablemente a un error de impresión, convierten la guía en un instrumento inútil.

                              Edición digital de la guía Telefónica

        La consulta digital tiene el problema de que o se saben todos los datos de la persona o comercio buscado, o el resultado de la búsqueda concluye de modo invariable con el texto: no se han encontrado datos…. 

         Todo empuja a que se utilicen los teléfonos de información de pago, atendidos desde sabe Dios dónde. Tampoco es que la guía Telefónica la ofrezcan gratis, porque la cobra a lo largo del año en las cuotas de abono. Movistar, antes Telefónica de España, es una de las compañías más ricas del País.

El fuego verde


                El fuego no se puede tocar, solo admite la contemplación.  Ese es parte de su hechizo. ¿Cuántas veces al día estamos en contacto con el fuego?. Ya muy pocas veces, porque ya casi nadie tiene cocinas de gas, con su característico fuego azul. Los que todavía tenemos el calentador de gas y no pensamos deshacernos de él, mantenemos en las casas cajas de cerrillas, y éste es el mayor contacto con el fuego que mantenemos. Cuando hay un corte de luz y tenemos velas a mano, comprendemos la utilidad de los fósforos, de llama amarilla. Hoy en día casi todo es eléctrico, hasta los lampararios de las iglesias. Nunca se vio una iglesia o templo que ardiese por causa de una vela votiva, sin embargo han sido arrinconadas y desterradas de todas.

               Tememos al agua, a los vendavales y sin embargo,  ya casi nadie parece temer al fuego, entre otras cosas porque empieza a ser una gran desconocido y también un gran ausente en nuestra vida cotidiana. El único momento en el que se permite pasear el fuego por la calles es durante las procesiones, en los grandes tronos y pasos que utilizan los hachones de cera para iluminarlos.

                  Los fuegos de colores eran objeto de búsqueda por los alquimistas, que utilizaban diversos componentes químicos para cambiar su color natural, el amarillo y el rojo. Con el azufre el color de fuego se tornaba verde, pero despedía fuertes olores y vapores tóxicos que siempre se relacionaron con el diablo y con el fuego del infierno, en el que ya nadie cree. Cuando en algún lugar se notaba el olor del azufre, siempre se intuía o relacionaba con la presencia del «maligno».

             Estas son las ideas que tenemos todos, y son reflexiones parecidas a las que realiza Umberto Eco en su libro «Construir al enemigo», pero él no escribe en ningún momento acerca del fuego verde.

             Por eso constituyó una gran sorpresa para mí, el que una cofradía de Segovia, la de La Esclavitud del Santo Cristo de La Cruz, prescindiera de las velas blancas para iluminar y adornar su paso, utilizando el fuego verde. He investigado acerca de su posible composición, y ahora sé que hay una manera blanca de producirlo. Es bello, pero no deja de ser fuego.