¡Corre, que viene la policía!


 

         El Rastro: la pescadería de Ordenalfabetix y Yelosumarine

     Sucede todos los días, pero no por eso deja de producir perplejidad. Todos los días, a partir de las diez de la mañana comienza la venta ilegal e insalubre de pescado,  en las calles del barrio del Rastro en Melilla. Todas las mañana a partir de las once, la Policía Local comienza sus rondas por la zona.

     Cuando se ve llegar el furgón policial, invariablemente, los vendedores de pescado recogen su mercancía e inician un simulacro de carrera. Los policías locales se bajan del furgón, deambulan por la zona y al no «pescar» a ningún pescadero ambulante, vuelven a irse.  Pasado el «peligro», los vendedores atípicos vuelven a colocar su mercancía en el suelo y la noria vuelve a girar. Así hasta tres o cuatro veces al día.

      La verdad es que no parece haber remedio contra este tipo de comercio, que ensucia la zona y la convierte en un lugar apestoso, casi tanto como la pescadería de Ordenalfabetix, el pescadero del pueblo de Obelix y Asterix.  Sobre todo, no parece haber remedio porque si se ofrece mercancía es porque hay clientes. Cualquiera ha visto como coches de cualquier gama, se paran al lado de los puestos callejeros de pescado, miran la mercancía  del día e introducen la compra por la ventana.

        ¿De dónde sale este pescado?. Esta es la fuente de la que mana el problema. No puede saberse si se trata de pescado del día. Algunas fuentes no han comentado que es pescado del día anterior, que sale de las cámaras de refrigeración y que ya no puede ser vendido como pescado del día, que sí pasa control veterinario. Hasta la fecha, no parecen haber funcionado ninguno de los intentos de acabar con este tipo de venta, en ninguno de los mercados de la ciudad. Ni en los intentos de en serio, ni en éste momento, que más parece el juego de «la gallinita ciega».

Plaza Adolfo Suárez en Melilla


  

     Todas/os podemos escribir sobre cualquier cosa. Lo que tiene algún valor, si es que eso es un mérito, es haber escrito sobre hechos o personas antes de que la corriente de la historia lleve a todo el mundo en la misma dirección. En alguna ocasión he escrito que Adolfo Suárez es una de las personas a las que más debe La Democracia en España, y al que menos se le  ha reconocido ese mérito  en vida. Los títulos póstumos, o cuando ya no tenía conciencia de sí mismo, de poco sirven. Es un hecho que estaremos más tiempo muertos que vivos, por lo que el privilegio de ser enterrado en la SI. Catedral de Ávila, sí es un honor y un reconocimiento eterno.

                         La lista de los leales a Adolfo Suárez             

      En una entrada del Alminar del 14 de julio de 2011 escribí lo siguiente, con ocasión de que apareciera una placa con el nombre de Adolfo Suárez, en una pared de Melilla, en un lugar que ni siquiera es plaza, por más que se empeñen : * … A esto se añade  el que se coloquen nombres a voleo o a capricho, como el de la plaza Adolfo Suárez, rompiendo la unidad visual y la continuidad de la calle Gral. Ordóñez, que empezaba en la intersección con Carlos V. Si no se quiere homenajear al Presidente Adolfo Suárez, que no se haga, pero que no se tire una placa en medio de una esquina pretendiendo ser un homenaje, porque ese tramo, físicamente no es ninguna plaza . Esto no es homenajear a nadie.  Ahora todos son suaristas, cuando la realidad es que de los suyos, le traicionaron casi todos.

       UCD (Unión de Centro Democrático), el partido de La Transición, se descompuso tras las elecciones generales de octubre de 1982. La mayor parte de sus integrantes, entre ellos el diputado que recibió en Melilla a Adolfo Suárez en 1980, García Margallo, se pasaron a Alianza Popular. Con el ex presidente del Gobierno solo quedaron sus leales, los que formaron el CDS (Centro Democrático y Social), su partido, con el que obtuvo su escaño de diputado hasta 1991. La verdadera lista de leales, con el doctor Juan Ríos a la cabeza, se presentaron a las elecciones locales de 1983, ganadas por el socialista Gonzalo Hernández. El CDS se mantuvo inasequible al desaliento hasta 1991, fecha en la que Adolfo Suárez se retiró en la política.

        He buscado la lista de los 25 leales, los que se presentaron a las elecciones municipales de mayo de 1993. La lista la encabezaba Juan Rios, y se pueden leer en ella otros nombres muy conocidos en la ciudad, como el actual director provincial de Tráfico José Carlos Romero, el ex presidente de la federación de golf Jesús Huertas, la psicóloga Teresa Rizo, la profesora y letrista del himno de Melilla Ana Riaño.

                               Adolfo Suárez en Melilla

                Adolfo Suárez hizo el servicio militar en Melilla, en donde siguió conservado amigos y conocidos. Fue el primer Presidente del Gobierno en visitar Melilla. Le sobraban pues méritos para haber recibido una distinción más digna que una plaza con su nombre,  en un lugar que nadie identifica como tal plaza. Es más, muchos se enterarán ahora de que existe una plaza con su nombre en nuestra ciudad.

               Adolfo Suárez fue recibido en el Ayuntamiento de Melilla y el Alcalde de UCD, Ginel Cañamaque, prohibió hacer preguntas a los concejales, puesto que era un acto protocolario. Sin embargo, Manolo Soria, concejal socialista, rompió el protocolo y se dirigió al Presidente del Gobierno, haciéndole una pregunta directa sobre las obras del puerto de Beni Enzar, cuya construcción se iniciaba en aquellos años.

                 Lo mejor de todo ha sido el cariño espontaneo y sincero que le ha demostrado la gente. Hay homenajes que para los que no hace falta convocatoria, ni nadie que los dirija. Al final ha tenido el reconocimiento del pueblo español.

            Nota*: https://elalminardemelilla.com/2011/07/14/la-rotulacion-de-las-calles-de-melilla-ii/

La Legión y José Mª Fernández Cloux


                     Esta es una historia legionaria, de alguien que en el Tercio era conocido como José Mª Fernández Clous, y que en su vida anterior era Juan Antonio Berges del Palacio.  En La Legión no importa la vida anterior y esa ha sido, y quizá sea así todavía,  otra de sus muchas leyendas y características. Los legionarios son lo que son, tanto su leyenda negra como La Legión moderna, la de los últimos tiempos; sin perder nunca su esencia. Otra de sus características es que jamás olvidan, abandonan o eliminan la historia de los suyos, aunque hayan pertenecido al «bando de los malos», el de los republicanos, el de aquellos que fueron juzgados por permanecer leales a La República o por el eufemismo jurídico de «auxilio a la rebelión», no a la de 1936 o Alzamiento, sino a la de Asturias de 1934. Por eso, estamos en condiciones de afirmar que su historia completa, su expediente personal se encuentra en los archivos del Acuartelamiento Millán Astray, 1er Tercio de La Legión, el que nunca ha salido de África, aunque en aquellos años, en 1934, estaba establecidos en Taouima, hasta su repliegue a Melilla, tras la independencia de Marruecos en 1956.

                   Esta historia ha surgido ahora, cuando una mujer francesa, Betty Bresse, se ha decidido a completar o documentar la historia de su abuelo, el sargento legionario, abogado y comunista José Mª Fernández Clous, natural de Oviedo, hijo de Ernesto y de Pilar, ejecutado a las 06h 30 minutos del día 5 de marzo de 1938; dirigiéndose al Alminar de Melilla. Intuimos, por lo escrito por su nieta, que parte de los problemas del sargento de La Legión empezaron en 1934 en Asturias, de ahí sus gestiones ante el diputado por Melilla Carlos Echeguren, biografiado por Carlos Esquembri. Este es también otro de los misterios de la ciudad, en la que un diputado de los partidos republicanos de derechas, Echeguren, ejecutado en Madrid en julio de 1937, fue completamente postergado durante el franquismo, y cuyo nombre fue prácticamente olvidado.

                  Ahora, ambas historias se unen en El Alminar, gracias a una entrada publicada en junio de 2013, en la que escribía acerca de otro legionario republicano, Fermín Galán, autor de varias obras literarias, considerado como uno de los protomártires de La República. Esa historia, fue aprovechada por Betty Bresse para intentar aclarar algo sobre la historia de su abuelo.

                  José María Fernández Clous fue enterrado en la parcela 19 del cementerio de Melilla, que fue vaciada y tapada en octubre de 1989, para edificar la Galería Norte y el actual enterramientos de los militares de La Legión, que tienen dos parcelas específicas en el cementerio de Melilla. En 1989 fue abierta la parcela 19 y casi todos los restos trasladados al denominado como Osario general, en donde probablemente se encuentren los de Fernández Clous y los de otros muchos represaliados en Melilla.

                  PD: En correo a su mail, enviaré a Betty Bresse la dirección a la que debe dirigirse, para que le hagan una copia del expediente de su abuelo. Ya sabemos en donde se encuentra. No tengo dudas de que se dirigirán a ella y le enviarán toda la documentación de la que dispongan.

              Nota: https://elalminardemelilla.com/2013/06/03/la-legion-y-una-historia-republicana/

La manzana de oro del Barrio del Real


                  Es uno de los últimos ejemplos del denominado modernismo obrero del Barrio del Real. Son 2000 m² de terreno en una de las mejores zonas del barrio. Ya solo quedan dos vecinos viviendo en la calle Pontevedra. En cuanto desaparezcan todo será demolido y transformado en bloques de pisos de tres o cuatro plantas. El Ayuntamiento acaba de anunciar una gran remodelación de las aceras y paseos centrales  de la calle La Legión y del eje Coronel Cebollinos-Capitán Arenas. Van a remodelar todo con un proyecto sometido a exposición y conocimiento público, que costará 1,6 millones de euros y se prolongará a lo largo de 9 meses. Una de las consecuencias de esta remodelación será la eliminación de al menos 60 aparcamientos en vías urbanas, sin que exista una alternativa pública o suelo para la construcción de un aparcamiento público, que bien podría ser en superficie, o la construcción de otras instalaciones de uso público. En el barrio del Real solo se dan licencias para la construcción de viviendas.

                    Esta manzana delimitada por las calles Mar Chica, Pontevedra, Infanta Cristina y Cataluña, es la única superficie de esta tamaño que queda en el barrio y podría ser aprovechada para algún tipo de uso que no sea el de la construcción. En los últimos tres años, ya ha cambiado al menos dos veces de propietario, desde el titular original que la vendió, hasta otras dos posteriores que la han comprado y vendido a su vez. Es un solar privado, pero la Ciudad Autónoma podría hacer prevalecer sus derechos y adquirir el terreno para algún tipo de uso colectivo. El Barrio del Real es ahora mismo el más populoso de la ciudad, y al igual que en otras partes, escasean los aparcamientos. Se autoriza la demolición de una casamata y se edifica un edificio de cuatro plantas, lo que incrementa la densidad de población en ese punto, sin que se ofrezcan soluciones o servicios públicos alternativos. La mayor parte de los garajes de los nuevos edificios, son impracticables como tales y su eso es el de trastero.

                    De todo esto que hemos escrito, lo de menos ya es que éste fuese un ejemplo del modernismo obrero y que tenga todavía algunas ménsulas. Ya todo carece de valor, salvo el del terreno. Lo de menos también es que se haya escrito con anterioridad sobre el urbanismo desaforado en el barrio, y sobre la liquidación de los últimos edificios modernistas. Nada de eso importa a nadie. La saturación del barrio sí es real.

                Nota: (1)  https://elalminardemelilla.com/2012/02/10/la-ley-del-derribo-en-melilla/, (2) https://elalminardemelilla.com/, (3) https://elalminardemelilla.com/2011/10/08/la-desaparicion-del-viejo-real/

El derrumbe de la papelera


                 Esta papelera se derrumbó, oxidada por su base, el pasado viernes. El futuro del mobiliario urbano de metal en Melilla es muy corto. La humedad salina de la ciudad lo corroe todo. Esto es normal. Quizá el horizonte de pervivencia de este tipo de objetos oscile entre 5 y 10 años. Si las cosas durasen más tiempo no habría negocio para nadie. A todo esto se le llama obsolescencia y tiene diversas causas y modos. Contra el deterioro por los agentes ambientales no se puede luchar. Ninguna obra humana será eterna. Lo que sí es criticable y se llama dejadez y desidia es que la papelera se derrumbe un viernes en la calle Mar Chica, junto a la calle Pontevedra, y siga en el mismo lugar un domingo. Bastan poco más de cien palabras y tres fotografías para mostrar cuál es la gestión de esta ciudad.

               Nota: http://es.wikipedia.org/wiki/Obsolescencia

En la plaza Martinez Campos, del Rastro


 

                                          Tras el rastro del pescado y del deterioro urbano

                  La plaza Martínez Campos del Rastro es parte del centro de la ciudad. Sin embargo su estado es lamentable. La Empresa Municipal de la Vivienda sigue levantando edificios, pese a que más de la mitad de las viviendas edificadas hasta ahora siguen vacías y sin posibilidad de venta. Claro que las aves no piensan lo mismo y acuden, día tras día, tras el rastro del pescado que se vende en sus calles. Nada parece tener solución en Melilla. Como tampoco parece tenerla el deterioro constante del mobiliario urbano. Del problema del tráfico en la zona ya se ha escrito en El Alminar de modo constante. La circulación de vehículos en sus calles hace que se la confunda con el caótico tráfico de El Cairo. Todo el barrio, que es muy comercial, huele a pescado, sensación olfativa que se incrementará con la llegada del calor. De las posibilidades de aparcar mejor es no escribir nada, salvo que uno vaya por las tardes, a las horas en las que casi nadie necesita ir allí. Los comerciantes de la zona se quejan de modo constante de la suciedad, de los problemas de inseguridad que padece, pese a ser uno de los motores económicos de la ciudad. El menudeo de la droga está instalado en algunas de sus principales calles. El entorno no es seguro a partir de unas determinadas horas, pese a que hay locales de comidas populares y la gran cantidad de establecimientos comerciales existentes en él. En teoría, El Rastro es uno de los posibles reclamos turísticos de la ciudad, con la Mezquita de García Cabrelles, la fuente del Bombillo y algunos edificios modernistas, como principales focos de atracción. Todo esto hace inexplicable que se encuentre en tan lamentable estado. Es un entorno decadente y en ruina constante. No existe un plan de desarrollo uniforme para la ciudad. La mayor parte del dinero solo se emplea en las mismas zonas de la ciudad, olvidando otras de modo constante. El Rastro es una de ellas.

               Es igual el número de veces que se haya escrito sobre algo, y el tiempo desde que se haya escrito la última vez. En Melilla todo sigue siempre igual, en el mejor de los casos; si no peor, lo que suele también ocurrir con bastante frecuencia. El único modo de no saber en qué estado se encuentran las cosas, es no pasar por ellas. Eso es algo que no puede hacer alguien que trabaja y tiene su medio de vida en la zona o quien reside en ella.

            Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/12/15/en-el-rastro-de-emvismesa/

El fin de la aventura africana de Tamara Crespo


    Para explicar este blog  hay que remontarse algunos años antes de que existiera.  Alguna vez he escrito: antes de que existiera El Alminar, yo soy, parafraseando al evangelista. Si uno quiere saber si tiene el don de la palabra, o de la escritura inspirada, como dijera San Pablo, debe probarse en ella mucho antes. En esta historia no importan tanto la precisión de las fechas, como el por qué de las cosas. Algunas historias deben ser contadas y otras no.

             En el año 2007 llegó a Melilla procedente de Ceuta la periodista Yolanda Tamara Crespo. Era redactora Jefe en El Faro de Ceuta y fue nombrada para igual cargo en nuestra ciudad. Como siempre, vino acompañada por su inseparable Fidel, fotógrafo, compañero de trabajo y de vida. Una de sus misiones era liderar el traslado de la redacción del periódico desde la calle General Marina a la de la avenida de Castelar y la instalación de la rotativa en el Polígono Industrial. Hasta esa fecha, el diario llegaba vía aérea, procedente de Málaga. No recuerdo en que momento nos encontramos, pero sí recuerdo que fue en la calle Marina. Yo llevaba varios años sin escribir nada, después de mis etapas de corresponsal y colaborador, tanto de periódicos nacionales como locales.

          Tamara Crespo me convenció para que retomara mi escritura pública, que había abandonado en el año 2000. Había empezado ya el año 2007. Decidimos que como  la realidad política ya estaba suficientemente cubierta por los cuatro periódicos existentes en la ciudad, yo buscaría nuevas historias y una visión distinta del mundo. Presenté mi primer trabajo, un texto sobre la necesidad de crear un Museo de Arte Sacro en Melilla.  Fue el primero y último con Tamara Crespo, porque la siguiente vez que la vi fue para comunicarme que se marchaba de Melilla, por propia voluntad y de modo inmediato.  Regresó a Ceuta reclamada por el editor del periódico, como  siempre acompañaba por  Fidel.

       Me quedé compuesto y sin nadie que me amparase. No volví a escribir de inmediato, pero me encontré con Pepe Vacca de modo causal, y me empezó a contar las historias, para mí desconocidas, del mundo religioso cristiano en la ciudad. Así nació la serie sobre «la historia heterodoxa de las iglesias de Melilla», que publiqué en Melilla Hoy. Una año más tarde regresé al Faro de Melilla y puse en marcha el proyecto pensado con Tamara Crespo. Esta colaboración, muy prolífica, se extendió a lo largo de tres años, hasta el 2010;  a uno solo del nacimiento del Alminar.

        En todo ese tiempo (2007-2011), Tamara Crespo abandonó  definitivamente en El Faro de Ceuta, y se pasó, siempre con Fidel, al Pueblo de Ceuta, rival del todopoderoso Faro, como Directora adjunta, en donde ha permanecido hasta el pasado mes de enero, momento en el que se acabó, de modo definitivo, su largo periplo africano, extendido a lo largo de una década exacta.

                  Todo viene a cuento y esta historia había que contarla. Además uno de sus últimos artículos, trata de la odisea de un inmigrante y sobre qué llevarse en un viaje entre África y Europa.

             Preguntaba en días pasados una nueva comentarista, Ave del Paraíso, si era posible llevar a cabo todavía un periodismo serio y decente. La respuesta es sí, aunque las dificultades son cada vez mayores y el ejemplo del que escribo, no haya  acabado del todo bien.

        Notas: (1) http://www.fronterad.com/?q=equipaje-inmigrante-que-llevarse-a-odisea-entre-africa-y-europa&page=&pagina=2

               (2) http://www.fronterad.com/?q=carmina-macein-vende-riad-en-tanger%E2%80%A6-con-algun-picasso-y-miro