La palabra y el verbo


Rendir culto a la palabra y al verbo es tanto como rendirle culto a Dios, y nosotros no pretendemos tanto; pero la palabra y el verbo son utilizados por todos y con fines totalmente opuestos, por tanto, hay que tener mucho cuidado cuando se defiende a la palabra y al verbo, por encima de cualquier cosa. El significado de una palabra es su uso en el lenguaje, como dijera Wittgenstein, y las palabras también sirven para ocultar cosas. Por encima de todo están las personas, mujeres y hombres, y las palabras y el verbo se utilizan para la comunicación, pero hay mucha gente que no pretende comunicar nada sino buscar el enfrentamiento, la discordia. La palabra es la que utilizó el diablo, para engañar a la mujer y al hombre y esto, aunque se una fábula es también cierto. La cizaña crece junto al trigo y separar ambas cosas es harto difícil, porque muchas veces los perfiles de las cosas no están definidos. El mundo tiene colores pero también muchos matices y tonos. No todos ven lo mismo y no hay más ciego que el que no quiere ver, o aquel que solo ve lo que él quiere ver.  Nadie tiene obligación de escribir aquí, ni siquiera yo mismo.

El Alminar es un templo de la palabra y del verbo y aquí no buscamos crear pensadores de ningún tipo, ni tampoco desterrar a los que se han sometido, solo mostrar las cosas tal cual las vemos, o contar de otro modo lo que vemos todos y todas. En un templo se pueden encender velas, pero no prenderle fuego. Solo bastar salir a la calle y observar el desierto en el que se ha convertido la libertad de expresión, para darse cuenta de que tipo de refugio y amparo ofrecen blogs como éste. En cualquier caso, se es muy libre para rechazar tanto El Alminar, como cualquier otro blog. Si hay algo que nunca permitiremos es que se defienda aquí aquello a lo que combatimos, aunque siempre con la palabra y el verbo. Hay gente que no busca confrontar las ideas o abrirse a otras percepciones, sino justamente lo contrario, o sea: reafirmar sus posturas independientemente de que lo que vea sea justo lo contrario de lo que afirma.

Los poderosos, las élites financieras, el Poder, tienen muchos medios para defenderse, de hecho lo hacen constantemente, mientras que nosotros contamos con muy poco, y muy pocos lugares para defendernos de ellos. Esto es algo que ya formulara Engels, la lucha de los pobres lucharan contra los pobres, la de los trabajadores contra los trabajadores y que acabará dejando expedito el camino a los «amos del mundo y de las ciudades».

Esto es solo una modesta puerta entreabierta, un poco de luz que se abre paso con dificultad entre las nubes.

Los Talleres Montes


El derribo de un edificio de Enrique Nieto, con placa firmada en la fachada y la construcción de un aparcamiento subterráneo en la plaza de  La Goleta, vuelve a poner sobre la mesa la cuestión de los Talleres Montes, objeto de un litigio judicial para la procedencia o no, de la declaración de ruina. Han pasado ya tres años desde que se iniciara el expediente de ruina y dos desde el cercado de la mayor parte del edificio, sin que se haya tomado una decisión definitiva al respecto.  En el año 201o escribí un artículo defendiendo la necesidad de conservar la fachada y hoy, tres años después, someto el asunto al debate público. ¿Debe conservarse la fachada o solo ciertos aspectos ornamentales en la futura construcción?. ¿Debe autorizarse una nueva edificación o se debería aprovechar el solar para uso público?. En su momento escribí que el Ayuntamiento no estuvo diligente cuando el solar o el edifico salió a la venta pública. Debería haber intervenido y hacer uso de sus prerrogativas sobre el terreno. El antiguo barrio del Industrial tiene saturación de viviendas y escaso uso del suelo en utilidades públicas. Era y es un solar ideal para un nuevo colegio, parque o aparcamientos públicos.

Lo que resulta a todas luces incomprensible es que se siga permitiendo una actividad comercial parcial en una parte del edificio, mientras que el resto está cercado y cerrado. Allí había unos garajes, que han cerrado por las malas condiciones de la cubierta.  Sin embargo, todavía continúan su actividad comercial un negocio de restauración, una tienda de repuestos y un comercio de alimentación, sin salida de emergencia conocida, algo obligado según la Ley.

¿Si ocurriese algún accidente o derrumbe allí dentro, de quién sería la responsabilidad?. No es una cuestión que no deba ser tenida en cuenta. La fachada es de bloques de asperón (el material más endeble existente), ya muestra síntomas de agotamiento del material. La fachada se sostiene por el entramado de columnas  de ladrillo a lo largo de toda la fachada con apariencia sólida. La cubierta es de uralita,  sostenida por un entramado de vigas de hierro, que podrían encontrarse en un estado crítico. Los tabiques de los antiguos talleres, son de escasa calidad y no aportan solidez al edificio.

El inmueble presenta un aspecto lamentable y de poca salubridad. Han pasado tres años y no se ha buscado solución alguna, ni a la conservación de la fachada, ni al futuro del edificio, ni respecto al de la actividad comercial residual que allí continua. Cualquier día podría surgir un problema serio. Ahora ya solo queda decidir qué hacer con este inmueble. Ya da igual que sea una obra de Enrique Nieto.

C7, tocado. D7, hundido.


Era una casa con firma de Enrique Nieto. Si se autoriza el derribo total ya deja de ser una casa de Enrique Nieto. Que se obligue al propietario del inmueble a rehacerlo dándole un aire similar tampoco se entiende, porque se le ha autorizado el derribo total. Lo que surja de aquí ya me da igual, porque no será Enrique Nieto. Si no se conserva la fachada, el resto no vale nada. ¿por qué no se derribó la fachada del Cine Nacional, que no valía nada y se permitió el vaciado de su interior?. Este es un buen precedente que podría utilizar la familia propietaria de los Talleres Montes, un edificio en ruinas del que no se entiende que se permita albergar actividad comercial en su interior.  Los Talleres Montes también se pueden derribar, dándole un «airecillo niestista» a lo que construyan. Si El Modernismo es una farsa, que lo sea por entero. Lo que tiene valor en el centro de la ciudad lo tiene en la periferia, o a la inversa. Lo que no tiene valor en los suburbios, tampoco lo tiene en el interior de la urbe.

Antes pensaba de otra forma con respecto a los Talleres Montes. Tras ver esto he cambiado de opinión y creo que debe seguir el camino de la piqueta y la demoledora.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2013/12/04/melilla-se-cae-y-la-tiran/

La explosión naranja


Llevo varios días pasando por la calle Sor Alegría (vírgenes, santas y monjas), una de las tres categorías casi imprescindibles para que una mujer de nombre a una calle en Melilla; observando la explosión de color naranja de los naranjos amargos. Están cuajados de frutos maduros, que pronto comenzarán a caer por su propio peso o a estropearse directamente en las propias ramas del árbol. El caso es que el color naranja fue en un tiempo el color del Partido Popular y se fue también el color de moda en la derecha en Europa, como la CDU de Angela Merckel. La emergencia del naranja se produjo en Ucrania y su ya olvidada revolución naranja, cuando este territorio decidió escindirse definitivamente de la Federación Rusa y desgajarse definitivamente del territorio al que siempre había pertenecido. Por poner un ejemplo aproximado, sería algo parecido a que cualquiera de las dos Castillas decidiese independizarse del resto de España.

Con la caída de la Unión Soviética en 1999 y de todos los países de la Europa del Este, el mundo creyó liberarse del yugo que lo sojuzgaba, y se pasó por alto que los sistemas políticos comunistas apenas habían existido durante casi un siglo. Lo que esclaviza al mundo, desde siempre, es la burguesía, sus modos de producción y el sistema capitalista. Con el desmoronamiento de los Estados socialistas, el capitalismo, y su versión más despiadada y brutal, el neoliberalismo, ya no encontraron barreras que pudieran hacerle frente o retrasar su avance. A lo largo de la última década hemos visto como se destruían las últimas líneas de defensas de los trabajadores: sindicatos y partidos alternativos de izquierdas. Cuando ya todo esté desmochado, el retroceso hasta el trabajo esclavo, la ausencia de derechos y la falta de libertades será casi absoluta. El capital está volviendo hacia las élites que siempre lo detentaron y la desaparición del colchón de la clase media nos dejará a merced del darwinismo social. Los ricos concentran cada vez más dinero y poder en sus manos y los pobres cada vez son más.

El caso es que la revolución naranja ucraniana ha quedado asociado a la corrupción más absoluta, con sus principales lideres encarcelados o retirados por prácticas corruptas. El azul simboliza el frío, es el color del invierno y Mariano Rajoy lo prefirió, desterrando para siempre el color naranja. Ha sido toda una señal y un síntoma. Casi toda la información sobre el cambio del PP al color naranja está desaparecida. No es fácil encontrarla en internet. Es una etapa que está siendo borrada.

Con el color naranja hay que tener cuidado, pues un poco resulta estimulante, pero demasiado puede ser considerado agresivo, pues del efecto estimulante, que dicen que tiene, hasta  el de la exaltación solo hay un paso.  El color naranja es utilizado en algunas advertencias de tráfico (mercancías peligrosas), y en las zonas de exposición a la radiación de los hospitales.

Los mismos nombres


Cuanto más se insista en denunciar una cosa, parece que más se esfuerzan en repetirla, o en hacer caso omiso de ella. En Melilla parece que es imposible escaparse de otorgar una vez tras otra los mismos nombres a calles, organismos, centros públicos o cualquier otra entidad merecedora de llevar un nombre, casi siempre de hombre y de militar, por supuesto. No hay apenas mujeres dando nombres a calles de la ciudad o a centros públicos, salvo que sean santas, vírgenes o monjas. En cualquiera de estos casos sí se hace esa excepción. Nombres de hombres y militares, como el del coronel Gabriel de Morales, que ya tiene una calle, un acuartelamiento (aunque ya vacío), y que también recibirá un nuevo centro educativo. El otro caso de sobreabundacia  es el de Pedro de Estopiñán, que pese a tener otorgado una plaza, un acuartelamiento, asociaciones de vecinos, cooperativas de trabajadores, edificios  o incluso un acuartelamiento, también le fue otorgado su nombre a otro centro educativo.

         Si uno se pasea por la calles de nuestra ciudad, parece que nunca ha habido civiles en ella, ni tampoco mujeres, salvo las santas. Da lo mismo las veces que se insista en este hecho anómalo, porque siempre desoirán la propuesta en al menos una vez más que las veces que se sugiera. La ciudad es suya, recompensan a sus amigos, correligionarios políticos, familiares instalando placas y azulejos. Erigen  monumentos conmemorando efemérides militares , o al soldado de reemplazo (el que venía obligado), pero jamás se tomarán la molestia de buscar ejemplos que sirvan para todos. Vivimos un revival de «las hazañas bélicas» y del olvido absoluto de las mujeres, que no deben llegar a la docena de nombres en toda la ciudad, de un total de más de 300 calles. Se entiende pero no se comprende que sigan empeñados en repetir los nombres de personajes ya muy representados y sigan omitiendo los de otras y otros que merecerían estar desde hace mucho en el callejero.

       Nosotros lo recordaremos mil veces y ellos lo desoirán al menos dos veces mas.

PD: ¿Un nombre de mujer para una centro u organismo público?. Aurelia Gutiérrez Blanchard, fundadora de la Escuela de Magisterio de Melilla, en donde al menos  tiene dedicada un Aula.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2012/03/08/nombres-de-mujeres-en-las-calles-de-melilla/

Estampas ciudadanas en Melilla La Vieja


La media plaza de San Miguel

Hemos visto muchas cosas: aceras incompresibles, ubicación diabólica de contenedores, obras repetidas en el mismo lugar como una condena infernal, ascensores que no funcionan con la lluvia, papeleras desaparecidas, rotondas sin sentido y así hasta superar la imaginación de cualquiera; pero media plaza escapa a nuestra compresión. ¿Cuál es el sentido de hacer media plaza, o reventar solo la mitad y no repararla luego?. Este lugar es el inicio de la calle de San Miguel, en Melilla La Vieja, una de las más antiguas de la ciudad, casi la primera a la que se dio nombre, el posible lugar en donde estuvo la primera ermita cristiana. Debajo de esta media plaza están los aparcamientos públicos del barrio de Medina Sidonia y también algunas galerías y almacenes. La ciudad vieja tiene problemas y por las noches se convierte en el lugar de los sin techo y de los merodeadores. Hay huellas de incendios en los contenedores y si se mantiene limpia la zona, es por la eficacia del «barrendero» que está allí destinado y que cuida de las calles como si fueran suyas. Algo pasa con esta parte de la ciudad. Se ha invertido mucho dinero en la ciudad vieja, pero no acaba de ofrecer una imagen adecuada. No hay un  modelo definido,  ni accesos adecuados para subir hasta sus calles, ni servicios públicos, ni vigilancia en condiciones. En Melilla La Vieja puede pasar cualquier cosa, por la noche.

Diciembre


 

            Diciembre cierra el año o lo empieza en algunos casos. Era el décimo mes del calendario romano (december), que fue desplazado junto los de september (séptimo), octubre (octavo) y november (noveno), para introducir los meses dedicados a Julio Cesar y Octavio Augusto. El año litúrgico de la Iglesia romana empieza en este mes, es el tiempo de Adviento o lo que está por venir.  Su color es el morado, violeta, púrpura o malva, que están asociados a las transformaciones espirituales y mentales. Se dice que su visión aporta paz y ayuda al equilibrio interior, aportando sensación de paz y ayudando a la superación de miedos, tanto reales como supuestos. Es el color de la renovación anual. En el Alminar utilizamos siempre este color en sus gamas más suaves, para el tono del fondo de escritura. Es nuestro color preferido.

           El tercer año de algo es muy importante, porque marca una tendencia. Los objetivos del Alminar para el año 2013 están cumplidos. Era muy difícil mantenerse en las 244.000 visitas alcanzadas el año pasado, y sin embargo, cuando todavía quedan tres semanas para la conclusión del mes y del año, la cifra estadística está prácticamente alcanzada. Nos da igual que el resultado final sean mil arriba o abajo, porque la consolidación del blog está alcanzada. El reto que queda es el del futuro, pero saber qué ocurrirá no está ahora mismo al alcance de nadie, aunque podamos intuir algunas cosas. ¿Qué transformaciones veremos o a cuáles nos deberemos someter?,  no son algo que ahora mismo podamos vislumbrar. Nuestra pretensión y objetivo principal, es seguir manteniéndonos. El futuro es un reto para todos  y que nos alcanzará de igual modo.

            Lo que escribamos a partir de ahora y hasta final de año, poco o mucho, ya no alterará nuestro objetivo. Hemos llegado hasta aquí y eso es suficiente. Es mucho más de lo que imaginábamos.  Esta entrada es más visual que reflexión, o es la suma de las dos cosas.