Circulación insostenible en Melilla


La circulación en el barrio del Real

Circular en Melilla es un riesgo incesante. No hay control alguno sobre el tráfico y se conduce «al hueco». Atascos, mala visibilidad en muchos cruces, coches aparcados en cualquier lugar que restan visibilidad y dificultan las maniobras. Da igual la norma de no aparcar en las esquinas, sobre los pasos de cebra, o sobre las aceras. No se respeta ninguna. En esta ciudad de la circulación imposible es en donde quiere implantar «el carril de bicicletas». Hay mil obstáculos que dificultan la conducción y la movilidad en cualquier lugar de la ciudad. Hay eslóganes muy bonitos y grandes campañas publicitarias que atiborran los bolsillos de «los magnates» de la comunicación, pero que no se traducen en una calidad del tráfico y de la circulación urbana, incluida la peatonal. Esta mañana se ha producido un accidente espectacular en la intersección de la calle Mar Chica y la de Andalucía. A pesar de la aparatosidad del accidente, parece que no ha habido lesiones graves. En Melilla, los conductores, nos jugamos la vida a diario. La circulación en el barrio del Real es caótica. Especialmente complicadas son las intersecciones que sirven de acceso y de salida al Polígono Industrial, verdadero infierno de tráfico, solo equiparable al caos permanente de la zona del Rastro.
Desde El Alminar hemos señalado muchas veces puntos negros de tráfico, dado noticias de accidentes, y también aportado o sugerido algunas soluciones. La culpa no es siempre exclusiva del conductor, pues hay muchos factores que dificultan la visibilidad del tráfico, como la instalación de contenedores en lugares inadecuados, o la ausencia de isletas que impidan el aparcamiento «libre» de coches, en lugares inadecuados.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2012/02/06/jugarsela-a-diario-en-los-cruces/

El secreto de Los Secretos


La última noche de los conciertos de «Música a la Luna» escondía un secreto, que no era la presencia del grupo Los Secretos, sino la del presidente Imbroda. Nos fuimos a la parte más alta de la Plaza de Armas y nos demoramos mucho charlando con amigos y conocidos y dejando que las niñas jugaran y corretearan por la zona. Salimos entre los últimos grupos de público asistente y al pasar por el túnel de la plaza, que da acceso al foso del Hornabeque, me fijé en que delante de nosotros, y en coincidencia no forzada, iba el presidente Imbroda, acompañado por dos consejeros de su gobierno (Mateo y Villena), y por su esposa y concejala Paqui Conde. Salvo en muy contadas ocasiones y descartados las artículos y entrevistas hagiográficas, y los únicamente descalificatorios, son contadas las personas que se han atrevido a analizar algún aspecto del «ejercicio del Poder» por parte de Juan José Imbroda.

El caso es que caminé detrás de él, sin atreverme a adelantar a su grupo, y a los dos escoltas que le cubrían la espalda. La providencia había hecho un nuevo regalo al Alminar, pues una imagen casual del Presidente de Melilla, supone una subida inmediata de audiencia. No podía alertar al grupo de mi presencia con la luz del flash, así que tuve que esperar la ocasión en la que la luz del entorno me ayudase. Esta se produjo en el foso del Hornabeque, poco antes de entrar en el túnel de San Fernando. No era mal símbolo, el presidente justo antes de entrar en el túnel.

                                     ¿Cuál es la naturaleza del Poder?

Mucho se ha reflexionado sobre esto. El Poder es algo temporal y se debe estar siempre dispuesto a dejarlo, pero como el ser humano no es capaz de hacerlo por sí mismo, y su ejercicio, aunque sea en Democracia, otorga innumerables beneficios y privilegios, lo normal sería limitar su mandato, en cualquier situación, a un máximo de dos o tres periodos legislativos. Da igual que sea en gobiernos nacionales, autonómicos o municipales. Los mandatos también deberían ser limitados en partidos políticos y sindicatos. Es la única manera de evitar las dañinas nomenclaturas, y el surgimiento de redes clientelares y cortesanas.
                                              Retirarse a tiempo

Es uno de los asuntos más difíciles. Decidir cuando la propia obra personal ha concluido. En España, el caso más ejemplar de esta actitud fue la del más grande de todos los monarcas, el también emperador Carlos I. En cuanto a etapas democráticas está el ejemplo del almeriense Nicolás Salmerón, que dimitió como presidente de La I República, con solo unos meses en el cargo, por negarse a firmar unas condenas de muerte.
Un gran final, en el momento oportuno, elimina la mayor parte de los errores que se hayan podido cometer, y la situación inversa también. Un mal final, puede arruinar todo lo bueno que se haya hecho por una ciudad, nación, o región. En 1970, el diario Madrid publicó un artículo con este titulo y referido al General De Gaulle. Franco entendió el mensaje y ordenó a su ministro Manuel Fraga el cierre del periódico y la demolición del edificio en el que se ubicaba. Ocurre también que después del poder ya no se es nada, y la situación de los ex presidentes los convierte casi en «espectros» vivientes: Felipe González, José María Aznar o Rodríguez Zapatero. Solo uno de ellos designó su propio final, pero coincidió con el peor momento posible, no supo escogerlo. Los otros no lograron hacerlo a tiempo y fueron devorados por su propio éxito el primero, y por su propio fracaso el segundo. En todos destacó la extraordinaria resistencia al cambio en sus ministros y colaboradores, y acabaron pagando los errores de todos ellos. Hay muchas lecciones que extraer de todo, pero todavía no se ha aprendido ninguna.
Todos prefieren ser derrotados, antes que irse por propia voluntad. Todo eso se eliminaría con la limitación temporal de los mandatos. Así, cada mandatario quedaría enfrentado únicamente a sus obras. Uno comete sus errores, pero no los de los demás.

2013. Odisea en la Feria de Melilla



La Feria sin rumbo

Cada uno cuenta la feria según le va en ella, y esto absolutamente cierto e irrebatible. Hace una semana que ha concluido la «encajonada» Feria de Melilla, condenada a desaparecer de ese lugar en un plazo máximo de 5 años. La Feria está constreñida en la explanada de San Lorenzo, sin posibilidad de crecer y con un limitadísimo uso del espacio disponible. Hay muchas solicitudes para la instalación de casetas que no son atendidas, bien como acto de represalia política o porque simplemente no hay espacio disponible. Las atracciones son muy limitadas, y muchas de ellas se encuentran ubicadas en un solar, que como máximo en tres años ya estará edificado. Este año se ha visto más gente que en años anteriores, dado el aumento de población de la ciudad, y en determinados momentos se veía demasiado apelotonamiento en los paseos centrales, y muy poco sitio en donde meterse. Las aglomeraciones provocan altercados y mucha incomodidad.
Había que sacar la Feria de la ciudad del Parque Hernández y se hizo, en el año 2006, pero esta ubicación es provisional. Apenas aguantan el tránsito de la gente y no hay servicios adecuados para la comodidad de todos. A partir de la mitad de la semana de Feria los charcos y los malos olores se adueñan del recinto. Nadie ha explicado la ausencia del «Cafetín El Rubio», que ha faltado al recinto ferial después de muchas décadas. Han sobrado puestos del «mercadillo», y siguen siendo una incomodidad los puestos de hamburguesas en los que no se sirve «cerveza».

El carácter desaparecido de La Feria
El cartel oficial de Feria ya no recoge denominación alguna. Ya no somos Feria del Mar, ni Patronales, ni tradicional, ni familiar. La mezcla de estrippers, boys ( la cultura del porno), acompañadas de fiestas alcohólicas y de botellón, no cuadran con el ambiente familiar. La «feria de día» ha llegado a mezclarse con la de la noche y el estruendo de alguna caseta llegaba a aturdir e impedir el desarrollo normal de las contiguas. Son muchas más las cosas que faltan en esta Feria, que las que ofrece, y eso comparando solamente con otras de ciudades similares. Los jóvenes necesitan su sitio y su lugar, pero también un ejemplo y un modelo. Si lo que se ofrece es alcohol y porno, el camino puede ser el más fácil pero no el más recomendable.

¿Feria segura o insegura?
La ferias, en muchos lugares empiezan a significar la entrega de las ciudades, durante una semana, a los desmanes y la suciedad. En Pamplona, pese a los silencios de los medios de comunicación, los acosos sexuales a mujeres han colocado la ciudad a la altura de la Edad de Piedra. Es el retorno al Pitecántropo. Al final todo se desordena (la entropía siempre aumenta), y hay que imponer medidas drásticas para volver a colocar todo en su sitio, como la tomatina de Buñol. No somos los únicos que nos estamos hundiendo. Los modelos de referencia se pierden. Las fiestas son algo de todos, y deberían colaborar todos los grupos políticos y entidades ciudadanos en su diseño. Ha habido demasiada gente deambulante y merodeando por las inmediaciones de la Feria y demasiadas peleas e incidentes provocados por el exceso de alcohol y hormonas polisaturadas.

Nota: Es digno de ser mencionado el empeño y ganas que le pone, desde hace de dos años, el bailarín de la atracción infantil del Tren Mágico. Hay cosas que no pasan desapercibidas.

En busca del fantasma de La Ópera


Melilla, entre La Flauta Mágica y Don Giovanni

La Ópera es una obra musical con acción dramática, escrita para ser cantada y representada con acompañamiento de música.. En la ópera hay de todo, tenores, barítonos,sopranos, mezzosopranos,y sobre todo, una orquesta. ¿Por dónde se descabala una ópera?. A veces el fallo está en el acompañamiento musical, o sea, que la música no está a la altura del «libreto». Ocurre que también alguien puede desafinar, desentonar o dar la nota, pero fundamentalmente, y lo importante es que alguien cante, o dé el cante. ¿Qué busca la Guardia Civil en Melilla en su peregrinaje de consejería a otra?. No lo sabemos, pero lo más probable es que busque a alguien que «cante». Vamos a decirlo más claro. El teatro de La Ópera de Melilla está representando el mismo argumento desde hace 14 años, ya todos sabemos la partitura, la cansina música, y el argumento completo. Todo es una salmodia a la que ya nadie hace caso. Se estaría buscando a alguien que se salga de la partitura por cansancio, o simplemente, a algún personaje que se haya salido por su propia cuenta del argumento musical, que invariablemente se repite desde el año 2000.
El Instituto Armado es de lo poco fiable que queda en este país, y como te caiga encima, ya es imposible sacudírselo de los hombros en modo alguno. Suelen llegar hasta el final, sin contemplación alguna, ya sea Agamenón o su porquero.
El desfile de furgones de La Guardia Civil de una consejería a otra ha sido y será la comidilla de toda la ciudad en los próximos días. Todo el mundo quería saber a quién se llevaban, pero que se sepa, solo han recogido documentación. Han hecho las cosas muy bien, como debe ser, con la presencia de la jueza titular y sin advertir a nadie. Es la única manera de encontrar lo que se busca y de hallar también aquello que no se estaba buscando. En estas situaciones, los cuerpos especiales de la Guardia Civil no hacen preguntas, solo informan de lo que van a hacer, recogen la documentación y se van sin decir nada más.
El melillense es muy escéptico, porque ya ha visto decenas de estas operaciones espectaculares, no es la primera vez que entran en una consejería, o incluso detienen a un consejero, y luego todo queda en agua de borrajas. A lo mejor el título que nos viene bien es el del «Enfermo imaginario». La solución en los próximos días.

La inminencia del otoño en Melilla


 


                       ¡Quien cría una viña, con ella se encariña, como si criara una niña!

             Si mayo y agosto son meses de higueras y de sus frutos (brevas e higos), septiembre es mes de viñas y de uvas, eso sí, solo en el hemisferio norte del planeta.
Me gusta el otoño y sus colores, es una estación climatológica que tiene un gran encanto, porque conserva parte del verano y también y tiene algo del invierno, además de su propia especificidad. A mi tía Mercedes, pintora aficionada, le gustaba especialmente este tiempo, porque produce colores específicos. Los tonos dorados, cobrizos y anaranjados del otoño son difícilmente igualables. El invierno y el verano son estaciones con colores muy definidos y homogéneos, y de la primavera se suele decir que es muy traicionera. Cada uno tiene sus gustos. Hay días de playa en septiembre o en octubre, que no tienen comparación posible con otros de la etapa estival. En el campo sucede lo mismo, porque uno todavía se siente arropado por el calor, pero sin el agobio de los días veraniegos. Esa es la sensación y la protección que se busca, la que se sabe que está cerca y arropa, qwe incluso nos rodea, pero que nos permite movernos en libertad y no nos hace sentirnos vigilados.
Mi tía Mercedes Delgado lograba sacar los colores propios de la estación, y conseguía matices muy nítidos y variados. Era, sobre todo, una pintora paisajista. Ya he contado que este año, es el primero en el que ya me encuentro sin ninguna de mis tres tías, las que me han acompañado a lo largo de toda mi vida. He escrito sobre ellas y El Escorial, que es en donde tenían su casa y lugar de reposo. Este otoño es especialmente diferente en ese sentido.
El otoño es una estación con mucho contenido filosófico, poético y también propicia para las parábolas y las semejanzas. Es por eso que me gusta y la traigo hasta aquí, algo que creo que no había hecho hasta ahora.
La inminencia del otoño ya empieza a producir bellas imágenes en nuestra ciudad. Los diferentes tipos de ficus (hay 900), algunos son caducifolios, y los ejemplares de otras especies arbóreas, de hoja caduca, se desprenden de hojas, semillas y frutos en toda la ciudad. En los parques y con el suelo de tierra conforman un lecho natural, pero los que están instalados sobre aceras y calles, crean una aparente sensación de suciedad, que no es real, pero que mancha mucho el suelo.

Expulsión en el paraiso homeless



Esta mañana se producía la expulsión en el paraíso homeless del nº 7 de la Carretera de Alfonso XIII, de al menos 10 varones argelinos, que vivían allí refugiados desde la expulsión del Centro de Inmigrantes. Solo han pasado cuatro días desde la denuncia efectuada en El Alminar. La reacción, en este caso, ha sido inmediata por parte de las autoridades competentes. Esta tarde ya se estaba procediendo a la demolición de la vivienda y a la explanación de toda la zona. En pocos días todo será convertido en un solar. Salvo esta pequeña vivienda y el patio trasero, toda la zona está llena de almacenes vacíos, resto de antiguos pasados industriales. Los argelinos abandonaban el refugio camino de la nada. Salían con sus colchones y pertrechos sin rumbo determinado, igual que en la maldición bíblica: «Y vagaréis errantes por toda La Tierra».Lo que queda claro es que nuestra ciudad se encuentra a merced de la inercia. Ya no hay una gestión que esté por delante de los acontecimientos. La situación es la contraria, o sea, que se reacciona según suceden o se denuncian las cosas. No tenía hoy previsto volver a sacar este tema.

PD: Al repasar las fotografías, me he dado cuenta de que en el ángulo inferior derecho, puede verse a personas durmiendo, son los inmigrantes homeless.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2013/09/06/del-abandono-al-refugio-improvisado/

Tras los pasos de La Patrona de Melilla



¿Se debe ir en busca de La Patrona, se debe esperar a que ella llegue al encuentro o se debe acompañarla?. Cualquier es actitud es válida. Cada uno hace lo que puede, o lo que quiere hacer en cada momento. La imagen de La Virgen de La Victoria acompañó a los melillenses en «la larga noche de los 400 años», el larguísimo periodo de tiempo que mantuvo encerrada a la población de Melilla en «el peñón rocoso», en el árido solar que conquistara La Casa de Medina Sidonia en 1497.
En la tarde de ayer mantuve las dudas sobre si acudir al encuentro con el desfile procesional, y que llevo realizando en los últimos diez años. Al final me decidí a acudir y a no faltar por mi causa, al tradicional encuentro en las calles, pese a que son decenas de veces las que visito la Iglesia de La Concepción a lo largo del año. La Imagen, La Patrona, no tiene responsabilidad en lo que sucede en torno a ella, no solo ahora, sino también en otras épocas.
Fui en busca de La Patrona, a encontrarla en lugares diferentes, lejos de la desangelada avenida, pero mis dudas, sobre si acudir o no, fueron castigadas con el olvido de la tarjeta de memoria de la cámara, en casa, lo que me imposibilitó buscar imágenes diferentes. Solo mi modesto móvil me permitió realizar algunas fotografías, no las que hubiera querido, pero al menos pude obtener las imágenes necesarias para plasmar la cita, y volver a hablar de ello aquí.

¿Patrona o Matrona?
No entiendo el por qué la palabra «patrón» no tiene la misma equivalencia que la de «matrona», no entiendo por qué se habla de santo patrón y no de santa matrona, o por qué el sustantivo patronazgo, no tiene su equivalente en matronazgo. Vamos a ver, sí lo entiendo, pero es solo una pregunta retórica. El caso es que este año he visto muy vacías, me refiero a las calles por las que hace su recorrido la imagen de La Patrona de la ciudad de Melilla. Yo siempre escribo acerca de los mil de La Patrona, pero con una generosidad que luego no se suele tener conmigo. Y vuelvo a decir que esta talla, de tipo galeona, de mujer sedente, del siglo XVI, fue casi el único amparo de los melillenses en «la larga noche de los 400 años». En general iba poco arropada por el público, muy poca gente la esperaba en la plaza de Menéndez Pelayo, y casi nadie en Ejército Español o La Avenida. Muchas ausencias notables entre los hombres y mujeres de Fe de Melilla, bastantes huecos entre la autoridades, escasa presencia de otras cofradías, pocas caras conocidas entre el público. La excusa de que era domingo, o de que el lunes también era fiesta, no vale siempre. He visto procesiones patronales en pueblos y pedanías, en donde no falta un solo vecino, ya sean gañán, aparcero, o potentado. Algo pasa, algo está ocurriendo, y nadie habla.

La cuestión de La Victoria

Poco antes de iniciar los diversos periodos vacacionales, sobrecogimos al mundo del Alminar anunciando que nos habían puesto una querella, y no pudimos dar más datos ni cuenta del motivo. Ahora sí lo vamos a hacer, ante La Patrona de Melilla, porque la querella o su anuncio, todavía no sé si ya está presentada, viene precisamente de aquí. Llevo escribiendo 6 años sobre el mundo religioso y cofrade de Melilla, he escrito más de una docena de veces sobre La Virgen de La Victoria y su Cofradía o Hermandad, que tanto da. Las cofradías son entidades públicas incardinadas dentro de la Iglesia y por tanto sometidas al articulado del Código de Derecho Canónico. Hicimos una especulación sobre una anomalía en la constitución de La Junta de Gobierno actual, relativa a que hasta el mes de junio no había sido refrendado el nombramiento por el Obispado de Málaga, pese a haberse celebrado el Cabildo electoral un año antes. Los componentes de la Junta de Gobierno actúan y representa a la cofradía de modo público y por tanto pueden ser objeto de opiniones y de discrepancias, dentro del ejercicio de ese función. El Alminar, su autor, pertenece a esa la Cofradía de La Victoria, e Imparcial es uno de los mayores historiadores religiosos de la ciudad. Ambos fuimos denunciados por un miembro de la Junta de Gobierno de La Cofradía. Pese a que nunca fue mencionado con nombre y apellido, se sintió agraviado tanto en el aspecto personal, como en el de integrante de la Junta de Gobierno de La Victoria. Solo se mencionaron cuestiones relativas al ejercicio público de su cargo.
¿Qué imagen se da de una cofradía si a dos miembros activos que discrepan, se le amenaza con una querella, muy dura en condiciones y exigencias?. Pues que es un mundo cerrado, cuasi fanatizado y hostil a cualquier mirada que se considere externa. La Hermana Mayor de La Victoria, en una entrevista publicada en El Alminar, me dijo: La Patrona, lo es de todos, sin distinción. Lo hechos parecen haberla desmentido. La Patrona parece ser solo de aquellos que la consideran suya, y al que disiente, aunque pertenezca a la Cofradía, solo le espera «la estaca». Con sucesos como este que he relatado, lo que me extraña, es que a la Procesión de La Victoria, todavía sigan acudiendo mil personas.

Nota: Reitero el ofrecimiento al miembro de la Junta de Gobierno de La Victoria que se sintió ofendido por una noticia aquí publicada, que tiene este espacio abierto.
(1) https://elalminardemelilla.com/2012/03/17/los-dos-candidatos-a-la-victoria/