Congregación de La Victoria de Melilla


             El Obispado veta la presencia de Carlos Castañeda

    Muy pocas personas saldrían indemnes de una conspiración en los pasillos de la Santa Madre Iglesia, que tienen fama de ser los más complicados y peligrosos del mundo. En el momento de las votaciones actúa el Espíritu Santo, pero hasta llegar a ese instante, hay que despejar el camino a «la voluntad de Dios». En una carta remitida a los congregantes y dada a conocer en algunos medios de comunicación, el candidato a Hermano Mayor de La Victoria, Guillermo Carmona Góngora, comunicaba su intención de contar con Carlos Castañeda, reconocidísimo hombre de Fe de Melilla, en su Junta de Gobierno.

       La reacción del Obispado de Málaga, dada a conocer por el Hermano Mayor en funciones Francisco Verdugo, no ha podido ser más clara: » En caso de aparecer el nombre de Castañeda, tanto antes como después, la candidatura será invalidada». Además, como los vetos de la Iglesia se extienden a través de los tiempos y alcanzan a toda La Eternidad, caso de que esta candidatura resultara ganadora y se incluyese a Carlos Castañeda en la ulterior Junta de Gobierno, da igual en qué condición, La Congregación sería intervenida por El Obispado y la victoria electoral, pasaría a la siguiente lista en litigio, la de Mª Piedad Castellano.

         La Santa Madre Iglesia siempre actúa con firmeza, pero no siempre suele mostrarse tan clara como en esta ocasión. Si el antiguo Hermano Mayor de La Victoria y de La Divina Pastora, pregonero de la Semana Santa en años anteriores, historiador religioso, aparece en vinculado a la candidatura, «la ira de La Iglesia» se abatiría sobre ella.

        Gracias a este pequeño dato, ahora sabemos mucho. Mi visión sobre estas elecciones en La Congregación de La Patrona de Melilla, ha cambiado por completo.

    

Lo que hay que podar


          No podes hoy, lo que puedas podar mañana, o pasado

       Ayer día 14 de marzo estaban puestas las señales de «no aparcar», por los trabajos de poda a realizar ese día. No hubo trabajos de poda, ni se veía a nadie en las inmediaciones, así que los que trabajamos en Las Torres, aparcamos allí mismo, en el Paseo del Guardia Civil Antonio Molina.

             Hoy estaban otra vez las señales, pero esta vez advirtiendo de que los trabajos iban a realizarse durante el día 15 de marzo. Por si acaso, y porque no se debe tentar a la suerte dos veces, no he aparcado en las inmediaciones, no fuese a caerme la poda en mi bolsillo. No ha aparecido nadie tampoco. Ya tengo curiosidad por ver si mañana están, pero con fecha 16 de marzo.  Quizá sea una «señal trampa» o se anuncien trabajos fantasmas. Mañana aparcaré muy lejos de allí, en el otro extremo de Melilla.

         Aun así, y al ver la señal colocada durante dos días, ya me he fijado bien y me he demorado en observar los árboles: ¿Qué es lo que hay que podar allí?. Los árboles están mas secos que el Río de Oro.       

             Hay pruebas de no haber superado la última poda. Creo que algunos de estos árboles tropicales de «mil colores» están muertos. Son palos secos. Voy a seguir esperando los carteles de podas sucesivas. Voy a aguarda al mes de mayo para ver si eso florece o sigue muerto y seco, como aparenta.  Habría que empezar a podar los presupuestos  del Ayuntamiento por este tipo de trabajos y de empresas.         

          Creo que saldría más barato contratar de modo fijo a estos trabajadores, que seguir dando dinero a empresas como esta. Por cierto: ¿Cuanto se paga anualmente a esta empresa por los trabajos de poda?.

        Nota: La poda ha vuelto a ser pospuesta al día 16 de mayo. Tres días de anuncio para una poda. ¿Podarán mañana?. El Alminar está expectante.

2002. Odisea en el fascio


                             La  runa sigel puede ser recta

    El Colectivo Ciudadano para la Supresión de Símbolos Franquistas se creó en 1999, para luchar por la eliminación de la simbología franquista existente en Melilla. Hicimos campañas de diversos tipos. Artículos de prensa, señalar con color malva los monumentos y placas de Franco en nuestras calles, conferencias, conciencación ciudadana. Nos cupo  el honor de haber iniciado esta reivindicación en Melilla, a la que siguieron luego otras ciudades de España. A Franco se le pintó de rosa en El Ferrol, o de rojo en Madrid.

      Desde entonces hasta hoy, sin ser completa la desaparición de esta simbología en Melilla, el avance  ha sido grande. Cayó el arruinado monumento de Los Alféreces Provisionales, se quitaron las placas de bronce de La Comandancia General, se tiró abajo el escudo franquista del Campus Universitario o se tapó el águila del antiguo  edificio de Correos. Fueron varios los éxitos aunque todavía queda trabajo por hacer.También se consiguió que, 20 años después de aprobarse, se instalara una placa con el nombre de: Avenida de La Democracia en la calle que lleva ese nombre.

     En 2002, cuatro integrantes del Cocissfra, fuimos juzgados, bajo la acusación de haber pintado de malva, el monumento de la Plaza Héroes de España. Tres fuimos absueltos y solo uno fue condenado. Pagamos costas y multa. El caso es que dentro de la campaña de concienciación, editamos un folleto en el que dábamos forma a nuestra teoría de que la runa sigel, está encubierta bajo las alas del águila de San Juan. En la foto con la que ilustrábamos el texto, puede apreciarse que «la sigel», también puede dibujarse o representarse de modo recto, lo que la asemeja aún más, al diseño del monumento, ideado por el arquitecto Enrique Nieto, reconocido y prestigioso miembro de Falange.

              Pero mejor que cualquier cosa que pueda explicarse es mostrarlo, para que cada uno saque sus conclusiones. Y esta no es todavía la última palabra que diremos sobre este monumento.

          Nota: La donación de varios ciudadanos y la colaboración de UGT, nos permitió hacer frente a las costas del proceso. Carlota Leret O´Neill nos apoyó humanamente y depositando los 9000€ que nos exigieron como fianza y que al final no fue ejecutada.

Aparcar en Melilla: ¿Dónde y cómo?


   

             En la versión melillense del «sheriff del condado», se advertía en días pasados a los melillenses, que quienes aparquen encima de las aceras, pueden empezar a recibir en sus barrios las visitas de los coches de la Policia Local. No será en El Alminar  desde donde se justifique esta bárbara e incívica práctica. Ocurre que se están instalando nuevas tuberías, se están adecuando los pasos de peatones para permitir la accesibilidad de las personas discapacitadas y casi siempre, un mal diseño de las nuevas aceras, está eliminando las ya exígüas plazas de aparcamieto existentes.

     No se aparca siempre encima de las aceras porque se sea «un salvaje» o «un irredento», a veces se sitúa el coche encima de la acera, para seguir permitiendo el paso de vehículos por la ya estrecha calzada, o simplemente para conservar a salvo el espejo retrovisor lateral. El número cada vez mayor de «mastodónticos» 4×4, está eliminando la posibilidad de aparcar normalmente, porque su «elefántico» tamaño hace imposible compartir el espacio en los escasos y pequeños aparcamientos públicos existentes.

     El otro día se señalaba al Barrio de La Libertad como uno en los que se ejerce la práctica de aparcar sobre las aceras. La verdad es que si se aparcase correctamente, entonces se dificultaría el trásnsito por la calzada de los vehículos. En el Barrio de La Victoria sucede otro tanto. No se puede justificar algo así, pero también es verdad que hay espacios en donde falta acera y otros en donde sobra. Un correcto diseño del espacio disponible, una señalización adecuada de las plazas de aparcamiento, optimizaría mucho la superficie para aparcar, para el tránsito de las personas. Todo esto implicaría salir de los cómodos despachos en donde están instalados los prebostes locales. Hay zonas en donde no se ha vuelto a invertir un € desde el día en que se construyeron, y eso que ya  han pasado 5 décadas. Incluso en los lugares en donde todo el mundo aparca bien, la circulación es muy dificultosa.

        Se derriban casas de planta baja, se unifican solares. Se levanta un edificio que multiplica por diez los habitantes de la zona y no se crea ningún aparcamiento nuevo, con lo que el problema sigue aumentando. Todas las ciudades tienen estos problemas y todas intentan resolverlo. Impedir en el Barrio de La Libertad aparcar en uno de los lados de la calle, equivaldría a dejar a cientos de coches sin lugar posible para aparcar. Si en vez de «donar» toda la superficie del llamado Patio del Cura al Obispado de Málaga, se hubiese creado una zona de aparcamiento, no existiría ahora estas dificultades. Lo mismo ocurre con el solar recalificado de la explanada de San Lorenzo, o en el pésimo parking de la plaza del Consejo de Europa (Hotel Melilla Puerto).

Paupérrima área infantil de Los Pinos


                 Colas frente al único tobogán

  Estamos acostumbrados a las colas, en el Kursaal, en los Bancos, en el Registro Civil, frente al Centro de Mayores, en Correos, en cualquier lugar. Las colas nos esperan hasta la fiesta de San Valentín para mayores. Por tanto, si esta es la realidad a la que debemos enfrentarnos, lo mejor es iniciar el entrenamiento desde pequeños. En la escasa, deteriorada y paupérrima área infantil de Los Pinos, puede emprenderse  el «duro aprendizaje de las colas».

  Un área infantil única en toda la extensión de los pinares de Melilla. Un solo tobogan y cuatro columpios, que vienen a suponer «la pista americana» de los niños. Todos aguardaban en perfecto orden, vigilados de cerca por algunas madres y algo más de lejos por los padres, sin prácticamente tensiones de importancia. Aquí se templan los animos y los nervios como en un yunque, hasta que de mayores otras colas pongan a prueba la solidez de este aprendizaje prematuro.

    Los Pinos es la única zona de esparcimiento rural de los melillenses y hace décadas en las que no se invierte un solo euro en ella. Los aseos se mantienen a duras penas, las papeleras y las barbacoas empiezan a ser escasas, así como los bancos para sentarse. Las zonas de aparcamientos no  está pintada y eso provoca que muchos coches aparquen mal y eliminen plazas para otros vehículos. No estaría de más que se instalasen más carteles con las normas de uso del parque, y cierta vigilancia para obligar a los usuarios a utilizar las instalaciones de modo correcto. No todo el mundo entiende lo de las normas cívicas de comportamiento.

       Empieza el buen tiempo y los melillenses empezamos a hacer uso de Los Pinos y todo aparece demasiado descuidado, y sin vigilancia de ningún tipo. El derroche no está aquí.

Sin acuerdo en la mezquita del Buen Acuerdo


             

                    Marruecos en el centro de Melilla

       ¿Qué hace una mezquita de titularidad marroquí en el centro de Melilla ?. La explicación no es fácil ni tiene respuesta, salvo la relacionada con la tortuosa y complicada historia de Melilla. Cuando se llevó a cabo el Acuerdo de Demarcación de Límites con Marruecos en 1863, existía una mezquita dentro del nuevo territorio melillense que fue derribada, la de Lal-La Zurzut o de La Higuera: http://www.webislam.com/articulos/40409-la_mezquita_de_la_higuera_sagrada_147_anos_de_su_demolicion.html.

         Probablemente para compesar aquel hecho, se inició en 1905 la cesión del solar para construir una mezquita que reparase aquel injustificado suceso, propiciado por el temor de los españoles a albergar un santuario islámico dentro de los nuevos  límites territoriales.

            Este edificio, emplazado en los márgenes del Río de Oro, recibe diversas denominaciones, pero yo prefiero llamarla “la mezquita del Habús”,  Institución Marroquí de asuntos religiosos que es  la propietaria del edificio. El suelo pertenece al Ministerio de Asuntos Exteriores como heredero del anterior ‘Ministerio de la Guerra’. Por tanto nos encontramos ante un complicado asunto con posibles derivaciones exteriores. 
                ¿Quién tiene razón en este conflicto?

         En el verano de 2010 el Ayuntamiento quiso iniciar la reparación del edificio por las bravas, llamémosle procedimiento de urgencia, y enquistó de modo irresoluble el problema. Quisieron apuntarse un tanto político y religioso y no tuvieron en cuenta las especificidades del edificio. Es verdad que la asociación cultural «Mezquita de Buen Acuerdo», que administra la mezquita desde el año 2000, ha puesto mucho orden en un edificio en el que no se pagaba ni la luz. Sin embargo, la asociación que preside Mohamed Tieb, se vio superada por una anárquica gestión de más de 20 años, en la que los negocios existente en los laterales de la mezquita, fueron ampliando y haciendo reformas, no consolidadas legalmente. En un principio había tres familias autorizadas a residir dentro del entorno de la mezquita. En  la actualidad solo reside legalmente el «almuédano».

          Todos los locales que tienen su sede social en la mezquita pagan el alquiler a Marruecos a través del Habús e incluso los impuestos catastrales anuales son satisfechos por el citado organismo marroquí. El Habús es una Instutición religiosa y benéfica islámica, fundada por el propio profeta Mahoma, que no tiene equivalente en el mundo cristiano. El Habús equivale a «ligar» un patromonio  o una vida a la caridad y al servicio a Dios, sin que ese lazo pueda ser jamás disuelto.  Es una Institución en la que no puede haber cristianos, ni dinero procedente de manos que no sean musulmanas, por lo que la intervención de la Ciudad Autónoma de Melilla, no pudo ser más desacertada.      Por otro lado, el Ministerio de Asuntos Religiosos de Marruecos carece en Melilla de los instrumentos jurídicos necesarios para poner orden en el complicado laberinto de los locales allí asentados.

      El aspecto interior de su sala de rezo es magnífico, pues fue completamente reformado en los finales de los años 80 del pasado siglo, con materiales y técnicas modernas. En los primeros años de esa década un impresionante y potentísimo rayo abatió toda la techumbre del edificio (que estaba realizada en un magnífico artesonado de madera), y lo redujo prácticamente a ruínas y carbones. La reparación consistió en realizar una nueva superficie de rezos, dotarla de columnas de hormigón y  la realización de una doble cúpula, una de ellas de estilo bizantino de gran altura. Es una mezquita muy luminosa y de aspecto muy esbelto.

     Personalmente creo que los funcionarios marroquíes del Habus actuaron conforme a sus derechos al precintar el acceso a lo que es un edificio de su propiedad. Ellos son los encargados de velar por la seguridad de los fieles que allí se congregan y de permitir o no, el paso al edificio, cuya titularidad ostentan. La CIM (Comisión Islámica de Melilla), no actuó correctamente al reventar los candados colocados por los marroquíes. La historia de Melilla es la que es y también la de ese edificio. Además, todo se está llevando a cabo con la vigilancia de la asociación de La Mezquita del Buen Acuerdo, que es la que gestiona y administra legalmente esta mezquita emblemática.

Nota:http://www.elfarodigital.es/melilla/sociedad/9207-la-mezquita-del-habus.html

¿ Quién fue el soldado Bueno Espinosa ?


                        El monumento del soldado desconocido

    Si hay alguna ciudad de España en la que su cementerio esté integrado en la vida de la ciudad, esa es Melilla. Todo melillense cristiano, acude al menos media docena de veces al año al cementerio, por uno u otro motivo. Pero además, están los «viernes» melillenses, en los que se acude al cementerio a recorrer las diferentes rutas de las tumbas milagrosas o de «favores». En esas rutas hay una serie de tumbas que son visitadas por casi todos y otros distintas, según con quien se vaya.   

    Hay un monolito o pequeño mausoleo, que destaca por la gran inclinación de la columna que sirve de recuerdo y conmemoración de la muerte del soldado Fernando Bueno Espinosa. En el callejero de la Asociación de Estudios Melillenses, editado en la etapa de José Luis Blasco como presidente, se pueden recoger los pocos datos que sobre este soldado existen. El monumento o monolito, que consta de una columna partida apoyada sobre un basamento labrado e inclinado, fue costeado por los jefes y compañeros del «Batallón Disciplinario de Melilla», al que pertenecía este soldado.

      En la parte frontal hay una lápida, partida e ilegible en un tercio de la misma, en la que  está inscrito el nombre de Bueno Espinosa y también un poema o largo epitafio como dedicatoria. Debería intentarse recuperar todo el texto antes de que se pierda. Ya ni siquiera puede verse la fecha del fallecimiento, que parece se produjo en el Barranco de Cabrerizas en 1892.

        Está colocado en una posición privilegiada que hace que siempre se vea, se vaya a la parte del cementerio a la que se vaya, pues está en el camino central. Está claro que con el paso del tiempo, todo nombre, toda gloria, por muy grande que esta haya sido,  está destinada a perderse y disolverse en el tiempo. Si he traido esta tumba a El Alminar, es porque no se trata de ningún muerto en acción de guerra, ni en batalla heróica alguna. Se trata de un simple soldado peninsular, fallecido en unas circunstancias extrañas, dicen que fue encontrado muerto por apaleamiento en Cabrerizas.

            Según Gabriel de Morales, el más grande historiador que haya tenido Melilla, muerto trágicamente en Annual, Fernando Bueno Espinosa murió al intentar perseguir a dos prisioneros fugados y vigilados por el Batallón Disciplinario. Al parecer rebasó los límites de Melilla en la persecución y fue capturado por los rifeños, que lo mataron por apaleamiento. Su cadáver fue objeto de intercambio entre los cabileños y la plaza de Melilla. Murió el 31/03/1982.

        Está integrado en la ruta de los viernes, y se depositan claveles rojos en su tumba. En un tiempo también se le consideró milagroso. Tiene una calle dedicada en Melilla.