Las caminatas de San Nicolás en Melilla


 

      Todos los lunes se repite el rito, decenas de personas entran  en el Centro Asistencial de Melilla, como etapa final de «las caminatas de los tres lunes», única iglesia de Melilla que abre sus puertas durante 12 horas consecutivas ( 09h 00´-21h 00). De los cuatro lunes de cada mes, se debe acudir a San Nicolás tres. Durante el franquismo fue un santo muy venerado, al que se acude  en situaciones de dificultades económicas extremas, como la que se vivió en España durante la larga y dura postguerra.

             Anteriormente la peregrinación se realizaba a la imagen del San Nicolás de la parroquia de Batería Jota, pero  al no mantenerse los templos abiertos más que en horas de culto y no todos los días, como es el caso de esta iglesia, la peregrinación se desvió hacia el Centro Asistencial. La aplicación de las renovaciones del culto aprobadas por el Concilio Vaticano II, supuso el fin de todas estas devociones populares, y en cierta medida de carácter semi  «pagano», de las que recelaba la Santa Madre Iglesia. Pablo VI descatalogó como santo a San Nicolás. El altar del santo en la iglesia de Batería Jota fue clausurado y la lenta pero irreversible pérdida de población cristiana de Cabrerizas, supuso el fin de esta peculiar peregrinación en Melilla. Los lunes eran de San Nicolás y los viernes del Cristo de Limpias.

             Primeros las Hermanas de La Caridad, y luego Monseñor Buxarrais, han convertido al Centro Asistencial en el natural y último refugio de este sant0, pues Nicolás de Bari (rito católico romano)  o Nicolás de Myra (rito cristiano griego) era conocido, entre otras muchas cosas, como portento de la caridad, pues a escondidas de su padre, un rico comerciante griego del siglo III, vaciaba las arcas familiares para dar sustento a los pobres. Al quedar como heredero de la fortuna familiar, se deshizo de ella  repartiéndola  entre los pobres e ingresó en un monasterio.

                         En la actualidad el refugio de San Nicolás lo constituye lo que fue su patria, la actual Grecia, Turquía y Rusia, ya que pese a ser un santo griego, Licia, su ciudad natal pertenece hoy a Turquía.    Sus restos mortales reposaron en Myra (Turquía) desde su fallecimiento en 345 hasta 1087, año en que fueron trasladados a  Bari (Italia), poco antes de que lo que hoy constituye la península turca de Anatolia pasara del dominio cristiano-bizantino al del turco-sarraceno.

         Además de su protección en las dificultades económicas, es  patrón de marinos, pescadores y gentes del mar en el mundo greco-ortodoxo,  y por extensión se le invoca como protector en todo tipo de circunstancias peligrosas o de riesgos en la vida de las personas. La más sorprendente de sus intercesiones es la relacionada con el mundo judicial, pues se le solicita el amparo para evitar los juicios injustos. En otro tiempo fue incluso el patrono de los jueces. Su festividad se celebra el día 6 de diciembre.

San Valentín y la encuesta de Carmina


                                     «Vivir a capona » en Melilla

     El pasado 14 de febrero la ViceConsejería del Mayor celebró una pantagruélica y estrambótica comida para 800 comensales. No era justificable desde ningún punto de vista. Para mayor excentricidad, se invitó a dos sacerdotes católicos, miembros afines de la comunidad musulmana y un representante de la comunidad judía de Melilla. A todo eso se le denominó «San Valentín multicultural». El despropósito es mayúsculo. Una cosa es que se compartan las celebraciones y se participe de todo, pero la Januká es un fiesta judía, el Ramadán es una fiesta musulmana y la Navidad es una fiesta cristiana. Lo único para lo que sirve todos  esos titulares peregrinos,  es para justificar es una «cena» sin sentido, pagada por el Ayuntamiento, para 800 personas, de las que el colectivo menor, eran los mayores. Es «la vida a capona», expresión melillense del gratis total y que inmortalizara  Francisco Carcaño en la novela: «La Hija de Marte».   

                     El poder enfermo         

        La muestra, o el síntoma del Poder enfermo que aplasta a Melilla, fue la presentación de una encuesta de satisfacción sobre esta comilona, que presentó el pasado jueves la Vice Consejera del Área, Carmina San San Martín. Hicieron una encuesta sobre los 100 «mayores reales» que acudieron a la celebración de San Pantagruel. Los resultados arrojaban un porcentaje de satisfacción del 9,5 (sobre 10), con respecto a la comilona y de un 9,81 (sobre 10), con respecto a espectáculo en su conjunto. Cualquiera estaría satisfecho con un resultado así, salvo la ViceConsejera, quien afirmó en público: » Que una encuesta tan bonita había sido espropeada por una asistente que voto cero a todo». Seguidamente, pese al anonimato de la encuesta, increpó a esa melillense díscola, diciendo que:  ¿Si no se lo pasa bien, por qué acude a mis fiestas?.

      La anécdota, por llamarla de alguna manera, muestra la concepción enferma del poder que se tiene en Melilla y también la propia enfermedad del poder absoluto. Habría que recordarle a la Viceconsejera San Martín, que no se trata de sus fiestas, sino las de todos los melillenses. Que su obligación es invitar a todos y que ella no es quién para decidir qué debe gustar y qué no. Después de criticar a esta persona, que claramente ya no será invitada a más ágapes, dejó claro que existe un buzón de sugerencias y reclamaciones, para mejorar posteriores eventos.

            Después de lo visto, yo nunca haría uso de él.

 Nota: Página web de la Viceconsejera San Martín, en donde se mezcla a la Viceconsejería que dirige, ella misma y el Partido Popular. «Todos a una!. Si la más mínima separación entre el ámbito Público, el privado o el político.          http://www.carminasanmartin.es/

  PD: Fotos de El Faro

Melilla, pescaderías en la calle


      

             La ciudad real, la otra melilla, se abre paso ante  los ojos de los ciudadanos, día a día. Todos vemos lo que nadie refleja. Todos sufrimos una ciudad que no está en los folletos. El Mercado Cental languidece, se deshace, cada día cierran más y más puestos legales, que pagan sus contribiciones, sus impuestos, que mantienen a familias melillenses. Las causas y las explicaciones puende  ser varias.    El caso es que en la calle, a escaso 20 metros del Mercado, a 50 metros de la oficina de la Policia Local del Rastro, se pueden comprar gambas y cañaillas  en la calle García Cabrelles, justo al lado de un Supermercado.

           Esto es una zona turística. En ninguna ciudad de España, en ninguna ciudad de Europa, y de la mayor parte del Mundo, se puede comprar pesacado en la calle. Para ver algo semejante hay que ver los reportajes de TV2  y ver los mercados de Senegal, Tanzania, Kenia o de las zonas más depauperadas del Planeta.

           Y esto sucede en las misma narices del Mercado Central, que si uno sube hacia la Plaza del General Martínez Campos, entonces lo que se ve allí son auténticas pescaderías en el suelo. Ocurre que el trayecto más largo que hacen los miembros del Gobierno de Melilla, es el recorrido que media entre el Palacio de La Asamblea y una céntrica cafetería, en donde se reunen todas las mañana. La imagen es más parecida a la película de Berlanga: «La escopeta Nacional», que a cualquier otra cosa.

               Pescados de corte, lenguados, jureles, sardinas, rape, boquerones. todo se vende en el suelo. EL olor de la zona, en donde allí mismo se corta y limpia el pescado, inunda las pituitarias en el mes de marzo. Cuando entre el calor a partir del mes de mayo, lo que se dejará sentír en las inmediaciones será sencillamente el asco. La higiene no existe. la insalubridad es máxima. Esta es la gestión que tenemos en Melilla, la real. La otra no se la cree nadie, sencillamente porque no existe. El resto es propaganda, pero viven de ella y para ella. En eso son magos, la manejan como nadie.

Nombres de mujeres en las calles de Melilla


                            En cualquier aspecto de la sociedad en el que uno quiera mirar, pueden encontrarse las diferencias que separan a hombres y mujeres , y las situaciones de discriminación existentes. En algunos casos serán más visibles y en otros menos. Si en algún modo se manifiesta de modo claro esta discriminación, es en la ausencia casi total de nombres de mujeres en el callejero de Melilla. Si parte de  la historia de una ciudad queda reflejada en los nombres de sus calles, la de Melilla parece querer decir que aquí solo ha  habido hombres. En los dos distritos del centro de Melilla solo hay dos calles con nombres de mujeres, el de una monja: Sor Alegría, y el de una aristócrata y enfermera: la Duquesa de La Victoria, cuyo nombre fue recuperado por la Asociación Cultural Ateneo en 1991, porque la intención era poner a esa calle el nombre de V Centenario, de no se sabe qué.

         Si analizamos las publicaciones de nombres ilustres que han dado forma a Melilla, nos encontramos que todos los biografiados son hombres, casi siempre militares o ingenieros militares. Solo hay un libro editado y dedicado a la historia de las mujeres de Melilla, el libro fue escrito por la profesora Mª de los Ángeles Sánchez, que recopiló y recuperó biografías de mujeres, tanto del pasado como del presente. El libro Mujeres en Melilla fue editado en el año 2004 y puede descargarse en versión PDF en el siguiente enlace: http://www.stes.es/melilla/revista/mujer_melilla.pdf.

          El  trabajo de la profesora Mª Ángeles Sánchez no ha tenido continuidad en cuanto a abrir una línea de investigación histórica, la de la historia de Melilla a través de sus mujeres, pero al menos ha quedado como un trabajo pionero. Un oasis de mujeres en medio de un mar de hombres.

                                  Carmen Gómez Galindo

          El recuerdo del libro «Mujeres en Melilla» es apropiado por varias cosas; una porque hoy es el día de La Mujer Trabajadora, segundo por recordar que una de las biografiadas: Carmen Gomez Galindo, mujer sindicalista asesinada por Falange en 1936, tuvo su continuación en un artículo publicado el año pasado  en el Faro de Melilla: http://www.elfarodigital.es/melilla/sociedad/40379-la-ultima-noche-de-carmen-gomez-galindo.html), en el que se da forma y rostro a la vida de esta joven socialista, en un duro relato que supuso el rescate completo de la historia de una mujer, asesinada por defender las ideas en las que creía. Se trata de visualizar historias de mujeres reales, de mujeres de Melilla.

                       Calle Consuelo Gonzalez Ramos

      Es el ejemplo máximo de como se ningunea la historia de las mujeres en Melilla y también de la ineptitud de la anterior Direccion General de Administraciones Públicas de Melilla, encargada de reformar el callejero de Melilla. Consuelo González Ramos es una escritora y enfermera voluntaria en Melilla entre 1911 y 1912, en la denominada campaña del Kert. Firmó también artículos y colaboraciones con los pseudónimos de Celsia Regis y Doñeva de Campos. El libro Mujeres en Melilla tiene la virtud de aclarar por 1ª vez que ambos nombres corresponde a Consuelo González Ramos.

        La fachada de esta casa, de apenas tres metros de longitud, es lo que entiende el Ayuntamiento de Melilla que es lo apropiado para darle el nombre de una mujer, a una inexiste calle. No tiene números, ni edificios, ni los tendrá nunca. La entrada del edificio se llama calle del magistrado Roberto Ruíz Vadillo, la parte trasera es del «abogado José Mª Paniagua», y enfrente de la placa de Consuelo González Ramos, que no calle, el nombre del Tte. Gral. Gotarredona.   Esta acción, resulta una burla absoluta a la memoria de las mujeres en Melilla.

    

Sigmas nazis en un monumento melillense


                             Con toda la intención

     La estética fascista del monumento es muy clara. Fue auspiciado por Falange española, en los años en los que el régimen de Franco no escondía su alineamiento con las fuerzas del Eje. Nunca supieron como llamarlo. algunas veces se le llamó monumento al Ejército, otras de la Victoria y al final quedó prácticamente sin definir, pero vinculado enteramente a Falange. En meses atrás compartimos en El Alminar las fotografías de la inauguración de este feo  y ofensivo monumento.

        Digo que es ofensivo porque fue concebido con esa intención. Se erigió sobre el solar que ocupaba el Café La Peña, arrendado por un concejal republicano, Julio Caro de Córdoba, asesinado por Falange. En los discursos de inauguración, en las cartas de los días previos, se aludía a que se erigía en ese lugar para sepultar la memoria y el recuerdo del singular Café de las clases populares melillenses.

         Fue inaugurado en 1941 y se llenó de los signos habituales de la estética fascista de Falange. En la parte trasera se instalaron placas con los nombres de los falangistas melillenses, integrados en la llamada Bandera de Marruecos, caídos y muertos en los frentes de guerra peninsulares. No había ningún nombre en ellos que no perteneciera a esta organización. En el frontis tan solo una placa de bronce con la fecha del 17 de julio de 1936.

         La simbología fascista estaba cuidada al detalle, pero de lo más evidente me advirtió un amigo, Carlos Esquembri,  y es que bajo las alas del águila estaban escondidas las runas vikingas, de las que los nazis sacaron las sigmas que fueron el emblema de la organización criminal conocida  como las SS.

               Con ser un golpe importante el que hemos asestado a este monumento, no será el definitivo y que también tenemos previsto. Después de esto podrá seguir en pie, pero políticamente ya es escombro.

Pablo Milanés: Concierto interruptus


 

             ¿ Quién y por qué se mantuvo la cola de Kursaal ?

    Las colas del Teatro Kursaal me están dando los mayores sinsabores posibles, sin embargo, están resultando una fuente de noticias para El Alminar. En diciembre pasado me chupé cuatro horas a la intemperie para solo conseguir unas entradas de gallinero (anfiteatro), para el concierto de Raphael. La recompensa fue que  al realizar unas fotografías al azar de la cola, tuve la suerte de que en ellas captara la imagen del Presidente Imbroda en la misma. Su sola presencia o la mención de su nombre garantiza al menos 500 visitas. La noticia de la presidencial presencia me hizo rebasar por primera vez la frontera del medio millar de visitas.

   El pasado lunes acudí de nuevo a la cola del Kursaal para comprar unas entradas del concierto de Pablo Milanés. Esta vez estuve solo dos horas a la intemperie y expuesto al frio ambiente, pero ni siquiera conseguí entradas. Tampoco las consiguió nadie, porque el cantautor cubano había sido objeto de una operación de hernia, y había cancelado toda su gira en España. El dato era perfectamente conocido por las autoridades de Cultura desde al menos dos horas antes de la apertura de taquillas (18h 00), quienes sin embargo decidieron continuar con la farsa del posible concierto en una fecha posterior.

         Lo sabían perfectamente y de hecho ya no vendían entradas, porque el concierto estaba cancelado, no solo en Melilla, sino en España entera. La farsa consistió en  anotar los nombres de todos los que estábamos en la cola, con número de teléfono y DNI, para tener un supuesto derecho de preferencia en un ulterior concierto. Un despropósito en toda regla, aunque no pongo en duda que llevado a cabo con un buena intención. Quizá tuvieron miedo de un posible encrespamiento de la gente ante la cancelación del concierto, algo improbable, porque los que estábamos allí eramos gente de orden (rojerío, progres, castristas incombustibles, socialistas), entre los que destacaba la presencia del ex delegado del Gobierno Gregorio Escobar. No imagino  yo al anterior representante gubernativo organizando un disturbio callejero.

       Quizá si el concierto suspendido hubiese sido de Obus, Barricada o Leño, hubiese habido que plantearse otras medidas, pero a los que allí estábamos, con que nos hubiesen dicho que el concierto estaba suspendido y que volviésemos a la cola dentro de tres meses, nos hubiesemos conformado. Yo me hubiese ido a tomar un café y habría evitado pelarme de frío nuevamente, a las puertas del Kursaal.

        No entiendo que no hayan ofrecido la más mínima explicación por este desafuero y no entiendo que la única crítica aparecida en la prensa, fuese por la única medida realmente acertada, la de limitar la venta de entradas a 4 por persona.

Terror contra la comunidad judia de Melilla


                      El antisemitismo de Franco                       

                   Aquibá Benarroch: El relato de un testigo

         «Recuerdo muy nítidamente el día en el que se inició la sublevación contra La República que fue en Melilla en la tarde del 17 de julio de 1936………………….. La ocupación de Melilla por los rebeldes tardó algunos días, durante los cuales nos mantuvimos encerrados en casa, alejados de los balcones…………….Finalmente las fuerzas militares ocuparon Melilla. Pero ya desde el primer momento se produjeron asesinatos y encarcelamientos de decenas o centenares quizás, de personas consideradas leales a La República, o que pertenecían a algunos partidos de izquierdas. Entre los dos primeros meses, los esbirros de Falange española asesinaron a 14 jóvenes judíos. Algunos murieron en los enfrentamientos callejeros, pero, la mayoría fue asesinada o fusilada. Entre estos jóvenes había dos empleados de la empresa de mi padre que yo recuerdo perfectamente, Abraham Benarroch y Mimón Levy. El primero era un joven de 19 años, que trabajaba como ayudante de contabilidad y el segundo, era un contador de tejido en el taller. Durante un mes todas las mañanas oíamos desfilar los militares que descendían de Rostrogordo después de haber procedido a fusilamientos. Mi padre y jefe de la hermandad judía (jevrá kadishá) encargada de los asuntos funerarios, recogían los cadáveres de los jóvenes israelítas fusilados y los enterraban en el cementerio de Melilla.

        No hace falta decir que no hubo juicios de ningún tipo y en muchas ocasiones más que crímenes políticos se producían crímenes por venganza personal. No conozco el número de muertos en total en la población de Melilla; pero, no creo equivocarme si adelanto la cifra probable de dos o tres centenares.

         El número de judíos en prisión fue también importante, aunque algunos fueron liberados y otros consiguieron huir a través de la frontera con Marruecos, con la complicidad de amigos árabes. Debo citar el caso del moré Alberto Moreno, director de la enseñanza hebráica del colegio comunitario de Melilla Talmud Torah. Fue encarcelado varios años y cuando lo liberaron había contraido una enfermedad reumática que le anquilosó la espalda y las piernas. Murió en Venezuela…………………..

             Se prodejeron durante varias semanas persecuciones y vejaciones a los judíos pobres que circulaban por las calles. La aficción favorita de los fascistas de la Falange era agarrar a esos judíos y los obligaban a beber un enorme vaso lleno de aceite de ricino con migas de pan, hasta que les hacía efecto y defecaban sobre ellos mismos. Otras veces les afeitaban la cabeza dejando cabello en forma de cruz. El edificio Talmud Torah fue expropiado por las autoridades y solo fue devuelto muchos años después……….

     Nota:  El testimonio es esclarecedor, además de demoledor. Es el texto de una conferencia leída por el judío melillense Aquibá Benarroch en Caracas y publicada por la revista Maguén (escudo), en el mes de marzo del año pasado. Confirma el antisemitismo de Falange, de Franco, en los primeros años del movimiento filo fascista de Franco. Falange era una organización hermanada con las SS de Heinrich Himmler. En Melilla hubo persecución real contra la comunidad judía. Sitúa el número de muertos en 14, y no en los 11 conocidos hasta ahora. El colegio hebreo Talmud Torah fue expropiado y convertido en el cuartel de la organización fascista de Falange. Añade una aportación más a los crímenes en los que participó Falange durante los meses de julio y agosto. Poco o casi nada se puede añadir a un testimonio inédito y tan potente, que arroja una luz inmensa sobre la actuación de Falange en Melilla, implicada en al menos 90 crímenes  durante el inicio del Alzamiento en Melilla. Como colofón, confirma que el Ejército de África tardó tres días en sofocar «la resistencia» de Melilla.

     PD: El monumento de la plaza de los Héroes de España, auspiciado por Falange debe ser demolido de modo inmediato. Ahora ya no puede existir ningúna opinión en contra, y sí algunas más a favor. El Alminar de Melilla agradece esta colaboración aportada por ciudadanos melillenses, a los pocos días de haber desvelado la persecución de Falange hacia la comunidad judía de Melilla. Las fotografías pertenecen a la Alcazaba de Zeluán, primer campo de concentración de prisioneros de la historia de España.