Entierro de la madre de Aomar Duddú en Melilla


 

 

           “Toda alma probará el sabor de la muerte”      

        Fatíma Benchacra, madre del histórico líder de los musulmanes melillenses, Aomar Mohamedi Duddú, falleció el pasado día 17 de octubre en Melilla, a los 87 años de edad. Con este motivo, el melillense Aomar Duddú, regresó a Melilla desde la capital de Marruecos, Rabat, en donde ejerce su cargo de Gobernador cultural para la zona oriental del Rif, desde 1987.

           Nunca había asistido a unas exequias musulmanas y hoy he estado presente en ellas, en el cementerio musulmán de Sidi Ouarich, en la vertiente española, salvo en el acto religioso del interior de la mezquita. Al rito del funeral y al del enterramiento solo asisten los hombres. Acabado el rezo fúnebre en  la mezquita, se produce el acto del cortejo, que consiste en una pequeña procesión en la que es transportado el cuerpo de la fallecida, que es llevado sobre  unas andas o parihuelas, cubierto únicamente con un velo ritual que cubre determinadas partes del cuerpo y de un paño que cubre la totalidad del cadáver, que antes ha sido objeto de la ablución ritual o “gusul”.

      El cortejo recorrió finalmente las escaleras descendentes del cementerio musulmán  de Sidi Ouariach, hasta el lugar del enterramiento, una pequeña fosa abierta sobre la tierra, en la que es introducido el cuerpo de la difunta, sobre las parihuelas que lo transportaban y  tras soltar sus ataduras. En ese momento y durante todo el tiempo que dura el propio acto del enterramiento y el cubrimiento del sencillo ataúd con la tierra, un grupo religioso no cesa de entonar una “salmodia coránica” con las oraciones rituales previstas y exigidas en estos casos. Acabado el enterramiento, el Imán que ha dirigido el rezo, pronuncia un pequeño sermón de despedida del fallecido (Fard Kifaia) y dirigido también a consolar a los familiares del finado.

   Nota: Ha sido muy interesante observar cómo se ha producido el reencuentro de los dos líderes del colectivo musulmán de Melilla. Aomar Duddú como líder histórico y Mustafa Aberchán como líder contemporáneo. Al final del entierro y en la cola de saludos rituales, se han dado la mano y expresados buenos deseos ambos líderes de la comunidad musulmana melillense.

   

Optimizar aparcamientos en Melilla


                En Melilla se aparca mal, muchas veces por las prisas, las más por no querer molestarse, otras porque antes había otro coche mal aparcado o una moto ocupando el espacio de un autobús. El caso es que ciertas prácticas poco cívicas y poco respetuosas con el prójimo, hacen que se pierdan lugares en donde aparcar. Con una adecuada señalización y pintura vial, se prodrían optimizar decenas de aparcamientos en el centro de la ciudad. Primero pintar, luego informar con una campaña de concienciación (mediante folletos en los parabrisas), y finalmente exigir e incluso sancionar a quienes sigan empeñados en esas malos prácticas que perjudican a todos. Con una adecuada señalización vial, con una correcta disposición de los contenedores de basuras y otras medidas escasamente costosas, muchas más personas podríamos aparcar en el centro de Melilla. Muchas veces no se aparca bien, porque no estan delimitadas las plazas de aparcamiento. Entre todos y con una adecuada planificación desde la Consejería de Seguridad Ciudadana y de Fomento, mejoraríamos mucho las condiciones, ya de por sí difíciles, de aparcamiento en Melilla

     Nota: Hay un modelo de aparcamiento salvaje, que yo denomino como «modelo Hipersol», que consiste en tirar el coche de cualquier manera y ocupando el mayor sitio posible, con un solo golpe de volante o de una sola tacasa. Si se dispone de un vehículo 4×4 tamaño tanque, resulta mucho mejor.

Pintan bastos en Melilla


                            Un cableado eléctrico del siglo XIX

          Basta con fijarse una sola vez en algo en Melilla, inadecuada colocación de los postes de tendido eléctrico, para inmediatamente darse cuenta de las múltiples y similares deficiencias que existen a lo largo y ancho de toda la ciudad. GASELEC es la compañía distribuidora de energía eléctrica en Melilla, por una concesión que arranca en la época del Protectorado. Es una compañía muy exigente en cuanto a la normativa para la instalación del suministro eléctrico. Exige siempre la máxima superficie posible para sus subestaciones. Exigió a ENDESA el «sistema de teledisparo», para disminuir lo que eran constantes cortes, y casi una norma, en el suministro de electricidad. Un año, GASELEC llegó a pagar publicidad contando los cortes en ele suministro de energía que se produjeron en Melilla.

            Hace dos días, un camión de gran volumen se enganchó con uno de los antediluvianos e inadmisibles postes de tendido eléctrico en la avenida de La Marina española, en pleno centro de Melilla. Hubiese sido algo anecdótico que sucediera en los barrios exteriores, pero en el centro de Melilla no pueden existir postes de este tipo. GASELEC debería reinvertir parte de sus sustanciosos y eléctricos beneficios, en adecuar la instalación de los cables de distribución de electricidad. El accidente con el camión provocó un atasco infernal en una de las principales arterias de Melilla. GASELEC exige a todo el mundo, pero nadie le exige la modernidad a GASELEC.

                     La situación en el Barrio de Concepción Arenal

        En días pasados tuve que atravesar por allí con el coche y el tendido del cableado y la instalación de los postes es más que peligrosa, aparte es una instalación del Tercer Mundo. Las dificultades que crea una inadecuada instalación de postes son múltiples:«Peligro de golpes contra los postes, imposibilidad de acceso a vehículos de emergencias como los de los bomberos, gran dificultad para la realización de maniobras».

 Nota: Ya es la 4ª entrada de postes eléctricos

PD: Los otros tres de postes:           https://elalminardemelilla.com/2011/10/04/el-tercero-de-postes-de-gaselec/

Fuga en la tubería del geiser


         La emanación de agua vertical del lago del Parque Forestal o geiser, está alimentada por una gruesa tubería que arranca justo debajo del balcón o mirador del geiser. Días atrás, y mientras buscaba una foto más nítida de «Nessie», la carpa koi gigante, pude apreciar un constante burbujeo ascendente en el agua, apenas a dos metros del arranque de la tubería.

     Descartada la presencia de otro monstruo acuático dormitando en las turbias y oscuras aguas del lago, dí rápidamente con la causa. No era la respiración agitada de «una bestia de los abismos», sino el inicio de una fuga en la tubería. El agua que fluye a presión para ser propulsada en la boca del geiser y la acción de la corrosión, implacable en Melilla, han provocado  un pequeño agujero, que de no repararse con prontitud, hará retraer la boca del geiser casi 50 metros. De momento, el constante pero pequeño burbujeo más se asemeja a «un jacuzzi» para las carpas koi, que al tremendo surtidor que puede provocar de no repararse a tiempo.

Frente a la roca de San Pedro


La renovación del Vicario Episcopal en Melilla

    La Iglesia no anticipa sus intenciones, ni comunica sus motivos, simplemente anuncia sus nombramientos y todo lo demás es especulación. La precipitada renovación del Vicario melillense José Manuel Barreiro ha pillado a todos por sopresa, por mucho que ahora «casi todos» lo supiesen. No hay manera de anticiparse a una decisión de la Santa Madre Iglesia, salvo en el mismo instante en que te llega el fax.

      Si la Iglesia ofrece una canonjía, o un nombramiento de nula capacidad operativa y nombre rimbombante,  a uno de sus relevados, entonces podremos intuir que hay una satisfacción en La Curia por la labor desempeñada. Si tras dos años de desempeñar  la difícil labor de ser Vicario Episcopal en Melilla, tu destino es una Misión en el Orinoco, por mucho que lo haya querido adornar el Obispo malacitano Monseñor Catalá Ibañez, el asunto suena a «reprobación» y de las grandes.

           Antes que «el bueno» de José Manuel Barreiro, melillense, anduvo por aquí otro Vicario, Manuel Jiménez Bárcenas, cuyo destino fue una parroquia en Benalmádena, lo que en términos eclesiales significa descender al menos uno o dos pisos en las escalinatas de la carrera eclesial. En el caso del Vicario melillense supone ser arrojado a las tinieblas del fin del mundo. Los pasillos episcopales son los más complicados del planeta, tanto, que uno de los más grandes santos españoles, San José Mª Escrivá, llegó a afirmar  que: » Yo perdí mi inocencia en los pasillos del Vaticano».

         ¿ Que ha pasado en Melilla?. ¿ Qué está ocurriendo en la Iglesia de Melilla?. Son preguntas que jamás responderá La Iglesia, por lo que tampoco debemos hacérselas nosotros. Intentaremos buscar una explicación por nuestros propios medios. El humo de la hoguera encendida por los «representantes» de la Fe de Cristo en Melilla, ha llegado hasta El Alminar . Monseñor Catalá Ibañez, obispo de Málaga y anteriormente de la diócesis de Alcalá de Henares, uno de los prelados con mayor proyección del episcopado español, ha venido a Melilla a apagar «un gran incendio», con rebeliones, plantes parroquiales y movimientos en diferentes direcciones.

       Nota: «Las frases de Buxarrais». Todos los domingos, el párroco del Centro Asistencial, monseñor Buxarrais, cambia la frase evangélica del altar de la capilla. Cada domingo, el párroco de La Gota de Leche quiere enviar un mensaje a los fieles que acuden allí a oír misa y también a todos los que los lunes visitan la capilla en las caminatas de San Nicolás. Es un mensaje demorado. Una pequeña advertencia a la conciencia. «A Dios lo que es de Dios», dice el mensaje para esta semana.   Parece muy claro, religión y política no deben mezclarse, ni por parte de los políticos, siempre muy tentados a ello, ni por parte de La Iglesia, también muy proclive a veces a dejarse «tentar» por el Poder político. Habrá que estar atentos a los mensajes de monseñor Buxarrais.

Viaje en la COA


     Cooperativa Omnibus de Melilla (COA)

      Viajamos en la COA, somos usuarios de los autobuses de Melilla, porque no queda más remedio, porque no son autobuses, no es transporte urbano, son COAs. Una linea de autobuses urbanos cuyo socio fundador era el propio Alcalde, ¿insólito?. No, son cosas de Melilla y eran cosas del Protectorado español en Marruecos, en donde todos venían a enriquecerse, en donde se iniciaron muchas de las nuevas fortunas del País en las décadas de 1910 y 1920. Guerras coloniales y económicas disfrazadas de motivos patrióticos. El dinero lo ponía el Estado español, los beneficios se los llevaban los empresarios y los muertos los ponía, a miles, el pueblo. Cualquier otra visión idílica y romántica de esas guerra es falsa.

                                           La COA

           Los transportes en Marruecos beneficiaron a muchas personas, se hicieron grandes fortunas con los transportes del Protectorado marroquí. Este tipo de transporte urbano es una herencia del Protectorado. Melilla es la única ciudad de España sin Empresa Municipal de Transportes. En la tarde del sábado decidí coger la COA, pensando que pasaba un autobús cada 20 minutos hasta las ocho de la tarde, pero no. Estuve esperando desde la 18h 55´ hasta las 19h 25´,hora en que por fin pasó la COA. Casi media hora perdida en una parada infame, sin asiento y sin casi señal de parada. Le pregunté al conductor y me dijo que los sábados por la tarde el autobús pasa cada ¡¡ 40 minutos !!, entre y 20´y menos 20´. Un horario absolutamente irracional. Lo lógico sería que pasara cada media hora a en punto y a y media. Pero claro, estamos hablando de la COA, que tienen un horario de lunes a viernes, otro el sábado y otro el domingo, que además es extraordinariamente largo: Barrio Chino, Real bajo, Beni Enzar, Plaza de España.

      Así es imposible. La COA no se utiliza porque no es útil, ni casi nadie sabe a que hora pasa. La mitad de los barrios no tienen servicio de autobús y los que lo tienen, pues casi como si no lo tuviesen.

 

Recuerdos y preguntas


        La necesidad de fijar los recuerdos, de lo que ha sido Melilla en cada década pasada, debería ser un proyecto a realizar y llevar a cabo por la Ciudad Autónoma. Tiene entidades suficientes para cumplir con esa misión, pero no lo hace y los sistemas de consulta o acceso a los datos resulta arcaico. La mayor parte de las cosas, de archivos fotográficos, de documentación de diversa índole, está en manos de particulares (que han obtenido esos fondos a su vez de archivos de instituciones públicas, cuarteles, bibliotecas) y muchas de esas personas y archivos ya están fuera de Melilla. Todo es inconsultable, porque nadie cataloga sus fondos ni los pone a disposición de nadie.

                Ocurre que luego publican libros y libros de documentos y de fotografías en los que siempre consta el acrónimo APA (archivo personal del autor) y uno siempre se pregunta de dónde obtuvieron esos fondos personales y sobre todo, si se pueden consultar esos archivos. osea, que con fondos públicos se editan cosas, cuyos materiales más interesantes proceden de colecciones supuestamente privadas.  Melilla está llena de preguntas sin respuestas, como la de qué ha pasado con los «archivos de los anteriores Cronistas de Melilla», que tienen calles dedicadas en la ciudad, pero cuyos fondos (acumulados en sus etapas de cronistas), siguen sin estar en la ciudad ni a disposición de los melillenses, pese a que al menos uno de ellos, hizo manifiestas su intención de donar los fondos a la ciudad de Melilla.

           En Melilla no hay nada digitalizado. No hay archivos fotográficos consultables (salvo el del Archivo Central). Hay enormes lagunas documentales y fotográficas en la historia  de la ciudad y los APAs están llenos de lo que nadie sabe. No hay modos dignos de consultar nada. Hacer cualquier historia o documentar un determinado periodo o todos, resultan ser labores más duras que «los trabajos de Hércules». Todo es inconsultable.

       PD: Para la documentación fotográfica de Melilla, dejo estas fotos de establecimientos desaparecidos y la de un edificio del Tesorillo que nunca debió tirarse.