Penosas condiciones laborales en el Parque Lobera


        

           Una casetón que más parece calabozo o chabola

      Sabíamos que algunos Cuerpos y Fuerzas de Seguridad ejercen su actividad en condiciones penosas, caso de la Guardia Civil en sus garitones de chapa del perímetro fronterizo o del infame parapeto desde el que vigilan la costa, en el Museo Militar de Melilla La Vieja, pero poco o casi nada sabíamos de los vigilantes de seguridad destacados en muchas zonas y parques de Melilla.

        Hace no muchos días, el ostentoso Gobierno de Melilla presentaba dos nuevas garitas, provistas de aire acondicionado, para las azafatas y guias de Melilla la Vieja, como una de las mayores mejoras laborales de la historia de la ciudad, desde su fundación española en 1497. Aquí volvemos a encontrarnos en la dicotomía que se está viviendo en Melilla, y es que lo que anuncia la propaganda, luego no se ve por ningun lado, o simplemente no responde a la realidad.

     El Parque Lobera es un  recinto vigilado, con un casetón que sirve de alojamiento a los vigilantes del parque. es verdad que la caseta parece estar algo vieja, quizá demasiado, pero nunca había imaginado que reuniese estas penosas condiciones de habitabilidad. La caseta está llena de remiendos hechos por los propios vigilantes, carece de cristales (como en la Edad Media) y también de aire acondicionado, lo que la hace calurosa en verano y fría y húmeda en invierno.  El mobiliario interior, por llamarlo de alguna manera, es más propio de película de terror, o de sala de interrogatorios de La Santa Inquisición, que de un habitáculo en donde un trabajador debe desempeñar su labor durante ocho horas. Todo esta lleno de remiendos, de tablones, de cortinas sucias, de sillas rotas. Una rejilla mosq

        Es una suma de penosas condiciones laborales inconcebible en el siglo XXI,  y más con un gobierno autonómico que gasta millones de euros en acondicionar nuevos y suntuosos edificios para el desempeño de su labor. Todo un contraste. Unos en palacios y otros en barracas.

La amenaza de la sombra


       Me han partido el explorer. Es la segunda vez que coincide algo así con un pico de audiencia de El Alminar. La primera vez, que titulé: «El lado oscuro» (21/06/2011), tuve 187 visitas en un sólo día. En los últimos 5 días llevaba casi 400 visitas y había superado el total de 3100 visitas en solo 2 1/2 meses. Internet es un gran vehículo de comunicación, de expresión de ideas, pero tambien tiene una gran debilidad, que es muy vulnerable. Ya no solo a los ordenadores personales, que son fáciles objetivos de los ataques, pese a los antivirus y los firewall, sino tambien los servidores son fáciles presas de ataques de gran alcance. Como en todo, hay quien usa su inteligencia y sus conocimientos para el Bien, y quienes lo usan sólo para el Mal. Es la eterna batalla desde el origen del Universo.

  El Mal es fuerte, la sombra siempre sigue a la luz. Habrá que hacer el Alminar  menos vulnerable, pero aun así, nunca estaremos seguros del todo. Nunca existirá un vencedor claro en esta lucha. Sólo podemos decidir a quién servir, a la luz o a la tiniebla. El Alminar y su lámpara alumbran cada vez a más distancia. Su voz se oye clara en la lejanía. Los amigos se sitúan bajo él, pero los enemigos, los servidores de lo oscuro estan cada vez más al acecho. Ya no se puede bajar la guardia, de hecho nunca la habíamos bajado.

Partiendo La Granja Agrícola


                    La Granja Agrícola dividida en dos

     La Granja Agrícola, redenominada Parque Forestal falsamente, porque no hay masa forestal por ningún lado, era un espacio único y digo único, no porque fuera excepcional, que lo era, sino porque conformaba una unidad y como tal debería haberse conservado y acondicionado. Si embargo, el Gobierno de Melilla, que presume de respeto al Medio Ambiente, ha decidido dividir el antiguo y único espacio de La Granja Agrícola en dos mitades, que serán atravesadas por una carretera de asfalto, pagada a precio de oro, como siempre, pues los escasos 200 mts. que separa la calle Mustafa Arruf de la carretera del Aeropuerto, costarán a las arcas públicas casi el millón de euros.

     Lo lastimoso es que sólo hayan sido capaces de hacer un decorado, bonito pero decorado al fin y al cabo, de la antigua Granja Agrícola, con escasísimas zonas de sombra y con un suelo artificial, en el que las especies autóctonas brillan por su ausencia. Hay demasiada flor de maceta o centros de mesa, pero la vegetación es escasa y la masa forestal casi nula. Los problemas de mantenimiento son numerosos y lo van a ser más, pero ya dedicaré atención a ese aspecto en su momento.

    Lo que interesa ahora es que han roto la unidad física del Parque Forestal Juan Carlos I y han decidido atravesarla por una carretera, que desembocará inevitablemente en otra rotonda, que se acumulará junto a la ya existente en la parte alta de la calle Jiménez e Iglesias y la carretera de Hardú. Tendrán que rediseñar todo el tráfico de la zona, con lo que auguro nuevas y torturantes obras, futuros e irresolubles embotellamientos, en una zona con tanta densidad de tráfico como la de la mega rotonda de Alfonso XIII. En esta zona confluye el tráfico del Aeropuerto, el del Barrio Chino, la salida del Colegio de Los Altos del Real, y la entrada al barrio del Real, desde la carretera de Alfonso XIII y de los Colegios Enrique Soler y Juan Antonio Fernández. Todo un nudo de tráfico para añadir un vial mas y una nueva rotonda.

         Todo esto, siendo malo, y fuente de futuros problemas y de gastos, no es lo peor. Lo pero y con mucho es que han seccionado La Granja Agrícola en dos mitades irreversibles, para hacer un nuevo e impracticable secarral. Aquí están las fotos, los hechos y el coste.

La falsificación de un baluarte


           En esta foto comentario queda ya completamente evidenciado lo que han perpetrado contra el Baluarte de San Fernando. La eliminación de los niveles del suelo. La liquidación de muros, de la vegetación, de esta pequeña escalera, del monolito puesto allí (no recuerdo ya por quién, ni en qué época), de otros vestigios, de la muralla ciclópea del siglo X u XI d. C.. Estuvimos allí en diciembre de 2010, mientras reinventaban el foso del Hornabeque y tomamos todas esas fotos, que hoy son ya la mejor acusación contra lo que se está haciendo, con el silencio cómplice de quienes deberían alzar la voz. Ya no escribo más. Para botón basta la muestra y ya llevo tres seguidos.

Baluarte de San Fernando


 

                 Explanado y allanado

         Vistas las fotos y leído la entrada anterior (el cemento contra la historia de Melilla), no hay mucho más que decir. Todo ha sido allanado. Las antiguas escaleras, la muralla ciclópea, las paredes, los vestigios. Trabajo de cantería y de picapedreros en contra del Patrimonio de Melilla. Durante varios años sostuve en solitario que había una auténtica conspiración contra cierta parte de la historia no deseada. Todo se hacía y se hace bajo el triple lema: «Se oculta, se destruye, se tapa». Ahora, afortunadamente, otros ojos me acompañan y están viendo lo mismo que yo había visto uno o dos años antes. La diferencia entre el antes y  el después es estremecedora.

          Ha renivelado el terreno y se han cargado todo lo que han querido. Han eliminado hasta la profusa vegetación del baluarte, que indicaba que había terreno debajo y si había terreno, probablemente también restos. Desde hacía un mes había visto la tronera de escombros y no quería acercarme por allí para certificar el destrozo, pero ayer, en compañía de otros ojos, nos acercamos y vimos este demoledor enlosado de cemento. Había realizado estas fotos el verano pasado, para que al menos hubiese constancia documental de la perpetración de una fechoría contra el Patrimonio de Melilla. No hay derecho a que se haga esto con el pasado de Melilla, pero por 1ª vez, los perpetradores están ya frente a la evidencia de su acción y lo que yo veía antes en soledad, ahora está a la vista de todos. Que ya nadie se proclame «defensor del Patrimonio». Todo es mentira.

          Post Data: Pongo las fotos en parejas. Son las mismas zonas, aunque ya no lo parezcan.

El cemento contra la historia en Melilla


               La mixtificación del baluarte de San Fernando

        La poca o mucha historia que quedase de la Melilla anterior a la ocupación española de 1497 está siendo tapada, conscientemente, con el silencio cómplice de entidades supuestamente protectoras del Patrimonio, bajo pesadas capas de cemento y losas falsificadoras. La Plaza de Armas, la puerta de La Alafía, el baluarte de San José, ya fueron mixtificados en las «supuestas reformas» de la última década, y más recientes han sido las mixtificaciones de la Muralla Real y del baluarte de La Concepción. Ahora le toca el turno a lo poco original que quedaba del baluarte de San Fernando, en dónde estaba situado el antiguo cuartel de la Policía Nacional.

       Se han derribado los escasos restos de murallas, se ha picado el suelo y se ha cubierto por una manta de cemento que impedirá cualquier excavación o investigación futura, caso de que quedase algo, o que dejasen algo sin alterar. Es un trabajo hecho a conciencia, que se viene haciendo desde hace mucho tiempo.

           En estas fotos presento un lienzo de amurallamiento de tipo ciclòpeo ( 1)(ya demolido) y que se asemeja casi completamente al que existe sobre el túnel de La Florentina. Es del mismo tipo de fábrica y piedra caliza de similar color amarillento, por lo que pudieran ser de la misma época (siglo X). Sería pues el resto de las murallas califales de Abderrahman III, el primero que amuralló y fundó  la ciudad de Melilla. Todo está ya arrasado. El resto del área, con un banco de piedra labrada, vestigios de ladrillo rojo y otros indicios de construcciones anteriores ya no existe. Todo el espacio está alterado y falsificado en  su valor histórico, que ya no existe. Si había alguna posibilidad de excavar ese suelo, ya no queda. Todo está cubierto por el cemento. Dentro de poco se podrán instalar nuevos chiringuitos y quizás nuevos aseos. ¡Que bonito, que nuevo y que falso!. Otra obra de picapedreros que pasa por encima de nuestra historia. Aquí dejo un enlace a la alcazaba musulmana de Almería, con los resultados de diez años de excavaciones y de respeto a la historia, cosa que no sucede en Melilla: http://biombohistorico.blogspot.com/2011/06/breve-historia-de-la-almeria-islamica.html

        PD:  Mañana colocaré las fotos de la misma zona arrasada  por el cemento y las arquetas.

La vida cotidiana en Melilla


         Un contenedor de papel arde en plena calle en Melilla. La mayor de las veces son  actos intencionados, otras veces son combustiones espontáneas debido a las altas temperaturas o por que se arrojan materiales  no apropiados al contenedor. La reposición de mobiliario urbano en Melilla es un gasto fijo, como el de todas las ciudades españolas. Pese a que las cosas sufren un deterioro constante en nuestra ciudad, no parece que sea una de las que más destrozo o gasto tiene en este concepto. Ocurre que a veces se instala mobiliario urbano no apropiado para una ciudad marítima. Las papeleras y todos los elementos de «forjas Benito» ( http://www.benito.com/), con la que se han llenado parques en todas las ciudades de España, sufren una rápida corrosión en Melilla.

     Las viejas y pequeñas casas de las calles Infanta Elena y Cristina acusan ya el paso de los años. Algunos balcones se caen y precisan la intervención de Los Bomberos. La ciudad está llena de pequeños sucesos que rara vez ven la luz o llegan a conocerse. Hay otro mundo, inmenso, lejos de la actividad política, que aparece  como omnipresente. Hay pequeños sucesos que deterioran el entorno urbano y con los que la gente convive durante años, sin mostrar la más mínima queja.

        Esta invisibilidad hace que los gobiernos crean que no existen, hace que se olviden de determinadas áreas urbanas, que sin embargo están ahí. En esta calle, la de Las Infantas, sorprende el ridículo tamaño de la acera inmediata a los edificios, que más parece un bordillo ancho.  Ya me dedicaré otro día a las aceras insólitas.