La plaza solariega


                                              La plaza modernista de Melilla

              Si hacemos caso a la propaganda, esta reforma nos coloca a la altura del Parque Güell. No vamos a discutirlo porque cada uno puede vivir de sus sueños, y creerse sus propios cuentos. La realidad es que se empeñaron en conservar el monumento, y los bancos de estilo modernista, se apartan para dejar todo el espacio central libre y despejado, Hay una clarísima descompensación entre el mamotreto y los bancos apartados, que se sitúan en los laterales. El espacio central está vacío. Es un solar, en donde podía haberse ubicado un jardín, un paseo con árboles, que diesen sombra a los bancos. Tal y como está, no sirve para nada. Y para este resultado, se han tirado un año en obras. Se dijo y se escribió que ese monumento debía ir fuera, primero por ética política y decencia pública, luego por estética. No hicieron caso porque solo viven de su propia propaganda, y de sus consejos aúlicos.

                 Cuando derriben el monumento, porque no admite desmontaje ni traslado alguno, tendrán un inmenso y descompensado espacio vacío en el centro de la plaza, que tendrán que volver a rellenar. Ha sido un final aplazado y épico.

                En cuanto a los bancos, no son cómodos, el abultamiento no esta a la altura de la zona lumbar, sino de la espalda. No son para estar mucho tiempo sentados. El acabado es apresurado, el azulejo roto de cualquier manera y es muy irregular, presenta bordes y aristas, que los hará saltar de la lechada que le sirve de sustento, con más rapidez de la prevista.

El fuego de San Juan


                El viento de levante, pero en total calma, presidió este año la noche de San Juan. El levante era el viento que no le gustaba al almirante de la Mar Océana, y fue la objeción que puso para desistir de la conquista de Melilla, cuando fue consultado sobre ello.

                   Todo empezó este año con rigurosa puntualidad, a las 00h 00´, como mandan los cánones y tras la llegada del presidente de la Ciudad. Una vistosa traca se acercó hasta la representación de los dioses antiguos que gobernaban los elementos; aire, agua, tierra y fuego. Todo ardió demasiado rápido, pero es que también había muy poco que quemar. Los años de austeridad han ejercido su efecto también sobre la imaginación. La bola de fuego se apoderó de toda la figura, envolviéndola y devorándola sin tregua. El fuego se alimenta de todo lo que está a su alrededor. Cualquier cosa que esté a su alcance es devorada por las llamas.

               Sin aire, sin vendavales, sin humedad, sin nada que alterase el trabajo de las llamas y de los artificieros, el fuego hizo su trabajo sin necesidad de que interviniesen los bomberos. La consunción de la figura oficial, llegaron los fuegos artificiales, que este año fueron muy vistosos. Pero como su propio nombre indican, fueron efímeros. Esta es una máxima de la vida. Las llamas seguirán atrayendo siempre a la humanidad. Sus figuras son siempre atractivas y cambiantes.

               Nada seríamos sin el fuego, siempre presente en la naturaleza. El uso, el dominio y la producción del fuego, fue lo que nos permitió llegar hasta el lugar en donde estamos. El fuego tiene su liturgia, y sus servidores. No faltó ni siquiera la aparición de la Luna.

 

El fin pactado de Talleres Montes


       En el año 2010 escribí en la prensa el primer artículo que se publicó en prensa, en defensa de la conservación de los Talleres Montes del Barrio del Industrial. En el último mes de año 2013 volví a insistir en la necesidad de adoptar una postura definitiva, ya fuese conservación o derribo. Por sí mismo carece de valor arquitectónico o artístico. Hubiese merecido la pena si la Ciudad Autónoma hubiese ejercido su derecho de compra, y lo hubiese transformado en una zona de esparcimiento al servicio de un barrio, completamente saturado de viviendas. El mismo colegio Reyes Católicos está necesitado de una ampliación, o incluso de unas nuevas instalaciones. El solar que ocupaban y ocupan los antiguos talleres es lo suficientemente grande como para esa opción o cualquier otra.

        No se hizo nada, estamos frente a un gobierno ocupado únicamente en seguir existiendo. El futuro a medio y largo plano no parece interesarle a casi nadie. Los talleres, aislados y descontextualizados no sirven como referencia para nada. Son un estorbo y unas ruinas feas e incómodas. Los negocios que aun subsisten en su interior, deberían estar cerrados hace mucho, si en Melilla se aplicasen con rigor las normativas de seguridad laboral e higiene. El edificio de Talleres Montes no es un lugar salubre. No pude haber gente entrando y saliendo de esas ruinas.

               Han pasado 6 años desde aquel primer artículo y nada se ha hecho. Se ha perdido un posible gran solar público. Hay que tener en cuenta que todavía, las instituciones públicas conservan el derecho sobre el carácter del suelo y sobre la calificación del uso de los edificios. Casi en las mismas puertas del estallido de la burbuja inmobiliaria, se pagó una cifra aproximada de 5 millones de euros por ese solar. En esa zona el interés público debió prevalecer.

                 Ahora se dice, tras un largo litigio de más de 5 años, que las partes interesadas han llegado a un acuerdo. El edificio obtendrá la evidente calificación de ruina que ya tiene, entonces no, y podrá ser demolido y liberado el solar. La futura edificación deberá conservar el espíritu, o mantener al menos la fachada principal, o algún tipo de recuerdo de lo que existió allí. En su momento lo defendimos, pero desde la perspectiva del uso público de mismo. Ahora ya, en manos privadas, no tiene ningún sentido su conservación. En la ciudad que no mantiene nada, estos viejos talleres, ya no merecen defensa alguna. Con una fotografía en la puerta bastará. Delenda est Carthago.

           Nota:https://elalminardemelilla.com/2013/12/12/los-talleres-montes/

Temporal de poniente en Melilla


          Melilla está dividida en dos tipos de temporales, los de poniente y los de levante. Los primeros suelen ser más abundantes en verano, mientras que los de levante suelen ser más frecuentes en invierno. No es una afirmación demasiado exacta, pero sí vale como pauta. Los habitantes de la ciudad dividen sus preferencias entre los partidarios del viento de levante (Federico Trillo, ex ministro de Defensa), que llena las playas, y los de poniente , que las vacía. Es imposible estar en la playa con poniente, pero eso sí, las aguas están trasparentes y limpias, aunque frías.

         ¿Hay belleza en Melilla?, indudablemente sí, pero en todo aquello que no depende de la gestión del gobierno de la ciudad. En los días de poniente, las escasas aguas del prisionero litoral melillense, adquieren una gama de azules turquesa y verdes esmeralda difíciles de igualar. Aunque las aguas sean impracticables, al menos proporcionan imágenes  irrepetibles, que confortan tanto el espíritu como la vista.

            El viento de poniente peina el agua y la riza, mostrándola cristalina y luminosa, pero sin alterarla. El levante es gris y turbio, removiendo hasta el fondo y sacando a flote lodos y suciedades.

             Hoy, el avión de las 14h 00, no pudo aterrizar en su primer intento en la pista del aeropuerto, y se vio obligado a remontar el vuelo, hacer de nuevo el giro de aproximación,  para tomar tierra sin problemas,  en la segunda aproximación.

        Nota:https://elalminardemelilla.com/2014/03/06/el-final-del-temporal/

Los pollos de las gaviotas


          Las poblaciones de gaviotas se están extendiendo en todas las ciudades del mundo, y solo resultan agresivas en épocas de cría. Los científicos están estudiando el comportamiento de la colonia de la gaviota de Audouin, en el delta del Ebro, porque observan un cambio de comportamiento en sus nidificaciones y también en sus hábitos. Han aprendido a seguir a los barcos, para aprovechar los descartes de los barcos pesqueros. Buscan los mejores lugares para comer y para anidar, atentas siempre a la acción de sus posibles depredadores. Las gaviotas son reinas de la supervivencia, desplazando incluso su lugar de nidificación.

          Ahora estamos en época de nidifiación y las gaviotas son más ruidosas que de costumbre. Están por toda Melilla La Vieja y temporalmente, se han apropiado de las obras abandonadas del hospital universitario. En Melilla siguen a los barcos de pasajeros hasta mar adentro, por si las hélices las proveen de pescado triturado.

           Sin predadores naturales, sin oposición de ningún tipo, las gaviotas se han convertido en las dueñas de la ciudad.Hubo un tiempo en el que las colonias de cernícalos las mantenían bajo control. Eso fue en los tiempos del inicio del Alminar. Ahora todo ha cambiado mucho.

               El único riesgo que tienen las colonias de gaviota, es la caída de pollos de los nidos. A finales del mes de mayo, fotografiamos a un pequeño pollo de gaviota que se paseaba orgulloso por el tejado del patio trasero de la iglesia de La Purísima, sin darse cuenta de que no podía reintegrarse al nido. En los últimos días de la semana, varios pollos se cayeron de sus nidos en el centro de la ciudad, en la zona del cargadero del mineral. Un integrante del Seprona (Servicio de protección de la naturaleza), iba recogiéndolos uno a uno, para llevarlo al centro de protección de aves de Rostrogordo.

 Nota:https://elalminardemelilla.com/2011/07/07/la-colonia-del-cernicalo-primilla/

Palabras y hechos


Obispo de Málaga y Vicario de Melilla

                                                      Obras y Fe

        Así también la fe, si no tuviera obras, muerta está por sí misma. Aún podrá uno cualquiera decir: «Tú tienes fe y yo tengo obras; muéstrame esa tu fe desprovista de obras, y yo te mostraré por mis obras, la fe. ¿Tú crees que Dios es Uno?. Haces muy bien; también los demonios creen y se estremecen. Santiago 2, 17-19

                     A veces se producen encuentros casuales, imágenes irrepetibles , como esta de monseñor Buxarrais, obispo emérito de Málaga, y José Manuel Barreiro, anterior Vicario de Melilla, el segundo melillense que ha ocupado ese cargo desde que fuera creado en 1939. En el año 2011, fecha del nombramiento del actual Vicario, Roberto Rojo, se produjo una revolución en el mundo eclesial y religioso católico, de la que escribimos en su momento.

                    Monseñor Buxarrais lleva retirado en la ciudad desde 1991, y José Manuel Barreiro está de misión en Venezuela desde el año 2011. Ambos son buenas personas y ejemplos de dedicación a la fe de la que son testigos. La frase de Santiago es tremenda: ..también los demonios creen». ¿Qué diferencia por tanto?. Las obras, los ejemplos. Palabras sin hechos no son nada. Fe sin hechos tampoco. En este caso, coinciden ambas cosas; palabras y hechos, fe y obras. Y ambos, por las obras, prueban o dan muestras de su fe.

           Nota:https://elalminardemelilla.com/2011/10/17/frente-a-la-roca-de-san-pedro/

El reino hospitalario de las gaviotas


Abandono total del Hospital Universitario de Melilla

     En el mes de abril de 2012 se paralizaron las obras del nuevo hospital de Melilla. Nadie ha vuelto a entrar allí desde entonces, salvo los sin techo y vagabundos que entran por la antigua puerta principal del hospital Militar. Desde hace 50 meses, las instalaciones son vigiladas, únicamente, por trabajadores de la empresa constructora. Hoy visita la ciudad Alfonso Alonso Aranegui, ministro de Sanidad del gobierno responsable de la paralización. Lo único que deberían escuchar los melillenses, sería una propuesta y una fecha para la reanudación de la obra abandonada. El nuevo hospital es una necesidad perentoria y prioritaria para la ciudad, antes que ninguna otra, y antes que quiméricos proyectos deportivos, que solo dejarán deudas. No es un recurso demagógico.

                                  El reino perdido de las gaviotas

       Las gaviotas se han adueñado de todo el espacio posible. Viven sobre las grúas y entre los edificios y plantas abandonadas. En el mes de octubre pudimos contemplar el exterior del hospital abandonado, en una serie de fotografías que asemejaban la zona a la ciudad abandonada de Pripyat, la ciudad cercana a la central nuclear de Chenobil. Hoy hemos podido contemplar el interior de la gran mole hospitalaria, un paraíso habitado solo por las gaviotas, debe haber un población superior a un millar,  y la abundante vegetación. No hay nada más que decir ni escribir. Esta debería ser la única preocupación de los melillenses, y el único deber de los políticos que representan a la ciudad. Hay que atender a los ciudadanos y sus necesidades. Las condiciones del Hospital Comarcal, inaugurado en 1990, son impropias del siglo XXI, y de una ciudad del mundo desarrollado. Pripyat también puede verse en nuestra ciudad.

   Notas: (1)https://elalminardemelilla.com/2016/04/20/cuatro-anos-de-paralizacion-hospitalaria/; (2)https://elalminardemelilla.com/2015/10/02/hospital-militar-pages-de-melilla/