El monolito de Arruit a día de hoy


       En estos últimos meses me han llegado muchas noticias sobre el abandono del monolito de Monte Arruit. Me consta que ha estado bien defendido por personas como Uno de Melilla, Imparcial, o Juan Jesús Aranda. No entré en el tema, porque creía que con esos defensores que he mencionado bastaban, que tarde o temprano reaccionarían las autoridades correspondientes y lo retirarían para impedir su deterioro, restaurarlo y trasladarlo finalmente a un lugar más custodiado. No quería mezclar temas y además, cada uno tiene su campo de actuación.

         He entrado con toda la carga posible y ante la situación de afrenta pública en la que se encuentra el monolito, que es fruto de una suscripción popular iniciada por El Telegrama de Rif, y que luego fue donada a la autoridad competente, como muy bien ha explicado Imparcial. Hace uno o dos años, se crearon dos asociaciones culturales de carácter militar, y entre cuyos objetivos se encontraba la defensa del patrimonio militar de Melilla. No se las ha visto ni oído en este asunto. Quizá el patrimonio militar que más preocupe defender sea la estatua de Franco o algunas de sus placas.

       Nota: He subido esa foto del inmenso osario de Monte Arruit. No la tengo en mayor tamaño ni resolución, pero es significativa y representativa. Sé que hay más, mas impactantes. Muy pocos las han visto y jamás se han publicado. Quizá algún día vean la luz. Arruit sigue siendo una herida no cerrada.

Pasos sobreelevados


                ¿ O rampas antitanque ?

  Los pasos sobreelevados se ven en todas las ciudades de España. Es la única forma de disminuir la velocidad en las ciudades y evitar atropellos de peatones. No hay objeción alguna que hacer. Las novedades tardan en llegar a nuestra ciudad, pero llegan. Sin embargo, para hacerlos sí hay unas normas que cumplir. Deben tener un perfil de ataque suave, con una pendiente máxima y no ser demasiado abruptos, además de estar convenientemente señalizados para que nadie se los encuentre por sorpresa.  El paso sobre elevado de la calle Ibáñez Marín es bastante exagerado, debería ser más suave y estar hecho con alquitrán en vez de cemento, pues este material puede acabar cuarteándose y resultar al final algo peligroso.

     Aunque se pase a la velocidad indicada (30 km/h), resulta  incómodo y molesto.Creo que se ha exagerado la pendiente, que resulta casi un escalón. Los he visto extremadamente salvajes en otras ciudades y también algunos muy suaves y cómodos, que obligan a reducir igualmente la velocidad. Con éste de la calle Ibáñez Marín estaríamos en un nivel intermedio entre el paso sobreelevado y la rampa antitanque. Desde luego al vehículo de Bomberos, le cuesta sortear el obstáculo, cualquier otro, ya sea Policía o Ambulancia, puede dejarse ahí la amortiguación.

 Nota: Añado las características que deben cumplir la bandas reductoras de velocidad, bandas transversales y pasos sobreelevados. En El Alminar criticamos y también damos soluciones.

http://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2008-17255

La tradición del Belén


                        El belén de la Diputación de Almería

Reproducir el ambiente de la aldea palestina de Belén y de su entorno en la época del nacimiento de Cristo, es una tradición de la cultura cristiana de Occidente. En la iglesia cristiana de Oriente, también conocida como Ortodoxa, no se puede representar a Jesucristo, a La Virgen María o a santo de ninguna clase, mediante imágenes. Estamos muy acostumbrado a ver todo desde nuestro especial prisma, pero como decía Wittgenstein: «Siempre hay otro modo de ver las cosas».

En la capital almeriense, la reproducción de la época del nacimiento de Jesús, mediante belenes artísticos, es una tradición consolidada y que aumenta día a día. El mantener estas tradiciones implica que se mantenga activa la industria artesanal relacionada con ella (figuras, edificios, decoración). Lo mismo que ocurre con la Semana Santa y todo lo relacionado con ella (inciensos,velas,túnicas,capirotes). En Almería todos los años se montan los belenes del Ayuntamiento, de la Diputación y los de las Cofradías y Hermandades de Semana Santa.

Todo esto tuvo un bajón en las décadas de 1970 y 1980, pero ahora el sector se ha reestructurado y aunque más pequeño, se ha asentado de manera sólida. La caída del Estado nacional-católico español tuvo ese efecto.

En Melilla todo esto está casi . Todo aquello que no se promociona ni se fomenta desde el Ayuntamiento, desaparece. No hay casi nadie que fomente o mantenga todas estas tradiciones por propia voluntad, salvo unos cuantos particulares y la Cofradía del Cautivo, que a semejanza de las peninsulares, mantiene su obra social independiente.

Terrazas contra aparcamientos


               

               La instalación de una terraza frente al Teatro Kursaal, llevará aparejada la pérdida de tres aparcamientos en el centro de Melilla. Habrá quien piense que tres no son muchas plazas, pero si vamos sumando las pérdidas por pasos de cebra excesivamente grandes, por los gigantescos chaflanes en algunas calles del centro, por la instalación de contenedores soterrados, y por la mala situación de los contenedores de vidrio y papel, o por la gente que aparca mal e invade dos plazas de aparcamientos, tenemos una situación que empeora día a día. Entre todos estos conceptos, creo que se ha perdido casi la media centena de plazas de aparcamientos en el centro de la ciudad.

           No entiendo esta política de autorizar la instalación de terrazas en zonas de dominio público o a costa del dominio público. Si se trata de burlar la Ley Antitabaco, me parece todavía peor, porque al final el humo del tabaco también acaba entrando en la cafetería. Cada uno tiene el local que tiene, y estas «ampliaciones» sui géneris, se hacen en perjuicio del ciudadano y de su espacio. No está el Centro de Melilla para perder más y más aparcamientos.

             Es una lucha soterrada del Ayuntamiento de Melilla contra la Ley antitabaco del presidente Zapatero, que apoyó Mariano Rajoy y que no va a derogar.

Monolito de los Ángeles Custodios


        En el nuevo espacio recuperado del Baluarte de San Fernando, que no hubiese habido que recuperar si hubiesen sido capaces de mantenerlo, existía un monolito dedicado a los Ángeles Custodios, Rafael, Miguel, Gabriel o cualquiera de ellos. Allí estuvo hasta la década de 1990 el cuartel de La Policía Nacional de Melilla. No recuerdo si ese monolito de mármol blanco se instaló en época de los alcaldes de La Democracia, o si fue instalado en épocas anteriores, cuando se reinterpretó todo el pasado de Melilla en claves místico imperiales. Es lo mismo. El caso es que el monolito estaba allí en la navidad del año pasado, en 2010, cuando realicé todos las fotografías con las que demostrar la falsificación de la zona. Estaba allí cuando se iniciaron la sobras de reconstrucción del Baluarte.

      Podría haber permanecido en ese lugar simplemente como elemento decorativo, pero estamos en la ciudad en donde se roban estatuas de la calle  o en donde desaparecen cañones de Melilla La Vieja, sin que nadie llegue a enterarse del  asunto. Aquí se prefiere un ladrillo con tal de que sea nuevo, antes que conservar cualquier elemento ornamental del pasado. A quien correspondiese, está claro que le sobraban todos los ángeles custodios. Realmente no necesitan ninguno.

El pabellón Lázaro Fernández


          

              ¿ Cuál será el futuro de este pabellón ?

    ¿ Tiene sus días contados el pabellón Lázaro Fernández ?. La futura inauguración del nuevo pabellón García Pezzi afectará de modo indudable a este ya viejo, pero entrañable pabellón de deportes. Normalmente los acontecimientos no se producen solos, sino que desencadenan otros movimientos en los que en principio no se piensa. Dentro de poco, han esperado al nuevo gobierno del PP, los populares melillenses aprobarán su nuevo Plan General de Ordenanción Urbana ( PGOU). 

             El PGOU es un intrincado documento, del que tengo la presentación preliminar y el Avance del mismo, con el que se deciden los reordenamientos urbanos y muchas operaciones especulativas (recalificaciones, cambios de edificabilidad, variaciones en las licencias de uso), y un sinfín de operaciones muy difíciles de entender, pero que en realidad, es la única y gran vía de financiación para un gobierno autonómico tan derrochador, y tan sobredimensionado. Un PGOU bien manejado supone una auténtica cascada de millones para cualquier ayuntamiento.

            En el último año se había especulado con la posible demolición de las viviendas de Alvaro de Bazán, las viviendas de las calles Infanta Elena y Cristina y quizá, toda esa maraña de datos que incluyen los avances del PGOU, incluya la demolición de este pabellón, la recalificación del suelo y la posterior conversión del solar en un nuevo grupo de viviendas. La presión de las constructoras sobre el Gobierno autonómico melilllense  es enorme, y hay cientos de movimientos que esperan la aprobación de ese PGOU para iniciar su carrera.

          De todo esto, lamentaría sobre todo, la posible  desaparición del nombre de «Lázaro Fernández» de las calles de Melilla. El resto no está  a nuestro alcance el impedirlo, aunque lo veremos todo y quizá algo podamos evitar.

Juerga en el palacio romano del Belén


             Dicen en los cuentos de niños, que cuando los humanos dormimos, los juguetes cobran vida y se ponen a correr y jugar por toda la casa. Las películas infantiles de Toy Story están basadas en ese hecho mencionado en los cuentos clásicos. Yo siempre albergué la esperanza de que parte de esas historias fueran ciertas, y más de una vez esperé que «los duendes» tuvieran hecha mi tarea del colegio, como leía una y otra vez en los cuentos. Sin embargo, nunca encontré rastro de esos duendes que ayudan a los niños y me veía obligado a realizar la tarea yo mismo.

        Pero el otro día, paseando por el recién inaugurado Belén del Foso del Hornabeque, me encontré con el Palacio romano y tuve la sensación de que esos muñecos, que en nada se asemejan a los fornidos y valientes romanos, se habían corrido una juerga majestuosa, en consonancia con su condición de romanos. Es más, daba la sensación de que cuando abrieron el Belén al público, los muñecos corrieron como locos a ocupar sus posiciones, aunque a algunos ni les dio tiempo a ponerse bien el caso o a componer una figura marcial y lustrosa, su condición de soldados exige.

            Más bien, la sensación que transmitía el cuerpo de guardia de Roma, era más parecida a la película de «la jaula de las locas», que a la de aguerridos pretorianos. Juzguen vds. mismos.

    Nota: Ya lo decía Obelix: «Hi romanii dementis sunt» (están locos estos romanos)