Apuntes biográficos de Fidel Pagés Miravé


 

                En  memoria a Fidel Pagés Miravé

   Colaboración:     Ignacio Velázquez , médico anestesiólogo

          Faulconer en su libro “Foundations of Anesthesiology” refiriéndose a Pagés afirma: “No se encuentran apenas datos sobre la vida de este importante cirujano español”. Esta concluyente afirmación unida a imperdonables omisiones de la figura de Pagés por historiógrafos de la anestesia o de la cirugía, y a graves errores en datos sobre su vida u obra, son razones más que sobradas para reivindicar la figura  de Fidel Pagés Miravé y sus extraordinarias aportaciones al mundo de la cirugía en general y de la anestesia en particular.

Fidel Pagés Miravé nació en Huesca el 26 de enero de 1886, de familia acomodada compuesta por Juan Pagés Marqué  y Concepción Miravé Sesé. Su padre fallece cuando Fidel cuenta con siete años de edad y su madre vuelve a contraer matrimonio. Sus primeros estudios los cursa en el Instituto de Huesca, donde ingresa en 1896. Alcanza el grado de Bachiller tras superar los últimos exámenes realizados los día 15 y 17 de junio de 1901. En ese mismo año inicia los estudios de Medicina en la Universidad de Zaragoza, de la que es Rector D. Mariano Ripollés.

Obtiene el título de medicina el 12 de junio de 1908, después de siete años de estudios en los que consigue once matrículas de honor, doce sobresalientes y cuatro notables. Cinco días más tarde recibe la calificación de sobresaliente en los ejercicios de la licenciatura

Recién terminada la carrera, prepara las oposiciones al Cuerpo de Sanidad Militar, cuerpo en el que ingresa el 30 de Septiembre de 1908 con el número tres de su promoción

En agosto de 1909  es comisionado al Hospital Militar de Melilla, donde comienza a ejercer como ayudante de cirugía, para pasar destinado en diciembre de ese año a la Compañía de Sanidad, por necesidades del servicio. Como recompensa a esta abnegada labor  y a la desempeñada en el Hospital Militar se le concede la Cruz de Primera Clase del Mérito Militar con distintivo rojo y pensionalidad.

El 28 de enero de 1910 es destinado de nuevo al Hospital Militar de Carabanchel, Los reveses que sufre constantemente el ejército Español en el norte de África frente a las cabilas rifeñas, van a provocar el envío de nuevos contingentes de hombres a esa zona. Entre los oficiales que vuelven se encuentra Pagés. Es destinado al Regimiento de Infantería de San Fernando mandado por el teniente coronel Santaló y con sede en la proximidades de Melilla, en un lugar conocido con el nombre del Hipódromo. Sale de Melilla el 3 de agosto de 1911 con destino a Tarragona.

El año de 1919 va a ser uno de los  más importantes en la vida de Pagés. Funda con el doctor Ramírez de la Mata la Revista Española de Cirugía, siendo a la vez de fundadores, directores, colaboradores y críticos. El primer número aparece en el mes de enero y lleva un artículo de Pagés: “Sobre un caso de estrangulación retrógada de epiplón”.

               En marzo de 1921 publica en la revista Española de Cirugía el que sin duda va a ser el trabajo más importante de su vida, “Anestesia metamérica”. Reproducido posteriormente en la Revista de  Sanidad Militar. Como dice Morisot  “este artículo es el primero en que no sólo sienta el principio de la anestesia epidural, sino también sus aplicaciones prácticas están codificadas perfectamente·. En tal aspecto, Pagés puede ser considerado como el verdadero promotor del método”. Efectivamente Pagés realiza una descripción pormenorizada de la técnica y de los “pocos datos históricos” que presenta el original método. La descripción que hace para la localización del espacio epidural por vía lumbar, demuestra un conocimiento perfecto de la anatomía al realizarlo solo con la percepción de las estructuras anatómicas.

En el verano de 1921 sobreviene el desastre de Annual con la muerte del General Silvestre y la de miles de soldados del  Ejército Español, como consecuencia de la sublevación de los rifeños encabezados por Ab-del-krim. El lamentable incidente conlleva el envío urgente de tropas a Melilla asediada por los insurgentes. Entre los refuerzos enviados al Norte de África llegan insignes figuras de la cirugía española. Entre ellas se encuentran Bastos, Nogueras, Gómez Ulla y Pagés. Éste es destinado el cinco de septiembre como Cirujano Jefe de equipo al segundo grupo de Hospitales de Melilla, en particular al Hospital Docker.

Por esta fecha se nombra Alto Comisario de España en Marruecos y General Jefe del Ejército de Operaciones a Don Dámaso Berenguer Fuste. Este nombra Jefe de Sanidad del Territorio a Don Francisco Triviño, Coronel Médico. Con posterioridad le sucederá en el mando el Inspector Médico de Sanidad Don Federico Urquidi Allbiño.

Mediante una orden particular de la Plaza con fecha 11 de septiembre, se organizan 18 equipos de cirugía. Cada uno de ellos estará compuesto por: un cirujano jefe, un ayudante, un anestesista médico o practicante y dos enfermeros o sanitarios. Como director de los servicios de cirugía se nombra al Comandante Médico Don Mariano Gómez Ulla.

Debido a la ferocidad y virulencia de los combates aumenta enormemente el número de bajas, por lo que se decide acondicionar diversos establecimientos militares como hospitales. De esta forma se clasifican los hospitales en cuatro grupos, cada uno de ellos con sus mandos naturales bajo la dirección del Inspector Médico del Territorio. El primer grupo estaba compuesto por el Cuartel Alfonso XIII y el Pabellón Mixto de Artillería mandado por el Coronel Médico Victoriano Delgado Piris. El segundo grupo compuesto por el Hospital Docker, por el Centro Hispano-Marroquí y por el Casino Militar estaba mandado por el Coronel Médico García Julián. El tercer grupo compuesto por el cuartel de Santiago, Hospital de Cruz Roja y el grupo Escolar, mandado por Francisco Alverico Almagro. Y el cuarto grupo compuesto por el Hospital Gómez Jordana, por el Hospital Central y por la Enfermería de Indígenas mandado por el Comandante Médico Roldán.

Pagés se incorpora a su destino el 18 de septiembre. Recién incorporado se recupera de nuevo la ciudad de Nador. Con motivo de este combate se produce una enorme cantidad de heridos que afluye a los hospitales, entre los heridos se encuentra el famoso Teniente Coronel González Tablas y el Teniente Coronel Legionario Millán Astray, al que opera el día 20.

El trabajo de Pagés en el Hospital Docker es continuo e incesante, especialmente cuando suceden los combates de Tizza el 2 de octubre, el de Atlaten y Segangan los días 10 y 11 del mismo mes o el de Tizza librado el 2 de noviembre. En estos días llegó a permanecer hasta 24 horas seguidas en quirófano. Por su comportamiento es felicitado por el Jefe de Sanidad del Territorio en oficio fechado el 10 de diciembre. Pagés no solamente espera en el Hospital la llegada de heridos, sino que cuando acontece el  avance de las tropas españolas se incorpora con su equipo quirúrgico a las zonas de combate. Estableció puestos quirúrgicos en Batel, Dar Drius, y Tistutin. Como comentó posteriormente el Coronel Médico Isidro García Julián: “…considerando Pagés que la suerte de los heridos de cerebro, vientre y hemorragia depende de ser prontamente intervenidos, se adelanta con su equipo”.  Con el hecho de incorporar los equipos quirúrgicos a la misma línea de combate, Pagés se adelanta treinta años a las modernas instalaciones de los equipos Quirúrgicos avanzados de la Sanidad de Campaña.

Hay muchos testimonios de los enfermos que fueron operados por Pagés o de aquellos que mostraban la esperanza, tras caer heridos, de que fuera él quien los tratara.         Otros consiguieron sobrevivir a pesar de lo grave de sus lesiones; el Teniente Alafont de Zapadores con el cráneo atravesado por un proyectil, el Capellán López del Batallón de la Princesa con herida explosiva de hígado, el Teniente Montero del Tercio con fractura de vértebra con compresión medular o el Teniente Urzáiz con una bala que le destrozó la vejiga. En el libro diario de una Bandera del Comandante de Infantería Francisco Franco Bahamonde, contiene un párrafo que reza; “La noche es triste en  Ambar; el Comandante Fontanes está muy grave, y todos saben lo que significa una herida de vientre con el hospital tan lejos. El doctor Pagés es toda la preocupación del herido; él podría salvarle. En la Legión se siente admiración por este notable cirujano, que ha librado a tantos legionarios de la muerte”. La familia relata un último testimonio que por su curiosidad merece la pena anotarlo. En 1936 la viuda de Pagés, Berta Bergenman, contrajo segundas nupcias con un inspector de policía llamado Corrales Guerrero. Al inicio de la Guerra Civil detuvieron a toda la familia, fusilando al inspector Corrales en los primeros día de agosto. Doña Berta temiendo por la vida de sus hijos, encarcelados con ella en la “Checa” en que se convirtió el cine Europa, consiguió hablar con el Comisario Político responsable de su seguridad. Al explicarle que los hijos que ella tenía no eran de su actual matrimonio sino de su anterior marido el doctor Pagés, el Comisario Político ordenó la inmediata puesta en libertad de toda la familia. Pagés había sido el cirujano que le curó las graves heridas que sufriera en la Guerra de Africa de 1921.

Con la conquista de Nador, Seganga, y Monte Arruit, el Protectorado se pacifica parcialmente y es repatriado un gran número de tropas y oficiales. Pagés regresa de nuevo a su destino en el Hospital de Urgencias de Madrid, incorporándose el 24 de diciembre.      En agosto de 1922 asciende al empleo de comandante continuando en el Hospital Militar de urgencias desempeñando su función de cirujano.

            A finales del mismo año publica en la Revista Española de Cirugía un trabajo que sin duda es uno de los mejores de sus artículos. “Heridas abdominales de guerra, mi experiencia personal”. Y desde el punto de vista quirúrgico es su mejor trabajo. En él se compendia toda su experiencia como cirujano en los Hospitales de Melilla, con heridos en abdomen por arma de fuego. Inicia el artículo intentando dejar clara su actitud frente a este tipo de heridos, teniendo en cuenta que durante la Gran Guerra las posiciones de los cirujanos se dividían en intervencionistas y abstencionistas. Pagés cree que lo indicado es la intervención inmediata de las heridas abdominales.

Critica a Bergman por su abstencionismo: “La frase de Bergman “yo no opero moribundos”, hizo un proselitismo que seguramente ha acarreado más perjuicios que ventajas”. También hace referencia a Delorme y a MacCormak; “…el último conflicto mundial era tan contrario a la terapéutica-quirúrgica, activa en esta clase de heridas, que Mac Cormak  pudo difundir como una verdad admitida, como axiomática su célebre frase  “a herida de vientre abstención” y Delorme, en una comunicación titulada: “Consejos a los cirujanos, presentada a la Academia de Ciencias de París el 10 de agosto de 1914, insistía en la necesidad de someter a los penetrados de vientre al tratamiento incruento como más favorable para los heridos”.

La razón principal que aducían los abstencionistas era la dificultad de practicar una intervención a un paciente en franco shock. Pagés no solamente niega este razonamiento, sino que incluso indica soluciones para sacar al paciente del shock. Lo que hoy en día llamaríamos reanimación preoperatoria. Para reafirmar su actitud intervencionista presenta su propia estadística: “En resumen: cuatro abstenciones impuestas, cuatro muertos”.

         Es curioso que la estadística que presenta en los puestos quirúrgicos avanzados es superior a la que obtiene en el propio Hospital Docquer, teóricamente mejor dotado, un 70% frente a un 52%. Probablemente esta diferencia se deba a la celeridad con que se operaban los heridos que eran evacuados a los puestos avanzados, mientras que transcurrían horas si la evacuación se efectuaba sobre el Hospital.  Pagés llega a afirmar que,  en gran parte, la actitud abstencionista de muchos cirujanos se debía al miedo de enfrentarse con una estadística elevada de mortalidad.

En agosto de 1923 solicita permiso para marchar de vacaciones a Cestona. Sale de Madrid con toda su familia el 24 de agosto, dejando en imprenta el que sería su póstumo trabajo “Aspectos quirúrgico del estreñimiento”.        Antes de partir para Cestona, Pagés entrega en el Ministerio de la Guerra una instancia solicitando su pase a la situación de supernumerario dentro del Ejército; esto le sería concedido el 20 de septiembre. Según su amigo Gómez Ulla, a Pagés ya le habían sugerido con anterioridad la posibilidad de abandonar el Ejército y dedicarse por entero a su clientela, pero hasta la fecha se había resistido e incluso acudió voluntario a la guerra de África.

         El viernes 21 de septiembre Pagés decide regresar a Madrid con toda la familia. Emprende la marcha a primeras horas de la mañana con el fin de llegar en el día a su destino. A 15 kilómetros de Burgos, en el término municipal de Quintanapalla, en la llamada cuesta de “la brújula”, el vehículo derrapa y tras dar varias vueltas de campana choca contra un árbol. Como consecuencia del golpe, una hija de Pagés, Ascensión, sufre la amputación casi completa de la mano izquierda, el joven Teodomiro se fractura una clavícula y Pagés fallece, al parecer, en el acto.

      Los restos son trasladados a Madrid el día 23 por ferrocarril hasta la estación del Norte, desde allí son trasladados entre una gran multitud hasta el Cementerio de San Lorenzo donde es enterrado. La muerte de Pagés deja inacabada su obra científica y por desarrollar una prometedora carrera de cirujano. Su precoz fallecimiento, murió a la temprana edad de 36 años, y el aislamiento científico y político de España contribuyeron de una forma decidida a que la obra de Pagés no fuera divulgada ni conocida en la comunidad científica.         

      En 1926, el Ministerio de la Guerra decide cambiar el nombre de Hospital Docker por el de Capitán Médico Fidel Pagés Miravé, en agradecimiento y reconocimiento a la labor asistencial desplegada por el doctor oscense en nuestra ciudad. “Sirviendo a la Patria, enalteció la ciencia” rezaba una placa conmemorativa en honor de nuestro cirujano en el quirófano de “su” hospital.

          Ahora que se está construyendo un nuevo y excelente Centro Sanitario en el mismo lugar donde operó Pagés y donde se ubicaba el Hospital que, durante ochenta y seis años, ha llevado su nombre, sería emotivo y de justicia que este nuevo Hospital Universitario conservara el nombre de aquel que hoy ya sí es reconocido como el verdadero y auténtico pionero de la descripción de la técnica conocida como anestesia epidural.

Capilla del Hospital de Cruz Roja


  

                La iglesia de las mujeres

           El 27 de septiembre de 1927 se bendijo la capilla de La Cruz Roja, cuyo callejón de entrada es una de las imágenes típicas de la ciudad, sobre todo con el más grande  Crucificado de Melilla y que cierra el pasadizo. Durante 70 años todos los melillenses pasaron por sus inmediaciones, ya que el de La Cruz Roja era el único hospital civil de la ciudad. Ambas edificaciones son obra y fruto de  mujeres, que pusieron todo su empeño en llevarlas a cabo.

          El Hospital se debe a Carmen Angolotti, Duquesa de la Victoria, llegada a Melilla en 1921 tras el desastre de Annual. La capilla es fruto del empeño de Concepción Prozurama, esposa  del Comte. Gral. Castro Girona, tal y como se puede ver en la placa conmemorativa sobre la entrada interior a la capilla.

          El Vicario eclesiástico José Casasola ofició la ceremonia que tuvo como madrina a Concepción Prozurama. Esta parroquia estuvo regida en un principio por los religiosos de la comunidad de San Vicente de Paúl y por este motivo, el altar mayor lo preside la Virgen de La Medalla Milagrosa, a quién en un principio estuvo encomendada la capilla. El Vicario estuvo auxiliado por los capellanes Alonso y Foncillas.

           En esta capilla tuvieron especial preponderancia las mujeres, tantos las ya mencionadas, como las integrantes que componían la Junta de Damas ( la viuda de Ostáriz y las señoras Del Pozo, Antoine, Cremales y Carcaño), así como las damas enfermeras y hermanas de San Vicente de Paúl.

           La enfermera Lucía Ascof cantó “la misa pontifical de Perosi” y la señora de Del Pozo “el Ave María de Luzzi”. También cantaron la tiple señora de Sastre y las jóvenes Domínguez, Jiménez Salinas y Sánchez Medina, en un coro dirigido por el organista Pedro Arcas y el maestro Tijero.        

                          La capilla de Concepción Prozurama

        El Vicario Casasola dedicó su homilía a resaltar que la capilla se debía al empeño personal de Concepción Prozurama: “Esta capilla es hija vuestra. Permitidme que en nombre de todos, en nombre de Cruz Roja, de todos los aquí presentes y de Las Hijas de La Caridad os dé la enhorabuena. Que Dios os bendiga”.

          Ornamentación y sistema Larrucea de enladrillado

         El proyecto fue ejecutado por el arquitecto Juan José Larrucea según el proyecto de su padre José de Larrucea y con algunas modificaciones sugeridas por Carmen Angolotti, Duquesa de La Victoria.

         La iglesia estaba conectada al hospital de La Cruz Roja, de manera que los enfermos pudieran oír misa desde un lateral. Es de cruz latina y de estilo románico. Los techones y contrafuertes son de hormigón armado y los muros realizados por el sistema patentado “Larrucea”. El sistema surge de la necesidad de sustituir los soportes tradicionales de madera y hierro, escasos y caros en aquellos años, por arcos de ladrillos, lo que a la larga dotaba a la edificación de un aspecto y constitución muy sólidos. El sistema lo inventó Juan de Larrucea y la primera edificación se realizó en Baños de Cerrato (Palencia), concretamente la iglesia de La Asunción en 1919.

         La solidez del edificio es evidente, ya que 80 años después de su construcción, no ha necesitado ninguna reparación importante, salvo las relativas a su habitabilidad y acondicionamiento. Las paredes y las bóvedas imitan a la piedra y fue construida en poco más de una año, con un coste total de 102.000 ptas. 

                   Las vidrieras están inspiradas en la catedral de León y fueron pintadas por el legionario y artista Mario Chalón y su compañero José María Ferreira. La santa titular de la Iglesia y a cuya advocación fue dedicada es la Virgen de la Medalla Milagrosa, aunque actualmente está bajo el amparo de San Francisco Javier, cuya imagen puede verse en el altar mayor y en el lado derecho.   Cuenta también con una réplica a tamaño completo del Cristo de Limpias, la única existente en Melilla. Fue donada para la ocasión por la madrina e inspiradora de esta iglesia, Concepción Prozurama, esposa del Comte. Gral Alberto Castro Girona.  Sus mármoles, el techo artesonado de la entrada y su mobiliario pueden verse sin grandes cambios desde su inauguración.

       Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/10/10/el-cristo-de-limpias-de-la-cruz-roja-de-melilla/

          

Los Agentes Comerciales de Melilla


         Los agentes comerciales o representantes de comercio tienen su propia Cámara de representantes. Hasta el año 2007, en el que falleciera quien era su penúltimo presidente, José Ruiz Vacca, todas las mañanas permenecía abierta atendiendo a quien se pasase por allí, que cada vez eran menos personas. Este tipo de actividad económica fue muy extendida hace unas décadas. Su sede  siguen estando en el número 2 de la calle de Cándido Lobera, en el primer piso. Tiene salón de plenos y el mostrador desde el que ejercía su labor de coordinación Pepe Vacca, el único melillense que poseía título nobiliario.

            Durante la etapa franquista, santos y vírgenes se convirtieron en los patrones rectores y protectores de cualquier actividad gremial, ya fuese económica o de cualquier otra índole. Ante un Estado que más que proteger, vigilaba a los españoles, la gente buscó el amparo en donde pudo. Tengo un libro en donde se explica cual es la actividad propia de cada santo o virgen, pero hoy no valos a hablar de esas cosas.  Algunos/as lectores/as piensan que la presencia de lo religioso es demasiado fuerte en El Alminar. Ante este aserto expongo la realidad de las cifras, que dice que de 503 temas publicados, solo 47 están etiquetados como religiosos, lo que supone algo menos del 10% de los temas tratados. Intento compensar los temas y las publicaciones, para romper monotonías y factores dominantes.

        En una pequeña sala de reuniones, que es a la vez el despacho del presidente de la Cámara, actualmente creo que es José Imbroda (ya me corregirán si me yerro), existe una pequeña ornacina con una virgen, la de  La Esperanza, que tiene un ancla a sus pies, puesto que es la que  ejerce el patronazgo de las transacciones comerciales. El primer comercio que protegió o amparó una virgen , fue uno muy lucrativo, el de prisioneros cristianos en manos de los sarracenos, que eran capturados por los piratas berberiscos. Miguel de Cervantes fue uno de los más famosos prisioneros intercambiados bajo este actividad comercial. En este tipo de actividad , la de los cautivos cristianos, emergió la Orden Mercedaria, o de Las Mercedes y de ahí surgió el culto al Cautivo, o Jesús de Medinaceli.

     El caso es que Pepe Vacca nunca supo decirme en qué fecha se donó esta imagen ni cuando fue bendecida. No pude encontrar dato alguno, pese a que registré varios de los posibles años, en El Telegrama del Rif. En otra ocasión, buscando fotos y otras historias, los miembros de la Cofradía del Cautivo y del Rocío, me dieron algunas de sus fotos históricas, en donde aparecían dos fotografías del acto de la bendición de esta imagen. La traigo aquí, por si la inmensa erudición de Imparcial en este ámbito, puede ayudarme en esta labor de datación de la imagen. En cuanto dispongamos de una fecha aproximada o precisa, podremos localizar e identificar a todos los que están en la fotografía.

2002. Odisea en el fascio


                             La  runa sigel puede ser recta

    El Colectivo Ciudadano para la Supresión de Símbolos Franquistas se creó en 1999, para luchar por la eliminación de la simbología franquista existente en Melilla. Hicimos campañas de diversos tipos. Artículos de prensa, señalar con color malva los monumentos y placas de Franco en nuestras calles, conferencias, conciencación ciudadana. Nos cupo  el honor de haber iniciado esta reivindicación en Melilla, a la que siguieron luego otras ciudades de España. A Franco se le pintó de rosa en El Ferrol, o de rojo en Madrid.

      Desde entonces hasta hoy, sin ser completa la desaparición de esta simbología en Melilla, el avance  ha sido grande. Cayó el arruinado monumento de Los Alféreces Provisionales, se quitaron las placas de bronce de La Comandancia General, se tiró abajo el escudo franquista del Campus Universitario o se tapó el águila del antiguo  edificio de Correos. Fueron varios los éxitos aunque todavía queda trabajo por hacer.También se consiguió que, 20 años después de aprobarse, se instalara una placa con el nombre de: Avenida de La Democracia en la calle que lleva ese nombre.

     En 2002, cuatro integrantes del Cocissfra, fuimos juzgados, bajo la acusación de haber pintado de malva, el monumento de la Plaza Héroes de España. Tres fuimos absueltos y solo uno fue condenado. Pagamos costas y multa. El caso es que dentro de la campaña de concienciación, editamos un folleto en el que dábamos forma a nuestra teoría de que la runa sigel, está encubierta bajo las alas del águila de San Juan. En la foto con la que ilustrábamos el texto, puede apreciarse que «la sigel», también puede dibujarse o representarse de modo recto, lo que la asemeja aún más, al diseño del monumento, ideado por el arquitecto Enrique Nieto, reconocido y prestigioso miembro de Falange.

              Pero mejor que cualquier cosa que pueda explicarse es mostrarlo, para que cada uno saque sus conclusiones. Y esta no es todavía la última palabra que diremos sobre este monumento.

          Nota: La donación de varios ciudadanos y la colaboración de UGT, nos permitió hacer frente a las costas del proceso. Carlota Leret O´Neill nos apoyó humanamente y depositando los 9000€ que nos exigieron como fianza y que al final no fue ejecutada.

Terror contra la comunidad judia de Melilla


                      El antisemitismo de Franco                       

                   Aquibá Benarroch: El relato de un testigo

         «Recuerdo muy nítidamente el día en el que se inició la sublevación contra La República que fue en Melilla en la tarde del 17 de julio de 1936………………….. La ocupación de Melilla por los rebeldes tardó algunos días, durante los cuales nos mantuvimos encerrados en casa, alejados de los balcones…………….Finalmente las fuerzas militares ocuparon Melilla. Pero ya desde el primer momento se produjeron asesinatos y encarcelamientos de decenas o centenares quizás, de personas consideradas leales a La República, o que pertenecían a algunos partidos de izquierdas. Entre los dos primeros meses, los esbirros de Falange española asesinaron a 14 jóvenes judíos. Algunos murieron en los enfrentamientos callejeros, pero, la mayoría fue asesinada o fusilada. Entre estos jóvenes había dos empleados de la empresa de mi padre que yo recuerdo perfectamente, Abraham Benarroch y Mimón Levy. El primero era un joven de 19 años, que trabajaba como ayudante de contabilidad y el segundo, era un contador de tejido en el taller. Durante un mes todas las mañanas oíamos desfilar los militares que descendían de Rostrogordo después de haber procedido a fusilamientos. Mi padre y jefe de la hermandad judía (jevrá kadishá) encargada de los asuntos funerarios, recogían los cadáveres de los jóvenes israelítas fusilados y los enterraban en el cementerio de Melilla.

        No hace falta decir que no hubo juicios de ningún tipo y en muchas ocasiones más que crímenes políticos se producían crímenes por venganza personal. No conozco el número de muertos en total en la población de Melilla; pero, no creo equivocarme si adelanto la cifra probable de dos o tres centenares.

         El número de judíos en prisión fue también importante, aunque algunos fueron liberados y otros consiguieron huir a través de la frontera con Marruecos, con la complicidad de amigos árabes. Debo citar el caso del moré Alberto Moreno, director de la enseñanza hebráica del colegio comunitario de Melilla Talmud Torah. Fue encarcelado varios años y cuando lo liberaron había contraido una enfermedad reumática que le anquilosó la espalda y las piernas. Murió en Venezuela…………………..

             Se prodejeron durante varias semanas persecuciones y vejaciones a los judíos pobres que circulaban por las calles. La aficción favorita de los fascistas de la Falange era agarrar a esos judíos y los obligaban a beber un enorme vaso lleno de aceite de ricino con migas de pan, hasta que les hacía efecto y defecaban sobre ellos mismos. Otras veces les afeitaban la cabeza dejando cabello en forma de cruz. El edificio Talmud Torah fue expropiado por las autoridades y solo fue devuelto muchos años después……….

     Nota:  El testimonio es esclarecedor, además de demoledor. Es el texto de una conferencia leída por el judío melillense Aquibá Benarroch en Caracas y publicada por la revista Maguén (escudo), en el mes de marzo del año pasado. Confirma el antisemitismo de Falange, de Franco, en los primeros años del movimiento filo fascista de Franco. Falange era una organización hermanada con las SS de Heinrich Himmler. En Melilla hubo persecución real contra la comunidad judía. Sitúa el número de muertos en 14, y no en los 11 conocidos hasta ahora. El colegio hebreo Talmud Torah fue expropiado y convertido en el cuartel de la organización fascista de Falange. Añade una aportación más a los crímenes en los que participó Falange durante los meses de julio y agosto. Poco o casi nada se puede añadir a un testimonio inédito y tan potente, que arroja una luz inmensa sobre la actuación de Falange en Melilla, implicada en al menos 90 crímenes  durante el inicio del Alzamiento en Melilla. Como colofón, confirma que el Ejército de África tardó tres días en sofocar «la resistencia» de Melilla.

     PD: El monumento de la plaza de los Héroes de España, auspiciado por Falange debe ser demolido de modo inmediato. Ahora ya no puede existir ningúna opinión en contra, y sí algunas más a favor. El Alminar de Melilla agradece esta colaboración aportada por ciudadanos melillenses, a los pocos días de haber desvelado la persecución de Falange hacia la comunidad judía de Melilla. Las fotografías pertenecen a la Alcazaba de Zeluán, primer campo de concentración de prisioneros de la historia de España.

Monumento a los Héroes de África


                El agua como enemigo de un elemento emblemático

      El monumento a los Héroes de las campañas de África, situado en el centro de La Plaza de España de Melilla, es un monumento estética y conceptualmente hermoso, entre otras cosas porque es un monumento republicano.  Es un monumento realizado por el Pueblo y para el Pueblo. Rendía homenaje y memoria eterna a todos los caídos en las guerras de África. Fue inaugurado en septiembre de 1931.

   En cambio, los monumentos fascistas son de concepción grosera y estéticamente feos. La antítesis de este emblemático monumento es el de los Héroes de España, diseñado por Enrique Nieto, al que intenta imitar hasta en el nombre. El monumento fascista solo rinde homenaje a los que consideraba suyos. Produce rechazo desde el principio, desde su concepción. Como dijo Santiago Carillo: » La característica del fascismo español es fundamentalmente su zafiedad».

       El monumento a Los Héroes de las Campañas de África está lleno de detalles, de matices estéticos y escultóricos. Ha sido profusamente estudiado por personas como José Megías, Ginés San Martín, Jose Luis Blasco, Juan Díez-José Marqués, por lo que no añadiré nada a estos trabajos, salvo mencionarlos.

      En un  principio y hasta la década de 1960 fue un monumento seco, rodeado de jardineras y  escalones. Era un lugar en dónde hacerse fotografías o en el que sentarse a disfrutar de un rato de calma. Me atrevo a decir que no fue un monumento querido por el franquismo, precisamente por sus  orígenes republicanos, puede verse el escudo de La República en su parte posterior.

       En ese década se reformó la Plaza de España, se rodeó la misma con cuatro escudos de cerámica que representaban la diferente composición del Ejército de Franco y se rodeó al monumento republicano de una fuente, que a la larga está provocando su deterioro irreversible. La piedra está ya muy afectada por la presencia constante de agua y sobre todo, las placas de bronce que flanquean al «soldado desconocido», cuyo mal estado es evidente.

        El gran apasionado de este monumento es José Megías, secretario de la Uned, que en la época del Gobierno cuatripartito que derrocó a Ignacio Velázquez, lo sometió a un proceso de restauración concienzudo. La placas de bronces y el soldado fueron protegidos por una pátina que los mantenía a salvo del agua. En la actual etapa de gobierno, el monumento fue sometido a una limpieza industrial, que desprotegió al bronce de su capa protectora.

         Desde entonces nadie ha dicho o escrito nada, pero el agua debería ser eliminada de un monumento, al que sólo sirve para perjudicarle. El modelo imperante de las fuentes de «mil colores», le resta seriedad a este conjunto escultórico. Es una cuestión seria que como todo lo demás, sera desatendida por todos los que deberían ocuparse de él. Yo entiendo que sea un monumento al que no le tengan demasiado aprecio. El conjunto recreado por Juan López López (hijo de Juan López Merino) y el arquitecto Juan Diez, supera con creces al ideado por  Enrique Nieto y Vicente Maeso.  

El convento de Adoratrices de Melilla


             La Casa Mercedes fue un convento de clausura

El taller y concesionario de la casa Mercedes en Melilla y antiguo taller de la ITV, tuvo en su origen un propósito y fundación muy distinto al que por hoy y desde hace 30 años es conocido en nuestra ciudad.

            El edificio que alberga al concesionario automovilístico alemán fue edificado en 1953 para albergar el convento, el internado y el colegio de las religiosas Adoratrices y albergó a estas religiosas hasta su marcha definitiva de Melilla en 1977. Sin embargo, las Adoratrices, que son monjas de clausura, habían llegado a Melilla en 1938, traídas de la mano del Estado Nacional Católico de Franco.

            Su objetivo principal era y es la redención de las mujeres obligadas por necesidades económicas a ejercer la prostitución,  pues esta fue la principal inspiración y motivación de la que luego sería fundadora y santa de las Adoratrices, la madrileña Micaela Desmaisiéres López de Dicastillo y Olmeda: » No puede negarse que las mujeres llamadas públicas, son la clase más despreciable de la sociedad… ¿y no habrá quien se compadezca de tal desgracia y las alargue una mano bienhechora para salir de ella?…Esto ha dado margen a la fundación de esta sociedad de señoras adoratrices, esclavas del Stmo y de la Caridad”.

          La nota de bienvenida a Melilla la firmaba en enero de 1938 el entonces Delegado gubernativo en Melilla, el marqués de Valdecasas dejando bien claro que estas religiosas venían a Melilla a: “Amparar a las mujeres pecadoras y a las que pudieran llegar a pecar” y por ellos animaba a la población a proporcionarles camas, juegos de sábanas, mobiliario y todo tipo de cosas que les pudieran ser útiles para iniciar su estancia en nuestra ciudad.

          El edificio que las albergó desde 1938 a 1953 fue la antigua “Casa del Reloj” y primigenia parroquia de Sta. Mª Micaela.   Este edificio cuya última actividad fue la de garaje y el comercio de repuestos automovilísticos de Carlos Rivas, en la calle del General Ordóñez, es el siguiente que espera la piqueta para ser eliminado de nuestras calles, desapareciendo con él toda su historia y recuerdos.

          Las imágenes del Cautivo y la de La Virgen del Rocío, salieron por primera vez a las calles de Melilla desde esta antigua parroquia, desde la original Casa del Reloj de Melilla.

            Sin embargo, las especificidades de Melilla hizo que este convento y escuela de Melilla sirviera no sólo a los objetivos de “las religiosas esclavas del Santísimo Sacramento”, sino que además, se convirtiera en un Colegio selecto, en dónde estudiaron hijas de notables familias melillenses. Alcanzó gran fama tanto su academia nocturna como su taller de bordado, llegando a realizar importantes obras para Melilla. Muchos de los mantos y ornamentos de las imágenes procesionales de Melilla fueron tejidos y bordados por ellas, pero la mayor parte desaparecieron con “la iconoclástia” en los años 80 del pasado siglo.

           Las Adoratrices fueron las únicas religiosas de clausura que llegaron a establecer una fundación en Melilla. Su otra característica es que tienen la custodia del Sagrario bajo observación las 24 horas del día. Siempre hay una religiosa velando el Sagrario y las Hostias consagradas. Pese a todo, sufrieron un robo sacrílego en la antigua Casa del Reloj, junto al río de Oro.

           Su traslado hasta la actual Casa Mercedes, propiedad de la familia Kraemer, se realizó en 1953, tras ser construida con financiación de la Alta Comisaría del Protectorado español, lo que fuera su Convento y Colegio. Se trataría pues de casi la última edificación del Protectorado español en Melilla.

              La entrada primitiva estaba situada Oeste, en paralelo a lo que hoy son los carriles de acceso a la frontera.    El interior está muy reformado y prácticamente irreconocible, salvo las escaleras interiores de acceso tanto a las aulas, como a las viviendas de las religiosas. Se conservan los armarios originales de las monjas, hoy como almacén de los repuestos de los vehículos y algunos pequeños azulejos con la imagen de La Virgen y la leyenda “Ave María”. Lo menos modificado, según me informó el actual gerente y propietario de la firma Mercedes, es la fachada trasera o Sur, en dónde se realizaba la ITV. La entrada al colegio se realizaba por la fachada paralela a la frontera de Beni-Enzar.