El ruido y la crispación política


De Pussy Riot a los titiriteros de Madrid

    En el año 2012, las  democracias occidentales se estremecían y alzaban coléricas contra la Rusia de Vladimir Putin, porque se había encarcelado y condenado a las integrantes del grupo de roqueras rusas Pussy Riot, porque dentro de la catedral de Cristo Salvador de Moscú, habían entonado un canción irónica en contra del Presidente de Rusia. A modo de oración proclamaban: «Madre de Dios, líbranos de Putin». En la canción denunciaban la connivencia de la Iglesia Ortodoxa de Rusia, al menos de la alta jerarquía, con los excesos autoritarios del presidente Putin. Se proclamó a los cuatro vientos de Occidente que en una democracia no se puede encarcelar a artistas. Esto es verdad y también vale para España.

           En aquella ocasión se esgrimieron los delitos más duros contra ellas, como es el de ofensas a la Iglesia Ortodoxa Rusa. El hecho de votar no otorga la categoría de democracia a un régimen autoritario, o a un Estado en el que gobierna las oligarquías, y en el que las empresas y sectores económicos estatales de la Unión Soviética pasaron,  en uno de los procesos más turbios posibles, a manos privadas, y de personajes de nula condición democrática. Lo que sí es un indicador de alarma del empobrecimiento de la  calidad democrática, es la detención y encarcelamiento de artistas. Lo ocurrido en Madrid, con la Ley en la mano, es un exceso de rigor judicial, que luego no se ve emplear contra los maltratadores de mujeres, contra los pederastas o contra los saqueadores del Estado. Para estos tres últimos grupos están todas las garantías procesales posibles. 

              El manual de la crispación política y social

        La derecha española, cuando no gobierna o está a punto de perder el Poder, agita la sociedad hasta extremos de confrontación, a través de sus medios de propaganda, utilizando todos los medios de presión de los sectores económicos y políticos dominantes. Cualquier cosa con tal de no alejarse del poder, esconder el debate de la corrupción de su partido principal, el PP, o hacer caer al Gobierno cuando no son ellos los que lo ocupan.

             Títeres desde Abajo y su obra «La bruja y don Cristobal», pasarán a la historia del absurdo español, en el concepto del dramaturgo Fernando Arrabal, o del esperpento, según Valle Inclán. Se ha creado un estado de opinión y de tensión, entre quienes no han visto la obra y sin embargo todo el mundo opina sobre ella.  En una de sus últimos libros, Santiago Carrillo, analizó la estrategia de la crispación por parte de la derecha española, a lo largo de todo el siglo XX. En la etapa actual, menciona los nombres de Aznar, Rajoy, Esperanza Aguirre. Tienen otros muchos personajes muy agresivos, instalados en los medios de comunicación de masas, forjadores de opinión, que siembran la crispación social con su gasolina mediática. Es imposible opinar o intentar averiguar la verdad de lo sucedido, la características reales de la obra de títeres, sin ser objeto de frases agresivas y cavernarias.

         La crispación es una estrategia de la derecha política española, tendente siempre a un mismo fin, conservar el poder o alcanzarlo de cualquier modo.

         Notas:http://titeresdesdeabajo.blogspot.com.es/;

                    https://labrujaydoncristobal.wordpress.com/

Virgen de La Victoria, 260 años de su patronazgo


                           José Luis Blasco, historiador religioso de Melilla

     Nuestra ciudad carece de muchas cosas, entre otras de la de un historiador religioso, reconocido como tal, porque de hecho sí lo tiene y es José Luis Blasco. Según Claudio Barrios, profesor de Historia de Melilla, al historiador se le distingue porque cita sus fuentes. No hay más. Luego se podrá hacer historia buena o mala, al servicio de una idea o no, bendecido por la Iglesia o en la senda de la herejía.

     El historiador religioso, como cualquier otro, debe contarlo todo, y si una campana está atada al gancho con una «picha de toro», debe contarse, y decirse que fue fray Felipe de Coín el que realizó el nudo y tuvo la feliz ocurrencia. Escribir desde la pacatarería, o la mojigatería, por creerse que así se agrada a la Iglesia no sirve de nada. Si a la Iglesia no le gusta que se escriba de un modo libre, científico, correcto e histórico, entonces es que ese modelo de iglesia no sirve. El estilo capillita es material perecedero donde los haya, sirve para una palmadita en la espalda pero para nada más. José Luis Blasco nunca ha sido nada de esto último, y además, procede del propio mundo eclesial, lo que le convierte en el más indicado para hacer convertirse en el historiador de la iglesia en Melilla.

     Ocurre que siempre es e mejor escribir sobre plagiado, no citar ni rendir la debida referencia a todos los que han escrito antes, gusten o no, y presentar como propio un material que solo es refrito. Este es un mal que devora la historiografía de la ciudad. José Luis Blasco ha escrito mucho, cedido mucho material, y le han citado y reconocido muy poco.

      Este artículo que hoy presentamos como colaboración, fue escrito y publicado en 1990. Desde entonces nadie ha avanzado más, en cuanto al estudio de la propia imagen de la Virgen de La Victoria, que algunos proclaman, sin mucho sentido, como Patrona de todos los melillenses, ya sean de confesión musulmana, cristiana o judía. Es indubitablemente la Patrona de la ciudad, pero nunca debió ser nombrada alcaldesa honoraria. Eso  fue un acto arcaísmo innecesario.

LA MILAGROSA IMAGEN DE NUESTRA SEÑORA DE LA VICTORIA, PATRONA CORONADA Y ALCALDESA HONORARIA PERPETUA DE LA CIUDAD Y PLAZA FUERTE DE MELILLA

 José Luis Blasco López. Protector  Patrimonio Histórico de la Ciudad de Melilla 

INTRODUCCIÓN

En 1497 se ocupa la Ciudad de Melilla para la Corona de España. Los Franciscanos que llegan junto a la tropa que acompaña a D. Pedro de Estopiñán portan la imagen del Cristo de la Vera Cruz, devoción muy extendida y propagada por la Orden Franciscana, cuya talla podemos admirar en la Capilla del Baptisterio de la Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción de Melilla (actual Parroquia de la Purísima Concepción.)

LAS LEYENDAS

Hasta el día de hoy ningún historiador nos ha revelado dato alguno que haga referencia a la llegada de la imagen de Ntra. Sra. Sin embargo, recreé una leyenda por la que conocemos una piadosa tradición según la cual, la Virgen de la Victoria fue embarcada en Sanlúcar de Barrameda, y de allí salió camino de América después del Descubrimiento. Pero fue arrastrada hacia las costas de Melilla por un fuerte temporal. Tras el naufragio, fue reembarcada de nuevo para proseguir su rumbo, momento en el que volvió la mirada a la muralla de la ciudad, entendiendo los que con Ella navegaban quería quedarse aquí.

Existe otra leyenda. En ésta se denomina a Ntra. Patrona con el sugerente título de Ntra. Sra. del Mar de Alborán. Refiere su autor, don Luciano Tejedor Mata (actual Defensor del Patrimonio),cómo los Rusaditas habían creado una gran riqueza coralífera bajo las aguas del mar.

Asediada la Ciudad fueron destruídos todos los campos coralíferos; un fuerte movimiento sísmico dio origen a la erupción de un volcán, seguido de un tremendo maremoto motivo por el cual surgió la Isla de Alborán.

Cuenta la misma leyenda que pasados cinco años desde la total destrucción de los huertos coralíferos tuvo lugar un hecho milagroso y que el escenario sería en las proximidades de la isla de Alborán, en la que consiguieron salvarse milagrosamente más de trescientos remeros y ciento veinte buceadores, después de aquella terrible tempestad, atribuyéndole tal milagro a la poderosa intercesión de Ntra. Sra. del Mar de Alborán.

Se cuenta que para conmemorar aquel prodigio fue erigida una ermita en la actual Plaza de Armas… Hasta aquí la otra leyenda.

LAS ERMITAS

Sea como fuere, lo cierto es que los cristianos levantaron la primera iglesia en la Plaza de Armas y que en este lugar estuvo hasta el año 1550 dicha iglesia, y hasta 1741 la última de sus ermitas.

Es precisamente en esta Plaza, donde según los trabajos de investigación de Fernández de Castro y Pedrera, comienza a denominarse a la Patrona de Melilla con el título de Ntra. Sra. de las Victorias a partir del año 1571. Advocación mariana debida a la devoción del Papa Pío V para conmemorar la Batalla de Lepanto.

En el siglo XVI su ermita se denomina «Ntra. Sra. de la Victoria» y así permanece y se le nombra hasta que por estorbar a la defensa de la Plaza ha de derribarse y cambiarse de lugar en tres ocasiones.

En su tiempo fueron usadas como «Iglesia Parroquial» hasta la nueva construcción de la Iglesia de San Miguel Arcángel en el lugar que hoy ocupa la actual Iglesia de la Concepción.

Según Juan Antonio de Estrada, corría el año 1631 cuando «entraron varios moros (sic) en su ermita con el fin de hacerse con la imagen y no pudiendo moverla le cortaron los tres dedos para sacarle las joyas, llevándose las coronas y alhajas».

En esta Plaza de Armas permanecería la imagen de la Virgen hasta el año 1720 en que fue trasladada de forma provisional a la Iglesia de la Concepción mientras se construía su tercera ermita.

Para trasladar la imagen de la Patrona desde su segunda ermita a la Iglesia de la Concepción formó toda la guarnición y se cerraron las Puertas del Campo (llamada en algunos documentos Puerta de la Victoria.)

Se celebró un solemne oficio litúrgico con Exposición del Santísimo.

Hacia 1741 se derriba la tercera ermita y es trasladada definitivamente a la Iglesia de la Concepción, al Camarín que ocupa desde entonces, construído sobre la cabecera de la Capilla Mayor dedicada a Todos los Santos en el año 1682 por el Gobernador don Diego Toscano de Britto.

Desde 1741 pues, la imagen de Nuestra Señora de la Victoria permanece ininterrumpidamente en el Camarín de la Iglesia de Capuchinos.

LOS ELOGIOS DE ESTRADA

En 1746 el Pagador de la Ciudad D. Juan Antonio de Estrada escribía su obra titulada «Población General de España» y la dedicaba a «María Santísima de la Victoria que se venera en la Ciudad de Melilla». No dudaba Estrada en dedicarle bellos elogios y así, de esta forma, escribe refiriéndose a Ella:

«A la Serenísima Madre del Verbo Encarnado, Dios, y Hombre Verdadero, Reyna de Ángeles, y Hombres María Santíssima Señora Nuestra, en su bella, y milagrosa imagen de la Victoria, venerada por Patrona en la Ciudad, Plaza, y Presidio de Melilla». (sic.)

Luego a lo largo de varias páginas le dedicará nuevos elogios, declarándose al final como: «Vuestro rendido esclavo»

No es de extrañar el lenguaje de Estrada, el mismo o parecido es el que se usará en el año 1756 cuando la Guarnición y la Población de la Plaza inician unos «Autos sobre la Ratificación del Patronazgo a la Virgen de la Victoria».

Para la información de estos «Autos» se sirvieron del Archivo de la Iglesia de la Concepción, concretamente del Archivo de la Hermandad de Nuestra Señora de la Victoria, donde de forma cronológica, sus hermanos fueron recogiendo toda la historia de dicha imagen.

Así gracias a ellos sabemos que…

«Anualmente en la festividad de Todos los Santos se celebre una función a nuestra Santísima Patrona en conmemoración y gracias de la preservación del terremoto, en cuyo día se ratifique este VOTO pidiendo igualmente por las felicidades de la Monarquía… para que sirva a los futuros siglos de conservación inviolable el TITULO DE PATRONA…»

Continúa el documento describiendo:

«Las obligaciones del reconocimiento por las piedades recibidas de María Santísima de la Victoria, cuyo nombre de Patrona, tiene radicalmente establecido, así la inmemorialidad, como por la REAL APROBACIÓN en la parte que la nomina la Real Orden o Decreto de conservación de la Ración que el Rey le tiene señalada para su culto…»

Pero todavía se afirma mucho…

«… más al confesar el agradecimiento manifestado en todas las obras los amores que todo el vecindario tiene a este Divino Simulacro, y pocos como yo podían asegurarlo con tan sólido fundamento, como acaban de ver sus magnánimos corazones dedicados al culto reverente de un SOLEMNE NOVENARIO en hacimiento de gracias franqueándome de sus cortos caudales cuando fuere preciso a satisfacer los gastos de tener expuesto al Señor Sacramentado por mañana y tarde todos los nueve días, procesión de rogativa el primero, y de gracias con sermón el último, que para la cortedad de este recinto se prueba bien que obras son amores.»

LA MILAGROSA IMAGEN

Todo el siglo XVIII y siguientes serán testigos del amor del Pueblo de Melilla hacia la Virgen de la Victoria.

Sería imposible seguir relatando minuciosamente todos y cada uno de los acontecimientos históricos relacionados con esta milagrosa imagen ya que la extensión y lujo de detalles con que son descritos necesitarían mayor espacio.

Así, el pueblo reconoce que la Virgen de la Victoria está presente en hambres, vientos, terremotos, temporales, tempestades, naufragios, epidemias, calamidades y un largo etcétera.

También en los SITIOS a los que fue sometida la Plaza por los distintos Sultanes de Marruecos.

De ello queda constancia escrita… «para conocimiento de las generaciones».

No podemos silenciar la consignación que hace referencia al temblor de tierra del año 1660.

Dice así: «En cinco de agosto de 1660, día en que se celebra la festividad de Nuestra Señora de las Nieves, a las seis de la tarde, se sintió un temblor de tierra tan dilatado y cruel, que atemorizó a la gente, viéndose las murallas separadas del Terraplén más de una Vara, dando vaivenes a una parte y a otra los edificios, desmoronándose algunos, y del todo los alojamientos, abierta la Torre Quemada, que guarda las Puertas Principales, hundido medio puente y absolutamente abiertos otros muchos, que después se cayeron totalmente con las lluvias, y quedó esta Plaza con muy poca o ninguna seguridad por lo respectivo a murallas, fuertes y demás edificios, por cuyo motivo parece que esta Guarnición VOTÓ una fiesta anualmente en el propio día de Nuestra Señora de las Nieves, y se continúa de presente habiendo señalado el Gobernador, Veedor y Oficiales de Estado Mayor, y Compañías de Dotación la limosna que por razón de sus empleos debe dar, en una Junta General que celebraron el día cinco de agosto de 1721… «PARA QUE POR NINGUN PRETEXTO DESAPAREZCA ESTE VOTO».

JOSÉ LÓPEZ DE LA MOTA

También su Hermano Mayor don José López de la Mota nos dirá en 1746:

«CONOZCO CLARAMENTE QUE EL DEVOTO FERVOR DE ESTE VECINDARIO ES UNA VIVA LLAMA QUE PERENNEMENTE ARDE EN SUS SAGRADAS ALMAS y deseosos de comunicar este fuego a sus hijos, nietos y descendientes… a fin de que resulte a mayor honra y gloria a María Santísima de la Victoria, Patrona que sea eternamente alabada y venerada.»

A lo largo de estas líneas hemos podido comprobar cómo desde el primer instante de la presencia de la Virgen en nuestra ciudad hasta el día de hoy, la imagen ha estado y sigue estando íntimamente ligada a la Población y a la Guarnición.

CORONACIÓN CANÓNICA

Innumerables son los acontecimientos relacionados con el continuo peregrinar de esta imagen por la Ciudad. Ninguno ganó en belleza y devoción a los actos celebrados con motivo de su Coronación Canónica de 1948. Desde el día 3 de febrero de 1756 día de la Ratificación del Patronazgo que poseía desde tiempo inmemorial, los melillenses no habían contemplado ningún acto de exaltación mariana de mayor trascendencia en la historia de la devoción a nuestra Patrona.

Hecho grandioso que pasó a los anales de la historia de esta ciudad y del que tomó buena nota y dio cumplida información el diario melillense «El Telegrama del Rif» durante todo el desarrollo de dichos actos. A plena portada y cinco columnas, en su edición el 13 de junio de 1948 proclamaba:

«HOY SERA CORONADA LA VIRGEN DE LA VICTORIA Y PROCLAMADA REINA POR EL PUEBLO QUE LA VENERA».

Anteriormente se habían llevado a cabo Misiones Populares y Ejercicios Espirituales en los que participaron afamados predicadores de las Provincias Capuchinas de España. Alguno de ellos se desplazó de Navarra, caso del padre Capuchino Fray Felipe de Barañaín.

La imagen de la Virgen fue llevada a todas y cada una de las Parroquias de Melilla sin olvidar los Hospitales y la Gota de Leche. Se repartieron grandes sumas de dinero y comidas a los pobres, se celebró un solemne triduo en su santuario, organizándose una grandiosa peregrinación al mismo.

Salió la Imagen hacia la Parroquia del Sagrado Corazón, desde allí fue llevada a la de la Medalla Milagrosa, luego a la «Gota de Leche» y desde allí al Hospital Militar Pagés, a las puertas de cuyo establecimiento fue recibida por las heroicas Hijas de la Caridad y enfermos acogidos en dichos centros hospitalarios, donde después de ser introducida en la Capilla de Cristo Rey sería trasladada a la Parroquia de San Agustín. Desde San Agustín acompañaron a Nuestra Señora los Padres Paúles hasta los límites parroquiales, haciéndose cargo de la imagen los marineros de la Compañía de Mar para devolverla a su Santuario introduciéndola en su Camarín. Se cuentan por miles los melillenses que se agolparon a su paso.

Visitas éstas que duraron desde el 30 de mayo al 8 de junio.

Para los actos de la Coronación llegaron distintas autoridades de la Iglesia y del Estado. El Padre Provincial de los Capuchinos con su Definitorio, el Arzobispo de Granada, obispos y prelados incluidos los de Gibraltar y Tánger. También llegaron los de Jaén y de Cádiz, Málaga y Guadix. Los Alcaldes de Málaga y Ceuta, Capitán General de Granada y el Alto Comisario de España en Marruecos. Entre todos estos se podía comprobar la presencia de las autoridades civiles y militares de Melilla.

Aparte, fueron desplazados expresamente desde Nador a Melilla, en los trenes de la Compañía Española de Minas del Rif, 1.500 legionarios por Orden del Comandante Jefe del X Cuerpo de Ejército de Marruecos, 101 División del Ejército del Maestrazgo. Todos acudieron a la amplia y generosa llamada de la alcaldía que presidía don Rafael Álvarez Claro, para en medio de una impresionante manifestación de fe, a las doce en punto del mediodía, en la españolísima Plaza de España, el día 13 de junio de 1948, ante el bullicio del público y del repicar de las campanas de las iglesias, al tiempo que atronaban los cañones de la Batería de la Costa, previa lectura del Breve Pontificio, fuera coronada canónicamente por el Arzobispo de Granada don Balbino Santos Olivera, a quien acompañaba el Teniente General Varela, a la sazón Alto Comisario de España en Marruecos y Representante del Jefe del Estado para la Coronación. A la imagen de la Virgen de la Victoria le fueron concedidos HONORES DE CAPITÁN GENERAL SÓLO Y EXCLUSIVAMENTE PARA EL DÍA DE SU CORONACIÓN (La Batería de la Costa realizó trece disparos de cañón -Orden de Plaza-.)

Desde aquel lejano 13 de junio de 1948 la Virgen de la Victoria es PATRONA CORONADA DE TODOS LOS MELILLENSES por ser tal y como recoge el Breve Pontificio: «INSIGNE POR SU ANTIGÜEDAD E ININTERRUMPIDO CULTO DE LOS FIELES Y POR LA FAMA DE CELESTIALES PRODIGIOS.»

El monumento fascista de Enrique Nieto


     Cualquiera que sea abierta o secretamente defensor del Frente popular, debe ser fusilado. Hay que sembrar el terror, dejar sensación de dominio eliminando sin escrúpulos ni vacilación a todos los que no piensen como nosotros. Emilio Mola

      La remodelación de la plaza Héroes de España (caídos falangistas de la Bandera de Marruecos), transformará todo el aspecto de la zona, excepto de aquello que debe demolerse hasta el mismo suelo, el feo monumento fascista y de agresiva estética erigido en 1941, y al que nunca se supo qué nombre darle. La parte trasera albergaba unas placas de mármol con los nombres de los caídos falangistas en los diferentes frentes de batalla de la península. En realidad es un monumento a La Victoria, de un ejército sublevado contra su país y contra su gobierno. Es un monumento fascista, tanto de ideología como de estética, auspiciado por La Falange de Jose Antonio, organización hermanada con las SS hitlerianas  (Schutzstaffel) de Heinrich Himmler. En su momento se le denominó como monumento al ejército.

         Esta es la historia del monumento que es defendido a toda costa por los integrantes de la Comisión del Patrimonio de Melilla, basándose en el falaz argumento de que el boceto o proyecto del monumento, era de Enrique Nieto, el santo fundador del modernismo melillense. Hay que decir que nadie se ha atrevido públicamente a defender el monumento, todo se hace entre bambalinas y pasillos. No hay una sola prueba pública de la autoría «niestista» del mamotreto que descompone toda el orden arquitectónico de la avenida del rey emérito Juan Carlos I. Nadie lo defiende en público porque eso significaría dar la cara, y exponerse al bochorno intelectual de defender una obra semejante.

         Decía o dijo algún consejero del gobierno de Melilla, que se le iba a desposeer de toda la simbología franquista. Eso es algo que resulta imposible,  porque se trata de un monumento franquista, y de concepción fascista. De hecho, las alas del águila llevan las «sigmas» nazis en los laterales, aunque  en posición invertida, de modo que una se ve siempre en posición correcta. Todo esto ya está escrito una y mil veces, pero como  persisten en la intención de dejar ese monumento en medio de la plaza, a la que ni siquiera piensan cambiar de denominación, hay que volver a escribir una y otra vez sobre lo mismo.

       El arquitecto Enrique Nieto tuvo un lado oscuro en la época franquista, no demasiado divulgado y conocido, y es el de su militancia falangista. Las actas de los Plenos municipales de la época republicana melillense, muestran su carácter irascible. Tanto que en una ocasión fue suspendido de empleo y sueldo por amenazar de muerte al concejal socialista Aurelio Solís Díaz. Éste concejal y también médico municipal, apareció asesinado en una calle de Melilla el día 27 de julio de 1936. Enrique Nieto aparece también como contribuyente neto, en la cuestación  voluntaria y patriótica en favor del Ejército Nacional, como muchos otros melillenses, pero con cantidades de 500 ptas, nada desdeñables para la época. Nada de esto le quita mérito artístico al arquitecto catalán afincado en nuestra ciudad, pero si resulta un elemento más para solicitar la demolición completa del monumento.

         Lo único que tiene valor artístico es la escultura Vicente Maeso Cayuela, hijo del escultor Vicente Maeso Tortosa, quien fue expulsado de Falange por descubrirse su vinculación masónica. Es claro que el hijo pagó con su escultura la ausencia de una represión dura hacia su padre.  Vicente Maeso, uno de los mejores retratistas españoles, a la altura de Antonio López, jamás regresó a Melilla y se exilió en Brasil hasta el fin de la dictadura de Franco, y nunca más volvió a realizar otra escultura. Sobran los motivos para demoler y destruir un monumento tan ofensivo, e incluso los exponemos y los damos a conocer al mundo entero, justo lo que no hacen quienes quieren hacerlo pervivir a toda costa, incluso aunque el precio sea el de la deshonra de la ciudad.

                        Represión republicana y represión franquista

          No pueden equipararse en ningún caso, ni siquiera en cuanto al dato numérico. La represión franquista triplicó a la republicana. El golpe de Estado de 1936 y la posterior sublevación del Ejército de Marruecos, liquidó el Estado republicano, destruyó al gobierno e hizo saltar en pedazos su control sobre el orden público. Los más de 70.000 asesinados por fuerzas izquierdistas republicanas, en su mayoría anarquistas, se produjeron en los meses posteriores a la sublevación militar, y al margen del control de Estado o del gobierno de La República. Cuando el Gobierno legítimo de La República recuperó el control, no volvieron a producirse hechos de esta naturaleza. Nunca existió una represión orquestada desde el gobierno republicano.

            Sin embargo, no puede decirse lo mismo de la represión franquista, que puede atribuirse casi desde el primer asesinado, al Estado franquista en formación, y del que La Falange fue su brazo ejecutor. La represión de Franco fue sistemática. continuada, extensa y profunda, y se desencadenaba en cada nueva provincia conquistada o arrebatada al Estado republicano. La cifra supero ampliamente los 200.000 ejecutados. El carácter de esta represión era exterminadora, y buscaba asentar el nuevo Estado sobre una ausencia absoluta de una futura oposición.

               La más perversa y mendaz de las acusaciones contra La República fue la de quienes habiendo asaltado la legalidad y destruido el Estado, le exigieron que garantizase un  orden público, que ellos mismos (los sublevados), habían destruido.

       Nota:https://elalminardemelilla.com/2015/08/23/el-monumento-perverso-de-melilla/

                       

La visión desde un búnker


       El búnker en Melilla

       El búnker es un refugio, pero también está asociado a posiciones de inmovilismo político y social. ¿Cómo se ven las cosas desde un búnker?. Lo vamos a mostrar. Melilla es una ciudad bunkerizada en muchos aspectos. Hay una ruta de refugios militares a lo largo del perímetro fronterizo, y también de trincheras. El campo de visión en un refugio así es muy reducido, por lo que deben estar emplazados en lugares, altos y con gran campo de visión. Debe haber varios y que unos estén a la vista de los otros, para cubrir los puntos ciegos. Dicen que en la década de 1970, un Comandante General con ardor guerrero, tuvo a las tropas en disposición de combate durante algún tiempo. La misma construcción de búnkeres en superficie ya denota un concepto arcaico de la táctica militar, pues desde el fracaso de la Línea Maginot en 1940, frente a la Guerra relámpago, nadie volvió a utilizar este tipo de sistema de defensa.

           El Ejército de Franco era atrasado y guerra civilista, partidario de los frentes estables y prolongados, y de la guerra de desgaste frente al adversario. El que un militar español los mandara construir en 1970, dice mucho de la mentalidad imperante en el ejército español, en aquella época. Algún día, alguien caerá en la cuenta que la calle Ejército Español (franquista), debería trocar su nombre por el de Las Fuerzas Armadas, denominación moderna y democrática.

               Toda sociedad, todas las personas, somos en principio reticentes a los cambios, pero cuando alguien o una ciudad completa, se opone a cualquier transformación que la modernice en apariencia y concepción, entonces se dice que está bunkerizada. Esto es lo que ocurre en Melilla. El Búnker se resiste a dejar paso a la nueva sociedad, a las nuevas caras y a los nuevos tiempos. Las diferentes nomenclaturas y oligarquías políticas que dominan y sojuzgan la ciudad, siguen queriendo mantener a ultranza sus privilegios y prebendas.

            Vivimos bajo un concepto de Melilla que ya no existe, que murió en la década de 1960. Hay una vida y una ciudad artificial, en la que los mismos nombres no varían desde hace mas de 30 años. Todo ha cambiado, menos ellos. En búnker no hay otra ideología que la de resistir. Están desfasados.

Ante el asesinato de Hannan Outmane


        El género de la violencia contra las mujeres

        Terrorismo machista, violencia de género, violencia contra las mujeres, son expresiones que se evitan en nuestra ciudad, aunque los hechos demuestren que son claros sucesos encuadrados en estas denominaciones. Hannan Outmane cumplió 18 años el pasado mes de julio, tenía una hija de dos años y un largo pasado de violencia y agresiones físicas en el matrimonio.

       Hannan Outmane, nacida en Farhana, cumplió con todos los pasos que recomiendan las Consejerías de La Mujer y con todo lo indicado en los protocolos de Violencia contra las Mujeres. A Hannan Outmane le fallaron las instituciones, esas mismas que editan las  guías. Cuando llega un caso como este, las instituciones se vuelven rígidas y las autoridades insensibles.   Los lemas y las concentraciones se nos tornan como farsas, porque Hannan ya está muerta, y ello lo avisó, y lo decía a quién quisiese oírla o tuviese unos minutos para escucharla. Me lo dijo en todas las ocasiones en que pude hablar con ella, desde el pasado mes de julio, cuando relaté su historia en El Alminar  y en el diario Melilla Hoy*, en el mes de julio pasado.  Si no existiese ese artículo, hoy muchos podrían seguir enmascarando la ineficacia de las instituciones en este caso.  Sin embargo el artículo existe y allí está todo expresado. La tragedia quedó escrita y anunciada con antelación suficiente, tanta como para haber tomado medidas que quizá hubiesen podido evitar esta muerte. Lo principal era haberla creído y trasladado fuera de Melilla, en donde podría haber esperado con tranquilidad su documentación.

    Cuando la conocí venía acompañada de José Adongo, un inmigrante camerunés llegado a Melilla en 1992, y que ahora reside en la urbanización de Las  Palmeras, me pidió unos minutos para poder explicarme el caso de estas dos jóvenes mujeres (18 y 22 años), primas y acogidas en aquel momento en un piso para mujeres maltratadas, o víctimas de violencia de género. No habían conseguido documentar el maltrato físico, por haberse producido en Marruecos, o por no haber podido salir de sus casas para presentar las denuncias.  Sin embargo, eran objeto de acoso continuo por parte de sus parejas, residentes en Melilla. Ambas estaban pendientes de que se aceptase su solicitud de residencia, por ser víctimas de violencia de género o machista, caso que contempla la Ley.

         La que más peligro corría era Hannan Outmane, la joven mujer asesinada de modo brutal. Era constante objeto de acoso y amenazas por parte de su ex pareja.   Su miedo era constante, y por eso siempre se hacía acompañar por un amigo o un familiar en sus desplazamientos por la ciudad.  Intentaba rehacer su  vida, aunque con una tranquilidad pasmosa, siempre comentaba que tenía claro que tarde o temprano su final sería la muerte. En las tres veces que pude verla, nunca perdía la sonrisa o la esperanza de lograr una vida feliz, aunque tenía claro que para eso debería  obtener la residencia y salir de Melilla . En una de esas ocasiones le indiqué la dirección de un amigo y abogado, para que pudiese orientarla sobre los pasos legales a seguir.  Los ciudadanos crean redes de protección y ayuda, mientras las autoridades responsables viven en su mundo de ediciones, eslóganes, y representaciones.

            Al no poder documentar los malos tratos, tuvo que abandonar el piso en donde estaba acogida y quedó en situación de desprotección. Además,  su ex marido la seguía por todos los centros de acogida en donde estaba y le gritaba desde la calle que o salía de ellos  o la mataría en cualquier momento. Dentro o fuera, de modo voluntario o forzado, quedó en situación de desamparo absoluto, sin documentación, que se demoró mucho, y en la ciudad, al alcance de las ansias feminicidas de su marido y presunto asesino. Hannan Outmane debió ser trasladada junto a su hija fuera de la ciudad, dada la evidente situación de peligrosidad en la que se encontraba, y que percibía cualquiera que hablase con ella, salvo para quienes debieron asistirla y ampararla.

    Todo lo que se diga suena ya a palabrería política hueca y sin alma. Se la acogió, pero las estancias en los pisos tienen sus límites temporales. Se la protegió, pero no lo suficiente. Se la escuchó, pero no la creyeron.  Las leyes, como decía Montesquieu tienen espíritu,  y no puede aplicarse la literalidad solamente al débil.

                Cuando se quiere aparecer a  la víctima como la culpable

      La violencia homicida contra las mujeres tiene sus pautas, y el tratamiento informativo para ocultarla también. Se tarda en aceptar que es un caso más de terrorismo machista. Se intenta diluir la responsabilidad del asesino con información que pretende desacreditar a la víctima, de la que se juzgan hasta sus intenciones. La realidad es que cuando una mujer da el paso de denunciar a su pareja ante la Justicia, es que ya el desastre está próximo, y el peligro es una evidencia para casi todos.

         Si alguien escribió en un informe, luego  publicado en prensa que: » esta mujer quiere aprovecharse de las ventajas de ser considerada una mujer maltratada», es que nos encontramos frente a las tinieblas de la frialdad administrativa más absoluta.  Si los que redactaron esa frase y las autoridades que se ampararon en ella y la dieron por buena, bajaron la guardia frente a Hannan Outamne por este motivo y piensan ahora en la consecuencia final (la que ella anunciaba siempre), se enfrentan ahora a algo que no les volverá a dejar tranquilos nunca, porque este final estaba escrito, desde el mes de julio.

PD: A su prima y amiga, Karima H., que la acompañaba en el artículo y que convivía con ella en el centro de acogida, le acaban de desestimar el recurso de reposición, a la denegación de su petición de residencia, por violencia de género no demostrada.

Nota*: https://elalminardemelilla.com/2014/07/24/la-violencia-contra-las-mujeres/

Conducir en la ciudad de Mad Max


 

          Mad Max es una legendaria película australiana de ciencia ficción del año 1979. Retrataba un mundo imaginario en el que había desaparecido cualquier tipo de normas de circulación. Se conducía por cualquier lugar, de cualquier manera, y sobre todo, con cualquier artefacto. La gasolina era un bien preciado, casi como ahora,  y solo al alcance de unos pocos. Se destilaba cualquier cosa que pudiera servir como combustible y sobre todo, se robaba. Los ladrones de combustible constituían una verdadera plaga. En Melilla no hemos llegado a esos extremos, pero casi, por lo menos en cuanto a artefactos e ingenios mecánicos se refiere.

          Vehículos del tamaño de carros de combate, camiones de la II Guerra Mundial, o incluso palas excavadoras utilizadas casi como utilitarios. Todo es posible en la ciudad sin normas.  Melilla tiene un espacio físico limitado y tiene la población que tiene. Resulta absurdo añadir más dificultades a las que de por sí ya hay. En esta ciudad solo hay un lugar en el que realizar un carril para bicicletas, y eso solo es posible en la carretera de La Alcazaba y el nuevo Paseo Marítimo. He estado en otras ciudades y solo los he visto en las zonas de costa, en grandes zonas verdes o en los paseos marítimos. En los centros urbanos no existen.

           Los vehículos no sobrepasan a lo largo del mes los 16 km/h de media si solo se ha conducido en el casco urbano, y eso teniendo suerte porque lo normal es no pasar de los 14 km/h. Instalar más caballones, pasos sobre elevados puede servir en algunas circunstancias excepcionales, pero si se convierte en noma, solo añadirá una mayor dificultad a lo que ya de por si es un tráfico infernal.

           La acumulación de obras, el asfalto demolido, lleno de costurones y de baches convierten la circulación en un una «carrera» de obstáculos. Hay más accidentes, pero no son por el exceso de velocidad, salvo en casos excepcionales, sino en la nula regulación del tráfico, la falta de visibilidad en los cruces, el exceso de obras y la proliferación absurda de rotondas, algunas inservibles y mal diseñadas. La peatonalización de determinadas zonas en barrios periféricos, en lugares de la ciudad que no lo necesitan, y la pérdida constante de aparcamientos públicos gratuitos, son elementos que se añadirán a una ciudad ya de por sí insostenible. Hemos escrito de todo, pero les da igual.

             Estamos en septiembre Nos espera la vuelta al colegio, al trabajo, al horario normal, Bienvenidos a la ciudad de Mad Max.

      PD: El camión de transporte de mercancías, merece estar en el Museo del Automóvil.

      Nota: https://elalminardemelilla.com/2014/07/13/real-y-arellano-obras-que-no-se-entienden/

La violencia contra las mujeres


 

                              Mujeres maltratadas en Melilla

     No se pueden escribir sus nombres, ni dar ningún dato que las identifique. Tampoco se puede decir en qué lugar están acogidas, pero son mujeres en peligro.  Son mujeres muy jóvenes , una apenas rebasa los 20 años, la otra no ha llegado a ellos. Ambas tienen hijos y han sufrido situaciones de gran violencia física. En la actualidad viven con el miedo rodeándolas. Miedo a los maridos que las persiguen y amenazan, pese a tener órdenes judiciales de alejamiento. Se refieren a sus hijos como «sus tesoros», por ellos luchan e intentan salir adelante como pueden.  A pesar del dramatismo de sus historias, no pierden la sonrisa. Son mujeres muy jóvenes pero tienen coraje y voluntad de salir adelante. Necesitan eso sí, el apoyo institucional y judicial necesario para librarlas de las amenazas con las que se enfrentan a diario.

        Todos los días  leemos noticias sobre violencia contra las mujeres, pero en muy raras ocasiones nos encontramos con casos así, cara a cara. ¿Porqué algunas personas dedican parte de su tiempo a ayudar a otras, a ocuparse aunque sea mínimamente de sus asuntos?. Primero porque somos humanos, y porque no se puede vivir de espaldas a la realidad. También porque alguien a quien conoces, José Adongo (inmigrante camerunés llegado a Melilla en 1992), te encuentra en el parque y te cuenta el caso de estas dos mujeres a las que acompañaba, y también daba protección. En segundo lugar porque hay que mantener la llama de la solidaridad y la ayuda humana. Quien hoy demanda protección puede ofrecerla en un futuro, y quien hoy la ofrece puede necesitarle en otro tramo de la vida.

                         Las historias de Meriem y Nour

       Son dos historias diferentes, pero también es la misma, porque Meriem y Nour comparten lazos familiares. Proceden de una población cercana a Melilla. A muchas mujeres en gran parte del mundo, solo el matrimonio les ofrece una expectativa para salir de casa y tener alguna expectativa de promoción social. Están desamparadas en origen y en destino y esta opción solo es lo más parecido al juego de «la ruleta rusa».  Si todo sale mal, como es el caso, se encuentran a un lado y otro de la frontera de los veinte años, una con dos hijos en el caso de Mariem y otra con uno, el caso de Nour.

         En el río revuelto de la falta de opciones y de expectativas sociales, resulta demasiado fácil engañar a una mujer con promesas, que en raros casos se verán cumplidas, e inducirlas a cometer el error de sus vidas. Los malos tratos y la violencia física sobre Nour se iniciaron nada más casarse, pero la peor parte de esa situación se produjo en Marruecos, por lo que no tiene rastro documental en el que apoyar su testimonio. El ex marido fue absuelto en Melilla de la acusación, pero sin embargo tiene una orden de alejamiento sobre la que fuera su esposa, que ya ha incumplido varias veces. La persigue de modo constante y aparece corriendo en dirección a ella desde cualquier parte, para mantenerse luego alejado pero acechante. Su situación es la más peligrosa de las dos. Las amenazas telefónicas son constantes y Nour ya se ha visto obligada a cambiar varias veces del piso de acogida. Ella aguantó menos tiempo en su matrimonio y sin embargo vivió las mayores situaciones de violencia física. Actualmente está acogida en una residencia para mujeres maltratadas y tiene en trámite la concesión de la residencia por este motivo.

               Meriem es algo mayor que Nour. Tiene 22 años y dos hijas. La más pequeña, que no cuenta con un año de edad, tiene problemas físicos por el traumático embarazo al que se vio sometida.  La falta de alimentación adecuada y de cuidados médicos, el marido le obstaculizaba acudir a las revisiones, hizo que pasara toda la gestación con claros síntomas de desnutrición y anemia. Meriem soportó más tiempo la situación de maltrato y como ella misma dice:  «hemos derramado juntas lágrimas de sangre en nuestras vidas». Pese a su poca edad, han vivido situaciones de violencia extrema. Al igual que su amiga, con la que comparte lazos familiares.

                   Lidia Falcón, la Gran Sacerdotisa contra la violencia

      La abogada y feminista Lidia Falcón publicó en 1991 el libro Violencia contra la mujer, que puede considerarse una auténtica Biblia de la historia, causas y objetivos de la violencia contra las mujeres. La sociedad patriarcal y el machismo, su gran ideología, inmersas en el modo capitalista, tienen como objetivo el sometimiento de las mujeres al modo de producción domestico. Pese a estar escrito hace 25 años, el libro presenta una vigencia asombrosa. Realmente es un Manifiesto Feminista del por qué de la violencia contra las mujeres.

            Solo en unos pocos países, que no me atrevo a llamar desarrollados, las mujeres han escapado al perverso mundo del sometimiento que la sociedad patriarcal tiene reservado para ellas. El machismo es una ideología de dominación, en reinvención constante. Los nuevos machismos es el nuevo y último trabajo de Lidia Falcón. Su otra gran aportación es el concepto de «terrorismo machista».

                  Las soluciones para la violencia contra las mujeres

          La educación para la no violencia es la piedra angular de todo el arco. A esto se deben añadir las campañas contra la información sexista y toda la producción fílmica y literaria que nos invade, en donde se presenta la violencia contra las mujeres de manera demasiado explícita, y a veces casi recreándose en las imágenes y descripciones. Pro todo esto son discusiones de contenido teórico y de propuesta de modelos.

         La parte principal es la protección real y efectiva de las mujeres que son víctimas del terrorismo machista. Las administraciones, las emisoras de las campañas contra el maltrato, suelen estar insensibilizadas en los escalones más altos. Solo a partir del tercer nivel, el de las trabajadoras/es, que están en contacto directo con los casos, se detecta una mayor implicación en la lucha contra esta lacra social. Deben agilizarse los trámites para la concesión de la protección, de la residencia  y de la ayuda jurídica y policial necesaria.

     Son delitos que deberían perseguirse de oficio, y no exponer a la mujer a la presentación constante de denuncias, porque las amenazas y el miedo fuerzan a que muchas veces retiren esas demandas o perdonen a sus maltratadores. La ley no puede amparar del mismo modo al verdugo y a su víctima.

        En el caso que nos ocupa, el de Nour y Mariem, deberían habilitarse procesos rápidos para la concesión de la residencia, una protección judicial y policial efectiva y proporcionarles la formación necesaria para que puedan alcanzar sus propios medios de vida.