Imágenes de Navidad


                   Las comparaciones suelen ser odiosas, sobre todos si se hacen entre elementos muy dispares. Melilla no es Málaga, Sevilla o Córdoba, por eso no intentamos compararla con ninguna de esas capitales. Nuestra ciudad es muy similar en tamaño y presupuesto a Almería, y con esta ciudad hacemos la comparación con toda su intención. Mucha gente de Melilla viaja, pero otra parte no puede hacerlo y no es capaz de ver, ni comparar, la calidad de la  gestión a la que está sometida nuestra ciudad. Es una gestión anquilosada, de un gobierno mastodóntico, «cargado de cargos«, en todas sus acepciones y en su doble sentido. Razones familiares hacen que viva las dos navidades, las dos gestiones, y como se van separando las realidades de la ciudad peninsular, de la norteafricana (ambas gobernadas por el mismo partido, el Popular), en beneficio de la primera y en detrimento de la segunda, la nuestra.

                    El mal de Melilla es la de la hipersubvención. Todo está subvencionado, todo se paga, tanto lo creativo y dinámico, como lo estéril y anquilosado.  Así no hay desarrollo ni evolución posible. La tradición de los  se extingue porque siempre lo ganan los mismos, alternándose solo en los años. Cae el Carnaval, las carrozas de los Reyes Magos o la de Los Carnavales. Por no existir no existe ni renovación en las cofradías de Semana Santa. En toda época y ocasión siempre tenemos los mismos rostros y los mismos nombres, premiados y premiándose entre ellos, en la endogamia de recompensas más grande del mundo.

         En Almería existe un concurso de Belenes tradicionales que va a más cada año. No lo patrocina El Ayuntamiento, sino una entidad financiera. Entidades particulares, privadas y familias compiten en el concurso. Este año hemos visitado el de La Cofradía de Estudiantes de Almería. Un Nacimiento precioso que reproduce las principales monumentos de la capital almeriense, como La Alcazaba o La Catedral. En Melilla solo tenemos a la vista el Belén de Playmobil, con escasas variaciones en los cinco últimos años, y anacronismos de La Guerra de las Galaxias. Siempre lo mismo, todo previsible, incluida la iluminación navideña o el deslucido árbol de Navidad de la Plaza de España. Proporcionalmente y cuantitativamente, es menos onerosa la celebración de Navidad en Almería que en Melilla, y a la vez es mucha más vistosa, más alegre, más llena de contenida.

         Es una pena que no todo el mundo pueda viajar, comparar y ver todo lo que en Melilla no tenemos con respecto a ciudades similares, pese a que proporcionalmente tenemos más del doble de dinero que capitales y ciudades mucho más grandes. Para aquel  que no pueda viajar y ver, sus ojos y ventanas está o tiene El Alminar. Escribimos de esto en los inicios del Alminar y la situación, cuatro años después, es peor.

  Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/12/25/la-tradicion-del-belen/

El doble aniversario del sacerdote Buxarrais


                                  Padre Ramón Buxarrais, 59 años como sacerdote

         El mes de diciembre significa para el párroco del Centro Asistencial de Melilla desde 1991, monseñor Ramón Buxarais Ventura, una ocasión de doble conmemoración. Por un lado celebra su cumpleaños el 12 de diciembre (este año ha cumplido ya su 85 aniversario), y por otro conmemora su ordenación sacerdotal, de la que ya han pasado 59 años, pues fue ordenado sacerdote un 17 de diciembre de 1955 por el entonces arzobispo de Barcelona monseñor Gregorio Modrego Casaus.

                   Todos los años solía celebrar esta fecha en la ciudad Condal, con sus antiguos compañeros del Seminario Mayor de Barcelona. Los 23 jóvenes que fueron ordenados como sacerdotes en aquel año, y de los 6 ya han fallecido, se reúnen anualmente y celebran un almuerzo, en el que uno de ellos lee una homilía al resto. Vicisitudes personales le han impedido acudir este año a la cita, pero ha seguido oficiando misa en su capilla del Centro Asistencial, para su pequeña comunidad de feligresas, la mayor mujeres ya ancianas, residentes en esta Institución melillense de caridad.

                Monseñor Buxarrais siempre insiste en la necesidad de predicar con el ejemplo, algo más importante que cualquier cosa que se diga, en cualquier profesión y no solo en la sacerdotal. Las hechos deben siempre acompañar, o incluso anteceder a las palabras. Para él, en la España de la posguerra y del hambre, fue muy importante la figura del párroco del entonces pequeño pueblo de Santa Perpetua de La Moguda, Don José, al que él ayudaba como monaguillo. Aquel hombre recibía en ocasiones pequeños regalos de la gente, e inmediatamente los repartía entre otras personas más necesitadas. Aquellos pequeños gesto le decidieron a seguir esa vocación y ese ejemplo para su vida como sacerdote, que llegó a lo más alto con el paso del tiempo, pues fue obispo de Zamora y Málaga.

       Además de la misa diaria que oficia en el Centro Asistencial, monseñor Buxarrais también asiste las necesidades de otras parroquias, como la castrense, en la que recientemente cubrió la ausencia del párroco titular, el padre Francisco.

En cuarentena contra el picudo rojo


La plaga del picudo rojo asola el palmeral melillense

          Oficialmente no se ha reconocido nada, pero Melilla está «en cuarentena» contra el picudo rojo. Cada días se ven más palmeras descopadas, o con las capuchas de plástico. En el Parque Hernández se empezó con tres palmeras afectadas y hoy ya superan la docena. El picudo rojo ha recorrido la ciudad entera, hasta su extremo final en la calle Andalucía, que es la más alejada de las que hemos visto afectada por esta plaga, no reconocida porque en nuestra ciudad no hay plagas de nada, ni siquiera de roedores o insectos.

           Hemos visto todos los jardines con palmeras y es un hecho que el picudo prefiere un determinado tipo de palmeras, pero también, como leímos en un enlace de La Junta de Andalucía, una de las causas que extiende su avance es «las malas podas», o las podas a destiempo, llevadas a cabo sin orden ni concierto. Pues bien, en aquellos jardines, públicos o privados que llevan años sin ser podados, no hay una sola palmera afectada por este mal. Las podas, si no son rigurosas, desprotegen al árbol, la palmera en este caso,  de sus defensas naturales. Así pues, pensamos que esas malas podas, han podido contribuir a la extensión total de la plaga, que ha llevado a decretar la cuarenta del palmeral, por parte de la enmudecida Consejería de Medio ambiente. La Consejería está enviando cartas con instrucciones a todos los organismos públicos que tengan palmeras en sus jardines, con instrucciones para detectar la presencia de este dañino insecto.

Desembalando a Crono


   Melilla y los monumentos absurdos

              Los lectores del Alminar van a ver antes que nadie el futuro monumento al dios Crono, un monumento absurdo instalado en la plaza del 1º de Mayo, plaza de los trabajadores. En Melilla, cuando no hay un suceso bélico que conmemorar o acciones militares que enaltecer, ya no se sabe qué colocar en las calles, qué otros hechos o qué personas (hombre o mujeres), son dignos de ser recordados en las calles. Esta es la plaza del los trabajadores y aquí solo debería haberse erigido un monumento a todos los trabajadores y trabajadoras que han hecho posible la existencia de la ciudad a lo largo de sus cinco siglos de historia. Esto es demasiado pedir, a un gobierno de estas características.

                                          La historia de Crono

                Nadie que conozca la mitología erigiría un monumento a Crono, uno de los dioses más despiadados del Olimpo. Crono era uno de los 7 titanes engendrados por Urano en la Madre Tierra, el que mató a su padre cortándole los genitales con una hoz que llevaba en su mano izquierda, que desde entonces es considerada como una mano de mal agüero. Por esto nadie saluda con la mano izquierda. Sin embargo, de la castración de Urano cayeron tres gotas de sangre sobre la madre Tierra, de las que brotaron  las tres Erinias o Furias (Alecto, Tisífone y Mégera), que vengan los crímenes del parricidio y del perjurio. Tras este hecho, Crono se hizo dueño del Olimpo y ejerció su poder con tiranía, casándose con su hermana Rea.

                  La madre Tierra y el moribundo Urano profetizaron que Crono sería destronado por su propio hijo, por lo que éste, devoraba continuamente a sus hijos nada más nacer. Con grandes dificultades, Rea consiguió esconder a su tercer hijo varón, Zeus, que vivió oculto en Creta hasta su mayoría de edad. La guerra entre Zeus y Crono duró diez años, pero al final fue vencido, sobre todo porque su abuela, la madre Tierra; le recomendó que para vencer a Crono, debía valerse de todos aquellos que habían sido desterrados y humillados por él. Crono fue derribado definitivamente por el rayo de Zeus. Quien erige un monumento a Crono, está anunciado su propio fin.

                     Aparte está el hecho de que cuando un Régimen tiene su artista oficial, todos los monumentos se parecen.

Las mismas luces de Navidad


El desangelado azul y blanco vuelve a la Avenida

       No habrá sorpresas en la iluminación navideña de 2014. Los mismos adornos, los mismos colores, el mismo iluminador, el mismo negocio y el mismo montante de dinero para las mismas empresas. Melilla es el territorio del monocultivo. Mantendrán esta iluminación hasta que se caiga de vieja, igual que cuando sustituyeron las desvencijadas bombillas. No hay espacio para sorpresas en esta ciudad. Hoy estaban realizando las pruebas y hemos podido fotografiarlas. Es lo mismo de siempre, imaginamos que al mismo precio de siempre. Es una iluminación acultural, con los símbolos propios de la navidad cristiana difuminados o recluidos en las calles menos visibles.  Es algo que no se entiende porque cada comunidad melillense, tanto las dos mayoritarias como las otras, tienen sus propias señas de identidad y no tienen porqué desprenderse de ellas o esconderlas dentro de un magma aconfesional, pero ese no el debate. Una cosa que es que lo religioso no se imponga sobre lo social y otra es que La Navidad tiene unos símbolos específicos que parecen no aparecer por casi ningún lado. La falta de ideas es absoluta.

        El asunto explicado en esta entrada es que no hay ideas o participación de otras empresas que le den un color distinto a La Navidad melillense, al Ramadán, a la fiesta del Diwali o a la Januká. Aquí siempre es lo mismo, todo hecho por los mismos. No hay opciones.

                

El picudo rojo llega a La Constitución


      En el día primero del mes escribíamos sobre la extensión de la plaga del picudo rojo, de la que la  Consejería de Medio Ambiente advirtió hace tiempo. No sabemos el alcance de la plaga, porque esta es otra, que está asolando las palmeras de nuestra ciudad. Lo que sí parece claro es que la extensión es cada vez mayor. Ya no hay barrio o zona en la que no se encuentre una palmera afectada o devastada por la acción del picudo rojo, que parece afectar más a las palmeras datileras, que a las de otras variedades. En el Parque Hernández hay muchas afectadas, y también las hemos visto en la Plaza de Toros, en la selva del antiguo Hospital Militar, en el Barrio de Ataque Seco, calle Ramiro de Maeztu e incluso junto a la Consejería de Economía. El picudo rojo, que orada y seca las palmeras en el tronco y en las copas, lo está devorando todo, incluso en zonas exteriores como la barriada de La Constitución. Los capuchones de plástico empiezan a aparecer por todos lados.

         El picudo rojo amenaza a las palmeras de Melilla. Una de las muchas causas que se mencionaban en el enlace que pusimos en la anterior entrada, era la de «las malas podas», o podas a destiempo.  A una plaga seguirá otra, como si se tratase de una advertencia o maldición bíblica.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2014/11/01/la-llegada-del-picudo-rojo/