Las grietas de la ACB


           La liga ACB (Asociación de Clubes de Baloncesto), también conocida como liga ENDESA, es una ruina económica, que solo soportan clubes de la talla del Real Madrid, o del Barcelona. Todos los demás hacen encajes de bolillos con patrocinadores o equipos nodriza, como el Baloncesto Sevilla. La ACB debe al Estado 24 millones de euros, entre pagos a Hacienda y a la Seguridad Social. Sin patrocinador no se es nadie en la máxima categoría del Baloncesto español, y con él, solo se asegura un año de fuertes pérdidas y de endeudamiento. Los gastos de mantenimientos de los pabellones deportivos y de los desplazamientos de los equipos, alcanzan una cifra superior a los 40 millones de euros. Muy pocos clubes pueden permitirse participar en una competición de este tipo, y muchos de los que están en ella desde hace años, acumulan deudas que pueden llevarles a la desaparición, caso del emblemático Estudiantes. La ACB está fiscalizada desde el primer hasta el último euro.

              Aquí no caben sorpresas y gestiones erráticas de los equipos. Pocos melillenses conocen, salvo de oídas, las voluminosas deudas acumuladas (en gestiones anteriores) por los máximos representantes melillenses en las competiciones deportivas, de baloncesto y fútbol, pese a la constante y generosa subvención pública. La situación de subvención pública, que aporta el 95% de los ingresos en ambos casos, es un situación desconocida en cualquiera de los clubes de las categorías mencionadas. La única cifra que algunos se atreven a aventurar, situaría la deuda en torno al millón de euros, entre ambos equipos.

                 La realidad es que en la ACB se paga todo y por todo.El canon no es ningún chantaje mafioso contra equipos modestos, procedentes de ciudades pequeñas, sino un seguro de endeudamiento , ante posibles impagos a los jugadores. Recientemente la propia liga ha defendida la legalidad de ese canon: «La ACB entiende que existen suficientes razones de peso que argumentan, justifican y dotan de legalidad la existencia de la cuota de entrada y el fondo de regulación de ascensos y descensos, conceptos desarrollados desde hace más de treinta años y sustanciados en los convenios de coordinación con la FEB, aprobados y validados por el CSD, máximo organismo del deporte español», dice el comunicado difundido por la liga. Incluso con patrocinador, la máxima categoría del baloncesto español es un riesgo económico muy grande. Es un hecho que el campeón de la liga LEB plata, el Quesos Cerrato de Palencia, renunció al ascenso por no poder pagar los 5 millones de canon, y los 300.000€ necesarios para adaptar su pabellón a la normativa exigida por la ACB. Un presupuesto mínimo para representar a la ciudad con dignidad, durante un año, exige al menos 10 millones de euros.

                Pabellón deportivo, grietas y la continuidad de los terremotos

          El pasado jueves, 2 de junio, técnicos medían con dispositivos láser las distancias en el interior del pabellón deportivo, para planificar las posibles reformas exigidas por la ACB. Mientras tanto, en El Alminar, fotografiábamos las grietas exteriores del edificio, provocadas desde el terremoto del día 25 de enero y los sucesivos, que aún continúan. Los gastos previsibles de un solo año de ACB, equivalen a evaluación de daños en la ciudad de Melilla a causa de los terremotos, o sea, 12 millones de euros. No es un argumento demagógico, sino una realidad objetiva.

            El la media noche del día 1 de junio, hora local, entre las 00h 00´, y las 00h 03´, se produjeron tres terremotos, de magnitud superior a 3, sentidos por la población. Los medios de comunicación ya no informaron del suceso.La presente madrugada del día 6 de junio, a las 05h 03´, s eha producido un nuevo temblor de magnitud 3,7. También sentido por la población. ¿Puede en estas circunstancias, detraer más dinero del que ya se dedica al baloncesto , 1,7 millones?. Si hay patrocinador privado no habría problema, pero la Ciudad Autónoma de Melilla no puede ni debe rebasar el límite de los dos millones de euros.

           Es verdad que el Melilla Baloncesto se ha ganado su plaza de ascenso sobre la cancha, pero también lo hizo el Quesos Cerrato de Palencia y renunció al ascenso. El innegable mérito deportivo debe llevar aparejada una sensatez del administrador público.

                                     El problema de las comunicaciones

           ¿Está preparada la ciudad de Melilla para recibir cada dos semanas a un equipo de la ACB?. Melilla ya solo cuenta dos vuelos directos desde Madrid, y uno más con escala en Málaga. Desde cualquier ciudad de España se puede ir a otra, sin necesidad de coger más de un avión. Para venir a Melilla desde otra ciudad que no sea Madrid se necesitan al menos dos. Esto significa colapso en los billetes de entrada y salida de la ciudad, cada dos semanas. Eso sin contar que los equipos grandes, se desplazan con un importante número de periodistas, asesores, y aficionados. El cartel de «no hay billetes» está asegurado en las agencias de viajes. Esto sin contar, que un temporal impida llegar o salir de la ciudad a algún equipo ACB, con el consiguiente colapso del calendario deportivo, o que alguno no puede llegar hasta Melilla, por falta de billetes.

              Creemos que hay muchas cosas, que ni siquiera se han pensado.

            Nota: (1) La ACB defiende la legalidad de su canon ante la advertencia de la CNMC. Noticias de ACB  http://goo.gl/KbPa0F. (2)http://palco23.com/competiciones/20150902/el-drama-de-la-acb-70-millones-de-perdidas-al-ano-y-constante-declive-de-los-ingresos/

 

Parábola del fariseo y el publicano


 Dos hombres subieron al templo a orar; uno fariseo, otro publicano. El fariseo, de pie, oraba en su interior de esta manera: “Oh Dios,  Te doy gracias porque no soy como los demás hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni tampoco como este publicano. Ayuno dos veces por semana, pago los diezmos de todo lo que poseo”. Pero el publicano se quedó lejos y ni siquiera se atrevía a levantar sus ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: “Oh Dios, ven junto a mí a ayudarme, que soy un pecador”. Os digo que éste bajó a su casa justificado y el otro no. Porque todo el que se exalta será humillado; y quien se humilla será exaltado”.

                                       Comentarios de San Agustín

                    Ya has oído la sentencia divina, guárdate de la mala causa de ella; o por otras palabras, guárdate de la soberbia.                                            

                 Para humillar al que se exalta, el Señor hace caer sobre él su poderosa mano. No quiso humillarse, confesando su debilidad, y quedó humillado bajo el peso de la mano divina. Cuanto tuvo de pesada la mano para humillar, tanto tuvo de poder para exaltar. Poderosa en ambos casos: potente para aplastar al primero, y potente para exaltar al segundo.

                Si buscas en sus palabras qué súplica ha hecho el fariseo a Dios, no la encontrarás. Subió a orar, pero, en lugar de procurar alabar al Señor, lo que en realidad hizo fue alabarse a sí mismo. Y no le basta no rogar a Dios y alabarse a sí mismo, sino que por añadidura insulta al que humilde pedía la misericordia divina.

                  ¿Confías en obtener la santidad con solas tus fuerzas?. Pues eres peor que el mismo fariseo. El fariseo soberbiamente se creía justo; pero daba gracias a Dios por ello: «gracias señor porque no soy como los demás hombres»; y sin embargo es reprendido por el Señor como soberbio e inflado; no porque da gracias, sino porque ya no quería recibir más. ¿Tú confías en tus fuerzas?. Es decir: ¿Ya no tienes nada que pedir, ya estas lleno de todo lo que puedes desear; ya eres justo, y la vida sobre la tierra no es para ti una tentación; ya lo tienes todo, y ni necesidad tienes de decir: Perdóname, Señor, mis deudas?.

                  Meditaciones de San Agustín. P. Antonino Tonna-Barthet, Barcelona (1935)

                 

In ricordo di Giovanni Falcone


 

      En recuerdo del juez Falcone, Borsellino, Dalla Chiesa y La Torre

         Desde su origen en 2011, el día 23 de mayo no se escribe en El Alminar, o mejor dicho, solo se escribe acerca del juez palermitano, Giovanni Falcone, asesinado por la mafia siciliana un 23 de mayo de 1992. El próximo año se cumplirán 25 desde el atentado que acabó con su vida. Puede hundirse el mundo y no lo escribiremos hasta el día siguiente. El 19 de julio, ni siquiera dos meses después, la mafia demostraba su inmenso poder destructivo, aniquilando Paolo Borsellino, también  juez, también palermitano, y amigo personal y compañero del juez Falcone. Una década antes, el 3 de septiembre de 1982, fue asesinado en Palermo el general Carlo Alberto Dalla Chiesa, jefe de la lucha contra el crimen organizado.

                             Las lecciones del juez Falcone

           La mejor lección son sus ejemplos, pero también dejaron indicado un camino a seguir, para la lucha contra las actividades ilícitas en el entorno del Estado. La mafia necesita del Estado, pues existe en paralelo con éste. La existencia de la corrupción es un indicio claro de que la mentalidad y la actividad mafiosa puede estar ganando la batalla. Cuando hay cargos públicos alcanzados por la sombra de la corrupción, e incursos en delitos graves, y cuando esos políticos se sitúan en la zona alta de la representación del Estado (bien central o autonómico), es hora de tomarse muy en serio el problema y de empezar a actuar contra él.

        Existen similitudes entre el Estado italiano y el español, pues ambas democracias son jóvenes en comparación con otras europeas, como Francia, o Inglaterra, y ambas surgen después de una experiencia totalitaria de carácter fascista (Mussolini, Franco). Para dar una respuesta a la medida del desafío, el Estado debe ser fuerte y afrontarse desde un órgano independiente y con competencias  en todo el territorio. Italia y España se asientan sobre democracias muy débiles, y con Estados menos sólidos que los mencionados.

         Giovanni Falcone señalaba  la dificultad de probar ciertos delitos y su autoria, pues los los llamados arrepentidos señalaban por lo general a personajes ya puestos en la picota pública, pero sin aportar medios de prueba. Esto es algo que estamos viendo en la actualidad, en los llamados delitos económicos. Es muy difícil apuntalar luego una acusación, de manera sólida.

        Pío La Torre, políticocomunista nacido en Palermo, fue el artífice de la la Ley conocida como La Torre, que permitía iniciar las investigaciones solo con la sospecha de un enriquecimiento ilícito o repentino, ya fuese de un político, un magistrado, un constructor o por supuesto de «un hombre de honor», y que nosotros conocemos con el término genérico de mafioso. La Ley permitía la incautación de los bienes obtenidos de modo ilícito, la no prescripción de determinados delitos. Pío La Torre fue asesinado por la Mafia el 30 de abril de 1982. La Ley La Torre fue aprobada por el Parlamento italiano en septiembre de 1982.

      Giovanni Falcone decía que: «siempre se puede hacer algo, esta es una máxima que debería inscribirse en la poltrona de todo policía o magistrado», añadía también que: «de nada sirven las leyes, sino van acompañadas de una sólida voluntad política». Por lo general, tras un acontecimiento de gran repercusión social, surgen declaraciones de todo tipo, pero luego nada cambia. Hay que cambiar la mentalidad social y política. La vocación de servicio al Estado debe arraigar en la sociedad.

     Toleramos muchos comportamientos corruptos, algunos de los cuales nos llegan a parecer como habituales, cuando la realidad es que la corrupción lo pudre absolutamente todo, al que la lleva a cabo, al que hace de ella un modo de vida, al que está dispuesto a corromperse, al que se beneficia de ella, al que solicita un favor corrupto. Hay individuos tocados, al igual que hay políticos tocados, magistrados tocados. En un estado de corrupción, ningún campo queda a salvo.

        Decía Falcone que: «Nosotros, los magistrados, hemos reivindicado frecuentemente nuestra independencia, pero durante mucho tiempo hemos cedido, en realidad, a las adulaciones del poder político. Al rodearnos de un mando de autonomía formal, el poder nos ha hecho olvidar que no poseíamos autonomía efectiva alguna»*.

           Desde mayo de 2011, la entrada del Alminar del día 23, tiene siempre un mismo nombre y motivo, Giovanni Falcone. Es la esencia de lo que este blog representa.

PD: *Las citas del juez falcone proceden del libro de conversaciones de Marcelle Padovani. Este año hemos localizado un texto excelente, en un blog italiano, sobre el recuerdo del juez Falcone, escrito por el propio Borsellino, que sería a su vez asesinado, tan solo dos meses después de su amigo y compañero.

Nota:http://confini.blog.rainews.it/2012/05/24/il-mio-ricordo-di-giovanni-falcone-un-testo-di-paolo-borsellino/

Los amigos del Alminar de Melilla


                               A la derecha del Padre

       ¡Cuidado no nos acontezca esa ignorancia rayana en la demencia, no infrecuente, en nuestra mísera condición, que llega a tomar a un enemigo por amigo y viceversa! ¿Qué consuelo nos queda en una sociedad humana como ésta, plagada de errores y de penalidades, sino la lealtad no fingida y el mutuo afecto de los buenos y auténticos amigos?. San Agustín

      Dicho por cualquier otra persona, podrían añadirse matices a esta cita, pero habiendo salido de la boca de San Agustín, el santo de pasado crápula, no cabe discrepancia alguna. San Agustín es uno de  los más grandes padres de la Iglesia, porque hablaba desde la experiencia y desde el conocimiento de la causa. Sus Confesiones, es uno de los más grandes libros jamás escritos, dicho por una mente brillante como la de Ludwig Wittgenstein. Sabemos que los amigos del Alminar son numerosos y sus apoyos ocultos también. Hace ya mucho que buscábamos esta foto, porque con ella podemos decir más de lo que somos capaces de expresar.

         José Luis Blasco, Imparcial, no es solo un amigo personal, desde hace exactamente 30 años, sino que además es uno de las más leales y firmes comentaristas del Alminar. Junto a Uno de Melilla, presentes en el blog desde sus orígenes. Su primer comentario se remonta al mes de agosto del año 2011.

        Cuando conocí a José Luis Blasco, era Presidente de la Asociación de Estudios Melillenses, el único al que nunca han entregado la medalla de oro de una asociación a la que sacó de las cenizas. Pese a ser un hombre de Fe, de la verdadera, de la agustiniana, y antigua fraile capuchino, jamás le han designado para ser pregonero de la Semana Santa de Melilla. Es el mayor conocedor de la historia religiosa cristiana de Melilla, sin dudas de ningún tipo, y jamás ha recibido distinción alguna de una Iglesia, de la que jamás ha discrepado, pese a algunas ofensas y desdenes recibidos. Hombres sin fe ni obras,  han recibido honores y distinciones, sin otro mérito que el de la cercanía al poder político y eclesial reinante. Su papel, en este modesto blog, es semejante al  del Cirineo, por voluntad propia.

           En 2013, dígito de persecuciones,  al igual que la Orden del Temple, me acompañó en el camino que conduce a la hoguera inquisitorial, y al banquillo de los acusados de la querella civil con la que quisieron achicharrarnos, por el simple motivo de haber dicho y escrito una verdad como un templo, a saber, que la Santa Madre Iglesia solo admite en las juntas de gobierno de las cofradías, asociaciones públicas de fieles sometidas al Código de Derecho Canónico, a personas solteras, viudas o unidas bajo el matrimonio canónico. Se cuentan por centenares los casos de personas destituidas, u obligadas a renunciar a sus cargos en cofradías, por no estar en concordancia su estado civil con lo exigido por la Iglesia. Una absurda norma jurídica permite la vigencia del anuncio de una querella por cuatro años, por lo que hasta el 2017 no nos veremos libres de la amenaza de ser procesados.

          Jose Luis Blasco recogió en la sede de la Asociación de Estudios Melillenses, la imagen de la Patrona de Melilla, Virgen de La Victoria, y al Santo Sepulcro, en las obras realizadas por el Ministerio de Cultura en 1993, bajo la dirección de José Luis Fernández de La Torre. Nada de esto figura en las efemérides religiosas de la ciudad, ni existen fotografías que lo inmortalicen y acrediten. Aquella restauración del Templo Patronal lo salvó del hundimiento y de la desaparición física. Las misas se celebran durante meses en el almacén de San Juan. En aquellos años, la iglesia patronal era una ruina casi desierta, atendida solo por José Luis Blasco, fray Jesús Cortijosa y los pocos capuchinos que ya quedaban en la ciudad.

      He aprendido al lado de José Luis Blasco más acerca de la Fe y de la religiosidad común, que de muchos de los que copan los pasillos de la Iglesia, e incluso de algunos de sus representantes. Por él sé que la historia real y no narrada, es mucho mas abundante e interesante, que la reflejada de modo oficial. Para entender esto hay que leer la parábola del fariseo y del publicano, escrita únicamente por Lucas en su capítulo 18.

         «Cuando el Hijo del hombre llegué en su gloria, se sentará en el trono real, y reunirá ante sí a todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras, y pondrá a las ovejas a su derecha, y a las cabras a su izquierda». Mateo 25, 33

Cuatro años de paralización hospitalaria


 Todo se detuvo en abril

         En este mes de abril, pero del año 2012, el recién estrenado gobierno del Partido Popular, paralizaba las obras de nuevo hospital civil de Melilla. La realidad que plasmaron las fotografías, desmintió al nuevo gobierno de España, porque hasta ese momento eran incapaces de asumir la paralización, cuando ya se llevaban 2/3 de la obra construida. Dos años de construcción frente a cuatro de paralización. Una modificación en la obra original, sirvió la excusa en bandeja de plata para justificar la detención de la obra, que aun así, tardaron más de un año en reconocer. Solo basta mirar la prensa del momento para ver, que una vez tras otra, prometían su reanudación. Todo era falso. Luego siguieron dos años de silencio absoluto. La paralización fue decidida por el gobierno popular. Era una inversión que no estaban dispuestos a continuar. En Melilla, los recortes empezaron por la sanidad. El Hospital Comarcal está obsoleto, saturado y resulta insuficiente para la demanda sanitaria actual. Han pasado ya 20 años desde su inauguración. Resulta desolador acudir allí a las consultas, o a recibir un tratamiento médico o una intervencion quirúrgica. Las incomodidades son casi insufribles, tanto para pacientes como para el personal sanitario.

         El daño hecho a la ciudad es inmenso, porque era una infraestructura absolutamente necesaria. La obra civil ya podía estar concluida, y parte de la atención hospitalaria derivada a las nuevas instalaciones. La detención de la obras ha provocado ya un retraso de 4 años, más otros tantos que serán necesarios, caso de retomarse el proyecto. para que empiece a funcionar en sus áreas básicas. La proximidad de nuevas elecciones hará que volvamos a oír la cansina salmodia de que: «las obras podrán reiniciarse de modo inmediato». Era una letania, un mantra falso todas las veces que se ha dicho hasta ahora, y será igualmente falso cada vez que lo vuelvan a repetir.

          Han pasado 4 años, es lo único de lo que podemos dar cuenta. De abril a abril. Luego, cuando emitan su voto, los votantes lo harán pensado en las fiestas, en las culturas, o  bajo influencia de las redes clientelares, único modo de garantizar amplias y permanentes mayorías (Madrid, Valencia, Andalucía). Cuando las personas se sacuden el yugo y vota en libertad, ocurre lo que hemos visto, que el voto se reparte por afinidad, y los grandes partidos quedan paralizados por la nueva situación social.

           Repiten las elecciones pensando en que deben volver a salirles las cuentas pasadas, las del bipartidismo más la bisagra. Esperemos que no sea así. Mientras tanto, la sanidad privada sigue siendo un negocio muy rentable en Melilla.

      Nota:https://elalminardemelilla.com/2012/04/18/hospital-universitario-de-melilla-2/

El año de la Misericordia en Melilla


                La Iglesia de Melilla atraviesa tiempos y momentos difíciles. La falta de sacerdotes está obligando a cerrar templos y a comprimir los horarios de los oficios religiosos. Se esperaba que el obispo de la Diócesis impusiese un cambio de orientación en la dirección de la iglesia melillense, tras su última visita pastoral de noviembre, en la que entre otras cosas, reinstauró el culto al Cristo de Limpias en la Iglesia de San Agustín. Sin embargo, no se cumplió ninguna de las expectativas. La marcha de sacerdotes ha sido superior a la de las llegadas, con lo que se han tenido que reducir los oficios religiosos o misas. Esta última Semana Santa el obispo malacitano ha sido criticado por no acudir a la visita que El Cautivo realiza al Hospital Civil de Málaga, y le recordaron públicamente, su obligación de estar al lado de los afligidos. La exhortación del Papa Francisco en el  año de La Misericordia, obliga a abandonar la mesa y la compañía de los poderosos, para trasladarse junto a los pobres y a las periferias. Los nombramientos diocesanos se producen por goteo y todo parece estar paralizado. No solo el mundo político parece no saber qué camino tomar.

             A esta difícil situación de la que todos hablan, pese a la férrea doctrina de silencio impuesta, se unieron las daños de la naturaleza, con él gran terremoto de Melilla del pasado 25 de enero. La parroquia castrense que estaba remontando y ocupando un lugar preponderante en la comunidad cristiana de la ciudad, resultó la más afectada por el movimiento sísmico, lo que cercenó su evolución, debida en gran medida a la labor de su párroco, Francisco Sierra, al que se conoce como el peregrino, dada su gran afición a los viajes de peregrinación a distintos lugares del mundo, entre los que destaca Tierra Santa, a donde ya ha acudido más de 50 veces. Ha formado una de las comunidades más activas y participativas de la ciudad, y cuenta con un amplio grupo de peregrinación. El último viaje se ha realizado a Irlanda, en donde visitaron la catedral de San Patricio. Cada año realiza al menos dos peregrinaciones. Mientras unos llenan sus iglesias, otros las vacían, o las mantienen a duras penas.

                  La iglesia del Sagrado Corazón, ante el vacío de fieles y la falta de sacerdotes, suspendió su misa de las ocho de la mañana, y también la última de los domingos, la vespertina. Parte de ese vacío se ha suplido con el traslado de la misa mayor de la parroquia Castrense al templo Arciprestal. La iglesia de Batería Jota ha quedado reducida a un oficio semanal, y también ha reducido su actividad la de San Francisco Javier, la antigua capilla del hospital de Cruz Roja. Sta. Mª Micaela, al pertenecer a la comunidad Paúl, no sufre esas restricciones. Los no muy numerosos fieles de diario, van de un lugar a otro para poder oír una misa. Oficiar una misa al día es una obligación es una obligación para todo sacerdote. La situación está algo paliada por la actividad del obispo emérito monseñor Buxarrais, que oficia una misa diaria desde noviembre de 2011. La parroquia castrense, tuvo que suspender su tradicional misa matinal, y esos fieles han migrado hacia la parroquia del Centro Asistencial. La Iglesia Patronal está ya casi fuera de la ruta de culto, salvo los actos oficiales.

                                San Agustín pierde una campana

        Mientras tanto, la iglesia de San Agustín, la que ha perdido la campana, por corrosión o viento, se ha convertido en una superparroquia, que ha tenido que unificar los archivos propios y los de Santa Mª Micaela, mientras que su único sacerdote, ejerce la también la labor de vicario parroquial de las iglesias Arciprestal y de la Patronal. Los colaboradores laicos de los archivos parroquiales escasean y por eso permanece cerrados la mayor parte de la semana. No hay comunicación entre la Iglesia y sus fieles, porque no existen encargados de difundir las noticias, encuentros o actividades que pudieran ser de interés. La Cofradía del Rocío sigue en manos de una gestora 14 años después de su intervención, no reconocida, y la de La Divina Pastora no consigue obtener su rango de Hermandad.

                                              Año de La Misericordia

                 El presente año 2016, ha sido declarado Jubilar por el Papa Francisco, única persona que puede hacerlo. Al menos tres iglesias deben colaborar en el Jubileo extraordinario, pero en Melilla solo una lo lleva  a cabo, la del Sagrado Corazón, que abrió una puerta que jamás fue santa o del perdón, para el inicio del año jubilar, y que luego cerró para siempre. En todas las ciudades, las iglesias jubilares aparecen ornadas con estelas, salvo en nuestra ciudad. El abatimiento parece dominarlo todo. Es justo lo contrario lo que pretendía el Papa Francisco, con su exhortación Evangelii Gaudium.

                     El Papa Francisco I no quiere iglesias cerradas ni vacías, situaciones ambas demoledoras para la fe, la poca que queda y que todavía resiste. No quiere caras largas, ni acedia egoísta, ni pesimismo estéril, ni grupos apropiándose de las iglesias, que deben ser de todos. No quiere arribistas que hagan carrera en los pasillos eclesiales y que arrebatan y se apropian de una gloria, que solo pertenece a Dios. Quiere cercanía al necesitado, abandonar el centro de las ciudades y dirigirse a las periferias, alejándose de la mesa y compañía de los poderosos, para compartir todo con los que menos tienen. Quiere alegría, culto a la verdad y el anuncio del evangelio. Hay que decir basta a las recompensas a los prebostes, para obtener luego influencias y posiciones con ellas. El evangelio es palabra y hechos, huyendo de la mundanidad y de sus dulces trampas.

Fernando Arrabal en Melilla


                                          La promesa incumplida 

       Fernando Arrabal Terán, el melillense más insigne de todos los tiempos, estuvo por última vez en su ciudad natal en enero de 2011, cuando todavía no existía El Alminar. Llegó traído de la mano de Ignacio Velézquez, que presentaba la fundación FEDESME (Estudio y Desarrollo de Melilla). Fue un importante respaldo al que fuera primer presidente de la ciudad de Melilla. Entorchado con galones, como Napoleón, el dramaturgo y emperador melillense de las letras Fernando Arrabal,  ofreció una conferencia en la que lanzó este gran mensaje: «No tengan miedo, atrévanse a ser ustedes mismos». Dicho por el hijo del Teniente Arrabal, un oficial republicano represaliado y encarcelado por el franquismo, era una gran consejo. La esperanza pareció volverse a abrir en la ciudad de Melilla.

        Ha pasado ya un lustro y todo ha quedado en nada. Melilla sigue envuelta en tinieblas, el miedo está presente en cada parcela ciudadana y  lo que es peor, casi nadie se atreve a ser él o ella misma.

        Tras el espectacular lanzamiento, a los pocos meses se presentó el Partido Populares en Libertad, que se ha convertido en el símbolo del incumplimiento en sí mismo. De todas las promesas políticas de este partido no me interesa nada, salvo una, la de crear la Fundación Fernando Arrabal, y la de otorgar su nombre al remodelado Teatro Nacional- Kursaal.

         En Melilla impera la censura de prensa pese a estar prohibida por La Constitución, o lo que es más grave, rige la autocensura, que es el peor de los estados posibles. La noticia fue tratada de modo lamentable en los medios de comunicación. Era imposible censurar la presencia del melillense más insigne e inmortal, pero sí se eliminó la compañía de Ignacio Velázquez en la mesa de la conferencia. Si se relee la información del momento, parece que Fernando Arrabal hubiese venido solo.

         En la Historia Interminable de Michael Ende, la nada devora el país de La Fantasía, hasta que a un niño, Bastian;  se le ocurre un nuevo nombre y todo vuelve a empezar de nuevo. La nada está devorando Melilla y a nadie se atreve a pronunciar un nombre nuevo para que vuelva a renacer la esperanza y la imaginación.

            Nota:https://elalminardemelilla.com/2012/02/11/existe-censura-en-melilla/