El Cristo del Mercado de Segovia


                           

                                    La Cofradía del fuego verde

          En Castilla las costumbres se convierten en tradiciones y estas acaban haciéndose leyes. Siempre hay que buscar cosas distintas, porque en todas las cofradías españolas hay imágenes de Cristo o de la Virgen. La estación de Alta Velocidad de Segovia está a varios kilómetros de la capital segoviana, por esas inexplicables circunstancias de la gestión política, mientras que en otras capitales este tipo de trenes llegan hasta el mismo centro de la ciudad. El caso es que en mi último viaje a Segovia dispuse de media hora de tiempo para ver algo distinto, o incrementar el tiempo de espera en la Estación de Segovia-Guiomar.

                                                  La ermita del Cristo del Mercado

           Cuando me fui de Segovia en 1979, esta pequeña ermita  situada en la entrada de la ciudad por la carretera de Madrid,  ya estaba cerrada. Su antigüedad y el mal estado del edificio, hicieron que los actos de culto se trasladaran a las dependencia parroquiales que están situadas en los bajos de un edificio de la misma plaza. Con posterioridad fue restaurada la ermita, que data del siglo XVII. El culto ordinario sigue celebrándose en los salones parroquiales, y la ermita solo se abre con ocasión de las solemnidades. Toda esta explicación sirve para decir que desde entonces no había vuelto a entrar en el Cristo del Mercado hasta el presente año. Era jueves santo y la ermita estaba abierta por la mañana, la única de toda la semana santa segoviana.

             Los integrantes, hombres y mujeres, de la Cofradía de la Esclavitud del Santo Cristo del Mercado, estaban preparando los enseres para la procesión de ese día. Resulta muy curioso ver el faldón característica con el que cubre la imagen de Cristo, que data de las las primeras décadas del 1500. La traza de la talla  es muy parecida a la del Cristo melillense de la Veracruz.

             Las cofradías en Segovia se enraízan en el  barrio. Cada barrio tiene su iglesia, y uno/a pertenece a ella desde que nace, hasta el momento en que muere, independientemente de que pueda estar viviendo en otro lugar de la ciudad, o en otra distinta. La diferencias con las semanas santas que se celebran cruzando la línea del Tajo hacia el Sur son muchas. Aquí no hay costaleros ni porteadores. A los integrantes de un paso se les llaman cargadores, y los pasos procesionales suelen ser pequeños, pues se portan sobre andas. Las cofradías no suelen tener las repercusiones mediáticas y sociales de las de Andalucía. Los recorridos son igualmente largos y el clima suele ser  frío por estas fechas, por lo que estar muchas horas en la calle puede acarrear consecuencias para la salud. Todos los pasos entran sin problemas en la Catedral de Segovia, que es en donde acaban los recorridos procesionales.

                                                                El fuego verde

          Aparte del Cristo y su faldón, la característica más llamativa de esta cofradía es el fuego verde, que se puede realizar con dos compuestos químicos distintos; y que rodea el paso en cuatro tulipas situadas en las esquinas. Mantener el fuego verde durante las horas que dura la procesión no es tarea fácil, requiere de una fórmula y de un tratamiento determinado. Tienen un secreto, el de su composición y mezcla, que solo posee una persona, en este caso el hermano mayor, que en su momento lo transmitirá a quién el crea mas adecuado. Así son las cosas en la vieja Castilla.

         El Hermano Mayor de la Cofradía se nombra anualmente y corresponde por riguroso turno al cofrade más antiguo, tanto hombres como mujeres. Es una oportunidad que iguala a todos sus integrantes, y que evita otros espectáculos poco edificantes para la Fe, que ofrecen algunas cofradías en las luchas por este tipo de cargos de representación.

           Nota: http://www.semanasantasegovia.com/escalavitudcristodelacruz.html

La Pascua ortodoxa rusa


         

                       La Pascua ortodoxa rusa

 Alicia Kuchan

Ahora que esta acabando  la semana de Pascua, he decidido hablar un poco de rasgos distintos entre la  Pascua española y la Pascua rusa.

 En primer lugar, la estructura de la iglesia rusa es diferente a la organización del recinto de la iglesia católica, española. En el templo ortodoxo casi no hay esculturas, sólo una o dos. Todo lo demás son los cuadros (iconos). Sobre el altar son los iconos que representan los patriarcas, profetas, los santos, apóstoles, Jesucristo, las doce fiestas mas grandes del año y en la parte inferior son Santa María, Jesucristo y el Santo, a quien  es dedicado el templo. La tradicional ofrenda a los iconos se hace con velas y en grandes fiestas, y con  flores. Solo se utilizan velas de cera, porque es una forma de calentar el templo, para que la gente se sienta cómoda durante toda la misa. En la iglesia hay dos bancos para los ancianos y los enfermos, y un banco donde el día de  Epifanía, en donde se pueden poner las bolsas y arreglar las botellas con el agua bendita.

El ayuno en Rusia es mucho más estricto, y durante la Cuaresma incluso mucho mas. Durante siete semanas está prohibido el consumo de carne, pescado, huevos, productos lácteos. En la última semana se recomienda no consumir incluso aceite vegetal. La última semana es un tiempo de penitencia, reflexión, soledad y silencio.

En  Rusia no hay tradición sacar del templo los iconos y estatuas de Santos.

El jueves, las madres y mujeres,  deben  preparar en el horno unos hornazos de Pascua, pintar los huevos y cocinar la pascua (requesón con pasas, frutos secos, nueces, huevos, natas  y mantequilla). Si los pasteles son bonitos y altos es presagio del año prospero. Después de cocinar la comida pascual, ella debe limpiar la casa, y toda la familia toma baño. El viernes, nadie está haciendo nada y no se come nada, pero se puede beber el zumo. El  sábado, el ama y los niños  llevan los huevos y hornazos de Pascua la iglesia para consagrarlos; después de la vuelta uno puede comer las frutas. Por la noche, todos acuden  a la misa (aquellos que no pueden estar presentes en la iglesia, miran la misa por TV, que la transmite hasta la mañana). A medianoche, el patriarca declara que Cristo fue resucitado, después ya se puede comer todo, pero los más devotos están esperando el fin de la misa de la mañana, cuando desde el templo traen la pascua “cantada”.

El orden de la primera comida después del ayuno es así: en primer lugar, uno come un trozo del pastel, con la pascua puesta, luego se come el huevo, luego jamón. Cuanto más sabrosa es la mesa de Pascua, mejor será el año  para la familia. Niños y a veces, adultos, intentan romper el huevo de su vecino por la mesa. Quien rompa otro huevo, gana, y tiene el derecho a recoger el huevo roto. Después de la primera comida todos vienen a visitar a parientes, familiares y amigos. La comida (gula), continúa hasta la noche, por lo que a veces es difícil de aguantar.

La Pascua dura 7 días, y en este momento uno no debe  trabajar. Por lo menos, es necesario evitar el trabajo relacionado con la contaminación del aire y del agua: lavar el vestido, barrer o lavar pisos, coser, hilar. La Pascua es la fiesta de la resurrección del Señor; por eso en los días de Pascua la gente no va al cementerio. Uno puede visitar sus muertos al cabo de una semana, el martes,y ofrecerles un huevo y un trozo  de pastel de Pascua, los desmigan y desparraman por la tumba.

En la actualidad, la iglesia no considera que el ayuno es un requisito imprescindible: el patriarca dice que quienes se acercan a Dios en la última hora, recibirán exactamente la misma cantidad como aquellos que vinieron a la primera hora, porque Dios es eterno, y a Él no le importa: una hora mas, un siglo menos…

                  La Pascua ortodoxa rusa

    Алисия Кучан (http://www.viva-raphael.com/)

Сейчас, когда закончилась пасхальная неделя, мы решили немножко поговорить об отличии испанской Пасхи от русской.

Во-первых, устройство русского храма отличается от испанского – католического. В храме практически нет скульптур, буквально одна-две. Всё остальное – это картины (иконы). Над алтарём находятся иконы с изображением патриархов, пророков, святителей, архангелов, Иисуса Христа, двунадесятых праздников, а в самом нижнем ряду – Девы. Марии, Иисуса Христа и святого, которому посвящён храм. Традиционное приношение иконам – это свечи, а по большим праздникам – цветы. Свечи используются только восковые, это один из способов согреть храм, чтобы люди чувствовали себя комфортно на протяжении службы. В храме находятся буквально две скамейки для старых и больных, и одна скамейка, где на крещение  можно поставить сумки, чтобы положить в них бутылки со святой водой.

Пост в России является гораздо более строгим: на протяжении семи недель запрещено потребления мяса, рыбы, яиц, молочных продуктов. На последней неделе не рекомендуется употреблять даже растительное масло. Последняя неделя – это время покаяния, размышлений, уединенияи молчания.

 В России не принято выносить из храма иконы и скульптуры святых.

В четверг хозяйки пекут куличи, красят яйца и делают пасху (творог с изюмом, орехами, яйцами, сливками и сливочным маслом). Чем лучше получились куличи, тем удачнее будет год. После приготовления пасхальной еды убираются в доме, и вся семья купается. В пятницу никто ничего не делает и ничего не ест, но можно пить сок. В субботу куличи и яйца несут в церковь, чтобы освятить; потом можно кушать фрукты. Вечером слушают всенощную службу (те, кто не может присутствовать в храме, смотрят службу по телевизору, которая транслируется до самого утра), и в полночь патриарх объявляет, что Христос воскрес. После этого уже можно кушать всё, но самые набожные ждут окончания утренней службы, когда домой приносят «петую» пасху.

Процедура разговления выглядит так: сначала едят кулич, намазав его пасхой, потом съедают яйцо, потом – ветчину. Чем богаче пасхальный стол, тем лучше будет у семьи год. Дети, а зачастую и взрослые, стукаются яйцами: кто разбил чужое яйцо, тот выиграл, и имеет право забрать разбитое яйцо себе. После утреннего разговления все едут навещать родителей, родственников и друзей. Обжорство продолжается до самого вечера, что порой бывает трудно его выдержать.

Пасха продолжается 7 дней, и в это время нельзя работать. По крайней мере, надо избегать работы, связанной с загрязнением воздуха и воды: стирка, мытьё и подметание полов, шитье, прядение. Пасха считается праздником Воскресения Господа, поэтому  на кладбище в Пасху не ездят. Навестить своих покойников положено через неделю, во вторник: надо отвезти им яйца и кусочек пасхального кулича, которые крошат на могилу.

В настоящее время Церковь не считает пост обязательным условием: патриарх говорит, что тот, кто пришёл к богу в последний час, получит ровно столько же, сколько пришедший в первый час, потому что бог вечен, и ему не важно – часом раньше, веком позже…

Frente a la inmensa presencia del Cautivo


                Iglesia de San Pablo, barrio de La Trinidad de Málaga. Viernes de Dolores, día anterior al traslado del Cautivo a su trono procesional. Voy en busca de una imagen, cuyo solo nombre ya resulta atractivo.  Su campo magnético alcanza a mucha distancia, como las ondas gravitacionales, que no se ven pero son la fuerza más poderosa. El Cautivo es para Málaga mucho más de lo que puede llegar a escribirse nunca, mucho más de la inmensidad que ya hay escrita acerca de él.  Su magnetismo rebasa el humilde templo que lo alberga y atrae a personas de toda índole y nivel cultural y económico. Una vez que se le ve, ya no puede borrarse su imagen. Atrapa aun cuando no se sea creyente, aun cuando uno pretenda acercarse hasta su talla desde la distancia. Allí, en torno a él, hay algo casi imposible de explicar con palabras. Aproximarse a este fenómeno, que mueve a una ciudad entera,  es una tarea complicada, escribir algo desde una perspectiva distinta, resulta una de la labores más exigentes. No caer en los tópicos es casi tan difícil como escapar a la fuerza de la gravedad.

                                           ¿Qué es El Cautivo?

            He visto tallas artísticas primorosas a lo largo de la geografía española. He estado en catedrales y templos suntuosos. He conocido las magníficas mezquitas de Estambul y la incomparable sobriedad de la catedral de Santa Sofía. Sin embargo, todo eso queda difuminado por un templo, el de San Pablo, que sin albergan nada fuera de  lo común, aloja una talla artísticamente  correcta, que por sí sola y sin nada que la destaque por encima de ninguna otra, llena todo el espacio existente. Al Cautivo se llega mucho antes de que se esté ante la imagen. El Cautivo llama a su presencia.

                    Antes de verle ya se le intuye, pues se encuentra situado en una capilla inmediatamente a la izquierda de la entrada. Uno se encuentra de frente con los fieles que miran en una dirección opuesta a la de la entrada. Era la media tarde del viernes, no sé si por esa causa toda la nave de la iglesia estaba saturada de incienso. La densidad del ambiente provocaba una extraña sensación acogedora. Di un amplio giro por todo el templo antes de acercarme hasta él, y fotografiarle de frente, envuelto en la humareda del incienso.

              Hay miles de fotografías del Cautivo recorriendo el mundo. Es imposible buscar ángulos distintos o imágenes definitivas, porque ninguna satisface del todo, ninguna llegar a definir lo que allí sucede. Dentro de las ricas y poderosas cofradías de Málaga, destaca esta iglesia por la ausencia absoluta de lujos, aunque el verdadero lujo es la imagen. En otros templos  el oro y la magnificencia saltan  a la vista, pero aquí, la humildad del entorno  es completa. No es una cofradía rica dentro de una iglesia modesta, que las hay y mucho en la capital malacitana. Ese es un contraste que aquí no se observa, que no choca. La Trinidad es un barrio humilde.

                ¿Qué es pues El Cautivo?. Como decía Wittgenstein: lo inexpresable es lo místico. En ese punto, en donde ya nada puede decirse, es en donde empieza la verdad del Cautivo. ¿Qués es lo diferente?. Los chorros de incienso partiendo los rayos solares sobre la imagen, sobre los fieles y sobre el templo.

              PD: La primera persona que me habló de todo esto fue Pepe Vacca en 2006, quien ya dejó una rendija abierta en mi curiosidad. A partir de 2012, una colaboradora, Cruz de Malta, me proveyó de abundante información y fotografías sobre El Cautivo.

         Nota: https://elalminardemelilla.com/2012/10/30/las-manos-atadas-del-cautivo/

El Papa Francisco y los Legionarios de Cristo


                    La cuestión de Los Legionarios de Cristo

          En días pasados, una muy estimada colaboradora, Isa,  escribía y emplazaba de algún modo al Alminar, a tomar posición sobre los Legionarios de Cristo. Es un tema que considero trascendental para el futuro de La Iglesia y en concreto del Papa Francisco I. Es un caso que sigo con atención desde hace años, y que provocó mi expulsión de un blog de debate religioso hace ya algunos años. Mi condena hacia Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo es rotunda, sin paliativos ni perdón posible. Era un depredador sexual, pederasta y abusador sexual, profundamente dañino y perverso. Encubierto y amparado por La Iglesia durante muchos años. Es también verdad que los delitos sexuales, en concreto el de pederastia, alcanzan  a todos los ámbitos y profesiones, y eso e salgo que vemos día a día.

        Sin embargo, hay una notable diferencia. Cuando el delito de pederastia lo comete un pediatra o un entrenador deportivo, le afecta solo a él. Cuando el delito de pederastia y abusos sexuales  lo ha cometido el fundador de una orden religiosa, Legionarios de Cristo, la mancha se extiende por completo a toda su obra. Es imposible desvincular a los Legionarios de Cristo de su fundador, Marcial Maciel, y a éste de su fundación, de su obra.

         No hay otra manera de rectificar que la petición de perdón absoluta, total, completa, sin excusas posibles y luego disolver la Orden, desvinculando todo de su fundador, que debe ser repudiado.  El siguiente paso debe ser la creación de una nueva obra con un nuevo nombre, con personas con garantía absoluta de que no supieron, ocultaron, ni miraron a otro lado y sobre todo, totalmente a salvo de estos delitos.  No hay otro camino.

                                             La actitud del Papa Francisco I

         El viernes 13 de octubre de 1307, una bula del Papa Clemente V disolvía la Orden religiosa más poderosa que haya tenido nunca la cristiandad, la de los Caballeros Templarios,  y lo hacía a sabiendas de que eran falsas las acusaciones dirigidas contra ellos: simonía, herejía, idolatría, magia y sodomía. Estamos ante un caso diametralmente opuesto, porque aquí las acusaciones son todas ciertas, es más, no tenemos la certeza de que se haya puesto toda la verdad sobre el tapete de la mesa. ¿Qué debe hacer el Papa Francisco?. Disolver sin más dilaciones la Orden y exigir a todos empezar de cero, desde un nuevo punto de partida. En 1307, todas las propiedades de Los Templarios pasaron de modo directo a su rivales, Los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén. Decimos esto aunque no dudemos de las buenas intenciones e inocencia del actual Director General de Los Legionarios, Eduardo Robles Gil.

                                         Lo que dice el Evangelio de Marcos 

                “Al que haga caer en pecado a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que lo arrojaran al mar con una gran piedra de molino atada al cuello. Si tu mano te hace caer en pecado, córtala; es mejor para ti entrar manco en la vida, que con las dos manos ir a parar al infierno, o donde el fuego no se puede apagar. Y si tu pie te hace caer en pecado, córtalo; es mejor para ti entrar cojo en la vida, que con los dos pies ser arrojado al infierno. Y si tu ojo te hace caer en pecado, sácalo; es mejor para ti entrar con un solo ojo en el reino de Dios, que con los dos ojos ser arrojado al infierno,  donde los gusanos no mueren y el fuego no se apaga»Marcos 9, 42-49.

             No hay opciones. Esta es la piedra de toque de este papado. Los gestos pueden ser bonitos y efectivos, pero se necesitan  hechos. La verdad es siempre radical.

           Nota: http://todomaciel.wordpress.com/

La tradición de Jesús de Medinaceli en Melilla


             En la mañana de hoy, primer viernes del mes de marzo, se conmemora y lleva a cabo el tradicional desfile de besamanos y besapiés de Jesús de Medinaceli, cuya imagen auténtica se venera en Madrid, en la parroquia homónima que regentan los padres capuchinos, presentes en Melilla hasta  hace una década. La historia de esta talla del siglo XVII, de la escuela sevillana, se inicia en la ciudad marroquí de Mámora, en donde los soldados españoles combatían en virtud de la política exterior de aquella época, que consistía en la ocupación de ciertas ciudades del norte marroquí, en prevención de una nueva invasión de la península ibérica. En 1681 el sultán Muely Ismail conquista la plaza y se apodera de la famosa imagen del Cristo de Medinaceli, ocasionando una convulsión social y política. La talla crística fue rescatada como un prisionero más, en el año de 1682 por los monjes trinitarios, que se dedicaban junto a los mercedarios, al rescate de cautivos cristianos en manos de los sarracenos y de los turcos otomanos. El comercio de esclavos y el rescate de prisioneros en todas las orillas del Mediterráneo, fue una de los comercios más lucrativos a lo largo de varios siglos. La imagen de Jesús de Madinaceli fue canjeada como un cautivo más, un año después, tras pagar las correspondiente 30 monedas de oro por su rescate. En recuerdo de este hecho se llevan a cabo dos cosas, la primera es el desfile o procesión que se realiza en Madrid hasta la imagen auténtica, desde 1682. La segunda tradición es depositar tres monedas junto a sus pies, en recuerdo del precio de su rescate. En aquellos tiempos el precio del rescate consistían en la equivalencia en monedas del prisionero. En el caso del la talla del Cristo de Medinaceli, pese a los varios intentos de pesaje, el resultado era siempre el mismo, el equivalente a 30 monedas, las mismas que obtuvo Judas por su desafección hacia el Nazareno.

     En Melilla, después de muchos años, la tradición parece recuperarse, pero porque los fieles que acuden a las iglesias melillenses, la están recuperando. Hoy no había ninguna nota de prensa por parte de la Vicaría Episcopal que así lo pusiese de manifiesto. Lo único que puede recuperarse y mantenerse es lo que surge desde abajo, y aquello que deciden los feligreses. En dos parroquias melillenses, la de Sta. Mª Micaela y la de la Purísima Concepción de Melilla La Vieja, se encontraban expuestas  y adornadas la imágenes, para veneración de los melillenses de confesión cristiana. En realidad son las dos imágenes del Cautivo existentes en la ciudad, pero que han sido vestidas y adaptadas para la ocasión, y para este tipo de culto efeméride religiosa. Sin embargo, hay una pequeña imagen, en la iglesia Arciprestal o del Sagrado Corazón, que recibe visitas diarias de los melillenses. Tantas, tan continuadas y a lo largo de los años, que su pie derecho, se encuentra completamente desgastado, por el paso continuo de las manos de los feligreses por esa parte de de la talla. Esto confirma que lo que se mantiene y pervive, es aquello que deciden las personas, los fieles, pese a la labor favorable o en contra, de las autoridades eclesiásticas. Lo que el pueblo abandona no se recupera, y lo que el pueblo venera no se pierde.

     Para aquellos que se extrañen del por qué escribimos de estas cosas, les diremos que siempre hemos defendido las tradiciones populares que se mantienen o resurgen, pese a La Iglesia, que suele recelar bastante de estas cosas. Hemos escrito y rescatado muchas historias sepultadas en la memoria de la ciudad, y que muchos desearon que nunca volvieran a salir a flote, como todo la relacionado con la iconoclastia.

PD: con las tres monedas se piden tres deseos, de los cuales será concedido uno. Esto es lo que me contaba una anciana venerable, que se ha pasado casi toda la mañana frente al Cristo Nazareno de Melilla La Vieja.

Nota: (1) http://www.archimadrid.es/jesusmedinaceli/imagen-cristo.HTML

  (2) https://elalminardemelilla.com/2011/09/19/%c2%bf-que-fue-de-de-los-capuchinos-en-melilla/

Las lágrimas milagrosas del Cristo de Melilla


             

El Cristo de La Caña y la sangre de Annual

                          Enrique Delgado

             Las lágrimas, las de verdad, fueron las que derramaron miles de madres a lo largo de tres décadas en las guerras de Melilla, pero hay otras lágrimas, unidas a las primeras y son las lágrimas milagrosas de una imagen ya casi olvidada, y una historia que ha estado cubierta por el velo del silencio, del olvido  y de la censura.  Estas son las premisas de un enigma imposible de resolver, y que hubiese desaparecido,  sin el acierto de un libro «De Cristo», del profesor de la Universidad de Salamanca,  Fernando Rodríguez de La Flor. Alguien lejano a nuestros hechos y a nuestro espacio físico, rescata, en un libro magnífico, denso, duro, desmitificador e incluso iconoclasta, la historia olvidada, no mencionada por ninguno de los cronistas religiosos de Melilla; de una imagen que no ha dejado de estar presente en las retinas de todos los que acuden, con una intención u otra, a la iglesia de La Purísima Concepción de Melilla.

            No hay nadie que no la haya visto o que no sepa de cual se trata, cuando se menciona el Ecce Homo de Melilla La Vieja o el Cristo de La Caña, pero tampoco hay nadie que supiese que esa imagen, desde días antes del «Desastre de Annual, en julio de 1921, empezó a derramar lágrimas, según dicen, los testimonios orales de los pocos que recordaban la historia, y que en algún momento se la contaron a José Luis Blasco, que me ayudó con los datos que le proporcioné, para identificar la imagen a la que alude el libro del profesor salmantino.

         En la Iglesia del Pueblo existen tres imágenes de Cristo y las crónicas que voy  a mencionar, hablan de una imagen que nadie identifica, pero de la que había oído hablar e incluso escrito, aunque sin poder identificarla tampoco. Concluye aquí una búsqueda de 7  años tras la imagen de un Cristo milagroso, y que ahora se cierran, de modo casual y justo cuando ya había dado por perdida la historia.  Dicen que a Dios no se va, sino que Él te busca y que incluso se sirve de no creyentes, en el sentido más canónico,  para conseguir sus fines.

                                     Las lágrimas en el arte

           Este es el título del artículo de Ramón Gómez de la Serna, publicado en La Esfera el 8/12/1923 y que rescata el profesor Rodríguez de La Flor. El párrafo que alude al Cristo melillense es el siguiente. «Un telegrama de la agencia Fabra que ha circulado últimamente por toda la prensa decía, refiriéndose a un Cristo de Marruecos: Según muchas personas la imagen que se venera en la Iglesia de La Purísima Concepción de Melilla, regentada por los Capuchinos, derrama lágrimas y abre y cierra los ojos cuando los fieles acuden a rezar ante Él. Si los Cristos lloran en el desastre del dolor solitario y fatal de España ante la sarracina inveterada, ¿Cómo no van a ser tan sentimentales y lloriconas nuestras vírgenes?».

           El artículo de Gómez de La Serna es de finales de 1923, cuando una agencia de noticias recogió el  caso del milagroso Cristo melillense, y tras saltar la barrera que impone el mar, se abrió paso entre las noticias de la época,  colocándose a la altura del Cristo cántabro de Limpias. Sin embargo el fenómeno llevaba ya dos años produciéndose en la ciudad. Un año y medio antes, un colaborador del Telegrama del Rif, P. Pillo, el 23/05/1922, hizo una rimas bastante anodinas que tituló como «Un Cristo milagroso en Melilla»: Como verán me limito a acoger lo que comentan, con fervoroso entusiasmo, gentes piadosas y serias. ¿Un exceso de fe?, ¿Una visión?.

             Las enormes cautelas del colaborador del Telegrama del Rif, que tampoco identifica de qué imagen se trata, solo se explican por la presencia vigilante de la censura militar y de la  eclesiástica. Suponemos que cuando este colaborador se hace eco de la lacrimosa efigie de Cristo, es porque el asunto estaba suficientemente consolidado como para no confundirlo con un momento de efervescencia religiosa, tras la mayor sangría de un Ejército de España fuera de su territorio, como fue el caso de Annual.

            Desde la catástrofe del Barranco del Lobo en 1909, la opinión pública española estaba completamente sensibilizada con la palabra Melilla, que por otro lado siempre ha inspirado e inspira mucho temor a La Nación. Tras la conmoción de 1921, en la que una vez más la sangre la pusieron los hijos de las madres españolas, no se podía permitir que una imagen religiosa, por muy de Cristo que se tratase, pusiese en jaque la estabilidad de alambiques que sostenía a La Dictadura de Primo de Rivera y a la agujereada monarquía de Alfonso XIII. Solo el socialista Indalecio Prieto se puso en el lugar de las madres, que recorrían la carretera de Taouima a Zeluán (la de la muerte), para identificar en los despojos de cadáveres, lo que algún día fueron » hijos nacidos de sus entrañas». Las madres no tenían voz, y la verdad no podía ser expresada en modo alguno, por lo que una efigie de madera, que representa a Cristo, se convirtió en el portavoz  de tanto dolor y de tanta sangre derramada, de manera inútil y forzada.

                                             La cuestión de las imágenes

            Son numerosas las cuestionas planteadas y descritas por el profesor Fernando R. de La Flor,  como la relativa a si hay alguna manera de aproximarse a las imágenes, que no sea la de la Fe o la mirada artística. En largos periodos históricos, ya sea de la Edad Media, del Barroco o del Antiguo Régimen, las imágenes religiosas fueron parte de la vida de las personas, para desaparecer luego de modo completo. Las imágenes, según el profesor salmantino: «dejaron de interesar a la propia Iglesia». Así pues, tallas y representaciones de santos, cristos y vírgenes que lo fueron todo en determinadas épocas, yacen hoy solitarias y casi sin culto en centenares de iglesias. Algunas, como la del Cristo melillense, han estado a punto de que se borrase toda su historia.

                                ¿Por qué el Cristo de La Caña?

             En la Iglesia de La Purísima Concepción hay tres imágenes de Cristo expuestas al público y había que decidirse por una para asociarla a este olvidado pasado milagroso. El Cristo de La Vera Cruz está descartado porque tiene los ojos cerrados, y el Cristo del Socorro ya tiene su propia historia milagrera, a la que sin duda alguna se hubiese unido ésta. La imagen a la que aluden las crónicas tenía que ser otra y para eso solo podemos fiarnos de la tradición oral, recogida por José Luis Blasco y por un detalle fundamental. Aunque muchos no saben el motivo, sí conocen que el Cristo de La Caña estuvo retirado del culto y oculto en la sacristía durante décadas. Los que lo escondieron y sabían los motivos solo pretendían que todo se olvidase, y este detalle sí sirve para asegurar, ya sin temor al error, que el Cristo lacrimoso y milagroso de Melilla, solo puede ser el Cristo de La Caña. Ahora  la historia  ya está a salvo del olvido.

                                        

En el anuario de Mena


          Mena es un nombre que dice mucho por sí solo, y nombrarlo supone tanto como hablar del artista e imaginero  granadino Pedro de Mena y Medrano, de la Cofradía de Mena o de la propia Málaga. Mena es también un nombre asociado a La Legión y a su Cristo de La Buena Muerte. Estas son las grandes trazas de una historia de la que ya se ha escrito mucho en El Alminar. Sin embargo no se ha escrito casi nada sobre la génesis de un artículo que no nació para ser publicado: la leyenda del Cristo de Pedro de Mena. Este artículo lo escribí en los últimos meses de 2010 y lo tuve guardado hasta el mes de julio de 2011 (https://elalminardemelilla.com/2011/07/03/la-leyenda-del-cristo-de-pedro-de-mena/  ), fecha en que lo publiqué en el blog. Lo había enviado a distintos lugares, la Cofradía de Mena entre otros, pero nunca obtuve respuesta alguna. La verdad es que tampoco me importaba porque no fue redactado para su divulgación. El texto tuvo cierta vida interna y lo envié a unas 20 diócesis españolas. Todas las que respondieron  agradecieron tanto el texto como la fotografía, editada en forma de calendario, que es la única visión frontal existente de la primorosa imagen esculpida por el imaginero barroco Pedro de Mena. Las respuestas de las diócesis españolas manifestaron dos cosas: la primera es que desconocían la historia completa de la escultura y la segunda es que tampoco conocían la imagen original de la talla. Ese era el único objetivo que pretendía y fue logrado. Desvelar pero en silencio.

                     En el tercer mes de existencia del Alminar decidí publicarlo, aunque con alguna resistencia interna, pues se trata de una visión intimista y casi mística de la impresión que me dejó la contemplación, con ojos artísticos, de la efigie del crucificado de Mena.  En aquel lejano y oculto mes de julio, este entonces  incipiente blog casi alcanzó las 2500 visitas, con una media de 80 diarias. Fue una publicación, pero relativa, con una octava parte de la repercusión que habría obtenido ahora. El caso es que tampoco pretendí eso en aquel momento.    Aun así, el artículo continuó con su propia existencia y desarrollo, en el que yo no intervenía en nada. Hoy, si en los buscadores Google o Bing se escriben la palabras «cristo de mena leyenda», aparece el artículo entre los primeros de los más de 100.000 resultados que ofrecen los buscadores de internet.

                   La Congregación y Hermandad de Mena en Málaga publica una revista anuario en la que dan noticia de sus principales actividades, así como la inclusión de artículos, poesías y textos, tanto de sus imágenes titulares como de otros aspectos de la vida de la Congregación. Mi sorpresa ha sido que en el anuario de 2013, editado a finales de año, aparecía incluido mi artículo, entre las páginas de su edición nº 60.

                Esto es algo que no esperaba, pues una revista de cofradía y más si se trata de la de Mena, no es un objetivo accesible para cualquiera.  Esa labor de apadrinamiento del artículo fue llevada a cabo por una comentarista asidua de este blog, Cruz de Malta que creyó en el artículo desde la primera vez que lo leyó y lo presentó a  Antonio Jesús González, Hermano Mayor de la Congregación de Mena.

               PD: el artículo debía estar acompañado de su fotografía, la que inspira el texto, pero cuando uno llega al cielo de Mena, no cabe poner objeciones.