Las mejores aceras de Melilla


         El de las aceritas es un tema que gusta en Melilla, porque todos intentamos caminar por ellas sin matarnos. Hay otro blog que se ocupa de las aceras y es el de La Otra Melilla. Hoy vamos a mostrar, más que otra cosa, las llamadas aceras inexistentes o impracticables. Es un pequeño botón del amplio catalogo monumental de aceras imposibles de la ciudad de Melilla. La ciudad que se gasta 800.000€ en una inexplicable pinacoteca, 760.000€ en renovar la llamada avenida de Europa o zona de tránsito entre Melilla y la frontera marroquí, y 120.000€ en tirar un muro en uso para sustituirlo por uno transparente mantiene un pésimo estado de las aceras, con farolas y postes  en medio de un acerado de ridículo tamaño, o incluso inexistente. En cualquier caso son barreras infranqueables que se mantienen así desde hace décadas.

                 Eso sí, las campañas publicitarias sobre renovación de las mismas o sobre la construcción de zonas rebajadas para permitir el paso de sillas de ruedas, son de tal calibre, que pudiéramos pensar que toda Melilla es una acera nueva. Estos son temas blandos y motivantes, que suelen incitar a gran número de comentarios y de visitas. Los temas gruesos y de gran calado causan mucha prevención. No todos entienden o quieren opinar de temas complicados, pero todos pasamos y paseamos por las aceras. El Alminar debe dar cabida a todo.

           Nota:  Definición de acera según la RAE (Real Academía Española):  Orilla de la calle o de otra vía pública, generalmente enlosada, sita junto al paramento de las casas, y particularmente destinada para el tránsito de la gente que va a pie.

Paseando entre ruinas modernistas


            Pasada una semana, cualquier noticia en Melilla es pasto de hemerotecas. Nada produce el más mínimo debate. Nuestro modernismo está ya más cerca de Pompeya o Herculano, que de Barcelona. Son muchos años de dejación, de no hacer nada, de no obligar a los propietarios a nada, aunque también es cierto que  muchos edificios están ya en ruina económica. Ha existido una dejación absoluta, o una falta de un verdadero plan de conservación del centro de la ciudad, el llamado modernista. Todo se cae, menos la estatua de Franco y la suela de zapato del monumento de la plaza Héroes de España.

            Encontrar edificios en ruina evidente para el ciudadano, excepto para la administración es algo que resulta cansino. Es una evidencia que ni los responsables de cada área, ni nadie relacionado con las mismas pasea por la ciudad, porque si no verían lo que vemos todos.  Sobra el dinero para pagar 120.000€  en la obra más absurda del mundo, la demolición del muro del campo de fútbol del Tesorillo y cambiarlo por uno transparente, pero no para pagar servicios básicos de los que carecemos en Melilla. No hay marquesinas de autobuses dignas de ese nombre, todo está en un estado pésimo de mantenimiento, las aceras están en un estado que provocan más caídas que el que sería su servicio original, el de transitar por ellas. Tal es el aspecto de la ciudad, que hoy un nuevo comentarista lo describía como decadente, y creo que es el adjetivo que mejor se le ajusta.

     ¿Dónde debe mirar el ciudadano de Melilla al andar, al suelo para no tropezar y escalabrarse, o al cielo para evitar la caída de un cascote o de un balcón entero?. ¿Cómo puede estar un edificio en este estado, en el mismo centro de la ciudad y no ser advertido?. ¿Tiene esto ya algún sentido?, ¿para qué escribir de nada?, y la gran pregunta, la que siempre aparece al final ¿Tiene Melilla salvación y luchamos por conseguirlo?, o ¿abandonamos y dejamos que todo caiga?.

      Nota:  En días pasados, técnicos inspeccionaban el edificio en donde murió un trabajador.

Aomar M. Duddú en busca de su padrón


 

                 El histórico dirigente  busca su residencia en Melilla

           El pasado 18 de septiembre, citado por la Consejería de Administración Pública, llegó a la ciudad el histórico dirigente del colectivo musulmán de Melilla    de la década de 1980, para resolver su reclamación administrativa en torno a su solicitud de empadronamiento, pues parte de su familia sigue empadronada en Melilla. Queda por resolver el empadronamiento del cabeza de familia y de su hijo menor.  Aomar no ha sido desposeído nunca de su nacionalidad española, no puede serlo, pero le fue denegada la renovación del documento nacional de identidad en 1997. Este es el único motivo en el que se fundamenta la decisión contraria a su empadronamiento, por las actuales autoridades melillenses.

            Aomar Mohamedi Dudú, melillense, hijo y nieto de melillenses, ya está jubilado en su cargo como delegado cultural del norte de Marruecos, y que dependía del Ministerio del Interior marroquí. Ha desaparecido por tanto su vinculación, nunca de rango funcionarial, con el gobierno de Marruecos, lo que haría desaparecer la posible excusa lega y reticiencia política, para denegarle el empadronamiento en su ciudad natal.

                                       Aomar, pasado y presente

              Reiteraré que la reacción tan violenta y extrema de la derecha melillense (nucleada en torno a Alianza Popular)  y de sus bases sociales, ante las justas demandas del colectivo liderado por Aomar Duddú, desplazó todo el arco político hacia la derecha, incluida una parte del Partido Socialista. El PSOE intentó arreglar un problema heredado del pasado, con una herramienta errónea, la Ley de Extranjería, pero a la postre acabó pagando íntegra la factura política de Proceso de Regularización del Colectivo Musulmán de Melilla, sin el cual, no existiría la ciudad de las 4 culturas, de la que tan orgulloso se sienten,  aquellos que intentaron impedirla a toda costa.

          En aquello momentos históricos, los socialistas no fueron tan  malos como a la postre se ha querido hacer ver y ha quedado fijado en la memoria de los melillenses, ni los que pasaron por  defensores a ultranza de la ciudad, la derecha de Alianza Popular, fueron realmente tan buenos como ellos se recuerdan a sí mismos.  El caso es que sin aquellos hechos no existiría la Melilla de la convivencia, pero aquella ciudad que estaba en proyecto y que fue cercenada por la violenta reivindicación callejera, no se parecía en nada al actual modelo. Aquel movimiento  era social, cultural y laico y al modelo actual le sobra religión por los cuatro costados. Errores los cometieron todos.

               Que nadie se engañe. En la manifestación del 6 de diciembre de 1985, la llamada contramanifestación, estuvieron todos los partidos políticos y asociaciones de Melilla

                                 Aomar, su mezquita y los viajes a La Meca

              Auto exiliado de la ciudad u obligado a abandonarla, fijó su residencia en la vecina localidad de Nador, y en terrenos de su propiedad, edificó una pequeña y bella mezquita, con superficies equivalentes para hombres y mujeres. Es una de las más frecuentadas de la capital nadorense.  A los pocos años fue trasladado a Rabat, capital del Reino de Marruecos.  Desde entonces, y por mandato de la Monarquía Alauíta, primero con el Monarca Hassan II y luego con su hijo Mohamed VI, se dedica a la tramitación de los viajes de peregrinación de los musulmanes melillenses, a la ciudad santa de La Meca, y que son pagados por la Casa Real marroquí, a través de Ministerio de Asuntos Religiosos.  ¿Se cerrará ahora un círculo histórico de 25 años?.

 

La delgada línea roja



 

                            The thin red line

      Todo es mentira. Todo lo que oímos, lo que vemos. Cuantas mentiras escupen. Cambian constantemente, uno detrás de otro. Esto es un ataúd, un ataúd móvil. Nos quieren muertos o viviendo su mentira. Lo único que puede hacer aquí un hombre, es encontrar algo que sea suyo. Crear un isla para él solo. Nuestro mundo se hace pedazos más rápido de lo que habíamos imaginado y la gente en esta situación se limita a cerrar los ojos para que nada les afecteSargento  Welsh en:  La delgada línea roja

            Everything a lie. Everything you hear end see. So much to spew out. They just keep coming, one after another. You are in a box, a moving box. They want you dead,  or in their lie. Only one  thing a man can do. Find something that´s his. Make and island for himself. We, re living in a world that´s blowing itself to hell as fast as everybody can arrange it. In a situation like that, all a man can do is shut his eyes and let nothing touch him. Look out for himself.  Sargent Welsh in: The thin red line

        Nota:  http://youtu.be/OL3omnLzROk

La corrupción en Roma en el siglo I a.C.


                Catilina, el paradigma de la corrupción

      El problema de la corrupción es que todos identificamos al presunto corrupto, pero nadie se confiesa corrompido, y el primero no existe sin el segundo. En el siglo I a.C., la corrupción llegó a tal punto en Roma, que el senador Cicerón escribió una serie de escritos incendiarios contra el también senador Lucio Sergio Catilina, el paradigma del político corrupto. Los discursos de Marco Tulio Cicerón, conocidos como Catilinarias, si se dirigiesen hoy a un político ejerciente, no pasarían  el arco de la censura y si alguna editorial o medio de comunicación se atreviese a publicarlos, acabaría haciendo frente a «indemnizaciones millonarias».

                          Cicerón descubre a Catilina

          Catilina, ¿ hasta cuando abusarás de nuestra paciencia?. ¿Cuánto tiempo todavía ese furor tuyo nos burlará?. ¿Hasta qué límite tu audacia desenfrenada se agitará?. ¿ Nada acaso  la guardia nocturna del Palatino, nada los centinelas de la ciudad, nada el temor del pueblo… te han hecho vacilar?. ¿Quién de nosotros crees que ignora qué hiciste en la noche próxima, qué en la anterior…qué decisión tomaste?.

                 Salustio describe el caldo espeso de la corrupción

           Creció primero la avidez de dinero, después la de poder, y esta fue la fuente de todos los males. Pues la avaricia destruyó la lealtad, la honradez y las demás virtudes y en su lugar enseñó la soberbia, la crueldad.  La ambición forzó a muchos hombres a hacerse falsos. Al principio estos vicios crecían poco a poco y se castigaban algunas veces. Después, cuando el contagio se extendió como la peste, el poder se convirtió en cruel e intolerable. La avaricia conlleva el afán de dinero y es ilimitada e insaciable y no disminuye ni con la pobreza ni con la riqueza. Todos robaban, todos saqueaban, uno codiciaba una casa , el otro unas tierras.  Entonces, las riquezas empezaron a convertirse en un honor, la pobreza como un oprobio y a considerarse la honradez como malevolencia. Robaban, gastaban, daban poco valor a lo suyo, ansiaban lo ajeno, tenían confundidos el pudor, la vergüenza y todo lo divino y lo humano,  y carecían de escrúpulos y de mesura.  Cercado, denunciado ante el Senado de Roma, Lucio Sergio Catilina, no dio marcha atrás y proclamó: «Puesto que, cercado por mis enemigos, soy llevado al precipicio, apagaré con ruinas mi incendio».

        Esto lo seguimos viendo todos los días, y es que cuando por alguna circunstancia anómala algún político es llevado a juicio, desde el banquillo,  acusa a todos. «No soy un putero» proclamaba el anterior director general de Trabajo y Seguridad Social de Andalucía Javier Guerrero, juzgado por los expedientes de regulación de empleo fraudulentos. Francisco Camps, ex presidente de La Generalidad valenciana, dejó plagadas las hemerotecas de frases célebres, a modo de ejemplo y conocida su afición a los trajes buenos y caros, pero sin pagarlos,  dijo lo siguiente: «supongo que mis conciudadanos querrán que vaya bien vestido», aunque al final fue absuelto por un Tribunal Popular.

           La mentalidad corrupta está tan extendida, que el problema es que nadie identifica ciertos hechos con la corrupción.  Podríamos enumerar las prácticas y aburriríamos a los lectores. Cuando los derechos se solicitan como favores y los favores se exigen como derechos, diremos que se está un una situación casi irreversible. El único modo de intentar romper el círculo vicioso y degradante de la corrupción, es regular de modo claro y exigente, todas las acciones de la administración, elaborando una Ley contra la corrupción. Transparencia absoluta, publicación de bienes antes y después de entrar y salir de la actividad política. Evitar la ocultación de patrimonio, etc. Es el futuro del País y la credibilidad de la actividad política lo que está en juego. El océano de la corrupción es la mayor sangría económica de la actividad pública. No todo es igual, no todos son lo mismo, pero eso hay que demostrarlo con hechos y dejarlo claramente visible ante los ciudadanos.

Abrumados. Melilla bajo la bruma


         No es la primera vez que hablamos del fenómenos de las brumas, tampoco es la primera vez que hablamos de muchas cosas. Es imposible desprendernos de lo que nos rodea, por eso volvemos una y otra vez a las mismas situaciones vitales. Todo es diferente y a la vez lo mismo. La bruma es un fenómeno meteorológico consistente en la suspensión de partículas de agua que se hacen visibles al ojo humano. Son fenómenos habituales en ciudades costeras o en localidades colindantes con un río. No hay una causa única que explique las  brumas, que pueden formarse en ocasiones distintas y por causas diversas. Tal y como la vida misma.

          A veces la climatología se alía con las circunstancias sociales y permite la formulación de comparaciones y  de parábolas. Estamos abrumados, sometidos a una situación en la que el gobierno parece no ver más allá de sus narices y ha perdido toda capacidad de perspectiva e incluso de maniobra. Witgenstein decía que:  «el significado de una palabra es su uso en el lenguaje«.  Cuando se dice que estamos abrumados, que lo está alguien, o incluso un colectivo, queremos decir que estamos bajo el efecto de una bruma, o sea, que el campo de visión no alcanza más allá de un golpe de vista.

      La bruma impone un situación distinta, porque todo lo que vemos habitualmente desaparece, sabemos que está detrás, pero no podemos afirmarlo. Es una situación parecida a la que formulara Erwin Schrödinger en su célebre paradoja del gato que lleva su nombre. Además, de la bruma no se puede predecir cuando se va a levantar o si lo hará a lo largo del día. Produce una sensación de calma, porque ralentiza el ritmo vital de las ciudades, cierta sensación de fresco dentro de un ambiente caluroso, y a la vez es inquietante.

                Ayuda, porque nos obliga a fijarnos en lo inmediato, a reparar en detalles y circunstancias que en condiciones normales, ante la magnitud del horizonte, no advertiríamos. También protege, porque igual que no podemos ver lo que está al otro lado, el que está más allá tampoco puede vernos a nosotros.  Se ve poco, pero se ve claro. Todos son paradojas. También es ocasión para poner imágenes diferentes.

Modernismo en ruina técnica


                El sueño de la Melilla modernista se ha acabado, en realidad se acabó cuando se fue incapaz de evitar el derribo de La Casa Paraíso (de la que han desaparecido hasta las fotografías), del Teatro Monumental, y de tantos y tantos edificios emblemáticos. El modernismo en Melilla es solo una etiqueta, pura fachada, que es en esencia el modernismo. No dudamos que cualquier demolición o rehabilitación tenga todos los permisos legales para llevarse a cabo, solo hemos escrito, que la situación de deterioro de los edificios se alarga tantos años, que su estado se convierte en peligroso. Cualquier obra de acondicionamiento o rehabilitación, puede provocar un derrumbe de parte de su estructura, es lo que se conoce como ruina técnica: cuando la edificación presenta un agotamiento generalizado de los elementos estructurales o fundamentales (pilares, vigas, cimientos, la aluminosis), o sea cuando el edificio  ha perdido su capacidad portante.

                Una sola muerte  es mucho en cualquier circunstancia, pero lo es más cuando esa persona es un trabajador, cuando está ofreciendo su fuerza productiva a cambio de un salario. La maquinaria administrativa es lenta, pero cuando sucede una desgracia se activa de modo eficaz.  Melilla debe realizar un censo de edificios modernistas, decidir cuales tienen valor arquitectónico y cuales no. Recuperar los que pueden ser salvados y derribar el resto. Hoy conocemos que la Consejería de Fomento ha declarado la ruina técnica del inmueble de la calle Marina, del que hubo que desalojar a los inquilinos no hace más de seis

          Si uno pasea por el centro de la ciudad, ve mas ruina que excelencia. Son solo unos pocos los edificios que están en condiciones. Hay algunos edificios que incomprensiblemente siguen en pie, sin ser derribados o expropiados por La Administración. Uno de ellos es el de la calle Lope de Vega, en situación de ruina absoluta. Después de una intensa búsqueda, he localizado esta fotografía del inmueble en donde se produjo el accidente mortal. Su situación era preocupante. No se llega a entender  el porqué se autorizan determinados derribos y se llevan a cabo de modo inmediato, y cuál es la razón de que otros edificios permanezcan en pie durante años. Hay decenas de casos en todos los barrios, pero sobre todo en el centro de la ciudad, en el llamado triángulo modernista, el que está protegido por un Decreto Ley.

          El proceso de ruina tiene un camino perfectamente marcado. El propietario suele querer llegar a la ruina técnica a base de no hacer reparaciones, y para ello cuenta con la lentitud de La Administración. Las multas suelen ser ridículas en comparación con la ventajas de la demolición de un inmueble y la nueva edificación con los criterios actuales. Al final gana siempre el propietario, pierden los inquilinos que habitaban en los edificios con alquileres antiguos, y los que tenían locales de negocios en los bajos comerciales. Es una ley inexorable y la realidad de Melilla. Casi la totalidad  de los inmuebles del centro de Melilla, están en manos de apenas una docena de propietarios.

        Nota:  El camino hacia la ruina total. http://www.proyectosfindecarrera.com/definicion/ruina.htm