Una bandera hecha jirones


      

         No suelo fijarme en estas cosas, pero fui avisado para observar lo que parecía una cometa, o simples jirones de tela de colores. Una visión atenta y el zoom de la cámara de fotos que siempre llevo encima, me sacó de dudas. Se trataba de los restos ondeantes, de lo que en su día fuera una bandera de España. Está instalada en la denominada «marina seca» del Puerto Deportivo de Melilla, al que no frecuento mucho por carecer de yate. Como tampoco practico el buceo nunca que podido fijarme en que ese container es la sede del club de: Agua y Buceo. La bandera o lo que queda de ella, sus ajironados restos, marca la presencia del club. Al ser un día ventoso, la tela flameaba libremente, cada franja de color en un dirección distinta. En una de las fotos realmente parece una cometa.  Cuando no hay viento nadie se fija en ella, y los que acuden allí por la noche, ven de todo menos eso.

             A escasos metros de dónde ondea esta maltrecha representación de la bandera de España,en la explanada de San Lorenzo,  este sábado se realizará la cremonia de Jura de Bandera de los nuevos soldados profesionales. También jurarán bandera todos aquellos civiles que quieran hacerlo. Será un curioso contraste, aunque obviamente nadie podrá fijarse en eso. No tiene ninguna relación. Es simplemente una imagen.

Luz en el túnel


                 

           El espesor del silencio es a veces demasiado grande, y no siempre se encuentra a quien  se atreva a romperlo. Pienso en quien cliquea vez tras vez la página del Alminar y no encuentra nada nuevo desde hace un día. Muchas veces me siento y pienso en qué escribo hoy sin encontrar un tema convincente.  El Alminar de los primeros días estaba hecho de pequeñas cosas, de ocurrencias instantáneas o de cosas que llevaban alojadas cierto tiempo en mi cabeza y a las que simplemente dejé fluir. Las obligaciones, por pequeñas que sean, cuestan un esfuerzo. Quise desde el instante que al menos hubiera un tema por día, para crear la sensación de ligazón, y hasta ahora lo he conseguido. La mecánica cuántica afirma que: «El observador modifica el hecho observado» y eso se ha cumplido con este blog. Los cientos de observadores diarios y constantes, y los otros cientos de observadores esporádicos han modificado mi propia concepción de El Alminar, su propia forma.

      Estamos en un túnel y no se trata tampoco de abrumar al que lee con las mil y una incertidumbres que nos acechan, aunque no a todos. Se trata de ofrecer propuestas que sirvan también de vías de escape, de instrumentos para buscar otras salidas, pero tampoco se pueden eludir los temas, lo que espera ahí fuera, lo que vemos cada día. Es complicado. También he tratado siempre que cualquier cosa escrita, cualquier fotografía subida, tenga que ver con Melilla. Hay muchas cosas por escribir, pero todo lleva su tiempo y hay que ir dándole forma a todo, porque tampoco se trata de escribir por escribir.

Las misas de Monseñor Buxarrais


     Traer a nuestra memoria a una persona es restaurar unas relaciones. El recuerdo, trae de nuevo al corazón a la persona con la que hemos compartido la experiencia de la vida *.   Por eso es importante la memoria, el derecho al recuerdo. 

         Empezaron en el mes de diciembre, apenas unos días después de la definitiva marcha de las Hijas de la Caridad de Melilla. Hasta ese momento, y desde su llegada a Melilla, el párroco Ramón Buxarrais celebraba la misa para las hermanas, en el pequeño oratorio de la 2ª planta, en la zona que constituía sus aposentos privados. Todos los días, a las diez de la mañana, salvo los domingos que la celebra a las 11 horas. Esta última es la más concurrida, a la que acuden tanto los residentes en el Centro Asistencial, como los feligreses del barrio. Parece y es un esfuerzo considerable para una persona de 82 años, aquejada por padecimientos físicos desde hace muchos años.  Lleva tantos años en Melilla, 20, como los que estuvo al frente de la Diócesis de Málaga, sin embargo, él siempre quiso vivir como un cura, realmente lo es cualquier obispo, cualquier cardenal, o incluso el mismisimo Papa de Roma. Luce todos los colores litúrgicos, los que corresponden a cada tiempo y a cada momento. El blanco de los santos no mártires, el verde de la esperanza, el rojo del martirio,  el rosáceo del alivio de la penitencia, el morado de Cuaresma. ¿Porqué es tan importante o tiene tanta repercusión lo que haga un sacerdote?. ¿Porqué son tan necesarios los ejemplos?. Pues por las mismas razones por las que son importantes, tanto las actitudes como los ejemplos en los representantes políticos, en cualquier persona, tanto en un funcionario como en  un trabajador público o privado.

        No vale lo que se dice, sino lo que se hace. Nos es lo que nosotros decimos o pensamos de nosotros mismos, sino lo que hacemos. Es lo que hacemos cada día, lo que nos convierte en una buena persona o no. En nombre de la Fe he visto cometer atrocidades a seguidores de todas las religiones. 

              Monseñor Buxarrais renunció a mitra episcopal, a un puesto de gran rango. Lleva 20 años viviendo entre los pobres, en un modesto aposento. Ha seguido celebrando misa todos estos meses, sin relevo posible, incluso hasta para una sola persona como oyente, porque no importa para cuantas personas se hagan las cosas, sino que se hagan, incluso aun cuando nadie lo vea o sepa. Todo lo contrario de lo que llamamos rentabilidad política.

       Lleva toda la semana enfermo, con un padecimiento estomacal, propio del inicio del calor. Los rigores climatológicos acaban pasando factura. En muy pocos días, quizá en una o dos semanas, se marchará a Barcelona para ser operado de la cadera. No sabemos el tiempo que permanecerá allí. Todo depende de la evolución de su opereción y la posterior recuperación. Ha dejado un ejemplo, durante todos estos años, para el que ha querido verlo. Lo sigue dejando.

         Muchos se asombran e incluso se llenan de ira porque yo escriba de estas cosas. Simplemente hay que estar atento a todo, captar las cosas en el momento justo. A todos esos les digo que incluso San Pablo/ Saulo, fue antes perseguidor de cristianos que apostol, que no es mi caso. A todos les digo que el sentimiento de odio no es cristiano, aunque ellos no lo crean. A todos esos les digo que yo siempre he intentado proteger a los desfavorecidos. Él, monseñor Buxarrais,  está ahí para todos, junto a su Cristo crucificado.

  Nota*: Alfonso Crespo Hidalgo, anterior Vicario General de Málaga en «Pasó haciendo el bien», biografía episcopal de Monseñor Buxarrais, año 2006.

¿Saturación en el Hospital Comarcal?


     Es un tema recurrente, utilizado según en qué momento, para desprestigiar al Gobierno del Estado, dependiendo de la uniformidad política entre Melilla y Madrid. En los últimos ocho años, cual letanía o salmodia, el Partido Popular repetía los males que aquejaban al Hospital Comarcal y que básicamente se concentraban en «la atención hospitalaria a los ciudadanos de Marruecos». Hace tan solo una semana, el Gobierno de España creyó descubrir el mal que agujereaba a nuestro Hospital: » El turismo hospitalario  procedente del Reino alauíta». Igualar el placer del turismo con la necesidad de acudir a un hospital, me parece una símil cruel y desconsiderado.

         Una vez identificado el problema, los medios de propaganda abrieron sus hojas informando de que se iba a poner freno al asalto de Marruecos a nuestra sanidad pública (pueden leerse los titulares y declaraciones de los días pasados).  Hoy, el director General del INGESA (Instituto de Gestión Sanitaria), José Julián Díaz Melguizo, en unas declaraciones muy sensatas, dice que se va a seguir prestando la atención sanitaria a marroquíes, en los mismos términos en que se venía haciendo. Él mismo ha desmentido de manera muy elegante, todo lo que se venía diciendo en días pasados. Melilla está donde está y eso nada, ni nadie puede evitarlo. Ya no volveremos a oir hablar de cómo la atención a los marroquíes devora cual termita la sanidad melillense. Algunos dejarán de hacer preguntas parlamentarias constantes en ese sentido. Algo hemos ganado.

                ¿Cuál es el problema de la sanidad en Melilla?

     Aunque mucha gente le tenga manía a los funcionarios públicos, debo decir que si algo aportan al conjunto de la sociedad, es tranquilidad y eficacia. En el Hospital de Melilla, casi todos los profesionales trabajan con una atención y dedicación muy por encima de las exigencias de sus convenios laborales o de la Ley de Función Pública. Cualquiera que haya estado en el Hospital sabe de lo que hablamos. Siempre hay alguien que sabe lo que tiene que hacer y eso es lo que queremos todos en cualquier situación, sobre todo en las relacionadas con la salud. Introducir el elemento de la intranquilidad y de la inestabilidad en los colectivos de funcionarios, es un error que no debe cometerse.

       Los problemas reales de la Sanidad en Melilla son otros, y pienso que en la posible saturación del Hospital de Melilla, algo de responsabilidad tendrán las compañías de seguros sanitarios, que jamás han ofrecido una clínica privada a los melillenses. Ofrecen consultas de profesionales, pero no todas las requeridas, compartiendo también a los médicos especialistas. Al final, cualquier operación o cualquier prueba diagnóstica recae sobre el Hospital Comarcal. En días atrás, una colaboradora hablaba de la necesidad de una clínica de salud mental.

        Ahora sí es cuando hay que recordar, que el último solar libre de la explanada de San Lorenzo, destinado a equipamiento sanitario y a la construcción de una clínica privada, fue un propósito que nunca llegó a fomentarse, recalificándose el terreno  para hacer un nuevo edificio de viviendas. La falta de especialidades, de cierto tipo de profesionales, obliga a realizar muchos traslados a Málaga, lo que incrementa tanto el gasto sanitario como el de las familias y el consiguiente riesgo para los enfermos.

        Yo sigo siendo un defensor de lo público, de la gestión correcta de los recursos del Estado. Hay muchas preguntas por hacer sobre la sanidad en Melilla. ¿Se cobra a las compañías privadas todas las prestaciones realizadas a sus asegurados?. ¿Se puede racionalizar el gasto y acabar con el despilfarro, sin sobrecargar las plantillas, sin reducir personal y sin reducir la calidad de la atención sanitaria?. Creo que se puede cobrar parte de la atención hospitalaria que se presta, tanto en el caso personal, como mediante convenios con Marruecos.

   Vista la situación de saturación muchos hospitales españoles, la situación melillense no parece igual. Nadie va un hospital por gusto y en Melilla, muchas veces el propio paciente paga parte de sus consultas o tratamientos, sin necesidad del «copago». Hay excesivo ruido de fondo en todo este tema, que enmascara un problema que sigue sin salir a la luz, o sin saber abordarse.

  Nota: Todos los excombatientes marroquíes del ejército de Franco, siguen teniendo derecho a la asitencia sanitaria española, tanto ellos (que cada vez quedan menos), como sus familias hasta la 3ª o 4ª generación. Eso fue una concesión graciable de Franco, por su ayuda en la victoria final sobre La República  española.

      PD: http://www.infomelilla.com/noticias/index.php?accion=1&id=32353

¿Se puede cubrir el Río de Oro de Melilla?


       

          Se trata solo de una pregunta retórica, porque ya sabemos que se puede. En realidad, se puede hacer casi cualquier cosa. Hay un amplio consenso en cuanto que no debe hacerse, y más en estos momentos de crisis económica, con priorodades muchas más necesarias. El Gobierno de Melilla vive en la irrealidad y a muy duras penas aceptan renunciar a los gastos suntuarios. Acaban de paralizar la obra del Hospital Universitario y ya anuncian, en una huida hacia adelante, un nuevo y magno proyecto. Sigamos respondiendo a nuestra pregunta.

           En octubre de 2008, el encauzamiento del Río de Oro alcanzó su nivel  máximo de caudal. No falto nada para que se desbordase, de hecho, en la zona  que pretende cubrirse y justo en la desembocadura, el agua rebasó el límite del encauzamiento, inundando la zona aledaña del Paseo Marítimo y el Barrio del Industrial. Por tanto, el futuro cubrimiento debe tener en cuenta que en algín momento puede enfrentarse a un nuevo volumen de agua similar al que vimos hace 4 años, o incluso más.

          Toda obra de encauzamiento supone una reducción del espacio del lecho del rio, y el agua, al enfrentarse a los límites propuestos por la ingeniería humana, sube en altura y aumenta la velocidad. Sabemos también que doctores, en este caso ingenieros,  tiene Roma y la Santa Madre Iglesia. Aquella fecha fue importante porque al alcanzar el agua aquel nivel, como mínimo, la futura  obra tiene que respetar el actual volumen del cauce. Por tanto o tienen que elevar la obra de cubrimiento uno o dos metros sobre el actual nivel del suelo, a ambos lados del margen del río, o tienen que ensanchar el cauce en su parte baja, lo que supondría quitar espacio de la calzada, tanto en el margen derecho como en el izquierdo.   Probablemente la obra se tragaría «los jardines del mar» y parte de   la prolongación ascendente del Paseo Mir Berlanga, hasta la intersección con Alvaro de Bazán. Optar por elevar el encauzamiento supondría la creación de un muro físico entre ambos márgenes.

       En resumen, se trata de una obra complicada, faraónica, onerosa y de nulo valor social. Sólo es alzar la alfombra, para meter debajo aquello que no quiere verse y que no se sabe como solucionar. El debate social, político y técnico está presentado y abierto en todas sus opciones.

Los establos del Rey Augías


               El cubrimiento del Río de Oro

             Los dioses habían protegido al Rey Augías concediéndole  a su ganado la facultad de no enfermar nunca, por lo que llegó a tener el rebaño más grande de toda la Hélade. Sin embargo sus establos no eran conocidos por su magnitud, sino por no haber sido limpiados nunca. El héroe griego Heracles recibió el encargo de limpiar esos establos, pero en un solo día, con el fin de que fracesase en semejante tarea. Viendo la imposible magnitud del trabajo, incluso para un héroe, Heracles recurrió al ingenio  para poder sortear la enormidad de la tarea encomendada y así procedió a modificar el curso de dos ríos para hacerlos pasar por en medio de los establos. La enorme corirente de agua consiguió limpiar los inmensos establos en un solo día.

              ¿Tiene sentido cubrir el Río de Oro en su tramo final?

     Este faraónico proyecto tiene su origen en la época final de Ignacio Velázquez al frente de la Autonomía de Melilla, y en el empecinamiento personal del ingeniero Luis Fernández Muñoz (ex presidente del PP en Melilla, ex concejal y ex diputado, ex consejero de Obras Públicas). El primer avance de ese proyecto ya fue presentado en 1996, en época de bonanza económica y aun así fue desdeñado. Ya entonces resultaba demasiado oneroso y poco útil socialmente. En días pasado y al hilo de otro debate, la colaboradora Dolores sacaba este nombre del olvido. Luis Fernández Muñoz estaba al frente de la Consejería de Obras Públicas cuando reventó el depósito de Cabrerizas. Poco después y desde la caída de Velázquez, pasó a cubrir su plaza de ingeniero en la Confederación Hidrográfica del Sur, desde donde sigue siendo el cerebro gris y el impulsor de este controvertido proyecto.

            El proyecto tiene más detractores que partidarios, pero es un tema recurrente en las obras públicas de Melilla desde hace ya casi 15 años. El Río de Oro ha sido una fuente de historia para la ciudad y también una constante causa de epidemias, desgracias y enfermedades. Su curso natural fue desviado entre diciembre de 1871 y marzo de 1872, fecha desde la que desemboca en el punto en que lo hace actualmente.

               ¿Puede una ciudad con las carencias que tiene Melilla, en cualquier aspecto en que se mire (sanidad, educación, viviendas, trabajo, transporte, comercio),  permitirse el lujo de derrochar una cantidad fastuosa de millones en un proyecto así?. Todo esto sin entrar a valorar los aspectos técnicos, que también tienen mucha controversia.

Capilla del Hospital de Cruz Roja


  

                La iglesia de las mujeres

           El 27 de septiembre de 1927 se bendijo la capilla de La Cruz Roja, cuyo callejón de entrada es una de las imágenes típicas de la ciudad, sobre todo con el más grande  Crucificado de Melilla y que cierra el pasadizo. Durante 70 años todos los melillenses pasaron por sus inmediaciones, ya que el de La Cruz Roja era el único hospital civil de la ciudad. Ambas edificaciones son obra y fruto de  mujeres, que pusieron todo su empeño en llevarlas a cabo.

          El Hospital se debe a Carmen Angolotti, Duquesa de la Victoria, llegada a Melilla en 1921 tras el desastre de Annual. La capilla es fruto del empeño de Concepción Prozurama, esposa  del Comte. Gral. Castro Girona, tal y como se puede ver en la placa conmemorativa sobre la entrada interior a la capilla.

          El Vicario eclesiástico José Casasola ofició la ceremonia que tuvo como madrina a Concepción Prozurama. Esta parroquia estuvo regida en un principio por los religiosos de la comunidad de San Vicente de Paúl y por este motivo, el altar mayor lo preside la Virgen de La Medalla Milagrosa, a quién en un principio estuvo encomendada la capilla. El Vicario estuvo auxiliado por los capellanes Alonso y Foncillas.

           En esta capilla tuvieron especial preponderancia las mujeres, tantos las ya mencionadas, como las integrantes que componían la Junta de Damas ( la viuda de Ostáriz y las señoras Del Pozo, Antoine, Cremales y Carcaño), así como las damas enfermeras y hermanas de San Vicente de Paúl.

           La enfermera Lucía Ascof cantó “la misa pontifical de Perosi” y la señora de Del Pozo “el Ave María de Luzzi”. También cantaron la tiple señora de Sastre y las jóvenes Domínguez, Jiménez Salinas y Sánchez Medina, en un coro dirigido por el organista Pedro Arcas y el maestro Tijero.        

                          La capilla de Concepción Prozurama

        El Vicario Casasola dedicó su homilía a resaltar que la capilla se debía al empeño personal de Concepción Prozurama: “Esta capilla es hija vuestra. Permitidme que en nombre de todos, en nombre de Cruz Roja, de todos los aquí presentes y de Las Hijas de La Caridad os dé la enhorabuena. Que Dios os bendiga”.

          Ornamentación y sistema Larrucea de enladrillado

         El proyecto fue ejecutado por el arquitecto Juan José Larrucea según el proyecto de su padre José de Larrucea y con algunas modificaciones sugeridas por Carmen Angolotti, Duquesa de La Victoria.

         La iglesia estaba conectada al hospital de La Cruz Roja, de manera que los enfermos pudieran oír misa desde un lateral. Es de cruz latina y de estilo románico. Los techones y contrafuertes son de hormigón armado y los muros realizados por el sistema patentado “Larrucea”. El sistema surge de la necesidad de sustituir los soportes tradicionales de madera y hierro, escasos y caros en aquellos años, por arcos de ladrillos, lo que a la larga dotaba a la edificación de un aspecto y constitución muy sólidos. El sistema lo inventó Juan de Larrucea y la primera edificación se realizó en Baños de Cerrato (Palencia), concretamente la iglesia de La Asunción en 1919.

         La solidez del edificio es evidente, ya que 80 años después de su construcción, no ha necesitado ninguna reparación importante, salvo las relativas a su habitabilidad y acondicionamiento. Las paredes y las bóvedas imitan a la piedra y fue construida en poco más de una año, con un coste total de 102.000 ptas. 

                   Las vidrieras están inspiradas en la catedral de León y fueron pintadas por el legionario y artista Mario Chalón y su compañero José María Ferreira. La santa titular de la Iglesia y a cuya advocación fue dedicada es la Virgen de la Medalla Milagrosa, aunque actualmente está bajo el amparo de San Francisco Javier, cuya imagen puede verse en el altar mayor y en el lado derecho.   Cuenta también con una réplica a tamaño completo del Cristo de Limpias, la única existente en Melilla. Fue donada para la ocasión por la madrina e inspiradora de esta iglesia, Concepción Prozurama, esposa del Comte. Gral Alberto Castro Girona.  Sus mármoles, el techo artesonado de la entrada y su mobiliario pueden verse sin grandes cambios desde su inauguración.

       Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/10/10/el-cristo-de-limpias-de-la-cruz-roja-de-melilla/