Tres edificios modernistas del Real


                   La liquidación de modernismo en el barrio del Real es un hecho. Apenas quedan unos pocos y no se sabe muy bien cuál será su suerte. Hace poco dimos cuenta del derribo de uno que estaba firmado por Enrique Nieto. Por mucho que al reconstruir el edifico se reproduzcan las molduras, o se pretenda colocar una placa que recuerde el edificio anterior, el hecho es que ya no será  el edificio del arquitecto barcelonés afincado en Melilla. No solo se derriban los edificios, sino que desaparece el estilo que inspiró la creación del barrio, del que ya no queda nada. No ha existido una normativa para la construcción de las nuevas edificaciones, no se ha impuesto un patrón a seguir, ni se ha pretendido crear un nuevo modelo de barrio. No hay una sola calle igual en el barrio del Real, no hay dos edificios iguales ni siquiera en una misma calle. El urbanismo es absolutamente desordenado.

                      En la calle Jiménez e Iglesias, antigua calle Mezquita, quedan tres edificios, ya cerrados y en espera de la ruina. Uno es el que fuera el antiguo Cine Español y los otros dos son antiguas viviendas familiares, que tampoco habita ya nadie. El futuro de todo es incierto. Las inminentes obras a realizar en el barrio serán solo un lavado de cara, porque el espíritu del barrio está perdido hace tiempo. Han sido muchos años de descuido y abandono urbanístico. Es raro el mes en que no se autorizan uno o dos derribos. Se desconoce cuál puede ser el tamaño de la lista de licencias de demolición. Los ojeadores recorren el barrio en busca de antiguas viviendas de una sola planta en estado de venta. Muchas ya han sido derribadas y son solo solares, en espera de mejor vida o de mejor PGOU.

                    Nota: (1)   https://elalminardemelilla.com/2013/06/05/el-modernismo-en-el-barrio-del-real/  , (2) https://elalminardemelilla.com/2013/12/11/c7-tocado-d7-hundido/

El bulevar del Barrio del Real


          El Barrio del Real fue diseñado en las primeras décadas del siglo XX, cuando se conquistó la zona tras la guerra de 1909. Está realizado sobre ejes longitudinales y transversales, que constituyen  amplios bulevares. El más importante de ellos es éste, el de la calle de La Legión. Esta calle se divide en ocho tramos con sus correspondientes isletas. Este barrio es el que más población alberga en estos momentos, 12954 habitantes, según el último dato del INE (Instituto Nacional de Estadística).

              En el mes de julio empezarán una obras para reformar el bulevar principal. Se revocarán aceras, el paseo central y se cambiará el diseño del mismo. Los ocho tramos del bulevar tiene 200 aparcamientos aproximadamente y un número casi igual de árboles, de ficus plantados en 1942. Se sabe que se perderá una cuarta parte de las plazas de aparcamientos, y en principio no se ha dicho nada acerca de los árboles. El barrio del Real no solo es residencial, sino también comercial. Suprimir una de cada cuatro plazas disponibles tendrá sus consecuencias, sobre todo porque no hay alternativas.  También se quiere eliminar la presencia de terrazas en la zona central del paseo, que pretenden ser derivadas hacia las calles laterales. Se ensancharán los pasos de peatones y probablemente redundará en una mayor pérdida de plazas de aparcamiento e incluso de árboles.

           En un principio la remodelación estética del paseo central estaba presupuestada en 1,6 millones de euros y un plazo de ejecución de obras de ocho meses. Nadie discute la necesidad de una actuación sobre las calles y bulevares del Real, muy deterioradas, pero sí se plantean dudas sobre si esta era la reforma adecuada y si existían otras posibilidades. ¿Se trata solo de una operación de maquillaje en  la calle principal, o se pretende actuar sobre los problemas endémicos del barrio?, como el urbanismo desordenado, liquidación del modernismo y prostitución callejera. Hay quienes piensan y pensamos  que no resolverá nada y son muchos los que desconocen lo que se les viene encima, con ocho largos meses de obras, que se iniciarán en julio y acabarán en el electoral mes de mayo.

            ¿Ha habido suficiente información, se podían proponer alternativas?. El folleto informativo y las noticias de prensa que servían de exposición pública lo dejaban muy claro: se podrán proponer modificaciones salvo en lo sustancial. O sea, se aceptan opiniones y propuestas sobre el tamaño, forma y cantidad de las papeleras y farolas, pero poco mas. La obra se va a llevar a en tiempo y forma.

            El problema del aparcamiento no es cualquier cosa, es la realidad de un barrio con trece mil habitantes, que casi duplica la población durante el horario comercial, y en el que las plazas de garaje con sus correspondientes vados, no han dado el resultado apetecido, puesto que la mayoría son inutilizables como tales, salvo para trasteros o sede social de las familias. Las calles son muy estrechas, los tamaños muy ajustados y los coches no caben. Aparcamientos y la ausencia de viales de comunicación adecuados para la densidad del tráfico melillense, son los dos problemas señalados de modo constante por los redactores del PGOU (Plan General de Ordenación Urbana), todavía no aprobado.

         El significado de las zonas verdes (residentes), o azules (temporales), solo significa pagar por lo que hasta ahora es gratis, y solo suele hacerse en zonas céntricas, nunca en periféricas.

          Nota: https://www.facebook.com/groups/barriorealmelilla/

La manzana de oro del Barrio del Real


                  Es uno de los últimos ejemplos del denominado modernismo obrero del Barrio del Real. Son 2000 m² de terreno en una de las mejores zonas del barrio. Ya solo quedan dos vecinos viviendo en la calle Pontevedra. En cuanto desaparezcan todo será demolido y transformado en bloques de pisos de tres o cuatro plantas. El Ayuntamiento acaba de anunciar una gran remodelación de las aceras y paseos centrales  de la calle La Legión y del eje Coronel Cebollinos-Capitán Arenas. Van a remodelar todo con un proyecto sometido a exposición y conocimiento público, que costará 1,6 millones de euros y se prolongará a lo largo de 9 meses. Una de las consecuencias de esta remodelación será la eliminación de al menos 60 aparcamientos en vías urbanas, sin que exista una alternativa pública o suelo para la construcción de un aparcamiento público, que bien podría ser en superficie, o la construcción de otras instalaciones de uso público. En el barrio del Real solo se dan licencias para la construcción de viviendas.

                    Esta manzana delimitada por las calles Mar Chica, Pontevedra, Infanta Cristina y Cataluña, es la única superficie de esta tamaño que queda en el barrio y podría ser aprovechada para algún tipo de uso que no sea el de la construcción. En los últimos tres años, ya ha cambiado al menos dos veces de propietario, desde el titular original que la vendió, hasta otras dos posteriores que la han comprado y vendido a su vez. Es un solar privado, pero la Ciudad Autónoma podría hacer prevalecer sus derechos y adquirir el terreno para algún tipo de uso colectivo. El Barrio del Real es ahora mismo el más populoso de la ciudad, y al igual que en otras partes, escasean los aparcamientos. Se autoriza la demolición de una casamata y se edifica un edificio de cuatro plantas, lo que incrementa la densidad de población en ese punto, sin que se ofrezcan soluciones o servicios públicos alternativos. La mayor parte de los garajes de los nuevos edificios, son impracticables como tales y su eso es el de trastero.

                    De todo esto que hemos escrito, lo de menos ya es que éste fuese un ejemplo del modernismo obrero y que tenga todavía algunas ménsulas. Ya todo carece de valor, salvo el del terreno. Lo de menos también es que se haya escrito con anterioridad sobre el urbanismo desaforado en el barrio, y sobre la liquidación de los últimos edificios modernistas. Nada de eso importa a nadie. La saturación del barrio sí es real.

                Nota: (1)  https://elalminardemelilla.com/2012/02/10/la-ley-del-derribo-en-melilla/, (2) https://elalminardemelilla.com/, (3) https://elalminardemelilla.com/2011/10/08/la-desaparicion-del-viejo-real/

El pabellón Lázaro Fernández


                    El pabellón que iba para iglesia

          Al pabellón Lázaro Fernández se le tiene mucho cariño en el barrio del Real, entre otras cosas porque ha sido el único durante 20 años, y también porque lleva el nombre de un buen hombre, el fisioterapeuta Lázaro Fernández, que durante muchos años, alivió las contracturas y llevó a cabo las rehabilitaciones de muchos operados y operadas  melillenses, cuando en la ciudad no había de nada; y no están tan lejanos esos tiempos.

            Muchos, yo mismo, desconocían que ese extraño pabellón, cuya pista deportiva está por debajo del nivel del suelo, sabían que ahí, se iba a construir una iglesia, lo que algunos llamaban «la catedral del Real», porque este barrio era el más importante y populoso de la nueva ciudad, y por eso se le conoce como «el barrio».

               La razón de que la pista se encuentre por debajo del nivel del suelo, es que ese era el hueco previsto para  la cimentación de la iglesia, cuyos pilotes llegaron a ponerse en 1954. La pista me la proporcionó un amigo, Dario Blanco, y me la corroboró otro, Ricardo Ruíz Varea, natural del barrio del Real y que jugaba de pequeño en las profundidades de la cimentación, a la que los niños llamaban la iglesia rota.

                El dato científico que confirma toda esta historia y recuerdos de niños, aparece en el libro La Ciudad de Melilla y sus autores, del historiador y Cronista Antonio Bravo, que incluso publica un plano de lo que hubiese sido la iglesia más grande de la ciudad, casi una catedral.  Sin embargo, no identifica el emplazamiento de la misma, cosa que sí hemos hecho en El Alminar, gracias a los recuerdos de las dos personas mencionadas. En el barrio, no hay o no he encontrado otros datos o fotografías, acerca de esta historia. Hay una frase ya acuñada y que afirma que al igual que Roma: expertos tiene El Alminar, que espero, nos nutran de datos o documentos, que nos permitan ampliar esta historia, que yacía casi sepultada en el olvido.

          Nota: El pabellón Lázaro Fernández, necesita una arreglos en la cubierta y en sus voladizos.

La ley del derribo en Melilla


     «Todo lo que sea susceptible de ser derribado, será derribado»

       En Melilla existen lo que se denomina «ojeadores de solares», personas que recorren incansablemente la ciudad buscando «casamatas», o edificios en mal estado, para informar a sus emisarios de todo aquello que pueda ser comprado. Del estado de esta «manzana» del barrio del Real, dimos noticia en el mes de octubre, cuando vimos que abandonaba el inmueble, camino de la Residencia de Ancianos, la última inquilina de la calle Cataluña. En la calle Infanta Cristina hace ya tiempo que no vive nadie y tan solo permanecen habitadas dos vivienda sen el extremo de la calle Orense.

           Este inmueble parece ser obra de Enrique Nieto. Está en evidente estado de abandono desde hace  tiempo. Las casas que se iban deshabitando quedaban ya vacías y no se alojaban en ellas nuevos inquilinos. En los últimos años fue objeto de un cambio de propiedad y el deterioro siguió su curso. De la antigua balaustrada apenas queda una muestra en el terrado y de las ménsulas que adornaban las puertas y ventanas de las casas, ya solo quedan cinco. Imagino que nadie se molestará en sacar moldes de ellas.

        Tampoco creo que la posterior edificación siga algún estilo acorde con lo que fue en su día el barrio del Real, objeto de la gran guerra de 1909. En la zona alta del barrio, la que se conoce como Altos del Real, el ejercito español obtuvo una gran victoria, que compensó la afrentosa derrota del «Barranco del Lobo», allá por 1910. El diseño del barrio sigue los patrones de un campamento militar romano.

          Ayer se iniciaron los trabajos de catas de terreno, por un empresa geotécnica, y las labores de limpieza de elementos de la fachada y análisis de las vigas y tabiques. El derribo es casi inminente. Es la ley inexorable de Melilla, junto con otras muchas que iremos formulando poco a poco.

 

Melilla. El enigma del Cristo de Limpias


         Nada sabía de este tema hasta el año 2006, cuando mi amigo Pepe Vacca (q.e.p. d.), me desveló esa historia y otras muchas de un aspecto de la realidad cultural y religiosa melillense, a la que nunca había prestado atención. Sin su aportación jamás hubiese podido hablar de la iconoclástia, de los «pasos perdidos del Real» y de tantas y otras cosas, entre ellas estaba la historia del Cristo de Limpias en Melilla. El último día de su vida nos vimos por la mañana en su despacho de la Cámara de Agentes Comerciales, al despedirnos y leerle un artículo que hablaba de él y en el que estaba muy interesado, me dijo: » Te lo voy a contar todo, cuando terminemos, lo sabrás todo». Falleció esa misma tarde, yo me enteré al día siguiente por la mañana, (sic.).

          Todo lo que me ha pasado en relación con esa búsqueda apenas puede explicarse. Cuanto más cerca creía estar de la solución del enigma, del destino final de la venerada imagen de la parroquia del Real, entraba en un callejón sin salida. Cuando me «olvidaba» de ella, reaparecía del modo más insospechado, como estas navidades. Justo el día antes de irme de vacaciones, una colaboradora de Manos Unidas se me acercó y me dijo que tenían un busto del Cristo de Limpias, pero que al estar rotas las espinas de la cabeza no podían venderlo en el rastrillo navideño. Me dijo que si me interesaba y que si la quería, y claro está, dije que sí. Es la imagen que muestro.

         Durante un tiempo busqué y compré casi todo lo relacionado con el Cristo de Limpias, del que se editaron libros de investigación e incluso novelas, en la década de 1920. Luego el franquismo se apropió de su leyenda y la corrompió, como hizo con casi todo lo que tocó.  La imagen del Cristo de Limpias acabó convertida en un estandarte del fascismo religioso español y fue muy criticada, lógicamente, por los republicanos de izquierdas, que ironizaron sobre el uso que hicieron de la imagen y de su leyenda, pues le atribuían una milagrería ridícula.

            Todo lo que sé del culto al Cristo de Limpias en Melilla ya lo he contado, bueno, todo no, porque no he contado cual es su paradero final. Recuerdo unos días antes de su fallecimiento, una conversación con Pepe Vacca y como hablamos de los dos posibles nombres que barajábamos como destinatarios finales de la imagen. El «soplo» final me lo había proporcionado una anciana que iba diariamente al Centro de Mayores: » Pregunta a …XP……., él lo tiene, se lo dio su padre, que vivía muy cerca de la iglesia de San Agustín».

          Luego surgió otro nombre, el de ……YG, que también había vivido en el Real, pero que ahora vive o está vinculado al Bº de La Victoria. Por supuesto que yo sé los dos nombres y he hablado con ambos. Uno me negó que lo tuviese, el otro no lo negó nunca. Ambos son buenas personas. Ambos han desempeñado cargos de representación en el Ayuntamiento de Melilla.

          Es una ecuación con sólo dos incógnitas. Para mí, una está completamente despejada. Ya se ha cumplido la primera condición para el regreso del cristo de Limpias al Barrio del Real y es que los Padres Paúles ya no están allí. Quien guardó el Cristo de Limpias, prometió no volver a la iglesia de San Agustín mientras estuvieran allí los Paúles. Ambos no pisan por allí, aunque uno lo tiene y el otro no. De uno se habla mucho, pero no lo tiene, del otro no se habla, pero lo guarda. Solo él puede decidir su regreso a San Agustín del Real. Su lugar, como se muestra en la foto, conserva sus huellas.

        La imagen ya no corre peligro alguno y hay muchos que darían su último suspiro por volver a contemplarla, como la anciana que me dio el soplo,  Josefina C.

     Nota: Hoy he recibido un críptico mensaje en el mail, indicándome quien tiene la imagen, solo en iniciales, y que coinciden con el nombre que me proporcionó Josefina. Por eso he rescatado la historia. Ya está todo dicho. Yo he hecho mi trabajo, ahora que otros hagan el suyo.

Fotos antiguas y desconocidas de Melilla, V


                         La autoría de las fotos

  

      Me cuenta un amigo, Dani JSR , experto fotógrafo y muy entendido en fotografías antiguas, que cree que pertenecieron  a Arístides, un fotógrafo que vivía en la calle Bustamante del barrio del Hipódromo. Dejo aquí constancia del dato, porque siempre hay que reconocer la autoría. En cualquier caso he divulgado desde El Alminar 20 fotografías, sumadas las de Calvache y la inauguración del antiguo Grupo Escolar de García Valiño, que creo que han contribuido ampliamente a la difusión libre de nuestro pasado, secuestrado en amplias zonas, en ya olvidados expolios de desaparecidos archivos y bibliotecas de organismos e instituciones oficiales.

       Nota: en la foto que he etiquetado como plaza de toros y resto de San Lorenzo, se observa en la parte superior, la mezquita de la calle Querol, o del Habbus, con la antigua techumbre, destruida por un rayo en la década de 1980.

             http://fotohistoriamelilla.blogspot.com/