Cierre fronterizo, frutas y Tratados


Acuerdos comerciales entre España y Marruecos

El 28 de mayo de 1767, en la ciudad de Marrakesch, se firmó el primer Tratado de Paz y Comercio entre España y Marruecos. En 1780 se firmó en Aranjuez, el Convenio de Amistad y Comercio. El Tratado de Paz, Amistad, Navegación, Comercio y Pesca se firmó en Mequinez, el 1 de marzo de 1799. El más importante, el de Comercio entre España y Marruecos, se firmó en Madrid, el 20 de noviembre de 1861, entre el Ministro de Estado de España y el Príncipe Marroquí Muley el Abbas. Hay muchos más, recogidos y transcritos todos por el coronel Gabriel de Morales, muerto en Annual (22/07/1921), en su imprescindible libro Datos para la Historia de Melilla.

El 31 de julio de 2018, Marruecos decidió unilateralmente cerrar la Aduana con España, poniendo así fin a más de 2 siglos de relaciones comerciales entre el Melilla y su entorno geográfico. Todos los Acuerdos y Tratados mencionados, insistían en que en ningún caso, se romperían las relaciones comerciales y sociales entre ambos países. El articulado de los Tratados, establecía que en caso de una crisis grave, “que Dios no lo permita”, se establecerían 6 meses de moratoria, para que los ciudadanos de uno y otro país pudiesen trasladarse a sus respectivas naciones, respetando y salvaguardando sus propiedades.

Un año de cierre fronterizo completo

Con un escaso margen de 24 horas, el gobierno de Marruecos decidió clausurar por completo las fronteras con las ciudades de Ceuta y Melilla, dejando una gran bolsa de ciudadanos marroquíes atrapados, sobre todo en nuestra ciudad. No hay ningún país en el mundo que no haya restablecido cierto tráfico fronterizo, ya sea comercial o humano, salvo en el caso de Marruecos con España. Las relaciones están prácticamente interrumpidas. El tráfico humano se detuvo por el inicio de la pandemia en marzo de 2020, y no hay nada hablado sobre una posible reapertura y sus posibles condiciones. De todos estos hechos, el más grave o el de más calado, es el de la suspensión de la Aduana de Melilla, lo que deja sin opciones cualquier tipo de comercio o actividad económica.

Es sabido que Marruecos quiero acabar por completo con el contrabando, y que en las ciudades norteafricanas se conoce como “comercio transfronterizo”. El cierre total, como consecuencia de la pandemia, ha dejado sin alternativa económica a decenas de miles de personas. Cualquier alternativa de futuro, requeriría un diálogo abierto y sin vetos, entre España y Marruecos. La suspensión de los Encuentros de alto nivel entre ambos países, indica que no hay nada previsto para una posible reapertura de las fronteras, y sobre el modo en que se retomarían esas relaciones. Khadija Zoumi, Ministra del Interior de Marruecos, dejó claro en una entrevista concedida al diario marroquí L’Opinion: “Que la intención de Marruecos es acabar con el contrabando, no permitir el retorno de ese tipo de comercio, y erradicar la degradante imagen de las mujeres porteadoras”. Después de la pandemia espera un gran problema. Nada puede ni debe ser como antes.

Los mayoristas de frutas

El mercado de mayoristas vivía momentos difíciles. La entrada en masa de fruta y de verdura procedente de Marruecos y la llegada de las grandes superficies, con sus propias cadenas de distribución, habían colocado al sector de la fruta en una situación retroceso. Sin embargo, en estos dos años inesperados, el sector está viviendo una edad dorada, aunque finita. Toda la fruta y verdura que entra en la ciudad, procede de España. Por este motivo podemos ver una diversidad de marcas comerciales en la fruta, que hasta la fecha no conocíamos. Es más cara, pero son los tiempos que nos corresponden. Sorprende ver la minuciosidad con la que se colocan las etiquetas en cada pieza de fruta. Hay decenas de etiquetas y de distribuidores diferentes. Todas muy coloridas y variadas. Melilla tiene futuro, pero será diferente y tiene que empezar a ser pensado desde ahora.

Nota:Khadija Zoumi : De Sebta et Melilia, la contrebande sera bannie (lopinion.ma)