Construcción total y ciudad vaciada


Crecimiento en altura

El centro de la ciudad está vacío, sin modelo económico claro y apostando solo por la hostelería y los comercios. Sin embargo ya se aprecian acciones contradictorias. Se quiere fomentar los edificios residenciales, pero se anula la posibilidad de una “línea verde de aparcamiento para residentes”, o “azul para compras y carga y descarga”. Se optó por un modelo mixto para las calles, con una pequeña zona peatonal, pero ahora la indecisión es total. Todo subsiste gracias a las franquicias que todavía permanecen en el centro urbano.

Se acaba de rehabilitar un edificio para apartamentos y viviendas, dos más están casi en finalización de obras y dos más se están vaciando para crear 40 viviendas nuevas, que sumadas a las ya acabadas, ofrecerán un total de 100. A esto hay que añadir la rehabilitación de otro edificio que servirá como hotel. En el centro no se puede excavar para construir garajes, y se pretende que ni siquiera se pueda acceder hasta la puerta de las nuevas casas, ni a los vehículos de transporte hasta las tiendas. En cualquier lugar se permite el estacionamiento de residentes. Sin embargo el gran imán del aparcamiento de “Magna Melilla”, la inversión brutal, es el polo al que se dirigen todas estas acciones de “expulsión de los coches”.

Todo esto sin mencionar los vehículos de emergencias, ni el transporte público, ya sean taxis o autobuses colectivos. Está claro que los hechos constructivos no coinciden con las acciones en calles peatonalizadas. Hay muchos edificios vacíos sin rehabilitar, muchos casi vacíos ya rehabilitados, porque la ocupación o no de los nuevos edificios es algo que queda en segundo término. Se está optando por un modelo especulativo, a muy corto plazo y no se está creando un centro urbano de servicios. En todas las zonas céntricas de capitales españolas, se instalan pivotes electrónicos, que permiten el paso de taxis, vehículos públicos y de transporte. En Melilla se ha optado por el macetón y el obstáculo pétreo que habrá que derribar de cualquier manera, el día que una ambulancia o un coche de bomberos, quiera acceder a las viviendas céntricas. Lo que ocurre es que esto no va a suceder, porque el centro de la ciudad difícilmente recuperará su población anterior, si no existen otros atractivos para vivir en él, como la carencia de servicios básicos. No solo de bares vive el humano.

Las terrazas de la hostelería se expansionan hasta límites máximos, y ya hay que surf callejero para atravesar algunas zonas. El problema del vaciado del centro es por “la codicia de los alquileres”. Se compran y venden edificios completos, vez tras vez, y algunos verán incrementada su altura, de una a tres plantas y de dos a tres. El conjunto inmobiliario está en muy pocas manos, aunque algunos nuevos propietarios se están introduciendo desde hace un tiempo. Los alquileres para los negocios hacen casi imposible la instalación de nuevos pequeños comerciantes. Lo que se cierra no suele volver a abrirse. El cierre de las sucursales bancarias, contribuirá a aumentar la desolación.

Compra y venta de bienes inmuebles y suelo en Melilla

La compra y venta de bienes inmuebles en Melilla y Ceuta, está regulada por el RD 374/1989 de 31 de marzo, que corregía y ampliaba la Ley 8/1975, de 12 de Marzo, de Zonas e Instalaciones de Interés para la Defensa Nacional. En la práctica se traduce en que la Delegación de Gobierno autoriza cualquier compra de viviendas en la ciudad y que Defensa tiene la última palabra sobre el suelo estratégico para la defensa del territorio. También busca “vigilar” movimientos especulativos sobre edificios, viviendas y suelo liberado, que pudieran condicionar o limitar la libertad de maniobra del Estado, sobre la totalidad del área urbana y exterior de Melilla.

Hace ya años que una persona desde el interior del Estado, nos advirtió sobre este problema, aunque con un alcance más limitado, del que parece tener ahora. No se trata de impedir la modernización y rehabilitación de la ciudad, sino de evitar una alta especulación sobre los edificios y terrenos de Melilla. Hay muchos edificios por derribar y/o rehabilitar. Algunos son rehabilitados por el propietario, otros registran algún movimiento intermedio, y el que acaba rehabilitando no es el que compró el inmueble. Sigue faltando un modelo para el centro.