Hace 45 años que abandoné esta plaza, de El Salvador, y este barrio. En Segovia además de a la propia ciudad, se pertenece al barrio, con lo que existe una doble vinculación. Aunque no haya vuelto por allí, salvo en este fugaz paso, yo pertenezco, en algún modo a «El Salvador«, el barrio atravesado por el Acueducto, y que le da una fisonomía particular. Es un nombre potente, el máximo posible, y que también lo une con uno de los países de América Central, El Salvador, porque los nombres también se transportan, tanto en el tiempo como en el espacio, y luego se proyectan. Unos pueden olvidarse, otros se mantienen.
¿Qué es lo inmutable? Lo inmutable es la piedra, y lo escrito. En el entorno de la plaza de El Salvador, todo permanece inalterado desde que me fui de alli en 1979. No ha cambiado ni un ladrillo, piedra o adoquín, en todo este largo lapso de tiempo. Por eso es muy fácil regresar y conectar con los recuerdos, que en este caso son muchos.
La vorágine transformadora se ha adueñado de las ciudades, pero no de Segovia ni de sus barrios históricos. En el Salvador sigue en pie el Instituto en donde daba clases Antonio Machado, o el café de la plaza, El Gato, en donde desayunaba. Los recuerdos de cualquiera que haya vivido allí, son los mismos que los del gran poeta , los mismos de todos los que nos antecedieron, en los últimos 1000 años. Nadie ha visto imágenes diferentes allí. El lugar es inmutable. Aquí no hay «plataforma unica», solo una plataforma inalterable desde la conquista de la ciudad en 1085, momento en que los nombres empezaron a bajar hacia el sur, hasta la plaza homónima en Sevilla, que lleva el mismo nombre que ésta.
Son muchos los cientos de horas pasadas en esta plaza, entre 1971 y 1979. El atrio, la puerta de acceso a la catequesis frente el Instituto de Formación Profesional, el pasadizo lateral del cerro del Salvador, y el crucero y sus escalones, en donde pasábamos las horas como si fuésemos gárgolas, un día tras otro, sobre todo en fines de semana. Permanece todo, incluso la fuente en donde bebíamos agua.
La iglesia de El Salvador
La conquista llega a Segovia en 1085, dentro de las campañas de aproximación y toma de Toledo en el mismo año, y a partir de esa fecha la reconquista, iniciada por Alfonso VI. Probablemente aquí estarían las defensas exteriores de la Segovia musulmana, de la que se dejaron muy pocos vestigios, aunque los hay. La torre del Salvador alberga restos pétreos anteriores, y una línea de claro aparejo califal, e incluso una ventana de ladrillo. Son los mismos vestigios que en la cercana iglesia de San Justo. Ambas son posteriores al siglo XII, de estilo románico. El Acueduto estaba semiderribado, y reutilizado su material, casi de principio a fin, como afirman algunos autores, en lo poco que se ha investigado.
Las piedras guardan los recuerdos y las historias, y hablan a quienen sepan escucharlas y entenderlas. La verdad siempre está ahí fuera, inmutable, como las piedras.
Reliquia de Pío XIIBiografía de Pedro Merry del ValPapa Francisco y Pietro ParolinPlaza de San Pedro
De Malaquías a Nostradamus
«Tras la muerte de un pontífice muy viejo, será elegido un romano de buena edad, de quien se dirá que deshonrará la Sede, y durará mucho tiempo con una obra polémica«. Nostradamus, C-V, c 56
¿Por qué alguien en el año 1100, y luego otra persona en el 1550, se tomaron la molestia de profetizar el final del papado? El monje Malaquías solo hizo una lista de Papas, mediante unos lemas, con asombrosas coincidencias. Sobre todo, porque es una lista ordinal, no hay saltos. Son 113 pontífices romanos para un milenio de predicciones. Lo del médico y oráculo francés Nostradamus, es distinto, porque son 10 centurias, con 100 cuartetos cada una. Lo que equivale a 1000 profecías, para un periodo de tiempo de 500 años, la mitad del espacio temporal previsto por Malaquías. Es mucho más compleja la interpretación de los cuartetos de Michel de Notredame, el médico francés, al que conocemos como Nostradamus, pues abarca todo el espectro posible de situaciones. La lista de san Malaquías de Armagh, a la que la Curia le teme como a la peste, concluye con la próxima elección papal.
No hemos respondido a la pregunta, porque no tiene una posible respuesta. La profecía se va a cumplir querámoslo o no. Sería pues una advertencia, un mensaje que atraviesa el tiempo con una finalidad principal, la de prevenir y estar alerta, ante algo que ocurrirá, en nuestro tiempo, o en otro. En una nueva revisión de las Centurias de Nostradamus, hemos reencontrado ésta, que estaba atribuida a Pío XII, pero que hoy en día parece descartada. Los Papas ancianos señalados, pudieran ser tanto Benedicto XVI, como Francisco I. Sacudida por enormes escándalos desde los años de Juan Pablo II, la Santa Sede atreviesa una crisis financiera, moral, e incluso teológica, que bien pudiera dar al traste con su predominio universal. Y es esa continuidad la que parece conectar con el último lema de San Malaquías: «In persecutione/prosecutione extrema S.R.E. sedebit (en continuidad o persecución extrema, reinará). Petrus romanus qui pascet oves in multis tribulationibus» (que apacienta sus ovejas en muchas tribulaciones). Y continua: «quibus transactis civitas septecollis diruetur et Iudex tremendus iudicabit populum suum. Finis», (pasadas las cuales-tribulationibus-la ciudad de las 7 colinas será destruida, y el Juez Tremendo juzgará a su pueblo. Fin). Lo que sí resulta tremendo, es ese FIn, colocado al final del párrafo, del lema último.
El próximo Cónclave
Medio siglo sin Papas italianos, romanos. Hay que tener en cuenta que ni en el siglo XI ni en el XVI, existía el nombre de Italia. Por eso uno y otro hablan de «romanos». Hace ya casi medio siglo que un Papa italiano no ocupa la Sede de Pedro y se nota. Es una anomalía que hay que resolver, como la de que en 2000 años de historia la presencia de Papas españoles sea testimonail y el último, AlejandroVI. Lo más cerca que se ha llegado, en la época más reciente, es a la Secretaría de Estado, con el cardenal sevillano Rafael Merry del Val, que ocupó ese cargo junto a Pío X.
El Colegio Cardenalicio
En este momento, el Colegio Cardenalico está compuesto por 137 cardenales electores y 115 no electores. De grupo de los electores, 109 han sido nombrados por Francisco I, con su específica orientación de la iglesia, solo quedan 23 de los nombrados por Benedicto XVI y 5 por Juan Pablo II. Los cardenales no electores ni elegibles son 115, que aunque no voten sí pueden influir. «La obra de ese pontífice que sustituirá a una muy anciano«, como señaló Nostradamus, «cuya obra muy polémica durará en el tiempo«, si puede referirse a la sustitución de Benedicto por el cardenal Bergolio. Desde luego la permanencia de los 109 cardenales electores, se prolongará durante décadas.
Son europeos solo 49 de los 137, e italianos 17, entre los que hay que buscar el sucesor, según San Malaquías de Armagh. Españoles hay 5 elegibles de un total de 13. Por continente lidera la lista Asia, con 21 cardenales, aunque la suma de los americanos sea 32, desde el norte al sur. África dispone de 16 cardenales, entre ellos Robert Sarah, que siempre aparece en las quinielas previas. De entre los italianos destaca el Secretario de Estado Pietro Parolin, de edad adecuada, italiano, y nombrado por Francisco I como cardenal. La tribulación es muchísima, y todos conocen las profecías.
Bosque de Pizarro, cipresesÁrboles secosEl cruce impracticableEl ave aburridaLos pinos y el cruce del diablo
Formaban un conjunto de 21 árboles, entre pinos, ficus y cipreses. Hoy sólo queda la mitad. En 2022 pasó por la zona el agente naranja de las obras, y lo arrasó, pese a las advertencias. En la mitad restante, la que pudo salvarse de la quema, dos cipreses empiezan a tener el característico color del final, ese tono anaranjado que se asemeja a Marte, cuando se divisa en el cielo.
No vamos a incumplir la promesa de no volver a escribir sobre el acontecer político diario de la ciudad, salvo en aquellas cosas que la transciendan, como pueden ser las zonas verdes, el transporte, la digitalización de archivos, y el libre acceso a los mismos.
Este pequeño bosquecillo, muy próximo a la moderna Clínica Rusadir, era una joya verde de la ciudad, con más de medio siglo de existencia, hubiese sido un completo perfecto tanto para la nueva zona sanitaria, como para el nuevo centro educativo. Hoy cinco años después de la primera visita, la zona está en claro retroceso.
Todo se sacrificó para la realización de un cruce de caminos impracticable y de diseño infernal. Si se salvó algo, fue por la presión social, pero de modo temporal. Se trata de salvar espacios ciudadanos. Este eran uno de ellos, muy fresco y agradable en la época del calor, que ya está próxima, y que en Melilla dura mucho. Y no queremos diseños extraños, con árboles y fuentes de colores, solo zonas naturales, con raíces temporales, cuidadas y cómodas. Hoy la zona es intransitable.
Las preguntas sobre el mejor contrato de la historia marítima de Melilla, siguen aumentando, pese al silencio de todas las partes implicadas en su confección. Es indudablemente el mejor contrato posible para las navieras, que también callan.
En completo silencio, sin la alerta de una nota de prensa, la naviera Armas ha mejorado su doble e insuficiente oferta (3 días con Almería y 3 con Motril), sustituyendo al envejecido buque Volcán de Timanfaya, por el de Tamadaba, apenas de dos años menos, pero que lo sitúa por debajo del límite de los 20 años de antigüedad.
El contrato marítimo del Ministerio de Transportes y comunicaciones estableció un decisión salomónica, dotando a cada línea marítima con 10 millones de euros, un número básico de frecuencias, y dejando en libertad a las navieras para decidir las cuestiones técnicas y logísticas. El siempre cuestionable «salomonismo» podría haber equiparado las conexiones de Málaga y Almería, exigiendo las 6 frecuencias mínimas, y cubriendo siempre los fines de semanas. También se podría haber exigido que el día libre de comunicaciones, si es que es necesario, no fuese coincidente en ambas navieras. Sigue siendo incomprensible que el sábado sea un día inhábil para el transporte marítimo, existiendo 3 trayectos posibles, y que un ciudad como Melillla esté cerrada por vía marítima, a lo largo de 32 horas (desde las 23h 59′ del viernes, hasta las 08h 00 del domingo), sobre 3 trayectos posibles, incluyendo el de Motril.
En días pasados, un ciudadano nos abordó en la calle para contarnos vicisitudes de la conexión alterada con Almería, que está impidiendo que jóvenes almerienses vengan aquí a estudiar, por la imposibilidad de regresar a sus domicilios familiares en fin de semana, así como también está impidiendo la conciliación familiar de los soldados y militares profesionales, que pueden plantearse el seguir en nuestra ciudad. Incluso nos comentó el caso de médicos jóvenes, que habían descartado la opción melillense, por el mismo motivo.
¿Nadie pensó en estas variables, en la Comisión de Transportes? ¿Hay expertos en estas materias en esas comisiones? Motril no tiene estación marítima y el embarque se realiza desde la explanada del puerto. Además esta situado a 90 kms. de Málaga, 110 de Almería y 65 de Granada, por lo que resulta una opción alternativa a las dos básicas. Pero no es equiparable a Almería.
En medio de esta cuestión sin respuesta, todavía, se registra la intervención de la Delegada del Gobierno Sabrina Moh, en el sentido de revisar esta anomalía. Al menos resulta loable ese posible intento de rectificación, o mejora, aunque no sea reconocido como tal. Pero hubo que haberlo evitado desde el principio.
En la presentación del nuevo contrato se dijo que en fechas espaciales se reforzarían las conexiones, pero estamos en Ramadán, llega la Semana Santa, la Africana, y ningún naviera ha dado señales de alerta. Ni siquiera un barco por trayecto y día. Eso es un contrato de mínimos. En caso de necesidad, lo más recurrente es el barco.
Hoy llegaba a puerto la patrullera de altura Audaz, de La Armada española, y ofrecía una señal clara. Lo que se necesita es audacia.
Trump y ZelenskyTrump y Keir Starmer (UK)Líderes europeos y ZelenskyNoam Chomsky, Por qué Ucrania
Sea quien sea Donald Trump, el 47º presidente de los Estados Unidos, no nos preocupa, de momento, un presidente elegible mediante sufragio universal, que igual que gana unas elecciones en la nación considerada como «madre de la Democracia «, puede perder otras. El problema del mundo, o uno de muchos, no es el nuevo mandatario americano, al que se puede controlar de algún modo, sino Vladimir Putin, presidente autoelecto de Rusia desde el año 2000, y al que no se puede controlar de modo alguno. Como curiosidad legal solamente, diremos que en Rusia y EEUU, existía la misma cláusula constitucional que impide la reelección del presidente, por más de dos mandatos. Solo que, en el caso ruso, Vlad Putin la incumple desde el año 2008, y ha acabado derogándola.
En España, más que en ningún otro país, la izquierda fosilizada, sus ideólogos, sus medios de difusión, sus opinadores, han iniciado desde el momento de su juramento, la campaña mediática contra Trump, sin ver ninguna contradicción o elemento criticable, en el muy siniestro líder ruso, iniciador de la guerra contra Ucrania, en febrero de 2022. El catecismo leninista sigue en vigor, y practica el «antiamericanismo» a modo de ritual exorcista. El enemigo une más que el amigo, como diría Umberto Eco. Estamos en la era de las fobias (islamofobia, judeofobia) y aquí solo cabe «estar del lado de las víctima», como dice Noam Chomsky. En el mundo actual lo más difícil es permanecer no alineado y no alienado.
Las cifras de la muerte en Ucrania y Rusia
Las armas modernas son más mortíferas que nunca. Según un informe de la inteligencia militar americana de 2023, las cifras de bajas humanas en ambos ejércitos, se aproximaba a las 500.000, de las cuales Rusia acumularía 120.000 muertos y 180.000 heridos; mientras que Ucrania rondaría los 80.000 muertos y 120.000 heridos. Queda aparte la cifra de víctimas civiles, que documentadas por la ONU, serían unos 30.000 civiles muertos, y un número desconocido de heridos. Además, hay que reseñar que en la zona ya ocupada por Rusia no existen datos fiables. Sin embargo, esta extraordinaria cifra, que multiplica por 10 las de la guerra de Gaza, no suscita en Europa una reacción similar de condena, cuando el nivel de devastación de infraestructuras en la zona de guerra es muy similar. Según Naciones Unidas, la cifra de población civil desplazada es de 7 millones de personas, un millón superior a la del conflicto de Siria. La sensibilidad de Putin y Netanyahu es similar, pero no suscitan el mismo rechazo político.
La paz ya es solo ausencia de guerra. No existen guerras justas, y por lo tanto tampoco puede existir una paz justa. La guerra de Ucrania es algo que hay que detener ya, igual que la de Gaza. El problema es saber quién tiene capacidad para eso. Europa y sus líderes construyen «alternativas de pergamino», porque ni un solo soldado europeo puede poner el pie sobre Ucrania, y porque nadie quiere cifras de bajas, de esas dimensiones. En Por qué Ucrania (2022), el sociólogo estadounidense lo decía claro: «Si Rusia invade Ucrania, lo que sufrió en Afganistán, le parecerá una merienda campestre». Después de 3 años guerra, sus cifras de bajas militares están multiplicadas por 7. Detener esa guerra en suelo europeo es una cuestión de necesidad vital, porque es verdad que el horizonte es del de una III guerra mundial.
Trump, Zelensky, Putin, Chomsky
Los americanos ven a sus administraciones de modo diferente al que se perciben en Europa, muy dada a alineaciones, pero la realidad política americana dicta que las administraciones demócratas suelen ser muy agresivas en política exterior. La doctrina Clinton, según recoge Chomsky, prevé que: «EEUU puede actuar unilateralmente en cualquier parte del mundo, para defender intereses vitales estadounidenses». Por eso no entiende que derecha o izquierda se sientan vinculadas a demócratas o republicanos, cuando Estados Unidos defiende, antes que nada, sus propios intereses. Afortunadamente, existen intelectuales no alineados, como Noam Chomsky, que ayudan percibir los hechos de un modo más próximo a como realmente son.
El problema es Putin porque en el encuentro de la Casa Blanca entre Donald Trump y Volodomir Zelensky, quedó claro el temor de Washington a lo que pueda suceder. Sin el dinero y las armas americanas, Ucrania podría haber perdido ya la casi totalidad del territorio. «Hay que estar preparados para la paz», la frase es buena, aunque fuese expresada en formas muy rudas, pero a veces, es necesario decir las cosas así de claras, porque los cantos de amistad europeos, no llevan aparejados algo más que las propias palabras. La inteligencia estadounidense se anticipa con bastante margen, a lo que luego ocurre. Putin empezó la guerra en febrero de 2022 mintiendo, y Joe Biden avisó claramente de que Rusia ya había dedicido invadir Ucrania.
El presidente ruso no dialoga con nadie, no tiene interlocutores válidos, y jamás expresa o da a conocer sus propósitos. Tras el encontronazo entre Trump y Zelensky, el ministro ruso Serguei Labrov expresó lo que Putin no dice: » Que Rusia no aceptará una paz que no satisfaga sus intereses y que respete la realidad del terreno (la ocupación), y que la presencia de soldados europeos solo significará una escalada del conflicto». A esto no se llegará porque ningún país europeo soportará la pérdida de miles de vidas de soldados propios. Nadie quiere morir en guerras ajenas, y añadiríamos que «nadie quiere morir».
Como dice Chomsky y sin que eso signifique otorgar la más mínima legitimidad a Rusia: «A Putin hay que ofrecerle una salida. La occidentalización de Ucrania, su ingreso en la OTAN o en la Unión Europea, es para Moscú, una línea roja innegociable». Desde El Alminar hemos visto el temor estadounidense a que los europeos pueden normalizar un conflicto que ya supera los 3 años, a los posibles consecuencias de una escalada bélica, que haga pensar a Rusia en usar otro tipo de armas. Francia tiene botón nuclear y Macron es el único lider europeo con el que Putin todavia dialoga. El otro interlocutor es Londres, tradicional aliado de los Estados Unidos. Quizá sea hora de ir pensando en sustituir a la OTAN, y no la de aumentar sus contribuciones.
El mundo de la Guerra Fría ya no existe. Cayó en 1989 junto con el Telón de Acero y el Pacto de Varsovia. Son tiempos nuevos.
¿Por qué escribimos de fútbol? En realidad, escribimos de Melilla y del mundo, por medio de su club. Es algo que está en el debate ciudadano y que suscita interés. Además, permite mantener una frecuencia de escritura en el blog, y contar otras historias, escribir en otros registros. No acomodarse en uno solo. Catorce años escribiendo ya son muchos.
Real Madrid C
El Real Madrid C es el club inferior al Castilla, de la cantera del Real Madrid CF. En realidad, es el tercer equipo en el organigrama de un de los equipos más poderosos del Mundo. No son los juveniles, como se oía en la grada, esa categoría tiene su propio equipo. Hay que tener mucho cuidado al enfrentarse con estos equipos, porque no son lo que aparentan. El gran aldabonazo lo dio en 1980 el Castilla, al presentarse por primera vez en la final de la Copa del Rey, convirtiéndose en el primer y único equipo filial que lo consigue. La final fue contra el primer equipo, el Real Madrid CF.
De todos los equipos que hemos visto esta temporada en el estadio Álvarez Claro, el Real Madrid C ha sido el primero que no salió agarrotado por el «miedo escénico». Salieron con un patrón muy configurado y demostraron que tenían muy estudiado al equipo titular melillense, al que han vencido en la presente temporada por la misma diferencia (2-1). El factor campo no ha tenido influencia alguna. Ver a un equipo filial es interesante, porque juegan de manera diferente a otro club de la categoría, la 2ª RFEF, conocida como el «Gulag«, porque se sabe cuando se entra, pero no cuándo se sale. Son equipos que no suelen hacer faltas ni tampoco juego bronco, algo habitual en estas honduras. Como suele decirse: juegan y dejan jugar. Sus objetivos son otros,como ensayar tácticas, consolidar jugadores, y generalmente mantener la categoría, porque un mismo club no puede tener dos equipos en la misma división.
La UD Melilla marcó el primer gol del encuentro, en el minuto 43, al filo del descanso (I. Fernández), pero lo que parecía una puerta abierta hacia la necesaria victoria, fue solo una circunstancia ordinal. En solo 6 minutos de la 2ª parte, el Real Madrid C empató el partido primero (Carlos), y luego lo acabó ganando, 1-2 (De Llanos). A lo largo de la primera parte, el tercer equipo del Real Madrid desmostró un control firme sobre el espacio de juego. El equipo titular melillense sigue jugando bien, pero con pocas ocasiones claras de gol. Sus estadisticas son las de un club templado, casi las mismas victorias que empates y derrotas (8-7-9), y los mismo goles a favor que en contra, 28. La 10ª posición en la tabla clasificatoria le hace estar más lejos del ascenso, al que ya no va a llegar, que del descenso, en el que no va a caer. Esta temporada es, está siendo, de supervivencia. Si se quiere salir de la «categoría gulag», harán falta otras cosas. Curiosamente, el equipo melillense es el único que ha derrotado al líder, el Guadalajara.
Sin las victorias sobre el Melilla, el Real Madrid C estaría en la línea de descenso directo. Le han aportado 6, de los 27 puntos que posee, en su 13ª posición. El público futbolístico melillense, acudió a su estadio, atraído por la presencia del Real Madrid C,
Nota:¿Qué hacían las mangueras de riego encendidas durante la salida de los equipos, y del trío arbitral?
Alfonso XIII y Canalejas en MelillaInterior Panteón de MargalloQR de los LaureadosCúpula del Mausoleo de las Campañas Barranco del Lobo, restos anónimos
En 1915 se puso sobre la mesa la posibilidad de crear un nuevo cementerio sobre la llanura de Mezquita, dada la gran distancia existente entre los barrios exteriores y el cementerio de la Purísima, que empezaba a quedarse pequeño, es más, ya se le consideraba colmatado. Un año después, en 1916, se compra una amplia propiedad a los cabileños de Mazuza, para edificar el «gran cementerio de Melilla». Nada de esto se realizaría.
El 8 de junio de 1915, quedaron concluidas las obras del nuevo mausoleo de los caídos en las campañas de Africa, construido con suscripciones nacionales populares. El vicario episcopal Miguel Acosta, asistido por el coadjutor Martín Pinazo, y el capellán castrense Francisco Ontiveros, bajo la presidencia del general Villalba, bendijo los osarios, las bóvedas y la capilla del nuevo Mausoleo. La construcción del Mausoleo destinado a albergar los restos de los héroes de las Campañas de África, se inició el sábado 7 de enero de 1911, con la presencia del Rey de España Alfonso XIII, del presidente del Consejo de Ministros José Canalejas, la Reina Victoria Eugenia y otras autoriades del Estado y de la ciudad de Melilla. En aquellos momentos y en aquellos años, nadie podía saber que todo iba a dar un vuelco extraordinario, no solo en Melilla y en Marruecos, sino en España entera, cambiando nuestra historia para siempre. El Rey Alfonso XIII visitó con todo su séquito, el Barranco del Lobo, lugar que fue la primera señal de lo que iba a venir, y cuyas consecuencias también fueron muy trágicas, sobre todo en Barcelona.
Al año siguiente de esta efeméride, José Canalejas fue asesinado en Madrid en un atentado terrorista anarquista, el 12 de noviembre de 1912. En los fondos documentales de Patrimonio Nacional hemos encontrado una extraordinaria fotografía de Alfonso XIII y Canalejas en Melilla en 1911.
Centro de Historia y Cultura Militar
Dependiente del Ministerio de Defensa, este Centro se dedica a la recopilación de datos, hojas de servicios, nombres, fechas, lugares, de todos los militares muertos en Las Campañas de Marruecos, entre 1893 y 1927. La primera de todas es la denominada como Guerra de Margallo, cuyo panteón fue erigido en 1896. Sin embargo, en 1909 debieron añadirse todos los muertos en el desastre del Barranco del Lobo. Hoy en día alberga, además de la tumba del general Margallo (Laureado de San Fernando), otros 45 nichos identificados, 7 de ellos Laureados, y el del propio General Pintos. La denominada como «restos anónimos Barranco del Lobo», contiene los restos de algo más de 400 fallecidos. Estas cifras, con ser ya muy abultadas, se multiplicarían por 20, en lo que adquiriría un nombre propio imborrable, Annual. Esta hecatombe de un ejército español, probablemente la mayor de la historia, cambiaría la inicial concepción del Mausoleo de las Campañas, que pasaría a convertirse en uno de los osarios colectivos más grandes de la nación.
Melilla tiene enterrados en su cementerio a 47 militares con la máxima distinción militar, la Gran Cruz Laureada de San Fernando, y un único bilaureado, el general José Sanjurjo, desde 2017. La novedad que alberga el trabajo de los militares que se encargan de las Campañas de África en el Centro de Historia Militar, es el acceso a los datos mediante códigos QR. De momento está operativo el de los 47 laureados enterrados en el cementerio de la Purísima, con el que se puede acceder a sus datos biográficos, hoja de servicios, partida de defunción, y fotografía personal.
Todos los nombres de los muertos
¿Se llegará a conocer el nombre de todos los muertos y su número total? Es difícil de saber, pero cada año se aproximan más a la cifra total. El caso es que en lo posible no se olvide ningún nombre y ninguna historia. La cifra total conocida hasta ahora es de 14.908 nombres, de los cuales 7998 son fallecidos documentados y 6909 desaparecidos. La base de datos está en actualización constante, y se envían a los que se suscriban a ella mediante un correo electrónico identificado. Eso sí, la mayor parte de ese total son y permanece sin identificar. En el Mausoleo inaugurado por el monarca Alfonso XIII, en su osario central, bajo la cúpula, se encuentran los restos mortales de los 2997 militares sacrificados en la masacre de Monte Arruit.
La base de datos, financiada por el Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre, está gestionada por los militares Francisco y Pedro Moreno Lara, y el Centro de Estudios Sesmero. Los datos pueden ordenarse de diferentes modos (campañas, provincias, edades) y cuenta también con una relación de las unidades militares que actuaron en Marruecos.
Blog de Julio Alejandre, autor de las novelas Reporte de una boda y un entierro, Las islas de Poniente y La corona del marReporte de una boda y un entierro.