




Esto no es inmigración. Los menores no emigran solos, sin padres, sin algún tipo de estructura familiar. Es otra cosa. España es un país que constitucional y democrático, por lo que resulta chusco que una parte de la mayoría progresistas que apoya al gobierno, le pide que proteja los Derechos Humanos. Si dudasen de eso, no se entendería que apoyasen a un gobierno del que desconfían.
Cuando se asaltan las fronteras de un Estado de forma masiva, en avalancha, ya sea inducida o no, el articulado que se aplica es el de la expulsión inmediata, previo confinamiento e identificación. En el caso de los menores, lo que tendría que exigirse es la colaboración obligatorio del gobierno marroquí. El fin protegible por la Ley no puede ser que los menores queden desarraigados de sus padres, como demandan algunos juristas mediáticos, ni que se fomente este tipo de entrada en un país soberano, perteneciente a la Unión Europea, y firmante de todos los Tratados Internacionales posibles. Esto es un asalto fronterizo, con características de invasión organizada. Y a la vez, todos en Ceuta y Melilla saben porqué se huye desde el otro lado, en esas condiciones.
Ceuta, Melilla y las fronteras
La avalancha invasora ha superado las 40.000 personas, en tiempo récord, y eso es la mitad de la población de Ceuta. ¿ Qué ciudad de España soportaría una situación así, sin que estallasen todo tipo de conflictos? Ninguna. Esta realidad solo es posible por la situación de convivencia multicultural existente en las ciudades españolas norteafricas, Ceuta desde 1580 y Melilla desde 1497. Para los derrotistas añadiremos que en el Tratado de Independencia de Marruecos de 1956, se reconocía la realidad española de ambas ciudades.
Cualquiera de los 170.000 españoles residentes en Ceuta y en Melilla, es perfectamente conocedor de la realidad social y política marroquí, que explica estas avalanchas, sin necesidad de buscarles justificaciones peregrinas. Es más, los melillenses y ceutíes nos sentimos muy poco identificados o representados, por las opiniones que los tertulianos de diversa adscripción emiten sobre nosotros, eso sí, a muchos kilómetros de distancia y sin haber pisado las ciudades, o como máximo durante unas pocas horas. No somos reductos medieval, sino todo lo contrario. Un conocido de ascendencia rifeña me dijo en 2023: «No queremos Marruecos en Melilla». La solución no es deshacerse de nosotros.
Esto quiere decir que la realidad de las ciudades es netamente española y multicultural, y que lo que los ciudadanos melillenses y ceutíes quieren es una actuación política clara sobre las ciudades y unidad política en la defensa de su integridad, tanto física como política. Sobran también los posicionamientos medievales.
En ninguna ciudad se vivió un confinamiento tan duro como en Melilla y Ceuta, durante la pandemia. Maruecos tardó 3 años en reabrir el paso fronterizo al tránsito humano y con muchas restricciones. La avalancha de 2021 y la actual de 2026, demuestran que la política de no hacer movimientos significativos, como impedir la visita del Rey Felipe VI a ambas ciudades, no sirve para nada. Ni reconocer el Sáhara, ni no reconocerlo.
La otra cosa que sabemos en Melilla o Ceuta, es que al perímetro fronterizo no puedes acercarte individualmente para nada, sin que la patrulla reglamentaria, de cualquier lado de la frontera, te de el alto. Si se acercan 40.000 y pasan, el problema y la causa están en el otro lado.
Hay un dato poco divulgado y conocido, y es que el PP gobierna en solitario en Ceuta, con la abstención del PSOE, para evitar la entrada de VOX en el gobierno. El camino era esa. El actual desgasta a los dos partidos mayoritarios. Ya se está lejos de culaquier pacto de Estado.
Nota:https://www.libreriaprimerapagina.es/ceuta-ciudad-y-frontera/
Es más que obvio que el sátrapa que poliniza Marruecos, arropado por la parte de la población que no se le levanta, que no es poca, es el culpable.
Nadie con dos dedos puede desconocerlo.
Qué busca? Pues puede ser lo de siempre (chantaje preparando el acuerdo de pesca, fondos del FRONTEX, su próximo movimiento en el Sáhara) o simplemente algo más frugal como que España tenga una reacción condenable a ojos de la internacionalidad que le ponga la final del Mundial en bandeja.
Este dictador hace tiempo que se entregó a EEUU e Israel, sabedor de que con la política no ostensiblemente beligerante de China, no existen mejores matones en el patio.
Y España, da igual quien gobierne desde el primero que traicionó a los hermanos saharauis (con DNI como tú y yo), el ínclito puertagiratorista González, no sabe cómo meterle mano.
Todo lo demás es tacticismo, podredumbre, miseria, dolor para los que vienen y los que estamos, nervios, miedo e injusticia.
Los intereses franceses impiden una respuesta contundente de la pusilánime Europa y en Bruselas no se va a mover un dedo para que vuelva a enfadarse el naranjito tóxito (en espera de la siguiente ocurrencia).
Ni el rey, aunque tengan secuestrada su venida, ni la derecha (que no trajo a ningún presidente de gobierno tampoco por no incomodar) ni nadie. El desnortado amo y señor del país vecino hace y hará lo que desee. Y nosotros, apenas aguantar el temporal.
En Melilla y Ceuta siempre aguantamos los temporales de ambos lados, tanto el de poniente, como el de levante. Esta vez han metido en Ceuta la casi totalidad de la población ceutí. Se está poniendo sordina a la magnitud del asalto, porque lo ha sido, e invasión también.
Buenas tardes amigo Hospitalario siempre sensible y solidario. Ceuta como Melilla son dos bellas perlas ubicadas en el Norte de África que brillan a diario con luz propia, Pésimos tiempos para la prosa y la poesía en las dos orillas del MARE NOSTRUM. Lo acaecido en la bella Ceuta no ha sido fruto del azar sino que fue un plan ideado-premeditado y ejecutado para desestabilizar una zona estratégica que interesa a tres países que todos conocemos y de paso boicotear al gobierno que preside Pedro Sánchez, Para que adelante las elecciones. Un gran abrazo y saludos a todo EL AMINAR.
Muchas gracias por tu presencia, amigo. Son malos tiempos, pero debemos seguir escribiendo. Un abrazo.
Te haré caso amigo Hospitalario y seguiré escribiendo, En El Alminar me siento bien acogido y eso no se puede pagar ni con tarjeta ni en metálico, Un abrazo.