El campanazo del Arcipreste de Melilla


                Roberto Rojo Aguado, el sacerdote que casó a Julio Iglesias

  La noticia saltó al mundo en los últimos días del mes de agosto de 2010. Después de 20 años de convivencia y 5 hijos en común, Julio Iglesias y Miranda Rijnsburger se habían casado, en la ciudad de Marbella, en la  parroquia de Ntra. Sra. del Carmen, en absoluto secreto. Nadie le dio importancia al nombre de uno de los tres sacerdotes oficiantes, sin embargo, las agencias de internacionales de noticias los repetían a lo largo y ancho del mundo: Roberto Rojo Aguado había casado al español más famoso en el mundo entero. Este espectacular dato cobra ahora una importancia inusitada.

    El texto ingles de la noticia permanece todavía en la red: Spanish singer Julio Iglesias has married Dutch model Miranda Rijnsburger, his partner for the past 20 years.  The wedding took place at the Virgen del Carmen church in the southern jet-set resort of Marbella. Rev. Roberto Rojo Aguado, one of three priests who celebrated the ceremony, told The Associated Press on Friday that the couple were married Tuesday. He said the ceremony was attended by two witnesses and the couple’s five children.

        La ceremonia religiosa se celebró el martes 23 de agosto de 2010, en la parroquia de la virgen del Carmen, de la que era párroco Roberto Rojo Aguado. No es un hecho menor estar en las fotos privadas del album nupcial de Julio Iglesias.

                                  De la ciudad de la vanidad a Melilla

        Marbella representa y representó al lujo, la riqueza, la vanidad humana. Monseñor Buxarrais alcanzó notoriedad mundial, al poner en el candelero el ostentoso lujo marbellí, en medio de la crisis económica de la década de 1980. Roberto rojo, del que se conocen muy pocos datos, fue ordenado como sacerdote en 1989, precisamente por Monseñor Buxarrais, apenas dos años antes de que el afamado prelado, abandonase por voluntad propia, la mitra episcopal. El destino entrelaza nombres y lugares con una hilatura invisible, pero imposible de romper o alterar.

          Es muy difícil convivir con el lujo, con la riqueza de esas magnitudes, y con esa cercanía, y no quedar alterado en las percepciones o incluso espiritualmente. Una persona de vida consagrada, hombre o mujer, es alguien que renuncia a tener vida familiar y a alcanzar siquiera un estandar medio de comodidades. Viven con dignidad, pero en completa modestia, salvo en la Curia Vaticana, donde el esplendor y el lujo está a la altura del nombre de Roma.

                           Roberto Rojo Aguado, Vicario Arciprestal en Melilla

        En octubre de 2011, el nuevo obispo de la Diócesis de Málaga, Monseñor Catalá Ibañez, nombraba a Roberto Rojo como nuevo Vicario Arciprestal, en una sustitución apresurada del melillense Juan Manuel Barreiro. A la marcha anterior de los frailes capuchinos, se unía  la de las Hijas de La Caridad y de parte de los Padres Paúles, en concreto de su emblemática iglesia de San Agustín. La iglesia parecía desmoronarse en la ciudad, y en las cofradías reinaba cierto desorden. La del Rocío llevaba intervenida y en manos de una gestora desde hacía años, situación en la que prosigue en la actualidad. Vino traído por la mano firme de monseñor Catalá, con el que tiene completa sintonía y confianza. Tanta que le renovó el mandato en enero de 2014, y probablemente le mantenga hasta principios de 2017, en los que deberá decidir su próximo destino, tras cumplir el máximo de dos periodos en Melilla. No hay pues posibilidad de remoción anticipada. Se hará cuando corresponda y su sustituto ya está en Melilla. Su relación es más firme y estrecha de lo que pudiera parecer.

                           El insólito ataque contra el Vicario Arciprestal

         En una ciudad donde está vedado escribir sobre decenas de problemas y áreas, no es extraño, que un hecho menor, como la no aceptación por parte del Obispo, a propuesta de su Vicario Arciprestal, de dos nombres en la Junta de Gobierno de una cofradía, cobre una magnitud inusitada, salvo que se quiera disparar de lado y por motivos no declarados.

        El Vicario Arciprestal es un hombre de carácter difícil e incluso malo, como él mismo dice de sí mismo. Los que ahora divulgan por la ciudad decenas de detalles de sus desplantes en plena celebración de las misas, o encontronazos personales y actitudes y respuestas desabridas, ante preguntas triviales, no son mejores que él, ni él es peor que los demás. En los pasillos eclesiales no hay nadie libre de pecado, pero todos apedrean. Es también cierto que él mismo se ha enajenado el distanciamiento, de las personas que podrían haberlo apoyado. Está en una situación de aislamiento, por sus propias acciones, de la que ya hemos escrito en otras ocasiones. A estas alturas, y en esta situación surge un nombre de otro Vicario, también de armas tomar, Antonio Ramos Ayala, quien dijera: «La Iglesia no es democrática, sino jerárquica, y le irá muy mal a quien se enfrente con ella».

       El Obispado de Málaga no responde, la incomunicación de la Vicaría Arciprestal con la feligresía melillense es absoluta. La cofradías representan un entorno muy difícil, porque como dijera San Agustín, en algunos casos parece que: «pretenden darle lecciones a Dios». Roberto Rojo y monseñor Catalá aparecen como representantes legales de una de las fundaciones eclesiales más poderosas de España, la Fundación Juan Castelló Requena, de la que solo su nombre, dirá a muchos melillenses muchas cosas.

         La Hermandad de La Virgen de La Victoria celebra Cabildo electoral el próximo día 18, y a estas alturas no saben qué lista les ha aprobado el Obispado. Se han estrellado contra el Código de Derecho Canónico, pero esto ya lo avisamos hace cuatro años. El toque del badajo ha sido solo uno, pero desde la campana mayor. Su tañido todavía repiquetea en todos los oídos. Todo esto viene desde muy lejos, pero su fuego sigue vivo. Quienes lo encedieron, arden ahora entre sus brasas.

                                                     Obediencia a la Iglesia 

                   En  el símbolo, regla fundamental de la fe, después del Espíritu Santo se hace mención a la autoridad de la Iglesia. En la profesión de la fe, la recta razón exige que a la Trinidad le siga la Iglesia, lo mismo que al inquilino,  la casa; a Dios, su santo templo. San Agustín.

         Nota: https://elalminardemelilla.com/2012/03/21/el-hombre-de-la-victoria/

Los trabajos eternos del río


                                   Los cañizales del río

          La desembocadura del río de Oro lleva infectada décadas sin que parezca haber solución posible. En cualquier otra ciudad se aprovechan las desembocaduras de los ríos en zonas urbanas,  para crear paseos o zonas de esparcimiento, o simplemente, cuando se mantienen limpias y en buen estado, como pequeñas albuferas o humedales, en donde reposan las aves, y en donde habita la fauna. Hace años que ya no hay peces en la desembocadura del río, ni tan siquiera ranas, ni se acerca por allí ave alguna. Todo es barro, cieno, fango, mosquitos y aguas descompuestas.

              Todo es un trabajo tortuoso y baldío. Cerrar la desembocadura para impedir que las aguas negras lleguen hasta la bahía melillense y contaminen el agua un poco más. Unos trabajos repetidos, como condena, año tras año, sin resultado alguno, en una lucha imposible y baldía contra la naturaleza.

 

 

Los árboles ceñidos del Real


 

    La visión de árboles con ceñidores metálicos es desoladora. La poda severa a la que se ven sometidos los cinamomos del barrio del Real, en las calles del general Villalba y de Las Infantas de España,  hace que su tronco se seque, con el consiguiente riesgo de caída o fractura del tronco. Cada dos años la devastación de la empresa Talher pasa por allí y cercena las ramas principales, con el consiguiente daño para el árbol. Los troncos resecos están llenos de muñones que antes fueron ramas.

     Cada vez con menos fuerza, el árbol intenta regenerarse y crecen nuevas ramas, pero a costa del tronco, convertido casi en leña. La situación es tal, que ya hay media docena de árboles con ceñidores. Otra media docena de ellos ya ha sido talados en la calle Villalba. Los árboles perdidos no se recuperan. Se necesitan dos décadas para que un cinamomo, o una acacia alcance este grosor y este volumen de sombra. Llega el calor y la poda prosigue de manera implacable. No hay respiro ni frescor alguno en las calles. todo empieza a ser intransitable. En los poemas de Machado era el rayo lo que secaba el tronco de un olmo. En Melilla es la empresa encargada de cuidar y mantener la vegetación, la que suple la acción del rayo.

        Al cinamomo se le denomina como el árbol del paraíso. En Melilla es la visión del infierno.

La Custodia del Corpus en Melilla


 

 

     Acaba el mes de mayo, y el ciclo litúrgico ha hecho que este último domingo sea el del Corpus, que en Toledo (la catedral primada de España), se sigue celebrando el jueves, uno de los tres que relumbran más que el Sol. En Castilla La Mancha es día festivo, y en su capital se reproduce cada año la procesión más antigua de España, en la primera gran capital arrebatada al Califato de Córdoba en 1086. Desde entonces, la primera gran frontera peninsular se estableció en el río Tajo. Las cofradías del Corpus de Toledo son las más antiguas del país. Es una procesión sin imágenes, solo con la gran custodia de Arfe, la más espléndida de todas las existentes, y con diversos  y suntuosos estandartes. A ella acude el Ministro de Justicia como Notario mayor del Reino.

      En Melilla todo es más modesto, obviamente. Sin embargo, cada año acudimos a esta procesión para obtener imágenes. Es el mismo acto repetido anualmente, pero siempre hay algún detalle que lo hace diferente. Este año, sosteniendo uno de los varales del palio que cubre y protege la Custodia, se encontraba el presidente de Melilla, Juan José Imbroda. En el centro se encontraba el vicario episcopal, sosteniendo la Custodia del Corpus, para luego depositarla en las andas procesionales.

        Nunca volverán a ser las cosas como las vemos en un momento determinado, podemos bañarnos en el mismo río pero nunca en el mismo agua. Todo cambia, de modo constante, casi imperceptiblemente. Cambian los observadores, cambia también lo observado. Retenemos solo un instante del presente, que no es más que eso.

Toledo, la Custodia de Arfe


      Los Arfe fueron una dinastía de orfebres originarios de Alemania, que elaboraron una serie de “Custodias” para las principales catedrales españolas: Toledo, Córdoba o Sevilla. Sin embargo, la que simboliza el género de las llamadas “Custodia de Arfe” es la de Toledo, perteneciente a la Catedral de Santa María, La Primada de España. En aquellos años se rivalizaba en honrar a Dios bajo suntuosas elaboraciones artísticas, y también se rivalizaba entre las propias catedrales más poderosas de España. Sin embargo, no existe nada comparable a la Catedral Primada de España, ni la Custodia de Toeldo tiene nada que le haga sombra. La salida a la calle de este monumental sagrario, o custodia, conforma una de las procesiones más famosas del Mundo, la del Corpus Christi de la capital toledana.

       Un viejo libro de Luis Moreno Nieto, de la década de 1950, nos descubre algunos de los secretos de tan magnífica y grandiosa pieza de orfebrería. La Custodia de Toledo fue encargada por el Cardenal Cisneros al joyero Enrique de Arfe en 1516. Existió una custodia anterior pero dice que fue robada por las huestes del “comunero Juan Padilla”. La obra de Arfe fue acabada en abril de 1524. A lo largo de otros siglos fue mejorada o reformadas con diversos añadidos, con los que los obispos de Toledo buscaban dejar su nombre para la historia, como el arzobispo Fonseca, y el cardenal Quiroga. Estas intervenciones se realizaron en el siglo XVI.

       Al igual que las reformas, también sufrió algunos ataques o intentos. Fue salvada de la rapiña de la invasión francesa de 1808, por lo que fue trasladada a Cádiz hasta  la finalización de La Guerra de La Independencia. Las autoridades republicanas de Toledo, en 1936, la desmontaron con el objeto de trasladarla a Madrid, e incluso dejaron constancia en un acta de los nombres de quienes debían llevar a cabo un traslado que nunca se produjo. La Custodia de Arfe fue encontrada despedazada en varios lugares de Toledo, pero desaparecieron más de un centenar de perlas y piedras preciosas con las que había sido adornada a lo largo de los siglos. Las acciones contra obras artísticas son una constante a lo largo de la historia universal. El arte, igual que se crea, es objeto de intentos de destrucción.

                 Descripción de La Custodia de Toledo *

       Sobre una base hexagonal se levantan los tres cuerpos, el primero de los cuales tiene una vara de alto. De un plinto calado arranca el zócalo del primer cuerpo. En él resaltan seis pedestales cuadrados y entre ellos, otros tantos magníficos bajorrelieves. . Se asientan en éstos seis pilares integrados por columnillas góticas con multitud de estatuas apoyadas sobre bellísimas repisas cubiertas de doseletes. y de ellas arrancan seis arcos de esbeltos contornos bordados de trenzas y calados.. El cerramiento, caprichoso, bellísimo, remata en una cruz de diamantes de unos quince centímetros, labrada en el año 1600 por el platero Alonso García. La peana fue mandada construir por Luis de Borbón, hijo mayor de Felipe V. Cuatro forzudos angelotes, en corro, sostienen la plataforma en la que descansa la custodia. La hizo el toledano Manuel Bargas, acomodada su obra al dibujo de Narciso Tomé (autor del transparente).

        Se emplearon en ella 18 kilos de oro y 180 de plata. Su altura total es de 2,5 metros y su peso de 17 arrobas, o sea, casi 200 kilos. No hay nada igual ni comparable a la Custodia de Arfe de Toledo, ni a su procesión del Corpus.

Las higueras del cerro de Camellos


             Nombres históricos como el de Cerro de Camellos desaparecen del callejero urbano, no hay una sola calle o plaza en el Barrio de la Victoria que tenga ese nombre, mientras que otros casi se repiten, como el de Paseo ciudad de Málaga, y el de Calle camino ciudad de Málaga.

                             Tiempo de brevas y de higueras

           La casi ausencia de invierno, y la llegada temprana del calor, han adelantado el florecimiento de las higueras en Melilla. En otras ocasiones y años hemos escrito sobre ellas en el mes de junio. La higuera es una planta de la familia de las moráceas, árboles de madera blanda, de grandes hojas verdes y de intenso e inconfundible aroma. En principio era una especie monoica, con flores separadas de ambos sexos, en un mismo pie. Razones biológicas han hecho que con el tiempo, se convierta en una planta dioica, con flores separadas de cada sexo. Las higueras masculinas se denominan cabrahigos, y las femeninas son las comunes o cultivadas.

            La higuera es un árbol muy resistente, no requiriendo especiales cuidados, salgo que se quiera cultivar. Una vez plantada y teniendo las condiciones necesarias de humedad y calor, solo hay que esperar a que de su fruto anual, las brevas al inicio de la temporada y los higos al final. Actualmente se está cultivando la higuera brevera, brevales o bacorera, pues son los frutos más apreciados en el mercado, y su valor alcanza un precio más alto. No todas las condiciones climáticas son adecuadas para que la higuera de fruto dos veces al año, y en muchos casos, los frutos de otoño no llegan a florecer. Cuanto mayor es la calidad del suelo, mayor es la calidad del fruto.

                      Las higueras de las faldas de Camellos 

       Al final de la calle Mesones, hemos encontrado una gran y florecida higuera, en una ruta que todavía es muy utilizada para descender desde la zona de La Remonta, hasta la mitad de las escaleras del monte. La otra, que en realidad es un conjunto de tres, está situada también en la falda del monte, junto a las otras escaleras, las que dan acceso a la calle Pérez Oses y Auxilio Social. Allí queda en la ladera el resto de una escalera que ya no es utilizable.

Nota: (1)https://elalminardemelilla.com/2011/12/16/melilla-el-absurdo-en-las-calles/

Melilla: Una, Grande y Libre


              Limpio. Lo han dejado completamente limpio y refulgente del color malva que lucía desde 1999. Unos dicen que es un legionario, otros que un soldado, y algunos, tras estudiar la bandera afirman que es un requeté. Nada se sabe, porque en la prensa de la época no sabían ni como llamarlo. Monumento al ejército y soldado es todo lo que fueron capaces de definir. La imaginación, la inteligencia y la cultura no estaban del lado de Franco. La fuerza bruta sí, como les dijera en la cara el español más valiente de la historia, Don Miguel de Unamuno.

             Han quitado cuatro chapas, la placa del 17 de julio y con eso creen haber cumplido con la misión de desfranquistizar el monumento. Solo dejamos constancia de que han limpiado el monumento y el soldado con el león hispano. Deben pensar, que el lema de «Una, Grande y Libre», no es una fascistada como la copa de un pino. El Gran terremoto del día 25 de enero tiró abajo la G de Glande. Algo es algo.

 PD: Como no distinguen el blanco del negro, han retirado el dragón de la parte baja del escudo de Melilla, que es un símbolo de la ciudad.

 Nota: http://www.requetes.com/