El cerro de San Lorenzo


El cerro de todos los muertos

             En 1920 los militares decidieron hacer saltar por los aires el Cerro de San Lorenzo, necesitaban explanar la zona y dieron un plazo muy corto de tiempo para que se pudiese recuperar los vestigios históricos que allí se encontrasen. El entonces Cronista de Melilla y unos pocos voluntarios mas, pero ningún arqueólogo excavan, casi en superficie, y encuentran los afamados restos que conforman gran parte de los restos púnicos del Museo Nacional de Arqueología de Madrid. En Melilla no quedó casi nada importante.

       Se localizaron muchos restos, enterramientos, ánforas y luego se procedió a la voladura del cerro, con todo lo que allí quedase. La historia antigua de Melilla desapareció allí para siempre. Quedó sólo un resto del cerro de San Lorenzo, por detrás de la plaza de toros y que recordamos muchos de los que vivimos en Melilla actualmente. Ese resto de monte se eliminó para hacer el colegio infantil que existe junto a  La Gota de Leche.  En la 2ª de las fotos se aprecia claramente que existían todavía estructuras pétreas de gran interés y valor.

      Debo decir que «ellos», los que reinan en las tinieblas, poseen decenas o centenas de fotografías de todo lo que había allí, pero no las muestran ni dirán nunca nada. Si callan es que otorgan y si ven algunas posibilidad de error en lo que se divulga, entonces replican y lo enmarañan todo, porque manejan las sombras como nadie.

       Las dos fotos que voy a añadir a esta entrada, son del año 1986 o 1988, en las dos campañas de excavaciones que se realizaron allí, y tuteladas por la Dirección Provincial de Cultura. En ambas campañas o excavaciones hallaron restos humanos, fragmentos cerámicos y tumbas de época medieval. Dos años antes ( 1984) , en la calle Villegas,hallaron un molino romano de piedra.

       Lo primero que llama la atención, como siempre, es el espeso silencio divulgativo y de publicación sobre lo hallado o excavado y eso que fueron excavaciones dirigidas por dos arqueólogos, Enríque de Álvaro y Alicia Rodero, respectivamente. Está claro que no divulgan las cosas que no les interesan. Lo segundo que provoca curiosidad es la aparición del adjetivo «medieval» ( así denominaron a los enterramientos localizados en 1986), como si eso quisiera decir algo. Las cosas son romanas,  griegas cartaginesas o púnicas. Si decían medievales o «enterramientos con un acusado carácter oriental», es que estaban ocultando su denominación real, que es o era, islámico o musulmán. En cualquier caso nunca más se supo de lo que allí se encontró.

         Nosotros nos movemos en la conjetura y en la interpretación de los datos, ellos en la certeza, pero aun así, nuestras conjeturas contienen más verdad que sus certezas, esas con las que ocultan la realidad de nuestro pasado.

        PD: Las fotos han sido cedidas por una colaboradora, que en aquellos años vió los enterramientos y decidió fotografiarlos. Todo quedó dormido en los recuerdos y en una caja de fotografías. Una conversación despertó aquel recuerdo dormido y hoy están aquí, a la luz de todo el mundo.

La mano de la Virgen de la Victoria


            Según cuentan las crónicas, y cuando todavía la ermita de la Virgen de La Victoria (hubo una más, extramuros, de la que nada se sabe),estaba en lo que hoy conocemos por Plaza de Armas, unos cabileños, atraídos por las leyendas de las joyas y tesoros que se depositaban sobre las imágenes cristianas, penetraron en el interior de Melilla para apropiarse de las joyas. Según el relato histórico ni había tanto oro a su alrededor, ni habían calculado el peso de la talla, porque el escaso número de estos «primeros portadores» fue insuficiente para levantar la  imagen y transportarla hasta el campo exterior, por lo que decidieron cortar los dedos de la manos y conformarse con el exiguo botín de unos pocos anillos que portaba entre sus dedos. Dicen también esas misma crónicas que descubierto el intento de «secuestro» y recuperada la talla, los dedos rotos de la mano fueron expuestos de modo permanente en un plato, junto a la imagen de la Virgen de La Victoria, que todavía no era patrona de Melilla.

                 Posteriormente la mano fue recompuesta , pero su definitiva restauración se llevó a cabo en 1983, ya con criterios científicos de restauración. Pocos años después se llevaría a cabo la consolidación y restauración completa del Templo Parroquial, siendo director provincial de Cultura José Luis Fernández de La Torre.

              Como documento y recuerdo, coloco las fotos del expediente original de restauración. Añadir también que durante siglos, el robo de cosas, el secuestro o la captura de prisioneros e incluso de cadáveres de combatientes, fue un lucrativo comercio a un lado y otro de la entonces frontera de Melilla.

Melilla sin gran superficie comercial


         Una anomalía que  lastra la economía de Melilla

      Melilla es el único municipio de España, con más de 70.000 habitantes, que no tiene una gran superficie comercial. Es una anomalía que lastra la economía de Melilla, sin otra alternativa económica que no sea la subvención del Estado. Melilla es un comercio cautivo, en donde no hay posibilidad de otros modelos económicos que no sean los que nos imponen, o el que nos imponen el Poder Económico, que en Melilla está detentado por un centenar escaso de familias o empresas.

      En 1996 el entonces Presidente de Melilla,  Ignacio Velázquez intentó por las bravas y con escaso tacto, la creación de una Gran Superficie Comercial en Melilla. No buscó ningún tipo de apoyos ni de consenso y el asunto fue filtrado desde dentro y le explotó entre las manos. A  la larga, este hecho fue el detonante  que puso en marcha la moción de censura que acabó despojándole del poder en 1998. Además, como rémora dejó tras de sí el turbio asunto de la parcela del «cuartel de Valenzuela». La idea era buena, porque no es lógico que Melilla carezca de una Gran Superficie comercial y de ocio, en el año 2011.

        El intento  de Velázquez contó con la oposición de comerciantes, empresarios, sindicatos y de todo el arco político de la oposición e Melilla. El boicot a la Feria de 1996 fue salvaje y desproporcionado. Sin embargo, y pese a los inmensos errores que cometió Ignacio Velázquez en 1996 al intentar instalar de aquel modo la Gran Superficie, debe decirse que aquel intento de Ignacio Velázquez en 1996 era el acertado y todos los que se opusieron, cometieron uno de los mayores errores de la historia económica de Melilla.

      Los argumentos que se esgrimieron eran falsos, porque el centro comercial tradicional de Melilla se ha hundido solo, sin necesidad de una Gran Superficie. Si hoy se ve gente en las calles céntricas de Melilla, es por la instalación de las franquicias comerciales, que atraen incluso a una gran parte de la población más pudiente del entorno marroquí. Hoy el «centro» de M

gracias a las franquicias. Se dijo que se intentaba proteger a los pequeños comerciantes, y era mentira, porque al pequeño comercio de barrio no le afecta la Gran Superficie. Se dijo también, falsamente  que aquella gran superficie beneficiaría solo a unas pocas personas, cuando lo que ha seguido beneficiando a sólo «unas cuantas personas«, es su no instalación. La realidad es que Almería, con 4 grandes superficies instaladas (dos en la capital y dos en las inmediaciones), cuenta con uno de los «centros comerciales tradicionales», más dinámicos y rentables de toda España, y eso por no hablar de Málaga, y en ambas capitales sí se atrevieron a peatonalizar el Centro de la ciudad.

         El Poder económico de Melilla lo siguen detentando los mismos que en 1996, con apenas unas nuevas incorporaciones mas. Lo curioso es que los mismos sectores económicos dominantes que se opusieron a su instalación en 1996 y armaron el motín de La Feria de aquel año, son los mismos que en 2011 ya dicen que no les importa ni afecta su instalación. Y este sí es un gran asunto a analizar y lo vamos a desentrañar en la medida de lo posible.

elilla está vivo

El regreso y sus contrastes


       Quien vuelve de un viaje y no ha cambiado en algo, es que no ha viajado o ha ido a hacer otra cosa. Es imposible viajar sin transformarse. Volver a Melilla después de un mes de «desconexión» supone darse cuenta de las cosas que no tenemos, de las cosas que nos niega «una clase política» empequeñecida por la visión de Melilla como centro del mundo. Supone darse cuenta de la distancia que invariablemente va separando a Melilla del resto de las ciudades de España y que en muchos aspectos,  cada vez más numerosos, empiezan a convertirse en un abismo. Llevamos más de una década de involución y se nota mucho.

    Con trazo grueso se puede decir, que no tenemos ni la mitad de los servicios que tiene cualquier ciudad que quiera sostenerse a sí misma y que pretenda progresar sin el único recurso de «llorar al Gobierno de turno», sobre todo si es de signo contrario. Estoy deseando ver como todos estos lloriqueos y lamentos cesan de inmediato al día siguiente de que el PP de Rajoy gane las próximas elecciones generales. Es más, no volverán a quejarse en los próximos ocho años. No volverán a realizar una sola pregunta parlamentaria y el ilusorio proyecto de la ampliación del Puerto, quedará olvidado y enterrado para siempre, porque a Rajoy no se atreverán a proponerle semejante «ensoñación», en la que ya sólo creen los autores del proyecto.

      Todas las ciudades y municipios, sean del signo que sean, están buscando soluciones a la crisis e intentando tomar medidas para salir a flote o sostenerse en los próximos años, menos Melilla, que sigue inmersa en el derroche, en la suntuosidad y en «el desvarío político». El Estado ya no va  a estar para sacar las castañas del fuego de nadie y mucho menos para el que las ponga en la brasa de modo «irresponsable». El nivel de gasto público en Melilla no es sostenible.

    Voy a poner  un ejemplo y será del PP de Almería (así la colaboradora Laura no me acusará de mirar solo al lado socialista), cuyo presidente provincial y nuevo presidente de La Diputación   de Almería, Gabriel Amat, suprimió de un solo plumazo, 40 asesores y altos cargos en la 1ª semana al frente de La Diputación. Justo lo contrario que en Melilla, ciudad en la que el gobierno ha crecido numéricamente y por cualquier otro lado que se mire y se evalúe.. Por cierto, la deuda del Ayuntamiento de Almería es de 55 millones de euros, menos de la mitad que la de nuestra ciudad.

Agosto. La desconexión


Hemos estado vigilantes en El Alminar hasta el día de hoy y ahora ya entramos en periodo de calma absoluta. No habrá mas «entradas» hasta finales de agosto, cuando regresemos, aunque nunca llegaremos a irnos del todo. La labor de » la comunidad del Alminar» se centrará ahora en mantenerse expectantes, en hacer acopio de datos, en reflexionar. Lo que queda de año va a ser duro, vamos a estar en continua tensión, en atenta vigilancia.

El duro calor de agosto, el adormecedor canto de la chicharra. Nada invita a la prisa. El tiempo no adelanta su paso por nadie. Lo difícil es mantenerse sin caer. Sabemos que los acontecimientos serán exigentes y que debemos responder a lo que se espera de nosotros. Apenas se han cumplido tres meses desde la irrupción de El Alminar y ya se ha rebasado la frontera de las 5000 visitas ( 5095) y los casi 100 comentarios muestran también que se está convirtiendo en un espacio para el debate y la opinión.

La cicatriz de la catedral de Almería


              Jose Antonio sigue, ¡¡ Presente !!, en sus muros

Los imponentes muros de la catedral de Almería tienen en sus muros las huellas de su historia, principalmente la del Gran Terremoto de Lisboa, que dejó una enorme grieta en su muro Norte y que la recorre de abajo a arriba. Poco más allá y en dirección al barrio de La Almedina están las bocas de león y la estatua del Obispo mártir de Almería Diego Ventaja, natural de Ohanes. Esas son vicisitudes históricas que ennoblecen la historia de un templo, o la de cualquier otro lugar. Hay acontecimientos, sucesos que blasonan un historia y otros que actúan de baldón.

Jose Antonio, «el ausente oficial» de la Dictadura de Franco, nombre de obligado recuerdo y obligada inserción en todos los muros de iglesias de España. Hoy ya no cabe ninguna duda de que fue uno de los responsables ideológicos del clima de violencia política de la derecha de La República y uno de los instigadores del Alzamiento. Su presencia en los muros de la catedral de Almería es del todo inmerecida. Su nombre, afortunadamente, ha desaparecido de casi todas las calles e iglesias de España y también ya resulta un desconocido para la mayoría de los jóvenes españoles. Salvo algunos nostálgicos, ya nadie reivindica su recuerdo.

Almería ha hecho una gran labor de desfranquistización, sólo persiste el nombre de la calle «Llano Amarillo» y es probablemente por desconocimiento. En la mayor parte de las iglesias de España, los nombres de «los caídos oficiales» estaban sobrepuestos en placas de mármol o bronce, que fueron retiradas sin mayor problemas. En los que estaban solamente pintadas tampoco hubo problemas para hacerlas desaparecer. Sin embargo, en la catedral de Almería, la piedra original del muro fue labrada, por lo que ha dejado una cicatriz permanente, inmerecida con el pasado y la historia de Almería. El daño es importante y casi imperecedero, pero hoy hay medios técnicos suficientes para hacer desaparecer esa cicatriz de la catedral de Almería.

Lunes de San Nicolás en Almería


       Las visitas de los tres lunes

San Nicolás de Myra (Turquía) fue Obispo de la Iglesia católica allá por el siglo III d.C, hijo de un rico comerciante, del que heredó una gran fortuna que empezó a repartir entre los pobres de su área de influencia, incluso en vida de su padre. Tenía y tiene gran fama de milagrero y abarca gran cantidad de campos de acción, pero fundamentalmente es el santo de los marinos, pues en la zona oriental de la iglesia cristiana, la Virgen no tiene advocaciones. Es el equivalente oriental de la Virgen del Carmen. Otras de sus más famosas acciones fue librar de «la venta» a tres muchachas casaderas a las que su padre, comerciante empobrecido, quería vender. Enterado de esto el obispo Nicolás de Myra, durante tres lunes seguidos hizo caer una bolsa de monedas de monedas de oro por la chimenea de la casa de las jóvenes. De este hecho arranca las «visitas de los tres lunes», que se deben realizar en el mismo mes. Esta acción le hace ser invocado tanto por mujeres casaderas como por gentes en dificultades económicas.

Como intercesor ante las dificultades económicas fue muy venerado durante «la etapa franquista», sobre todo durante la larga y dura postguerra. Prácticamente no había ciudad o localidad que no albergara una imagen del santo de Myra en alguna de sus iglesias. Se editaron miles de estampas de San Nicolás y de cuadernillos con indicaciones  para los tres lunes y cuadernillos con novenas para pedir la protección del santo.

En la situación actual de crisis, se observa un crecimiento de «las visitas de los tres lunes» relacionadas con San Nicolás. En la Catedral de Almería, todos los lunes, colocan una imagen del Obispo de Myra en la parte derecha del templo, entrando desde la plaza de la Catedral. Colocan una imagen, una pequeña mesa para las velas y ofrendas,  y un lamparario eléctrico.

San Nicolás es actualmente conocido como Nicolás de Bari, localidad italiana en la que reposan sus restos desde el siglo XI, cuando la amenaza de la expansión sarracena hizo que la costa turca ya no fuese segura para la cristiandad. De hecho, desde el siglo XII, tras la caída del Reino latino de Jerusalen, toda la región que es cuna del cristianismo primitivo, e incluso los Santos Lugares, están bajo dominio del Islam.

San Nicolás es un santo de rito oriental. Es el santo patrono de Rusia y Grecia y de los cristianos turcos. Su vida está tan llena de leyendas y milagros fabulosos, que la Iglesia Católica Romana, mediante decreto del Pontífice Pablo VI, dejó de considerarlo como santo, de hecho, su festividad del día 6 de diciembre, ya no se conmemora por la Iglesia Católica. En los países nórdicos y centro europeos, se celebra la versión deformada de Santa Claus y la más irreconocible de Papá Noel. La Iglesia Luterana hace los regalos a los niños en esta fecha, ya que se considera a San Nicolás como protector de la infancia. También es protector contra los juicios injustos y de hecho es el patrón de los jueces o magistrados.

En esta iglesia de la calle Reyes Católicos, cedida por el Obispado de Almería a la Comunidad Católica Rumana de rito Oriental, se conserva muy viva y presente la tradición de los lunes de San Nicolás. La iglesia merece una visita porque en ella, salvo la imagen de San Nicolás, todas las figuras religiosas están representadas mediante iconos, ya que las representaciones en volumen de Dios, los santos y de La Virgen, están prohibidas en Oriente. Uno de los motivos de división entre la Iglesia de Roma y la Ortodoxa oriental fue, entre otros, la representaciòn de los santos mediante imágenes, algo que es considerado como «herético» por la doctrina ortodoxa.