La baronesa Rojas


 

             Toda acción y movimiento emite un mensaje. En Andalucía, y al estilo de las guerra medievales, se están segando los campos y talando los árboles en torno a la gran baronesa socialista Susana Díaz, para que antes del asalto final ya no exista ningún obstáculo. Aunque de una federación pequeña, Gloria Rojas es una baronesa socialista. Nada se mueve en la ciudad sin su conocimiento y autorización. Melilla es una federación pequeña, pero ejerce de efecto talismán en el PSOE. El hoy presidente del Gobierno Pedro Sánchez inició aquí la recuperación del espacio socialista perdido.

              El 22 de febrero de 2017 el militante socialista Pedro Sánchez, al que un sentimiento excesivo de orgullo le llevó a renunciar a su acta de diputado, intentó llegar a la ciudad de Melilla pero se lo impidió una tormenta de polvo rojo del desierto. Aquel atardecer rojo que nos asemejó a una ciudad de Marte, hacía presagiar grandes cambios y tormentas. Inició la travesía del desierto, o el viaje de Ulises, pero Ítaca era el gobierno de España. Los presidentes conocen a sus ministros y estos a su vez conocen a sus secretarios de Estados y directores generales en sus viajes. Así se generan los nombramientos.

                                                Entre Interior y Defensa

             Primero fue Fernando Grande-Marlaska y luego Margarita Robles (Defensa e Interior), como en el fútbol. Gloria Rojas ha estado con ambos en las calles de Melilla, así pues la propuesta de nombramiento (Directora General de la Guardia Civil) iba en serio, como ha reconocido la propia protagonista en el diario ABC, que sabe de estas cosas. Al final se impuso el criterio de Estado e Interior mantuvo su propuesta, pero este movimiento ahora revelado desvela muchas cosas. Las relacionadas con el interior de Gobierno de España las desconocemos, pero algunas de las relacionadas con Melilla sí. La primera es que muestra claramente que la única interlocutora válida con el gobierno nacional es la secretaria general de los socialistas melillenses. No es fácil que el propio nombre llegue a la mesa de un Consejo de Ministros.

           Lo segundo es que la propuesta de la Ministra de Defensa era suicida para Melilla, porque hubiese implicado un cambio tanto en el partido como en el grupo municipal socialista y de gobierno, lo que hubiese llevado a un periodo de reajustes y de alta inestabilidad, en un gobierno local en difícil equilibrio. También puede ser el indicio de una promoción de Gloria Rojas hacia esferas más representativas y cercanas al Gobierno de la Nación. En cualquier caso queda muy reforzada.

                                                Las lecciones de Chernobyl

             Un gobierno de coalición es similar en su funcionamiento al de un reactor nuclear, compuesto por elementos pesados, como el uranio 235,  que hay que mantener en un delicado equilibrio, ya de por sí inestable. Sin embargo,  si se respetan las normas de seguridad, nada debe ocurrir, aunque existan defectos de diseño. Chernobyl explotó porque alguien, de modo inconsciente o quizá deliberado, incumplió todas las normas de seguridad. La realidad  es que ninguno de los otros 16 reactores nucleares existentes en aquel entonces explotó, porque aun teniendo el mismo defecto, nadie fue tan inconsciente de saltarse las reglas. Esto último parece claro en el gobierno del Estado, pero no estamos tan seguros de que eso mismo suceda en el gobierno Local.

              Si este modesto blog sigue teniendo éxito y lectores, es porque siempre hemos dicho la verdad, por incómoda que haya resultado, o porque hemos dado los elementos para que las lectoras/es, vean las cosas y juzguen por sí mismas. Como dije el físico nuclear Valery Legasov en la serie de HBO Chernobyl: «Sabemos cual es el precio de la verdad, pero cuál es el precio de la mentira. La verdad está ahí fuera, y nos esperará siempre».

     Nota:https://www.abc.es/espana/abci-lider-psoe-melilla-desvela-margarita-robles-ofrecio-directora-general-guardia-civil-202001231619_noticia.html

 

 

 

El estado de inercia


  La arboleda abandonada

        En días pasados, en el debate político melillense surgió el concepto de inercia. La inercia, según la Primera Ley de Newton, también se conoce como ley de inercia, o principio de inercia,  y afirma que un objeto permanecerá en estado de reposo o en movimiento uniforme en línea recta, siempre que no tenga su estado alterado por la acción de una fuerza externa. Por lo tanto, cuanto mayor es la masa del objeto, mayor es la inercia, es decir, mayor la resistencia que el cuerpo ofrece a la alteración de su estado.

          Una masa de inercia de más de una década de desidia es difícil de subvertir, más cuando el gobierno saliente, en periodo de funciones, dejó pactadas, atadas y comprometidas 39 obras por toda la ciudad, una de ellas este posible parque entre Altos de la vía, y general Astilleros, por un montante de 1 millón de euros. En el año 2013 ya escribíamos sobre él, y lo nombrábamos como «la arboleda perdida del ferrocarril«, porque por esta zona pasaba el tren de las Minas de Rif.

              En aquel artículo, además de incidir en el estado de abandono en que se encontraba, resaltábamos las escalones de madera, que fueron preservados en la etapa del regidor Ignacio Velázquez, tras demoler un grupo de viviendas prefabricadas allí existentes, heredadas a su vez de no se sabe qué época, quizá la del alcalde socialista Gonzalo Hernández o anteriores. En toda la etapa de Juan José Imbroda (2000-2019), no se realizó allí acción alguna. Sin embargo, con el inicio del año electoral de 2019, entraron las prisas por realizar y proyectar obras que no se habían pensado ni puesto en marcha en dos décadas. Así pues tendremos otro parque millonario en la ciudad, que ya imaginamos que será una acumulación de cemento, parterres y suelo movedizo de falsa piedra, altamente deleznable. Hay inercia sí, pero es imposible detenerla y viene de tiempo atrás, tanto, que ya casi nadie recuerda como empezó. Los escalones de madera ya no existen, ni quedan, ni nadie se ha molestado en conservarlo. Eran pasto de la carcoma desde hace 10 años o más.

                                     Lo que queda de los árboles

                Son todos eucaliptos y ficus, de la flora australiana, algunos han sido talados en el último año, en la acera superior de Altos de la vía, y probablemente tenga que ser talado alguno más, pues presentan troncos completamente secos, o de un insano color negro. El árbol más sano de todos es el ficus. Hoy hemos visto los restos del tronco de un árbol que ha sido ya talado y convenientemente cortado con las motosierras. No será el último. Habrá que estar atentos.

       Nota: https://elalminardemelilla.com/2013/04/18/la-arboleda-perdida-del-ferrocarril/

 

El Yennayer en el calendario melillense


                    La celebración de año nuevo Amazigh concluye con éxito

                              El Yennayer es el primer día del calendario agrario del pueblo bereber, tradicionales pobladores de norte de África. Coincide con el 12 de enero de calendario romano y se utilizó como punto de partido para su cómputo la fecha en la que el bereber Sheshong accediera al trono como faraón de Egipto. A diferencia de otros calendarios, como el islámico o del hebreo, se trata de un calendario solar, por lo que su celebración no presenta variaciones.

                    En una semana convulsa, en la que pareció ponerse en peligro la cohesión del Gobierno de Melilla, surgió la Viceconsejera del Mayor Fatima Mohamed Kaddur,  con una propuesta inédita, la de incluir esta conmemoración en el calendario de celebraciones de «los mayores melillenses», algo que no se le había ocurrido a ningún gobierno anterior, tras dos décadas de multiculturalismo oficial, que contaba hasta con un Instituto de las Culturas.

             Hasta la fecha los almuerzos oficiales de la Viceconsejería incluían San Valentín, la comida de Navidad y la del Día del Mayor, pero no incluía nada relacionado con las segunda comunidad mayoritaria de la ciudad. A partir de ahora, y tras la acertada y urgente decisión tomada en esta misma semana por la viceconsejera Fatima Mohamed, esta celebración quedará ya incluida en el calendario oficial de actividades de la Ciudad de Melilla.

             Aunque no es muy conocida su biografía, Fatima Mohamed es una de las diputadas con más experiencia del grupo cepemista de Melilla, pues fue concejala de Festejos en Ginés, localidad del Aljarafe sevillano, entre 2003 y 2011, por el Partido Popular, formación que abandonó en 2010 tras posicionarse Mariano Rajoy, entonces Presidente del Gobierno, en contra del uso del hijab en los colegios. Hasta la finalización de su mandato municipal, se mantuvo en el grupo mixto junto al PSOE e Izquierda Unida.

                La rápida decisión de la Viceconsejería, tomada en esta misma semana, y cuando ya el Partido Popular empezaba a abrir brecha, tras la comparecencia en la ciudad de la también rifeña Zoubida Boughaba, activista radical contra el uso del velo islámico, ha conseguido que las aguas políticas vuelvan a su cauce. No se ha tratado de una actividad paralela, ni de un intento de solapar las actividades de la Consejería de Cultura, como pretendía la oposición, sino de una actividad novedosa y quizá complementaria, que se mantendrá a lo largo de los próximos años.

                   La presencia del presidente de la Comunidad Judía de Melilla Jaime Azancot, junto con esposa, Simi Chocrón, que fuera Consejera de Cultura de Melilla a lo largo de una década, ha supuesto un importante espaldarazo a esta nueva actividad, en la que el protagonismo correspondió únicamente a los mayores y a las comunidades melillenses, y que también incluía a la comunidad hindú y gitana.

                   No hay camino para la multiculturalidad, sino que es el único camino posible. Con respeto, con tolerancia, con conocimiento y sobre todo, con convivencia.

Miguel Ángel Roldán, in memoriam



       Miguel Ángel Roldán Guijarro fue colaborador y asiduo lector de este blog. Nos aportada sus fotografías y comentarios y su experiencia. Fue Senador socialista electo de la II Legislatura de La Democracia (1982-1986). Fue ante todo un trabajador de las Artes Gráficas, y siempre estuvo relacionado con la edición de libros y revistas. Hoy nos llega la noticia de su fallecimiento en la localidad de Málaga, a la edad de 71 años. Había nacido en Melilla el 16 de abril de 1948. Fue, junto con Julio Bassets (2018 †), uno de los dos primeros senadores socialistas de la ciudad de Melilla. En julio de 2016, presentó junto con Francisco Narvaez, la Historia del movimiento obrero en Melilla.

       En su biografía de la fundación Pablo Iglesias, la socialista, constan estos datos: «Hijo de Manuel Roldán Rueda, veterano militante socialista. Estudió Maestría Industrial (Rama de Artes Gráficas), habiendo desarrollado su profesión en varios periódicos nacionales (Diario de la Costa del Sol, La Voz del Sur de Jerez y en El Telegrama de Melilla hasta su desaparición en 1984). Asimismo trabajó en los talleres de Editorial Fundamentos y Editorial Aguilar, dedicando toda su vida profesional a las artes gráficas hasta el momento de su jubilación. Al cumplir el servicio militar fue detenido e ingresado en prisión militar por el intento de creación de la Plataforma Democrática del Soldado (1970). En 1973-1974 participó en la creación del organismo unitario “Mesa Democrática de Melilla”, organismo antifranquista integrado en la Plataforma Democrática Estatal, representando al PSOE y a la UGT. En 1974 fundó la Unión Provincial de UGT, siendo elegido secretario general y desempeñando dicho cargo hasta el año 1985, siendo además miembro del Comité Confederal. En 1975 participó en la fundación de la Agrupación Socialista de Melilla, siendo miembro del Comité Federal del PSOE hasta 1979. Ese año fue elegido concejal del ayuntamiento en las primeras elecciones democráticas municipales después de la dictadura».

                 Que descanse en paz el compañero y amigo Miguel Ángel

Cuarteles y mazmorras


 

                               El solar del zoquillo o Gabriel de Morales

     Melilla fue una ciudad de cuarteles. El Ejército de Franco vigilaba su propio país, el aprendió bien la lección de la sublevación de Julio. Hoy sus solares abandonados o semi vacíos siguen ocupando amplias zonas de la ciudad. También fue un cuartel la zona sobre la que hoy se asienta en Parque Comercial Murias, el antiguo cuartel de Valenzuela. Ese terreno fue objeto de un escandaloso «pelotazo» urbanístico, que era como se conocían esas operaciones urbanísticas de alto rendimiento. Algo que se compró por 1 se vendió por 12. Aquella operación y la oposición de los empresarios y comerciantes melillenses paralizó durante dos décadas la llegada de una gran superficie comercial en nuestra ciudad.

           De haberse llevado a cabo todo aquello en beneficio de Melilla, algo en lo que nunca se pensó, hoy tendríamos un comercio renovado y probablemente una alternativa económica al comercio transfronterizo o «contrabando». Sin embargo, primaron los intereses personales y especulativos. El Ministerio de Defensa cogió miedo a Melilla y paralizó las cesiones y ventas de terrenos militares a la Ciudad Autónoma, por temor a la intensa y voraz especulación sobre el suelo que existe en nuestra ciudad. A día de hoy, los convenios por los que se ceden terrenos son muy exigentes, y albergan poco margen para que todo acabe en fines distintos a los pactados y previstos.

               Sin la barbaridad de Valenzuela, hoy tendríamos un desarrollo urbano distinto, no tendríamos el déficit de centros educativos, de áreas de esparcimiento, de zonas deportivas, e incluso de Viviendas de Protección Oficial. La realidad es que el gobierno precedente no debió ofrecer muchas garantías  en cuanto a la gestión de los terrenos de dominio público, y las cesiones tampoco se llevaron acabo. Un hecho claro es que el Plan General de Ordenación Urbana de 2012 sigue sin ser aprobado y los sucesivos convenios con el Ministerio de Defensa tampoco se llevaron a cabo. El suelo de la ciudad es estratégico.

          En Melilla el control del Estado sobre este tipo de terrenos debe ser máximo, sin permitir la más mínima variación. Por este motivo, el antiguo solar del cuartel de Automovilismo sigue sin uso, y no se podrá apartar un solo m² para fines que no sean los previstos. Toda esta zona tiene también la denominación del «zoquillo», aunque ya está casi perdida. En sus inmediaciones se establecían las caravanas que bajaban por el Cerro de Camellos, para comerciar en la ciudad con los lugareños, hasta el acuerdo de límites de 1860. Tras la ampliación de territorio melillense, este mercado se trasladó a Zoco el Had. Un poco por encima se encuentra el antiguo cerro de La Higuera, hoy cerro de Santiago. El terreo presenta diferencias de nivel importantes.

Blanquerna


          Siempre es ocasión y tiempo de hablar de Constantinopla, aunque a los estambulíes no les guste ese nombre, entre otras cosas porque consideran que la antigua capital del Imperio Bizantino comprende solo una pequeña área de la actual Estambul, según cuenta el Nobel turco Orhan Pamuk.

                   Desde que Musta Kemal Ataürk, fundara el Estado Turco y acabara con el Imperio Otomano, Turquía se tomó muy en serio la laicidad del Estado y acabó con el culto en la basílica de Santa Sofía, convirtiéndola en museo. Las restauraciones y excavaciones prosiguen, y hoy por hoy, la capital cultural turca es uno de sus principales motores económicos. Los turistas y viajeros  acuden a Istanbul, atraídos por su esplendor y por el eco inextinguible de la antigua Constantinopla. No queda mucho de la capital bizantina, pero lo que queda es esplendoroso.

                    Los árabes nunca conocieron a los romanos, por tanto la palabra «rumíes» se refiere a los bizantinos o griegos y nunca a los occidentales. La hégira se inicia casi un siglo y medio después de la caída de Roma. Las influencias arquitectónicas bizantinas y orientales en las construcciones  musulmanas son notorias. La vistosa mezcla del color rojo y blanco en las dovelas de la mezquita de Córdoba tienen un origen, Constantinopla. Las todavía impresionantes murallas de Teodosio, todas las basílicas bizantinas (hoy mezquitas, y el palacio de Blanquerna, Tekfur en su nombre turco, están construidos con ladrillos y piedras rojas y blancas.

                      Melilla y el edificio que recuerda a Blanquerna

            Poco a poco van desapareciendo los edificios singulares de Melilla, cada día, casi sin darnos cuenta, en el encadenamiento de derribos que se suceden uno tras otros. Desaparecen adornos, rejas, forjados, pasamanos, escaleras y suelos hidráulicos. El catálogo de Edificios Protegidos de Melilla es en realidad una guía de derribos. Hay una persona que conviene recordar y que intentó luchar contra esa cadencia y fue Julio Bassets Rutllant (qepd.)

            Romanos, bizantinos, orientales y árabes fueron grandes maestros en la construcción con ladrillo. La presencia de este material sirve para identificar su procedencia, en construcciones de uso histórico continuado. La gran construcción de ladrillo rojo en España es el acueducto de Los Milagros en Mérida. En Melilla existe todavía un edificio que utiliza en su fachada el ladrillo y la piedra blanca, está situado en la calle del general Polavieja. Es una fachada muy bonita y equilibrada, a la vez que sencilla, y que evoca claramente al antiguo palacio bizantino. ¿Quién lo construyó, en qué año?. No lo sabemos, porque no solo se están perdiendo los edificios, sino también su memoria. Traemos aquí las fotografías, por si todo desaparece un   día.

           El Palacio de Blanquerna era la residencia de los emperadores bizantinos en la última etapa de la ciudad de Constantinopla. El único edificio sobreviviente recibe también el nombre de palacio de los Porfirogenetas. La República de Turquía realiza continuas excavaciones y restauraciones en toda el área que constituyó la antigua capital del Imperio Bizantino.  Melilla es una ciudad que buscaba tener un poco de todas, asemejarse un poco a todas.

Notas: Fotografías de Caner Cangül (https://www.canercangul.com/)

 

 

Zoubida Boughaba cogió su avión



   Zoubida  Boughaba cogió su avión y llego a Melilla, como no podía ser de otro modo, y en una decisión que solo podía tomar ella. Nuestra ciudad está integrada en el marco constitucional español, amparada por el Estado de Derecho y en el que impera la Libertad de Expresión. Miedo pues, ninguno y las amenazas se denuncian. Hizo bien en venir y así no dejó desairada a la Consejera de Cultura Elena Fernández.

               La Fetua del Imán Jomeini contra Salman Rushdie convirtió al autor hindú en un éxito de ventas mundial en 1989, y a su libro de «los versículos satánicos». Fue un acto desproporcionado, como también lo ha sido el comunicado de la Comisión Islámica de Melilla, condenando la presencia en Melilla de la autora rifeña, nacida en la ciudad marroquí de Alhucemas. No se puede intentar impedir actos culturales, a golpes de «declaración de persona non grata».

               Zoubida Boughaba ha llegado a Melilla en su condición de mujer cuenta cuentos rifeña, empeñada en la recuperación y conservación de tradiciones y cuentos populares de su Rif natal. No venía a la ciudad como activista feminista y contraria radical al uso del velo islámico en cualquier mujer. Aquí habría que decir aquello de: «La culpa no era mía, ni de donde estaba ni cómo vestía». Esto vale para todas, incluidas las mujeres que deciden usar velo. Las mujeres iraníes solo pide el «uso voluntario de esa prenda», no su erradicación, ni tampoco el fin de las tradiciones islámicas. El modo de vestir de las mujeres no puede ser objeto de discusión, y si son víctimas, no se las puede convertir en culpables.

         Pero esa no es la cuestión, porque Zoubida no vino a hablar de eso, sino de las tradiciones culturales del Rif, dentro del marco de la conmemoración del Año Nuevo Amazigh o Yennayer 2970, acompañada por la propia consejera, y por los profesores  y escritores Mohamed el Morabet y Mustafa Akalay Nasser. Este era y es el motivo de la reunión cultural en el salón de actos de la antigua Cámara de Comercio y hoy sede de la Consejería de Cultura.

             Sin embargo, el aludido comunicado de la CIM, que solo cabe calificar como despropósito, convirtió el acto cultural en uno solidario, porque la Libertad de Expresión prevalece por encima de cualquier cosa, salvo el de la intromisión en la intimidad de las personas, algo que no era el caso. El pequeño salón se quedó más pequeño aún, ante la masiva presencia de público.

                 Lo que debió ser un acto cultural melillense, ha quedado convertido en un asunto de relieve internacional. Lo que era solo una manifestación cultural se transformó en un acto contra la censura. Hace unos años, a Melilla llegó la profesora española de origen sirio Sirin Adlbi a criticar al movimiento feminista en su conjunto, a arremeter contra eminente feminista y profesora Fatima Mernissi, y nadie se rasgó las vestiduras. Ante actos con los que uno no está de acuerdo, está siempre la opción de no acudir a ellos.