Dos Papas y una sola profecía


                Llevamos mucho tiempo buscando el momento para escribir sobre este tema, y además nos lo están demandando, pero es necesario buscar la disposición de ánimo correcta, y atinar con el momento exacto. Hay una serie de libros que denominamos como «novelas anticipativas», y que ya mencionamos en el artículo sobre la pandemia. Escribimos ahora también porque no queda demasiado tiempo.

                 Las profecías de San Malaquías sobre los Papas fueron escritas en el siglo XII, cuando todo el mundo conocido era Europa, el Asia más próxima y el norte de África. Los musulmanes estaban en España, pero un monje irlandés solo podía concebir el mundo desde la perspectiva católica, e identificar una línea histórica con los sucesores en el trono de Pedro, en la que su final, coincidiría con el fin del Mundo. Aun así, la coincidencia entre los símbolos  de sus lemas y las características de los símbolos papales es alta. Por algo era un profeta. Lo que nadie había previsto es que en los inicios del siglo XXI, la Iglesia católica contase con dos Papas de facto, nombrados en sendos cónclaves, por tanto, válidos. aunque se atisben algunas fricciones.

                El eufemismo emérito solo esconde una realidad más dura, que es la deposición. El verbo deponer significa bajar algo o alguien del lugar en  que está.  En el caso de Benedicto XVI cabe decir que contó con el suficiente tiempo y presencia de ánimo para anticiparse a una situación más dura, y pudo formalizar su renuncia de modo voluntario, cosa que no sucedió con el cercano caso del rey Juan Carlos I.

                                   Las profecías de San Malaquías

           San Malaquías fue un monje benedictino, nacido en Armagh (Irlanda) en 1194, que elaboró una lista con 112 estelas, con las que se designaban un número equivalentes de los próximos 112 sucesores del apóstol Pedro, a partir del momento en el que escribe. La primera dificultad estriba en la propia lista papal, bastantes confusa en determinados periodos. Hay papas que no existieron, otros que fueron tachados de la lista o incluso antipapas, por tanto, identificar al último de esos 112 sería delicado. La lista tiene su origen en Celestino II (1143)  y acabaría en uno o dos Papas posteriores a Benedicto XVI. De la lista desapareció o no, la que aludía al «Papa negro», dato imposible de conocer, porque el libro fue publicado por primera vez en 1595, con la debida autorización eclesiástica. La segunda cuestión sería si Malaquías escribió sus profecías en el mismo orden que fueron publicadas

            Lo que sí parece claro según el texto de la estela o lema 112, es que el último Papa profetizado será Pedro romano, lo que no quiere decir que adopte este nombre. La profecía sobre el último Papa de la lista, que no quiere decir que lo sea en realidad, afirma lo siguiente: Petrus Romanus qui paciet oues in multas tribulationibus: quibus trans factis civitas septicollis diruetur, et Iudex tremedus iudicabis populum suum Finis (Pedro Romano, que apacentaba sus ovejas en muchas tribulaciones, que atravesaron la ciudad de las siete colinas y el Juez formidable juzgó a su su pueblo. Final)

          Tanto el Papa Francisco I y como Benedicto XVI, son dos ancianos al frente de la Iglesia universal, con 83 y 93 años respectivamente. Si todo sucede en su orden natural no habría problema, pero podría darse el caso de que el Papa Francisco falleciese antes que el Papa Benedicto, con lo que la situación anómala se convertiría en extrema. Son dos hombre ancianos, con aparente buena salud, pero dentro de Italia, el país continental europeo en donde el coronavirus sigue azotando con más fuerza. Estamos comprobando que en los tiempos actuales no hay orden natural posible.

         Todo pontífice es por definición «Pedro romano» y Francisco es al Papa 266º de la Iglesia católica, y es jesuita. La Compañía de Jesús siempre fue conocida como la orden negra, dada su costumbre de vestir siempre el hábito negro, y a su superior siempre se le llamaba el «Papa negro». Una cláusula ya abolida, impedía a los miembros de la Compañía de Jesús,  acceder a la púrpura cardenalicia, e impedir así su acceso al papado, ya que esta peculiar Orden profesa un voto especial de obediencia al Papa. Todo esto alude a ese «caput nigrum» o cabeza negra, que fue o no hecho desaparecer, de las profecías de Malaquías. El caso es que entre Francisco I y Benedicto XVI concurren varias anomalías, que quizá sean también propias de estos tiempos confusos.

                                              Interpretación

           Se ha intentado hacer encajar ese párrafo de San Malaquías entre uno y otro Papa, pero no parece dejarse aprehender con facilidad, por mucho que en el emblema episcopal de Joseph Ratzinger, aparezca también una cabeza negra. La solución a este enigma, se desvelará con el próximo Pedro romano. En cuanto a los Jesuitas no existían en el momento de la formulación.

            Lo que sí podría significar es que el siguiente Papa pudiera ser italiano  y/o tener una vinculación efectiva  con la diócesis de Roma, según interpretamos en El Alminar. En la lista más actualizada existente, solo 125 de los  224 cardenales ejerciente son elegibles, lo que significa que tienen una edad inferior a 80. Esto convierte al grupo de los «no elegibles» como muy influyente en la posible elección del próximo Pontífice romano.

          El cardenal Pietro Parolin es el único llamado Pedro entre todos los integrantes del Colegio Cardenalicio, en lo que parece ser un requisito. Si la profecía aludiese a la posibilidad de un pontífice de las diócesis africanas, el cardenal Robert Sarah se encontraría entre los posibles candidatos. Sin embargo, se abriría una nueva posibilidad, no contemplada hasta la fecha y sería la de incluir al Opus Dei, una Prelatura personal, que está por encima de una orden, en el rango de la profecía. Se distinguen por su fuerte vinculación con la ciudad de Roma, a la que están vinculados por su presencia permanente. Además usan la sotana, que es de color negro, y a la que nunca renuncian. Existe un nombre, es un cardenal español, Julián Herranz Casado, pero no es elegible. Persiste pues, por el momento, la anomalía de la ausencia de un Papa español.

              La situación de envejecimiento es tal, que en tan solo 2 años (2022), los cardenales elegibles serían menos que los no elegibles. La situación actual es de 125 frente a 99.

Nota: https://www.ancient-origins.es/noticias-general-mitos-leyendas-europa/las-profec%C3%AD-los-%C3%BAltimos-pont%C3%ADfices-el-papa-negro-003375

 

 

          

 

 

 

 

Derrumbe en las murallas de Constantinopla


 

Una noticia lejana en Estambul

      De repente hemos dejado de recibir noticias del mundo, y las agencias que antes reportaban cualquier suceso local para convertirlo en un asunto mundial, han enmudecido. Ya no hay guerras, ni atentados, ni se desbordan ríos, ni caen autobuses. Ya no hay nada, salvo la pandemia. Hay un secuestro de la información mundial, pero ahora es más notorio que antes.

          Las primitivas murallas de Constantinopla fueron levantadas por Constantino, sin embargo, el doble amurallamiento de color blanco y rojo fue erigido por Teodosio II el calígrafo, en el siglo V y permitieron a la ciudad resistir a casi todos los asaltos, salvo el cristiano de 1204, y el definitivo del sultán otomano Mehmet II en mayo de 1453, por el que recibió el título de fatih o conquistador. El impresionante sistema defensivo es también conocido como «el muro griego».

         A los estambulíes no les gusta que se llameConstantinopla a su capital histórica, de la que se sienten muy orgullosos. La antigua capital bizantina, o nueva Roma, apenas comprende un sector pequeño de lo que hoy es la ciudad de Estambul, uno de los motores económicos de la economía turca, dada la gran afluencia de visitantes que recibe, aunque a partir de ahora todo cambiará.

           El pasado día 3 de mayo, una de las torres de la muralla de Teodosio, colapsó y se derrumbó, y con ella la parte asociada del muro griego, perfectamente identificable en una foto aérea. La noticia apenas ha salido rebasado las fronteras del ámbito cultural de la República de Turquía, pero que, según nuestra idea, veremos reflejada en los medios europeos, tras la publicación en El Alminar.

            Las agencias de noticias Gabam y Anodolu Agency, han comunicado la noticia y publicado fotografías que compartimos, y que hemos conocido gracias a The Hidden Face of Istanbul. En otra situación, el derrumbe de la torre hubiese llenado páginas de periódicos y programas de noticias. Hay que resaltar, que el gobierno de Turquía cuida como uno de sus más preciados tesoros al legado bizantino, presente en gran parte del territorio turco, del cual, de modo indudable, Estambul es la más preciada joya.

 

 

Alminar, Melilla y mundo


                                   9º aniversario del Alminar

          Un año más y ya son 9, recibimos la felicitación de WordPress en el día en que inscribimos el blog en esta plataforma, que empezó a desarrollarse de modo público a finales de 2005, y cuya génesis se debe al programador de la CNN Matt Mullenweg, con tan solo 20 años. Estamos aquí casi desde el origen.

             Ya contamos en una ocasión, que antes de que El Alminar existiese, ya era, porque el último nick que utilizamos en una plataforma melillense de noticias, y de cuyo nombre no queremos acordarnos, fue precisamente ese y no queríamos que se perdiese. Por muchas razones era y resultó ser el más apropiado de todos los posibles, y ahora es conocido en el mundo entero, incluida Mongolia.

           Cuando surgió el blog, la situación política de la ciudad en 2011 era muy asfixiante, la de las mayorías aplastantes del Partido Popular con 15 diputados sobre 25 posibles. Existían medios de comunicación, pero la libertad de expresión se encontraba en jaque y vigilancia permanente. El único modo de comunicarse con el mundo y de emitir opiniones libres y fundamentadas, era el de aventurarse en el mundo de los blogs, con una suerte incierta e imprevisible.

          En estos 9 años, hemos visto desaparecer de todo (El Telegrama de Melillla, el semanario La Luz, el Vigía TV, Cablemel radio y televisión) así como otros blogs que nos acompañaban la pasada década, y de las que ya solo existen La Otra Melilla, y Al Sur de Alborán. Salvo que se escribiese sobre el tiempo climatológico y el sexo de los ángeles, las posibilidades de sobrevivir eran muy limitadas. También se podía escribir sobre religión y cofradías, y aun así eso también resultaba peligroso. En nuestra ciudad cualquier tema expone al peligro.

                                Y en esto llegó la pandemia

             Lo que nadie esperaba pasados 9 años, era la conmemoración del aniversario en medio de una pandemia, sometidos a confinamiento en los domicilios, y bajo el Estado de Alarma, que se prolonga desde el pasado 15 de marzo. No hemos podido salir a la calle, pero da igual, porque contamos con la memoria. Hoy además, es domingo y Día de las Madres, así que desde aquí, enviamos un sincero recuerdo a todas las que nos leen y a las madres de todos nuestros colaboradores.

           En 2011 estaba recién iniciada la etapa de desidia en la gestión de la ciudad, en lo que ha constituido su «década perdida». Ese año empezábamos a entrar en el yacimiento del Gobernador, o fotografiábamos la Casa del Capellán, todavía en estado recuperable.

            Agradecemos siempre a todos/as nuestros lectores y colaboradores, a los que siguen, a los/as que estuvieron, a los que permanecen y a todos los que han llenado el blog a lo largo de estos nueve años. Ellos y ellas nos han orientado mucho en todo este tiempo.

 

Nota: https://elalminardemelilla.com/2016/01/16/un-mundo-en-libertad/

 

La ruina


          La ruina es una categoría en Melilla. Ahora no estamos saliendo a observar, pero da igual, pues los hechos continúan produciéndose, solo que no cuentan con un relator constante. Antes de abandonar las calles lo habíamos observado todo, como siempre hacemos. El confinamiento afecta al Alminar, pero no impide su actividad. De esto ya se dio cuenta Miguel, un miembro de nuestra comunidad. Hace ya mucho tiempo, un colaborador nos comentó que la ruina de los edificios, su derribo, o su implosión no tenían interés para el lector. Creemos que erraba en su percepción, porque sí despiertan interés, y hay una relación directa entre la mención en el blog, y el aceleramiento de su estado de ruina hasta la desaparición total, sin que sea un hecho trascendente el que estén catalogados como bienes culturales. Los casos en los que la sola mención ha ejercido de fulminante, llenarían una entrada entera.

         La fachada de las 7 caras, casi el último ejemplo del modernismo obrero en el barrio del Real, está desmoronándose. Ya solo quedan seis y así hasta su total desaparición. Eran solo ornamentos, pero eran parte de un estilo que ya se pierde. Todo es ruina y negocio.

         Existe también un interés histórico y también estético, aparte del que consideramos más necesario de todos, y que es el de dejar constancia. El instante anterior a la desaparición tiene un indudable interés, aunque solo sea testimonial.  Las ruinas son una categoría tanto en la ciudad como en el Alminar, y esto es así desde casi el mismo instante de su origen. A lo largo de todo este tiempo, del que se cumplirá el 9º aniversario en los próximos días, hemos visto caer de todo, y hemos visto caer más de lo que se ha construido, e incluso hemos visto caer  más casas y cosas con interés, del que carecía luego casi todo lo que se ha construido. Reducir a ruinas es el máximo castigo posible.

         Esto sucede en todos los barrios de Melilla. La despersonalización y la pérdida de carácter es completa. La nueva realidad se nos echa encima y aquí no parece cambiar nada, ni siquiera se vislumbra la conciencia de que debe cambiar. El viejo camino sigue ahí, pero no debe volver a transitarse. Nosotros solo advertimos, nadie tiene porqué hacernos caso.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2014/03/23/la-manzana-de-oro-del-barrio-del-real/

Melilla, realidad y frontera


                  

                                                       Lo que no volverá

            Hace poco escribíamos «Cosas que quedaron fuera», y ahora escribimos sobre aquello que no volverá. No volverán los tiempos de aglomeraciones en las fronteras de Melilla y Ceuta con Marruecos, con todo lo que ello significa.

                 En los últimos 10 años no ha habido Organización no Gubernamental, partido político o asociación de Derechos Humanos, que no se haya acercado hasta las ciudades norteafricanas de España, que no hay denunciado las imágenes del comercio medieval entre Ceuta y Melilla y Marruecos. Las noticias de muertes, apelotonamientos masivos entre las porteadoras han recorrido el mundo, sin que Marruecos ni su gobierno hayan opinado sobre el asunto. Sin embargo, sí estaban anotando todo, y enviando mensajes tantos a sus propios empresarios, como al gobierno español, aunque no conocemos en qué intensidad.

                   El cierre de la aduana comercial melillense en 2018, cogió a las autoridades españoles inmersas a un cambio de gobierno. La burbuja del comercio fronterizo creció de modo desordenado en la última década, provocando el colapso interno de Melilla, y el normal intercambio de ciudadanos con el entorno marroquí. En Marruecos ha provocado un enorme desplazamiento de sus ciudadanos, desde el centro del país hasta las áreas del Norte, lindantes con ambas ciudades. Melilla está rodeada por un cinturón humano de medio millón de personas.

                  Quien no haya prestado atención a estos mensajes es porque no ha querido. Ni la última Administración Autonómica, ni los gobiernos nacionales del PP, prestaron atención alguna a esas señales, como por ejemplo la construcción del puerto de aguas profundas de Bouyafar, la extensión de la línea de ferrocarril hasta Beni-Enzar, la culminación del puerto de Tanger-Med, el complejo turístico del Atalayón-Mar Chica o el de Cabo de Agua-Saidia. Distraídos pro el maná del comercio transfronterizo, y el tintineo del dinero fácil, no se preocuparon por desarrollar una alternativa económica que preservase el futuro económico de ambas ciudades. El borrego marroquí ya no va a volver nunca a la ciudad de Melilla, ya no lo hacía  la ciudad hermana de Ceuta, pero esta vez por propia decisión del gobierno de Marruecos.

                    La derecha española cuando está en el gobierno, siempre actúa con los viejos conceptos de superioridad de antigua potencia colonial, pero también es cierto que en la política marroquí existen dos líneas de actuación con respecto a las ciudades norteafricanas; una blanda, la de aceptación del status quo impuesto por la historia (aunque sin renunciar a sus reivindicaciones), y otras dura, que es la de desarrollar su propia política, sin contemplar acuerdos sobre ambas ciudades. La idea de plasmar acuerdos de «buena vecindad» por parte de la formación Coalición por Melilla, encajaría mal dentro de esta segunda línea, y quedaría solo en una expresión  buenas intenciones, si llega a consolidarse esa línea más inflexible.

                 Lo que tampoco puede volver a nuestra ciudad, es la del ladrillo y cemento a mansalva, entre otras cosas porque ya no va a existir esa vía de financiación que suponía el ipsi o impuesto de mercaderías. El mundo ha cambiado, el futuro será distinto a como se pensaba el 12 de marzo de 2020, día anterior al confinamiento social. Cuanto antes se sea consciente de esa nueva realidad, más posibilidades tendremos, No se puede convertir cada metro cuadrado de la ciudad en un nuevo edificio. Melilla tiene futuro, pero hay que empezar a pensar en él.

Nota:https://www.rtvce.es/articulo/politica/entrevista-sonia-moreno-periodista-espanola-marruecos/20200423162112010655.html

El algoritmo inquisidor



      Escribimos, escribimos, pero un algoritmo nos controla. El algoritmo es una formula u operación matemática que permite resolver problemas de cálculo, pero también existen algoritmos rastreadores de grafía, también denominados como de «búsqueda voraz». La definición proporcionada por Wikipedia lo asemeja a un ente de ciencia ficción: En ciencias de la computación, un algoritmo voraz (también conocido como goloso, ávido, devorador o greedy) es una estrategia de búsqueda por la cual se sigue una heurística consistente en elegir la opción óptima en cada paso local con la esperanza de llegar a una solución general óptima. Nosotros escribimos palabras, pero el ordenador registra una combinación de cifras en sistema binario, con lo cual es posible rastrear en cualquier escrito, palabras que hagan saltar el algoritmo, se escriba en el idioma en el que se escriba. Si en un texto saltan varias palabras controladas por el algoritmo de paso, se despiertan las máquinas rastreadoras.

              Hay cientos de millones de ordenadores y de teléfonos inteligentes activos, pero los servidores y proveedores de internet no pasan de una decena en ningún país y en todo el mundo. Al final todo desemboca en un estrecho embudo en donde todo se rastrea, detecta y analiza. Es la ley de seguridad a cambio de la moneda del control. Escribimos porque nos dejan, en servidores que nos fiscalizan.

            Normalmente nadie escribe o hace nada que colisione con el derecho a la libertad de expresión, pero en tiempos de pandemia y estado de alarma, ante la presencia masiva de bulos y de cuentas falsas con el único objetivo de desinformar, y de confundir a la opinión pública, los algoritmos se activan al máximo para impedir el paso de ciertas palabras. Esta sería la activación mecánica, y otra sería la del colaborador anónimo, que activa la denuncia sobre una cuenta de una red social. Se persigue la mentira, pero también la verdad.

                                De la Inquisición al algoritmo

         El conocido «derecho romano» solo afectaba al 10% de la población, pues el resto no tenía tales derechos. Tras la caída del Imperio Romano se abrió camino la Edad Media, etapa en la que la poca justicia existente solía ser brutal. Se carecía de derechos frente a los señores feudales. Cualquier acusación por parte de un miembro de la nobleza o del clero acababa con la liquidación del siervo, y a menudo ni siquiera hacía falta la formalidad de la acusación.

       La Inquisición fue el primer instrumento moderno de represión y control al servicio de un Estado, que luego se fue desarrollando a lo lardo de la historia, hasta producir grandes monstruos represivos. Uno de los que menos se habla es el de la STASI, o policía política de la República Democrática Alemana o Alemania socialista. Un enorme instrumento de control dirigido por un hombre siniestro Erich Mielke. Sin embargo, lo que más inquietud provoca de la Stasi, de la que la gente podía defenderse, era la amplia red de colaboradores voluntarios y anónimos, que proporcionaban información cotidiana de las actividades de los ciudadanos. Eran vecinos denunciando a otros vecinos, pero de manera secreta. Algo de esto ha sucedido en estos días de confinamiento, con vecinos increpando a otros desde los balcones, la mayor parte de las  veces sin causa justificada.

                  La red de colaboradores voluntarios de la Stasi nunca se ha destapado, pese a los más de 30 años desde la desaparición de la RDA. Esto es lo que relata la escritora australiana Anna Funder en STASILAND. Ahora muchas de esas funciones las realizan algoritmos, pero sigue siendo necesaria la colaboración humana. Una cosa que hemos descubierto estos días, es el enorme parecido entre el edificio de la Stasi en Berlín, y el hotel Ánfora, incluso en su color primitivo.

Expediente Covid-19


                               La amenaza de Andrómeda

       Las armas biológicas existen y Saddam Husein  las tenía y estaba preparado para emplearlas contra el mundo, tal y cual nos aseguró el ex presidente más resentido de la Democracia española, José María Aznar. Luego se demostró que el presidente iraquí no tenía en sus manos ni siquiera una capsula para provocar viruela inactiva, y la ONU (Naciones Unidas) lo sabía.

             Hay dos novelas que anticipan una catástrofe planetaria por un microbio o virus traído a la Tierra por una de las innumerables expediciones espaciales. La primera es La amenaza de Andrómeda (1969) de Michael Crichton (2008†), novela siempre presente en la biblioteca de mi hermano Fernando y a la que nunca presté demasiada atención. La otra novela es The eyes of darkness (los ojos de la oscuridad- 1981) de Dean Koontz. En este otra novela nos encontramos frente a un virus que se escapa accidentalmente de una base de experimentación biológica en la provincia de Wuhan, y cuyo agente patógeno es bautizado primero como Gorki-400 y finalmente como Wuhan-400.

           Nos encontramos frente a dos novelas anticipativas escritas con 20 años de diferencia, pero la primera escrita hace 50 años, y 30 la segunda. En el espacio exterior, que sepamos, no hay vida, pero es que el virus Covid-19 no es un organismo vivo y resiste prácticamente todo, incluido el frio, y si algo hay en el espacio, es frio.

                                   Catástrofes universales

             Probablemente nos encontremos frente a una catástrofe accidental como consecuencia de la actividad humana (Chernobyl-1986, Fukushima-2011) aunque esta última como consecuencia de un terremoto previo, eso sí, sucedido el 11 de marzo, justo dos días antes de nuestra fecha de confinamiento, el 13 de marzo.

                   La energía nuclear es una actividad industria segura, pero que entraña grandes y muy peligrosos riesgos, tanto si hay una manipulación irresponsable como en Chernobyl, o acontece una catástrofe natural como el maremoto de Japón. Todavía hoy es imposible saber cuanto gente murió de modo directo en la explosión del Reactor 4, o como consecuencia de la radicación y de enfermedades derivadas. La amenaza de la radiación liberada seguirá acechando a la humanidad durante los próximos 100 años como mínimo.

                             Laboratorios de guerra bacteriológica

               Los laboratorios de investigación bacteriológica con fines bélicos existen, y son los lugares más peligrosos del mundo, porque tratan con microorganismos de tamaños difíciles de imaginar. El personal civil y militar que trabaja en ellos pasan controles constantes tanto a la entrada como a la salida. El riesgo de contaminación accidental o de un incidente por escape, no es posible controlarse a un 100% de seguridad. Son las armas más peligrosas de mundo, muy por encima de las nucleares, en donde el riesgo de un accionamiento involuntario parece no existir. Sin embargo, los microorganismos infinitesimales en algo que no vemos.

                Este es un párrafo de La amenaza de Andrómeda: «Estas consideraciones me hacen pensar que la primera interacción humana con una vida extraterreste consistirá en contactos con organismos similares —si no idénticos— a las bacterias o los virus terrestres. Las consecuencias de tales contactos le alarman bastante a uno, si recuerda que el 3 por 100 de todas las bacterias de la Tierra son capaces de obrar un efecto deletéreo en el hombre».

         ¿Qué han hecho ahí fuera?. Tanto en la Estación Espacial Internacional (ISS), como en la Estación Espacial de China Tiangong (Palacio Celestial), hay tripulaciones permanentes realizando todo tipo de experimentos, de los que desconocemos absolutamente casi todo. La versión oficial es que se experimenta con microorganismos con fines médicos y científicos y esto es algo reconocido, pero no sabemos nada de su evolución o mutaciones  en condiciones de gravedad cero. Esto es lo primero que apareció en la red social China Weibo: Según varios usuarios de la red social china Weibo: Los delegados norteamericanos que participaron en los Juegos Mundiales Militares que se celebraron en Wuhan, en octubre, fueron quien introdujeron el virus en China. “Quizás se produjo una mutación en el virus, lo que lo hizo más mortal y contagioso, y causó un brote generalizado”. Las redes sociales están lo suficientemente desacreditadas en cuanto a su contenido de verdad, pero serían el lugar indicado para colocar una verdad y que no se distinga de una mentira.

             En el lado antagónico, los EEUU, es el propio Presidente Donald Trump el que habla del «virus chino» y de que pronto estarán en condiciones de probar qué ha ocurrido, y esto nos situaría en la hipótesis de Wuhan. No estamos ante teorías de conspiraciones, sino ante acusaciones formales y directas entre líderes mundiales. La temprana acusación China y la inmediata respuesta de los EEUU, sugiere que ambos estaban siguiendo una misma línea de investigación biológica, y conocían perfectamente dónde señalar para guiar la atención mundial. El General Mark Milley, del Estado Mayor estadounidenses, afirmó que la posibilidad de que el Covid-19 fuera un virus «creado» no era concluyente. Claro que una cosa es creado, y otra potenciado de modo artificial, por causa de un investigación científica. Pero ambos países parecer tener claro hacia dónde dirigir sus sospechas.

          Por si faltaba alguien por echar más leña al fuego de las sospechas, esta mañana las agencias reportaban unas declaraciones del Presidente de Francia Enmanuel Macron en las que decía lo siguiente: El presidente de la República francesa ha exhortado a no ser «ingenuos» con el que caso de China, ya que «sin duda han pasado cosas que desconocemos».

           Científicos y políticos cercanos a estas cuestiones  en el mundo entero, afirman que «no se trata de una creación de biotecnología», con lo cual están afirmando que sí existen esas creaciones, que saben como son, y por eso descartan ese origen para el Covid-19. Ahora, esta afirmación solo descarta una posibilidad, pero abre la posibilidad de otras muchas, y como afirma Enmanuel Macron, «algo ha ocurrido».

            Todo apunta hacia una misma dirección, pero sea lo que sea, se ha cargado el mundo y su sistema económico. El silencio del presidente de China Xi Jinping es absoluto.

Nota:https://www.forbes.com/sites/brucelee/2020/03/17/covid-19-coronavirus-did-not-come-from-a-lab-study-shows-natural-origins/#286d0e753728